Conferencia de prensa del teniente general Díez-Alegría, jefe del Alto Estado Mayor. 
 "Yo estuve en las Cortes el 12 de febrero y aplaudí"  :   
 "El Gobierno está siguiendo una línea claramente expuesta y hasta ahora claramente realizada" ; "Un civil puede ser perfectamente ministro de Defensa". 
 Informaciones.    24/05/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

CONFERENCIA DE PRENSA DEL TENIENTE GENERAL DIEZ-ALEGRIA, JEFE DEL ALTO

ESTADO MAYOR

"YO ESTUVE EN LAS CORTES EL 12 DE FEBRERO Y APLAUDÍ"

* «EL GOBIERNO ESTA SIGUIENDO UNA LINEA CLARAMENTE EXPUESTA Y HASTA

AHORA CLARAMENTE REALIZADA»

* «UN CIVIL PUEDE SER PERFECTAMENTE MINISTRO DE DEFENSA»

UN CIVIL PUEDE SER MINISTRO DE DEFENSA

OBJETORES DE CONCIENCIA

EL FERROL DEL CAUDILLO, 24. (INFORMACIONES y agencias.)—«Yo estuve en las Cortes el 12

de febrero y aplaudí.» Así respondió el teniente general don Manuel Díez-Alegría, jefe del Alto Estado

Mayor, durante una conferencia de Prensa, a la pregunta «¿Qué opina usted de la línea . del 12 de

febrero?^. Inmediatamente antes se le había pedido su opinión sobre el actual momento político español.

Y esta fue-su respuesta: ¿Yo soy muy poco político y entiendo muy poco de política; no tengo ningún

deseo de entender de política, pero veo más aparentemente confuso el momento político que lo que está

en realidad, puesto que yo creo gue el Gobierno está siguiendo una línea de conducta claramente expuesta

y Hasta ahora claramente realisada.»

El teniente general don Manuel Díez-Alegría llegó a El Ferrol del Caudillo para asistir al acto de entrega

a la Marina de guerra española de la fragata «Andalucía», ceremonia castrense que presidió en unión del

capitán general de la sona marítica del Cantábrico, almirante González Aller y Balseyro. Después de estos

actos, el jefe del Alto Estado Mayor mantuvo, una conferencia de Prensa con los periodistas, que se

desarrolló en estos términos:

—¿Qué acto se ha vivido hoy en El Ferrol en la relación Marina-Ejército?

—Bueno, bueno. Hay realmente una relación MarinaEjército. La defensa de la Patria, de la colectividad,

es única. Tiene una proyección en el mar, como tiene una proyección en el aire, como tiene una

proyección en tierra. Entonces, tan interesante es para el Ejército esfe acto como uno de un regimiento

propio militar. No hay más que una defensa.

•—¿Qué nos puede decir sobre el proyecto de ley de Defensa Nacional?

—El proyecto de ley de Defensa Nacional trata, creo, por primera vez en España, de hacer frente a eso

mismo que acabo de decir, que la defensa nacional es única. Hasta ahora los distintos Ejércitos han

funcionado cada uno por su lado, todos animados del mismo espíritu, todos animados de un gran deseo de

cooperación, pero realmente sin. que hubiera nada legalmente establecido que ordenara cómo se tenía que

hacer esa coordinación. Y ese vacio es lo que creo que trata de llenar la ley de Defensa Nacional.

—Esta conjunción de los tres Ejércitos de España, ¿es como una preparación, en su día, para participar en

organismos internacionales?

—Eso es una cuestión mas bien política, si se participa o no en organismos internacionales. Los Ejércitos

tienen que estar preparados para cumplir todos los objetivos que la política les señale. Por tanto, si te

señala ése, pues lo hará.

—¿En qué grado de eficacia se puede calificar la defensa nacional española?

—Ha habido una cuestión previa, pues España salió de la guerra civil no sólo por la guerra civil, sino

porque el Gobierno anterior salló de un Estado que no podemos llamar demasiado brillante ni demasiado

próspero. Entonces ha-Bía que atender en primer término a vendar la herida de la guerra civil. Esto se ha

defle jado sobre las fuerzas armadas. Se ha corrido un riesgo calculado de tener unas fuerzas armadas más

débiles de lo que exigía España, para favorecer el desarrollo del pueblo. Ha llegado el momento en que el

desarrollo ha alcanzado un nivel aceptable. Matonees también llegó el momento de que las fuerzas ar-

madas correspondan a lo que debe tener el pueblo español.

—Se suele decir que los Ejércitos de cualquier nación participan p se hacen cargo de la política cuando

los civiles no saben gobernar. ¿Opina usted que un ministro de Defensa podría ser un civil?

—Yo creo que el ministro, y algo de eso apunta la Ley Orgánica, es un político y un administrador, de

modo que no tiene por qué ser necesario un militar. El militar debe ser su brazo derecho, debe ser su

organismo técnico, pero el ministro puede ser un militar o puede ser un civil perfectamente.

—Se anuncia una nueva fase de construcción de porta-aeronaves. ¿Cuándo entrará en fase efectiva la

construcción de estas unidades, entre ellas la denominada «Almirante Carrero Blanco», en los astilleros

bazanistas ferrolanos?

—No es fáeü decirlo, porque realmente estamos trabajando a marchas forzadas en todos estos proyectos.

De manera que todo esto es algo que todavía está en elaboración. Sin embargo, yo creo que empezar a

construir porta-aeronaves es un concepto muy moderno que no será muy le-. jáno. Se está considerando

como para una cosa próxima.

—Para suministrar material al Ejército está actuando ya nuestra factoría naval. ¿Esto se desarrollará en un

plan más intensivo con vistas al futuro?

—Nuestro propósito es el de que no haya factorías navales ni factorías militares, sino industria nacional

que trabaja para la defensa. Entonces, yo creo que eso va a ser una cosa general, o por lo menos tendemos

a hacerlo asi. Lo que queremos hacer es- un programa completo y pensado; no construir ahora esto

porque conviene, sino tener un programa nacional para Ir realizándolo.

—Mi general, ¿qué opina usted de los objetares de conciencia?

—Mire usted, el tema de los objetares dé conciencia es un tema que se ha sacado de quicio. Yo soy

bastante escéptico respecto a la realidad del objetor de conciencia. Hay algunos qué sí, pero son los me-

nos atendibles. Hay muchos que tienen afán de notoriedad. Yo creo que la solución que se ha dado

últimamente es una solución que permite atender a lo que está legislado y permita resolver el problema

deceso, que no es completamente normal. ¿Usted sabe cómo le tratan en Rusia? En Rusia consideran que

el objetor de conciencia es un señor que no está en sus cabales. Entonces le llevan a un sanatorio

psiquiátrico y se cura.

—¿Prepara usted, general, algún otro libro?

—No tengo tiempo para hacer nada.

—¿Qué perspectivas tiene España ante el mundo en el futuro?

—España ante el mundo, hoy es una de las naciones —yo no soy triunfalista— cuya economía, cuyos

recursos, le colocan bastante a la cabeza. Y esto no va a detenerse, va a aumentar. España es ya algo

fuerte y tan lanzada que es difícil parar.

—Por último, ¿cómo ve usted el momento político español?

—Yo soy muy poco político y entiendo muy poco de política; no tengo ningún deseo de. entender de

política, pero veo más aparentemente confuso el momento político que lo que está en realidad, puesto que

yo creo que el Gobierno está siguiendo una línea de conducta claramente expuesta y hasta ahora clara-

mente realizada.

—¿Qué piensa entonces de la línea del doce de febrero?

—Yo estuve en aquella reunión de las Cortés, y aplaudí.

 

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