Autor: Cavero Lataillade, Íñigo. 
   El hoy de la democracia cristiana     
 
 Ya.    05/07/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 48. 

LOS resultados del escrutinio de las elecciones parlamentarias celebradas el

pasado 15 de junio están

dando lugar a variadas interpretaciones que tratan de explicar el significado de

tos votos y escaños

conseguidos por las diversas opciones electorales.

Salvo algunos análisis procedentes de politólogos o sociólogos, o de los

escasísimos comentaristas

imparciales, en su gran mayoría evidencian prejuicios apriorísticos o intentos

de orientar las valoraciones

de los resultados hacia los sectores Ideológicos más gratos o próximos.

Pero hay algunos puntos de significativa coincidencia en la gran, glosa

electoral, y entre ellos destacan el

fracaso electoral de loa candidatos presentados bajo la denominación Federación

de la Democracia

Cristiana y de sus "coequipiers" catalanes, gallegos y valencianos.

¿Cómo es posible este fiasco?, se están preguntando amplios sectores de opinión,

de una opción electoral

que teóricamente contaba con un bagaje electoral integrado por los siguientes

medios:

a) Una denominación política que se puede situar a nivel de conocimiento con

"socialismo" y

"comunismo".

b) Una ideología, no muy precisa, pero con capacidad comprensiva de gran

parte de los valores de la

cultura europea y que se expresa con principios fácilmente asumibles por grandes

sectores de la población

española,

c) Un apoyo internacional de loa partidos de la misma ideología que están

gobernando o que han sido

significados protagonistas del desarrollo de algunas de las naciones europeas

mas afectadas por la

catástrofe bélica concluida hace ya mas de treinta años.

d) Un líder al que todas las encuestas, Justificadamente, señalaban entre

los cuatro políticos mas

conocidos del país, con una Imagen, física atrayente y simpática, de las que los

publicistas suelen calificar

como vendibles.

e) Una estructura organizativa, una vez formalizada ia Federación, .que si

nos atenemos a las

declaraciones de un veterano y experimentado político, con ocasión de las

jornadas celebradas en febrero

de 1977, con presencia de 1& plana mayor internacional de los partidos DC, se

extendía por toda la

geografía española, "en contraste con otros grupos familiares".

f) Un despliegue de medios publicitarios, Iniciado antes de la campaña, que

acreditaban el propósito de

competir con las opciones más punteras. Es decir, con "marca", "Ideología",

"nombres conocido»",

"apoyos internacionales", "estructura organizativa" y "medios publicitarios", la

Federación no conseguirá,

lamentablemente, ni el escaño de don Joaquín Ruiz-Giménez, cuya presencia en

el Congreso era

esperada y deseada por la casi totalidad de las fuerzas políticas, ni el de don

José María Gil-Robles y

Quiñones por Salamanca, que quedaba por debajo de los 5.000 votos.

LOS democristianos regionales, gallegos, valencianos, no alcanzaban escaños de

diputados, y los

catalanes sólo conseguían situar en el Congreso al secretarlo político del

equipo DC, Antón Cañellas.

El Partido Nacionalista Vasco, ratificada su significada presencia en Guipúzcoa

y Vizcaya, conseguía un

solo diputado por Álava y acreditaba su muy limitada base en Navarra.

Pero en mi observación de la evolución del PNV llego a la conclusión que

predomina cada vez más el

factor "nacionalista", que se desdibuja el Ingrediente ideológico demócrata-

cristiano y que en la campaña

electoral ha actuado con notoria Independencia de la estrategia de otros ,

partidos del "Equipo"; déV que

incluso 1« han lanzado como competidor electoral a la Democracia Cristiana

Vasca, aunque «In éxito de

escaños.

A los democristianos no integrados en el "Equipo", aunque procedamos, en parte,

de su ámbito

organizativo, nos ha impresionado y conturbado el fracaso electoral de nuestros

correligionarios. Es cierto

que albergábamos serios temores de que la respuesta electoral a su opción Iba a

resultar muy escasa,

como lo expresé, numéricamente, un mes antes de iniciarse la campaña electoral,

es presencia de Bruno

Heck, presidente de la Fundación K. Adenauer; de Joaquín Ruiz-Giménez y de!

propio director de la

campaña, y candidato por Sevilla, cuyo optimismo impresionaba.

Pero una inasistencia de voto tan rotunda nadie llegaba a predecirla, Ante la

reiterada síntesis dtl

descalabro electoral de la opción democristiana de la Federación y de tres de

sus homólogos regionales, el

Partido Demócrata Cristiano, que preside Fernando Alvarez de Miranda y que está

Integrado en Unión de

Centro Democrático, ha conseguido 38 parlamentarios, comprobables nominalmente,

y se ha

encontrado, apenas conocidos los resultados del escrutinio, en la necesidad de

replantear su estrategia

futura.

La primera incógnita a despejar era el análisis de las causas de la carencia de

respuesta electoral de la

opción de los autodesignados "hombres honestos y eficaces" de la Democracia

Cristiana.

Desde mí personal perspectiva, este quebranto electoral ee. debe a un conjunto

de causas que se podrían,

no obstante su complejidad, reducir a tres básicas:

Primera. La Democracia Cristiana, para conseguir, al iniciarse un sistema de

partidos, movilizar

masivamente al cuerpo electoral, requiere, tal como ocurrió «a otros países

europeos, aparecer como una

opción providencialmente salvadora, de una profunda crisis, de los valores

básicos del "cristianismo" ,

sometidos a confrontación con doctrinas de concepción materialista, que

pretenden arrollarlos, y con una

"Iglesia" señalando tal riesgo e insinuando la dirección del voto a los

creyentes.

Una vez implantada una significativa presencia parlamentaria democristiana y

captado un amplio sector

del voto, generalmente interclasista, aunque con acentuada presencia de las

clases medias, los partidos

democristianos, salvo el caso del MRP francés, se arraigan para consolidar la

inercia electoral y

convertirse en uno de los grandes partidos de masas.

Lai circunstancias que han

Iñigo CAVERO

(Continúa en pàg.

(Vtoite de ta paf. anterior)

concurrido en las elecciones d«l 15 de Junio no h«» coincidido, en modo alguno,

con e) supuesto antes

diseñado.

Segunda.—La Identidad Ideológica democristiana adolece de cierta ambigüedad, lo

que constituye uña

dificultad para perfilar un programa e Imagen opcional claramente delimitada.

Pero las encuestas daban, en "abstracto", como señalaba el profesor Linz, un

significado potencial al voto

DC

Pero tal clientela política DC aparece situada dentro de te moderación, no

continuista, pero alérgica a

asimilar posiciones programáticas más propias de opciones socialistas.

Tal electorado ha recibido una oferta confusa e Imprecisa. Poco clara en la

imagen precedente de sus

líderes, más obsesionados por analizar las características humanistas del

marxismo qya por acentuar Jas

profundas diferencias que le separan, en amplios aspectos programáticos, de las

posiciones demócratas

cristianas.

fQl testimonialismo merece •i máximo respeto ético, pero electoralmente «a muy

poco

rentable.

.Como tampoco lo eran ante amplios sectores /de Ut población española el aplicar

soluciones basadas en

e4 ´federalismo" y el "autogestionarismo".

Oon profundo respeto hacia estoa correligionarios y amigos, creo que se han

equivocado de destinatarios

«a su mensaje electoral, al margen d« errores de "cunerismo"; de pasear

políticos italianos que no

arrastran un voto y originan imagen de inaceptables interferencias (aunque se

trate del beatífico Moro o

dei aburrido Escaganini){ de utilizar una oratoria agresiva,. orientada en una

sola dirección, con

groserías innecesarias, como la alusión ai Centro en «i mitín d*l campo del Rayo

Vallecano. y de

aparecer con desangelamiento televisivo,

Tercero. Bl Partido Demócrata Cristiano, al analizar su estrategia electoral,

recomendó, y casi diría

suplicó, a la. federación de la Democracia Cristiana que le acompañara

en 1» coalición electoral Centro Democrático, por el carácter excepcional dé las

elecciones, por «i riesgo

de competir con liberales y socialdemócratas sobre zonas sociológicas

semejantes, por la desorientación

Ideológica de los sectores moderados y por el convencimiento, luego comprobado,

que la Unión de

Centro Democrático contaría coto la decisoria Identificación de Adolfo Suárez,

principal protagonista del

espectacular cambio político y a cuya figura se sumaría el carisma del Poder.

LA Federación no podía competir sola con la UDC, como auguraron U mayoría de loa

miembros de n

comité políco, que no consiguieron que *e cambiara de estrategia, electoral gí

no superar la rígida y

poco democrática mayoría de dos tercios.

Si loa hombres de la Federación Demócrata Cristiana hubieran optado por entrar

en el Centro

Democrático una «emana antes de cerrarse la. presentación de candidatos, la

imagen de la UDC tendría

otras connotaciones con beneficio político para ed propio Centro y para ta

implantación demócrata-

cristiana.

Adolfo Suárez se lo sugirió, y «1 Partido Demócrata Cristiano ofreció

Incorporarse a la Federación,

siempre que m actuara electoralmente dentro de la coalición electoral Centro

Democrático. Se

intentaron compromisos ü nivel de distritos, que tampoco fructificaron. La UCD

no era plenamente

satisfactoria como coalición electoral. La heterogeneidad de lo* candidatos, et

programa y >M enfoque

de la campaña tienen muchos aspectos criticables. Pero con todo, era la UCD la

única opción, aunque

no la Ideal. Sí el Partido Demócrata Cristiano, en lugar de presentarse con UCD

se hubiera

unido a )a Federación Demócrata Cristiana, lo más seguro que ahora estaría

lamentando el descalabro

electoral.

En política. a veces, se cometen errores pero lo malo es que suelen tener

difícil remedio y su costo

es elevado. Alguien de la Federación me dijo, no hace mucho tiempo, que quería

comprobar su fuerza

electoral. Analice, ahora, los resultados del ensayo, que frustrará la

posibilidad del Congreso unificador

de la Democracia Cristiana, cuya imagen queda identificada como incapaz de

arrastrar votos. : Al

iniciarse una etapa democrática, el resultado de las primeras elecciones, como

está generalmente

reconocido por los politólogos, condiciona la Implantación de un sistema de

partidos.

El electorado español ha votado, con una ley de sufragio proporcional, con una

orientación de

procedimiento mayoritario. Ha preferido dos grandes opciones, Sustancialmente

basado en el significado

e imagen de cada una, más que en convicciones meramente Ideológicas.

ANTE el condicionamiento para el futuro que se deriva de estas elecciones no

obstante su carácter

excepcional y sus imperfecciones, parece de difícil supervivencia una opción

Identificada

nominalmente como Democracia Cristiana, con un país en progresivo grado de

secularización, destraumatizado y con una Jerarquía eclesiástica, que en

congruencia conciliar "recuerda la

pluralidad de opciones de cristiano. . Como señala Rodríguez Soler, la

Democracia Cristiana es un

sistema de valores y una concepción del mundo y de la convivencia política y

social.

Tales principios podrían traducirse políticamente dentro del marco de una

inspiración fundamentada

en el "humanismo cristiano", en los siguientes puntos sintéticos:

a) Una defensa permanente y comprometida dé los derechos humanos.

b) Una concepción comunitaria y solidaria de la sociedad.

c) Una exigencia transformadora de las estructuras para conseguir un mayor

equilibrio e integración

de los hombres y grupos, encaminada a la superación de diferencias

reivindicativas.

d) Una preservación del

sentido trascendente de la vida, de te institución familiar y de la libertad

educativa.

Este bagaje ideológico es lo que Interesa sustancialmente salvar y convertir en

realidad en el programa de

un partido con posibilidades de protagonizar, o cuando menos condicionar, la

política futura de la

comunidad española

Bn la actual coyuntura política no parece aconsejable que la tarea de loe

demócratas cristianos M oriente

hacia la formación de un partido de esta Identificación semántica.

Ai necesario tener muy presente que la constitución de un partido que pretenda

competir eficazmente

en la contienda política requiere cuadros directores que se identifiquen

plenamente con la opción

ídeológica y sean capaces de transmitir tal persuasión; miles d« militantes

integrando la infraestructura

organizativa de los que puedan salir, los elencos de candidatos y los miles d«

interventores que habrá que habilitar para las próximas elecciones municipales

; medios

económicos cuantiosos para soportar la estructura operativa y concurrir à t»

campañas electorales y, sobre

todo, un amplio espacio sociológico. d* la ciudadanía del país que se sienta

atraída por la imagen del

partido y por la coincidencias de intereses y valores.

Después «de los últimos comicios ha, llegado el momento d6 reflexionar

seriamente y de analizar as

perspectivas de futuro.

Personalmente, tras más d» veinte años de militancia demócrata-cristiana, estoy

persuadido que la única

alternativa viable se orienta hacia la Integración de los principios de la

democracia cristiana en un gran

partido político centrista, que en sU programa patentice esta Inspiración,

complementada con otras

posiciones políticas concurrentes y en modo alguno contradictorias. .

v

Esta forma de contemplar las perspectivas políticas futuras de la democracia

cristiana te comparten

significativos sectores de la Unión Europea Demócrata Cristiana.

En la actual coyuntura política confío que la Unión de Centro Democrático se

transforme en tal partido

centrista, y en esta operación política deberíamos participar y asumir,

solidariamente, un .protagonismo

significativo todos lee demócratas cristianos, con o sin escaño parlamentario.

Iñigo CAVERO

 

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