Cortes Españolas. 
 El ministro del Aire, teniente general Lacalle Larraga, ante la comisión de defensa nacional  :   
 Expuso la motivación y propósitos del proyecto de ley de ascensos para el personal del Arma de Aviación. 
 ABC.    15/03/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. S4BADO 15 DE MARZO DE 1969.

CORTES ESPAÑOLAS

EL MINISTRO DEL AIRE, TENIENTE GENERAL LACALLE LARRAGA, ANTE LA COMISION

DE DEFENSA NACIONAL

Expuso la. motivación y propósitos del proyecto de ley de ascensos para el personal del Arma de

Aviación

EN EL SE ESTABLECE UN SISTEMA MIXTO QUE FEBMTE LOS ASCENSOS POR ELECCIÓN Y

POR ANTIGÜEDAD

EL PROYECTO, DICTAMINADO

El ministro del Aire, teniente general Lacalle Larraga, acudió ayer a la sesión convocada por la Comisión

de Defensa Nacional acompañado por el presidente de las Cortes, don Antonio Iturmendi, con quien

ocupó la mesa en unión del presidente en funciones de la Comisión, teniente general Galera Paniagua; del

secretario; señor Vizcaíno Márquez, y de los penantes $ue han tem&o a su eargo el Informa del proyecto

de ley de ascensos paja él personal del Arma de Aviación, que se iba a examinar momentos después.

Tras linas palabras del señor Iturmendi, que -agradecía ai ministre s« Bresesieia en las Cortes, el señer

Lacalle Larraga anuncié ^a« sólo el deseo de ayuáár a la Comisión en su labor le había ui>mdo a acudir

para exponer la motivación y ías razones «H« can dado logar al citada proyecto de ley. I>estacó «ue eí

rendimiento en tsaal«Tiier organismo o en cuaí>sssi«r acíivir (¿ad de la vida depende, en gran parte, del

personal directivo; por «s» se elige al aue ha de mandar entre los mejores. Annqnie fen esa elección la

antigiledad y los serví»-píos prestados pueden y deben tenerse en cuenta, no deben ser factores exclusivos

o preferentes. En las Fuerzas Armadas—señaló—los puestos estaban ligados a las categorías, con lo ««e

residía «ae el puesto en la escala y el ascenso a la siguiente categoría es «na consecuencia de la acíua-«lón

durante los cuatro años de la Escuela Mular sin que cuente, en cambio, la actuación durante los siguientes

veinte o treiáía años que transcurren desde «ue se sale de la Academia. Esto puede suponer, ea msichos

casos, una falta de esiímttlo. per ello se bacía necesario variar este sistema. Pero los cambios radicales

pueden ser peligrosos; por eso >leben feaeerse con cántela y por vía de ensayo o de expe-riencia.

El ministro recordó la ley recientemente aprobada de Ascensos en la Armada y agregó que, a la vista de

esta experiencia, teniendo en cuenta las peeuliariades propias del arma aérea, después de realizarse una

exploración consulta entre la masa de Jefes y oficiales del Ejército del Aire se llegó a la ccHclusión de

que era •conveniente y necesario modificar el sistema de ascensos, en forma limitada y con un criterio de

ensayo.

A las cinco y treinta y cinco minutos, después de despedir con aplausos al ministro del Aire, la Comisión

de Defensa Nacional reanudó la sesión iniciándose los debates sobre el proyecto de ley de Ascensos para

el Personal del Arma de Aviación y Cuerpos del Ejército del Aire procedentes de la Enseñanza Militar

Superior o de la Enseñanza Superior, en el que han sido ponentes el teniente general Salvador y Díaz de

Benjumea, don Rodolfo Argamentería García y don Antonio José Hernández Navarro.

Aunque en varios artículos se suscitaron debates muy animados, en general el proyecto—al que sólo se le

habían formulado cinco escritos de enmiendas—salió adelante con pequeñas adiciones y matizaciones tía

intención esclarecedora, tal como, en esencia, fue redactado en el informe de 1^ Ponencia.

En el preámbulo del proyecto se señala qué "el personal volante debe poseer unas condiciones

extraej/dkbarias tanto físicas eamo insteleefcaates. y morales", lo que, tañido a las condiciones de

especiaMzación, "aooaseja raía mareada selección su las pe^soBas q®e han de ctessispeñar los m&n-dos

tíe este Ejército", y afewfe: ".ai Ejército del Aire, para cumplir mejor las mi-sicBas para las «me fue

creado, Je interesa asrovec5aar las meije-res cuaHdades personales «te afearos jetes para oubr-ir tes

&BCI-pteos siiBerier^s, perKiittendo su promoción a les ssteíios. aunque no les cerres-poiada por

antigüedad."

US. título primero establece las generalidades; en el segundo se determinan las clasnfieaeiones para el

ascenso de los oficiales generales, jefes y oficiales; el título tercero trata de los ascensos a los distintos

empleos de oficial general, y el cuarto, dé los ascensos a los distintos empleos de jefe y oficial. El texto

comprende 18 artículos, dos disposiciones transitorias, una adicional y otra derogatoria.

Una enmienda del señor Gómez de Aranda solicitaba que los jefes que se hallen prestando servicios en

cargos políticos o administrativos no pierdan por eso la posibilidad de ser considerados aptos para el

ascenso, puesto que tales servicios de confianza al Estado no pueden ser mo~ tivo de gue se vean

perjudicados en sil carrera. Fue ardorosamente defendida por el firmante y suscitó el débate más prolon-

gado e importante de la sesión^ con intervenciones a favor, como la del señor Martines de Salinas, y otras

decididamente contrarias de los señores Garda- Bravo, Iniesta, Laguardia, Campano, el ponente señor

Díaz de Benjumea y el señor García V´aliño, que pusieron de manifiesto la imposibilidad de atender esta

enmienda. Por muy importantes y valiosos gue se consideren tos servicios civiles prestados por personal

militar-—vinieron a decir—no será posible incumplir los requisitos que se exigen para el ascenso, fijados

en otra ley, tales como las condiciones de mando y permanencia en unidades, asistencia a cursos, horas de

vuelo, etcétera,. Si esos requisitos no´,se dan, no será posible reunir las condiciones eotigidas para el

ascenso. El ponente señor Díaz de Benjumea dijo a este respecto que se trata de una situación militar

especial que debe ser contemplada en conjunto con otras muchas que de hecho se dan, y para resolverlas

está en proyecto un decreto que amparará todos estos casos, muy variados y complejos.

El artículo 17 determina: "Para el ascenso a los empleos de coronel y teniente coronel, las vacantes que se

produzcan se cubrirán entre los declarados "aptos" de la forma siguiente: a coronel, de cada cuatro

vacantes que correspondan al ascenso, la segunda será dada a la elección; a teniente coronel, de cada siete

vacantes que correspondan al ascenso, la cuarta será dada a la elección. El resto de las vacantes se cu-

brirán por antigüedad. Cuando razones de índole superior o del servicio lo aconsejen, las anteriores

proporciones y número de orden de las vacantes dadas a elección podrán ser modificadas por decreto,

previo informe del Consejo Superior Aeronáutico."

El señor Villegas Girón se oponía a esta redacción, abogando por que las modificaciones no pudieran

hacerse por decreto, sino por proyecto de ley remitido a las Cortes. La Ponencia rechazó la enmienda por

entender que las especiales circunstancias del Ejército del Aire hacen necesario el recurso al decreto como

Vía más ágil y rápida de solución.

Poco después de tas siete y media de Tu tarde, el presidente declaraba, dictaminado el proyecto y

levantaba la sesión, después de quedar aprobada la Moción al Gobierno en favor de, los caballeros

mutilados, tal como sé acordó en la sesión anterior, y aceptado el voto particular del señor Hernández Gil

reservándose el derecho de defender ante el Pleno su enmienda en el sentido *e que no se supriman los

párrafos que se refieren a la movilización de bienes de la Iglesia y de otras confesiones religiosas en la ley

básica de Movilización Nacional.

 

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