El ejército y la armada celebraron ayer la Pascua Militar  :   
 Los ministros de ambas Armas dedicaron un sentido recuerdo al capitán general Carrero Blanco. 
 ABC.    06/01/1974.  Página: 19-20. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

ABC. DOMINGO 6 DE ENERO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAQ. 19.

EL EJERCITO Y LA ARMADA CELEBRARON AYER U PASCUA MILITAR

LOS ENEMIGOS DE ESPAÑA EXISTEN

PALABRAS DEL MINISTRO DE MARINA

LA ARMADA, INSTRUMENTO DE APOYO DE; LA POLÍTICA NACIONAL

CONCESIÓN DE GRANDES CRUCES

Los ministros de ambas Armas dedicaron an sentido recuerdo a! capitán general Carrero Blanco

La Pascua Militar ha sido conmemorada por el ministro del Ejército con una recepción ofrecida en el

salón de Embajadores del palacio de Buenavista, a la que asistieron los ex ministros tenientes generales

Barroso y Castañón de Mena, el jefe del Alto Estado Mayor, teniente general don Manuel Diez Alegría; el

jefe del Estado Mayor Central del Ejército, teniente general : Vi-llaescusa; el arzobispo de Grado, vicario

general castrense, fray José López, Ortiz; numerosos tenientes generales, generales, jefes y oficiales y los

altos mandos del Ministerio.

El ministro del Ejército, teniente general Colonia Gallegos, pronunció unas palabras en la que manifestó

que este año la celebración de la Pascua Militar se veía ensombrecida por la tragedia que consternó al país

y que costó la vida al capitán general de la Armada don Luis Carrero Blanco; rindió tributo a su memoria

diciendo que durante muchos años sirvió a España y al Generalísimo con una lealtad y una fidelidad

inigualables, altas virtudes que hicieron que lo señalaran como víctima los enemigos de España. El

almirante Carrero -—agregó-j- rindió a España con su holocausto su último servicio.»

Añadió el ministro que «en la. adversidad se comprueba el temple de los hombres, de as instituciones y de

los pueblos. Los ene-nigos de España saben ya que ningún crinen, .por execrable que sea, puede alterar el

jrden y la paz que los españoles conquistamos a fuerza de sangre, y de heroísmos, bajo a dirección del

Caudillo. La muerte del ilmirante Carrero Blanco ha sido´ un al-iaboñazo para muchas conciencias. No

era ¿n tópico hablar de los enemigos de Espa-5a. Existen ^y ya ío han demostrado.

€Esos enemigos tratan por todos tos medios de socavar los cimientos de la sociedad española y ante sus

maniobras la misión de las Fuerzas Armadas está clara en las Leyes Fundamentales —-siguió diciendo d

ministro—, que nos ordenan estar preparados y dispuestos siempre para rechazar con las armas cualquier

intento contra la integridad. d« la. Patria y su independencia. Los imperativos de estas Leyes nos imponen

velar y estar constantemente dispuestos a luchar contra, la acción de esos enemigos qwe, a través de stis

ideas perturbadoras, pretenden conseguir te que ap lograran nttnca en lucha abierta. Ante esta forma de

lucha solapada, nosotros tenemos que oponer, principalmente, las dos virtudes que.proclamó Su Exce-

lencia el Generalísimo al referirse a las Fuerzas Armadas en su mensaje de fin de año: dedicación y

disciplina.» Glosó estos conceptos y recordó unas palabras pronunciadas por Franco en el acto de la

clausura de la Academia General Militar, que él dirigía. Dedicación y disciplina son virtudes que

constituyen una realidad y las que siempre guían nuestro amor al Ejército, nuestro espíritu de .servicio a

la Patria, nuestra adhesión al Caudillo y nuestra adhesión al Príncipe de España.

Después de felicitar con cordiales palabras a los reunidos y a sus familias, el ministro del Ejército

concluyó expresando su deseo de que continúen todos siendo dignos de las palabras que el Generalísimo

pronunció en su mensaje de .fin de año y que las Fuerzas Armadas, haciendo honor a su gloriosa

tradición, han sabido conservar plenamente su dedicación y su. disciplina.

Las palabras finales del ministro fueron subrayadas por una larga salva de aplausos.

Con motivo de la Pascua militar, el almirante doin José.Ramón González López, jefe del Estado Mayor

de la Armada, expresó al ministro de Marina, almirante don. Gabriel Pita da Veiga y Sanz, su más sincera

y respetuosa felicitación en nombre de todos los miembros de la Armada, con motivo de la Pascua

Militar.

En sus palabras, el almirante González López resumió las realizaciones de la Armada en el pasado año de

1973, en que entraron en servicio los dos primeros submarinos tipo «Daphnes y ~íe fue entregado a fe

Marina el primer buque portamisiles, la fragata «Baleares», a la que seguirán este año la «Andalucía» y la

«Cataluña».

El Arma ha sido reforzada asimismo con la adquisición de nuevos helicópteros de´ ataque. Él primer

patrullero pesado se entregará en 1974, y los cinco restantes en el próximo año. También se construirán

cuatro escoltas cesteros, proyectados por la Empresa Nacional Bazán. El almirante dijo a este ~res-pecto

que «la independencia política de una nación depende fundamentalmente de su política militar, y ésta es

función directa de su capacidad para producir sus propias armas. De acuerdo con este principio se está

proyectando un buque capaz de llevar helicópteros y aviones de despegue vertical para 1978, porque la

obtención, de nuevas unidades mediante su construcción en España será en lo sucesivo norma general.

Por último, recordó a los que este año cayeron en acto de servicio: el capitán general Carrero Blanco,

«hoy orgullo de la Armada —según sus palabras—; mañana, honra imperecedera dé las generaciones ma-

rineras», y el teniente de navio Díaz Granda, que cayó al mar en su puesto de copiloto de un helicóptero

naval.

En sus palabras de contestación, el almirante Pita da Veiga tuvo también un emo-, cionado recuerdo para

los. caídos en aoto de servicio. «EÍ ejemplo de sus muertes —dijo— renueva en nosotros dos perennes

enseñanzas: de plena entrega -—total, sin reservas— del militar en la acción, real tí simulada por

exigencia del adiestramiento constante, y de exacto cumplimiento del d&-ber diario, sin desmayo ni

presunción, coa limpia conciencia y afán de servicio, dando cada día k> mejor de sí mismo, sin prete»-

tender nada.»

«¡ Qué ejemplo —-continuó-— de vida militar nos ha dejado el capitán general €&• rreroi! En esta época

de materialismo, cuitado una desordenada apetencia de lo superita» es causa de frustración para muchos;

cuaiv-do el ansia de bienestar material meftosprft-CÍA el estilo de vida apropiado para di captivo de las

virtudes castrenses, setenta aSctí de vida, brutalmente segada por d crknefflt quedan ante nosotros coma

lección de ana» fceridad, ajena a toda, ostentación; de seacáp Hez, contraria a toda vanidad; de lealtíuf,

enemiga de toda ambición; de apasionado amor a la Patria, en d que tendía» se® rafees la firmeza de sos

convicciones y U constancia ée na afanes. El dolor ée en mtteríe « profundamente compartido JXST toda

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a punto de las unidades cedidas- por los Estados Unidos, que han llevado a su carga máxima los recursos

de la Armada, lo que hace que se imponga una pausa en su crecimiento en este sentido, porque lo que

urge es rejuvenecerla con la construcción de nuevos buques.

«Se construirán aplicando los avances tecnológicos alcanzados por la industria naval española —dijo— y

afrontando el riesgo calculado >íe iniciarnos con las dificultades de «prototipos» que, sin abandono de la

experiencia de planificaciones ya. efectuadas,. nos conduzca a un aumento de nuestra capacidad de

innovación. Es decir, alcanzar una independencia técnica eficaz dentro de una línea ascendente de

competitividád industrial nacional, que evite en todo lo posible la servidumbre de tributación a exigencias

del exterior, que puedan comprometer nuestra libre decisión para la defensa.>

«La Armada —añadió— y su fuerza naval son_ instrumentos de apoyo de la política nacional», y terminó

resaltando la certera visión política del Caudillo, a quien dijo que trasladaría, así como al Príncipe de Es-

paña, el testimonio de la lealtad inquebrantable >3e la Marina.

Al acto asistió el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Hacienda, don Antonio Barrera de

Irimo;

E] «Boletín Oficial del Estado» publica diversos decretos del Ministerio del Ejército por los que, entre

otros, se ´conceden la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar, con distintivo blanco, a don Antonio

Barrera de Irimo, ministro >!e Hacienda y vicepresidente segundo; don Ramón Cuadra Medina, ministro

del Aire, y don Gabrid Pita da Veiga, ministro de Marina.

Asimismo les ha sido concedida dicha condecoración al ex ministro de Educación y Ciencia, don Julio

Rodríguez Martínez; al subsecretario del Departamento, don Rafael Mendizábal, y al director general de

Universidades, don Luis Suárez Fernández.

Se concede la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo al general de brigada de

Aviación don Rafael Ybarra Pellón y al auditor general del Aire, don Antonio Espinos Barbera, según

decretos del Ministerio del Ejército que publica d «Boletín Oficial del Estado». .

Palabras de Vaídés al personal de Obras Públicas

´El ministro de Obras Públicas, don Antonio Valdés González-Roldán, ha saludado al personal del

Departamento con unas emotivas palabras, en las que recordó que hace ocho años salió del Ministerio,

pensando siempre en volver, pero sin soñar en. ningún momento con el privilegio1 de ocupar el cargo de

ministro.

«Mi sentimiento dé responsabilidad «e acrecienta, si cabe, al sustituir a an ministro de la categoría de

Gonzalo Fernández de la Mora, a quien esta casa le debe el agradecimiento tnás profundo, porque su

excepcional inteligencia y personalidad han estado totalmente roteadas al servicio del Ministerio de Obras

Públicas y de España>, dijo el señor Valdés.

Expresó que era profunda su preocupa-tíón por los problemas y necesidades del personal del

Departamento, pidiendo que cada uno de ellos pensara en lo que puede aportar con su trabajo al

Ministerio1 y a la. Nación.

Finalmente, manifestó su lealtad ai Jefe del Estado, al Príncipe de España y al presidente, Arias Navarro.

«Admiro y quiero a don Carlos Arias Navarro, a su persona y a su obra, desde que tuve el privilegio de

trabajar a sus órdenes en el Ayuntamiento de Madrid, Hoy, como ayer ;y coma mañana, sigo a su

disposición», di ¡n *>! ministro.

 

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