Inauguración de las primeras instalaciones del museo militar de Montjuich  :   
 Presidió el acto el ministro del Ejército, teniente general Martín Alonso. 
 ABC.    31/07/1962.  Página: 37. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ABC/MARTES 31 D E JütIO DE 1962. EDICIÓN DE LA

INAUGURACIÓN DE LAS PRIMERAS INSTALACIONES DEL MUSEO MILITAR DE

MONTJUICH

DISCURSO DEL MINISTRO DEL EJERCITO

Presidio el acto el ministro del Ejército, teniente general Martín Alonso

Barcelona 30. Se ha celebrado esta tarde, bajo la presidencia del ministro, del Ejército, teniente general

don Pablo Martín Alonso, la inauguración de las primeras instalaciones del Museo Militar dé Montjuich,

que presidirá el guión del Caudillo en la Cruzada de España.

Se cumple así, él decreto de cesión del castillo de Montjuich a la ciudad de Barcelona, promulgado por el

jefe del Estado durante su última estancia en esta capital. Las instalaciones inauguradas hoy dan una idea

de la Magnificencia del conjunto una vez reunidos y clasificados los copiosos materiales históricos que

integran el museo.

En una de las escaleras de acceso a las salas del museo, se han colocado valiosos gráficos cedidos por la

Diputación provincial y la entidad Amigos de los Castillos, y entre los objetos expuestos descuella una

colección de millares de soldados de plomo entregada por el Museo del Ejército, cuyo centro ha cedido

valiosos grupos de objetos y documentos. Se hacen especiales referencias a la batalla de Lepanto, a la

guerra de la independencia, a las campañas africanas y a las operaciones de la Cruzada. Cada uno de estos

episodios se ilustra con mapas, gráficos, armas, escudos, sellos, maquetas, banderas, documentos y

testimonios Que le dan plasticidad y. elocuencia.

En el centro del patio de armas ha sido colocada una reproducción de !a estatua ecuestre del Generalísimo

Franco, obra del escultor José Viladomat, que será fundida, en bronce inmediatamente. Se hallan muy

adelantados los trabajos generales de restauración, y jardinería, que harán del castillo lugar de

esparcimiento de los barceloneses.

El ministro pasó revista al llegar a la compañía dé honores de la Agrupación- de Infantería Jeén, número

25, y después saludó a las primeras autoridades y a las señoras que junto con la marquesa de Villatorcas,

esposa del ministro, ocupaban lugares preferentes. En compañía de todas las autoridades se dirigió al

patio de armas, donde fue recibido, a los acordes del himno nacional.

El ministro y. las autoridades se situaron en una tribuna instalada frente a la estatua ecuestre del Caudillo,

y el capitán general accidental, presidente del Patronato del Castillo de Montjuich, pronunció unas pala-

bras para resaltar la importancia del acto. ´´A continuación hizo uso de la palabra él alcalde, señor

Porcioles, quien dirigiéndose al ministro, dijo que el Ejército y el pueblo se sienten de nuevo hermanados,

por un mismo ideal y sentimiento, demostrando una vez más que pueblo y Ejército constituyen una

hermandad indisoluble, en, la que se cimentan la grandeza y la --seguridad de la Patria. "El

Generalísimo—añadió—v atento siempre a los problemas de la Patria y a las aspiraciones, de su pueblo,

se apresuró a dar realidad a lo que durante tantas situaciones Jiafela constituido quiméricas promesas."

Rogó al ministro que hiciera llegar al Generalísimo el vivo sentimiento de afecto y reconocimiento de la

ciudad de Barcelona por la donación del castillo de Montjuich.

Habló a continuación el ministro del Ejército, quien hizo historia del castillo y de las vicisitudes por las

que lia atravesado hasta verse hoy convertido en Museo Histórico Militar.

"Es verdaderamente maravilloso—dijo-contemplar bajo el dosel maravilloso de la paz de España como

este castillo, antaño fortaleza para la guerra, se ve convertido en símbolo de convivencia y tranquilidad.

Barcelona no podía encontrar marco más idóneo para perpetuar las hazañas de su pueblo. Debo recordar

que no hubo empresa española grande y noble en la que sus hijos no se batieran con honor y con fortuna.

Al amparo de este Museo se rendirá culto permanente a.la memoria de los soldados de tierras catalanas

que, a las órdenes del general Ricardos, se batieron en defensa de nuestra frontera pirenaica, y a todos los

catalanes que en defensa de la unidad y de la integridad de la patria han escrito tantas y-tan bellas páginas

en la historia de España. No podía pueblo tan abnegado y de tanto heroísmo carecer de un sáníua-"rio

erigido, a sus imperecederas glorias militares. Por ello el Generalísimo respondió a este anhelo de

Cataluña haciendo entrega personal hace dos años de este castillo a la ciudad.

Al abrir hoy las puertas a la ciudad, el Ejército, que ofreció objetos preciados de sus Archivos y ´Museos,

siente la satisfacción de haber cumplido con su deber y de haberlo realizado pensando en Barcelona y en

el supremo nombre de España. Seguir re pidiendo al Señor por el progreso y la felicidad de esta

población, para que la sangre vertida en la Cruzada de 1936-193 sea prenda .segura de la continuidad de

ja obra del Caudillo. Y para qué nunca más las piedras de este castillo vuelvan a presenciar el ma_rtirip.

de tantos españoles - que aquí fueron inmolados. Y en este empeño tengo 4a seguridad de que Barcelona

será la brillante vanguardia de ésta España, Una, Grande y Libre, qué todos deseamos.

Las ^autoridades y personalidades asistentes, terminado el discurso del señor Martín Alonso, recorrieron

las dependencias del castillo convertidas en Museo, y en los fosos de Santa Elena se cantó un responso en

memoria de los mártires inmolados durante la Cruzada, en -el que ofició-«1 teniente vicario castrense de

la IV Región Militar, coronel capellán don Casimiro Febrer.

Finalizados ios actos, ei ministro abandonó , el • castillo y fue despedido cpn los mismos honores que a su

llegada.—Cifra.

 

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