Girón en el alto de los Leones. 
 "O la revolución la hacemos nosotros o la harán esos que ahora yerguen banderas rojas"  :   
 "La juventud será quien recoja la cosecha que sembramos en los campos de batalla". 
 ABC.    27/11/1973.  Página: 47. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

A B C. MARTES 37 PE NOVIEMBRE DE 1973.

GIRÓN EN EL ALTO DE LOS LEONES

«O LA REVOLUCIÓN LA HACEMOS NOSOTROS O LA HARÁN ESOS QUE AHORA YERGUEN

BANDERAS ROJAS»

«La ¡uveníud será quien recoja la cosecha que sembramos en los campos de batalla»

Segovia 26. Las Hermandades Nacionales de Alféreces y Sargentos Provisionales .celebraron ayer, en el

Alto de los Leones de Castilla, una misa de campaña y una comida de hermandad. Asistieron los tenientes

generales Iniesta Cano, García Rebull y Lobo Montero, los gobernadores militar y civil de Segovia, los

presidentes de las Hermandades Nacionales de Alféreces y Sargentos Provisionales, presidente, del

Sindicato Nacional de Actividades Diversas y otras jerarquías del Movimiento. A los postres hicieron uso

de la palabra el presidente de la Hermandad de Sargentos Provisionales; el presidente de la Hermandad de

Segovia y el de la Hermandad de Alféreces Provisionales.

Ante la insistencia de los reunidos, el ex ministro don José Antonio Girón de Velasco pronunció un

discurso en el que, tras subrayar que se encontraban allí «para exigir y para exigirnos a nosotros mismos

fidelidad y decisión», prosiguió: «Fuimos una tropa ardorosa´ y juvenil, recibimos de los jefes militares un

ejemplo de conducta, de moral, de limpieza, de heroísmo y de estilo castrense inolvidable. Fuimos

además mandados por una espada limpia y honrada: la espada de Francisco Franco. Pero fuimos también

un Ejército que hizo una guerra para ganar la paz y que ganó la paz para hacer una revolución, y que

quiere hacer esa revolución para que España no tenga que hacer más guerras.»

«Ese es nuestro programa y nuestro santo y seña. Esa es nuestra verdad. Ese es nuestro propósito. Esa es

nuestra bandera. Esa es, caballeros alféreces y sargentos provisionales, la meta que. nos exigen los

muertos. Ya nadie habla de ellos, ya nadie quiere recordar a los que cayeron en estas breñas o en las

llanuras, a ios que vimos morir decididos y serenos porque morían por Dios, por España,, por la

revolución, por la justicia social, por la unidad entre los hombres y las tierras, por la paz. Por la verdad, en

suma.»

Tras un recuerdo emocionado para el capitán .general don Mariano Gómez Zamalloa, Girón dijo que o la

revolución la hacemos nosotros, o la revolución la harán esos que ahora yerguen banderas rojas y sé

echan a la calle, asesinan a servidores del orden público y .tratan de embaucar, como siempre, a los

obreros.

«Nuestra tarea es demostrar que no hemos renunciado ni váraos a renunciar nada. Nuestra tarea es hablar

con la sinceridad en la conducta y en el corazón a la juventud de España para que dé rienda suelta a su

heroísmo y a su generosidad, para que con su imaginación creadora ilumine la ruta de nuestro pueblo,

para recobrar de ella su dedicación a las empresas inaplazables, urgentes y heroicas qué les esperan, para

ponerla en pie de amor y de justicia, para que no tire sus ilusiones por la borda de -la evasión y el inconfo

rmismo, para que no siga haciendo de ello la sociedad .capitalista un buen negocio. «España —siguió

diciendo el señor Girón de Velasco— no volverá a ensangrentarse en contiendas civiles, pero la juventud

tiene que ocupar los frentes de la revolución nacional, los frentes contra el hambre, contra la pobreza,

contra- la enfermedad, contra la injusticia social, contra la insolidaridad humana, contra la discordia,

contra la mediocridad, contra la« mentira, contra la ignorancia, contra la especulación, contra, la ex-

plotación del. hombre por el hombre, contra la corrupción, contra la discriminación, contra las castas,

contra los privilegios, contra los abusos de poder. La juventud, y nosotros con ella, tiene que seguir

abriendo caminos de esperanza y de realidades, y la juventud será, no lo dudéis^ quien recoja la cosecha

que sembramos en los campos de. batalla y, en tanto, peregrinar por las tierras de España predicando la

buena nueva de un tiempo .mejor. Esa es nuestra misión, y en esa misión no podemos desfallecer ni

desertar, ni podemos, acogernos a la comodidad o al cansancio, ni podemos acceder a la desilusión,

porque, recordarlo y no lo olvidéis • jamás, junto a nosotros cayeron los mejores.»

Concluyó. su discurso el señor Girón con vivas a Franco y al Príncipe, y ¡ Arriba España!

Al final, se cantó por todos los presentes el «Cara al sol», dando los gritos de ritual el jefe provincial del

Movimiento de Segovia.—Cifra.

 

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