Importantes discursos de los ministros del Ejército y Marina. 
 "La naturaleza de las fuerzas armadas está más allá de las opciones políticas concretas y temporales"  :   
 Las dos declaraciones castrenses fueron hechas con motivo de la Pascua militar. 
 ABC.    05/01/1975.  Página: 13,16. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

ABC DOMINGO 5 BE ENERO DE 1975. EDICIÓN DE LA MANJÚA, PAG. 16.

IMPORTANTES DISCURSOS DE IOS MINISTROS DEL EJERCITO Y MARINA

"LA NATURALEZA DE LAS FUERZAS ARMADAS ESTA MAS ALLÁ DE LAS OPCIONES

POLÍTICAS CONCRETAS Y TEMPORALES"

LAS DOS DECLARACIONES CASTRENSES FUERON HECHAS CON MOTIVO DE LA PASCUA

MILITAR

ACHACAN DETERMINADAS ACTITUDES A MILITARES

«NO ES HONESTO PERTENECER A UNA INSTITUCIÓN»

PALABRAS DE PITA DA VEIGA

MISIÓN DE LA MARINA DE GUERRA

LAS FUERZAS ARMADAS, CON EL PUEBLO

ADHESIÓN MILITAR AL GOBIERNO

CONDECORACIONES DE LOS TEES EJÉRCITOS

"No es honesto pertenecer a una institución que está más allá de esas opciones si se siente el

convencimiento de que se podría servir mejor a España promoviendo o alentando una determinada actitud

política.

"Debido respeto a cualquier opción política en el orden institucional, sin que sea lícito a los miembros de

las Fuerzas Armadas participar ni mostrar su preferencia por cualquiera de ellas."

"El que así pensara procedería honradamente si se separase de nuestras filas" (Coloma

Gallegos)

"La incertidumbre se ha despejado ai cumplir el Gobierno los compromisos adquiridos" (Pita

da Veiga)

PENSAD siempre que las Fuerzas Armadas son una institución fundamental en el orden de la sociedad,

que ve en ella la garantía del Estado y de la existencia misma de la Patria, Es enorme la responsabilidad

que ello significa para los que elegimos la profesión militar como vía de nuestros deseos de servir a Es-

paña», ha dicho el ministro del Ejército, teniente general don Francisco Colonia Galle- . gos, en la

recepción que, con motivo de la Pascua Militar, se celebró en el Salón de Embajadores del Palacio de

Buenavista.

Agregó que esté deber, esta responsabilidad, exigía de todos estar en constante vigilancia contra la acción

de los que, consciente o inconscientemente, tratan de debilitar la fortaleza de las Fuerzas Armadas,

intentando provocar la desunión entre sus miembros. Una de las formas en que actúan —subrayó el

ministro— es mediante la propagación de falsas informaciones,. con las que tratan de sembrar inquietudes

o en las que se achacan determinadas actitudes a algunos^ miembros de las Fuerzas Armadas o a éstas en

su conjunto.

La mejor forma de luchar contra esta insidia —continuó diciendo el ministro del Ejército—• es cortar de

raíz la propalación del infundio sin caer en la trampa del comentario con otros, en un afán dé saber si es

cierto o no lo que se dice. ´Por otra parte, la naturaleza de la misión de las Fuerzas Armadas está más allá

de las opciones políticas concretas, y esto nos impone el deber de respetar cualquier opción política de las

que tienen cabida en el orden institucional, sin que sea lícito, en consecuencia, participar ni mostrar

públicamente su preferencia por cualquiera de ellas.

El teniente general Colonia Gallegos terminó sus palabras diciendo que, no es honesto pertenecer, a una

institución que —repitió— está más allá de las opciones políticas concretas, si se siente la inquietud y el

convencimiento de que se podría servir mejor a España promoviendo o alentando una determinada actitud

política. El que así pensase -—concluyó— procederá honradamente consigo mismo, con el Ejército y con

España, si se; separase, de nuestras filas».

Las palabras del ministro del Ejército fueron acogidas con una cálida salva de aplausos.

Previamente el teniente general Colonia Gallegos enumeró a grandes rasgos la labor realizada por el

Ejército durante el pasado año y el programa que se trata de desarrollar para el futuro, con datos y cifras

en cuanto a formación de mandos militares, reclutamiento, armamento, vestuario, hospitales, farmacias,

Seguridad Social y residencias de descanso para oficiales y suboficiales.

Asistieron a la recepción el subsecretario, general Monje; el ex ministro teniente general Barroso, el jefe

del Estado Mayor Central del Ejército, teniente general Villa-escusa; el capitán general de la I Región

Militar, teniente general Campano; el jefe de la Casa Militar de S. E. el Jefe del Estado, teniente general

don Luis Díez-Ale-gría; el arzobispo de grado, vicario general castrense, fray José López Ortiz; numero-

sos tenientes generales y comisiones de generales, jefes, oficiales y suboficiales de todos los centros y

unidades del Ejército, así como de la Guardia Civil y de la Policía Armada.

«Las Fuerzas Armadas nacen de la voluntad nacional de asegurar su defensa; por ello encarnan el

máximo exponente del deseo de mantener k anidad de la comunidad política, es decir, de la permanencia

misma dé la Patria», dijo el ministro de Marina, almirante Pita da Veiga, en la recepción celebrada en su

despacho a los almirantes, jefes y oficiales de la Armada con motivo de la Pascua militar.

La Comisión de almirantes, jefes y oficiales estaba presidida por el almirante González López, jefe del

Estado Mayor de la Atinada, quien pronunció unas palabras para felicitar al ministro en nombre propio y

de todos los asistentes. Seguidamente hizo un balance de ks actividades de la Armada en 1974

refiriéndose a las nuevas unidades construidas: la fragata portaaviones «Andalucía» y el submarino

«Marsopa», así como dos buques hidrográficos y la puesta" de quillas de una corbeta, cinco patrulleros

pesados y uno ligero.

Se refirió después a las actividades de nuestros buques en el mar, que dan un promedio más bien bajo,

debido al condicionamiento de la escasez y carestía del combustible. Finalizó sus palabras rogando al mi-

nistro hiciera llegar al Jefe del Estado y al Príncipe de España la fidelidad y lealtad de todos los miembros

de la Armada.

El ministro de Marina "almirante don Gabriel Pita da Veiga, pronunció unas palabras para agradecer el

esfuerzo de todos los componentes de la Marina en el cumplimiento de su deber. Hizo alusión a las

circunstancias económicas de 1974 y a las restricciones surgidas de la crisis que hari afectado al ritmo del

programa naval y a ías construcciones previstas en el mismo, ligeramente retardado por razonas finan-

cieras.

Tras otras consideraciones se refirió a la misión de la Armada, en la que destacan tres aspectos

fundamentales: la aportación del componente naval que requiere la defensa y seguridad de una, nación

que es archipiélago desplegado en una de las •principaíes encrucijadas marítimas del mundo. En segundo

íugar, la protección de las •comunicaciones, marítimas, vitales no sólo para el normal desenvolvimiento

de la actividad económica, sino también para la propia supervivencia nacional. Y, por último, la condi-

eión de instrumento de k política exterior circunstancial en la propia naturaleza del poder naval, e

imperativo de la condición marítima de España. De todo ello se deduce que sin respaldo de fuerza naval

proporcionado no hay interés defendido MÍ objetivo alcanzarle ni, en suma, política posible, lo cual

exige, como objetivo prioritario y apremiante, que se cumpla, en su totalidad el programa naval.

A continuación, el almirante Pita da Veiga hizo un anáfisis de culi era la función íe las Fuerzas Armadas,

y dijo:

«Como.ya he manifestado en Ja Escuela Naval el día de nuestra patrorta, las Fuerzas Armadas nacen de ía

voluntad nacional de asegurar su defensa, por dio «á-•carn´aa el máximo- exponente del deseo de

mantener ía unidad de la comunidad política, «s.deck, de la permanencia misma de k Patria.

Son, pues, una institución sustantiva fundamental en eí orden de la sociedad, cimiento y garantía del

Estado, de s« supervivencia y de su vida, es decir, de ía actividad política y del orden institucional.

La naturaleza de su misión está más allá, por tanto, d.e (as opciones políticas concretas y temporales. Las

Fuerzas -Atinadas están directas y entrañablemente unidas al f»éblo y a sus instituciones fundamentales y

son depositarlas de su confianza y seguridad.

Las Fuerzas Armadas no son, por tanto, ajenas a lo político en su más fundamental acepción, es decir, a

aquellas actividades orientadas a crear y defender un orden referido al bien común de la Nación.

Este sagrado deber que, como Institución, corresponde a las Fuerzas Armadas, impone a sus miembros el

debido respeto a cualquier cípción política que tenga cabida en el orden institucional sin que sea lícito, en

consecuencia, participar ni ´ moa t raí su preferencia por cualquiera de ellas.

Las últimas palabras del almirante Pita da Veiga hicieron alusión a la superación de un a5o que se

anunciaba incierto y difícil: «La incertidumbre -—dijo el ministro— se ha despejado al cumplir el

Gobierno los compromisos adquiridos ante la Nación; nuestra fe está depositada en él, y siempre podrá

contar con nuestra adhesión y confianza. Portavoz del sentir unánime de la Armada, ofreceré de nuevo a

S. E. el Jefe del Estado y S. A. R. el Príncipe de España, junto a estos sentimientos, el testimonio de

nuestra lealtad inquebrantables

El «Boletín Oficial del Estado publica 46 decretos por los que se conceda» las siguientes

condecoraciones:

Ministerio del Ejército.—Decretos por los que se otorga la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar con

distintivo blanco a los generales de División Imis Ruméu de Armas, Luis Serena Guisecafre. Manuel Gu-

tiérrez Mellado y Carlos Franco González Llanos; al general de Brigada de Caballería Adolfo Esteban

Ascensión; general de Brigada de Artillería Héctor Elarre Martínez de Espronceda; general de Brigada de

Artillería Adrián Gozálvez Lacuesta; general de Brigada de Caballería Enrique Falcó Oliver; general de

Brigada de Artillería Esteban Gaytán de Ayala y de Benito, y al teniente general del Ejército del Aire Án-

gel Seibane Cagide; a María del Pilar de Careaga y Basabe, Joaquín Martínez Correcher y Gil, Federico

Gallo Lacárcel, Manuel Hernández Sánchez, José Celma Prieto y a Antonio José García y Rodriguez

Acosta.

Ministerio de Marina.—Decretos por los que se concede la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo

blanco al general auditor de la Armada Agustín Vigier de Torres; general subinspector de Sanidad de la

Armada Faustino Belascoain Romero; general inspector del Cuerpo de Máquinas de la Armada Ramón

Pérez Filgueira; contraalmirante ingeniero Manuel Beardo Morgado; contraalmirante José Ramón

Caamaño Fernández; vicealmirante Juan Carlos Muñoz-Delgado y Plato; a Rogelio Cenalmor Ramos; al

abogado del Estado Víctor Mendoza Oliván y al inspector médico de segunda clase del Ejército de Tierra

Pedro Melendo Abad.

Ministerio del Aire,—Decretos por los que se concede la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico con

distintivo blanco al Jefe de la Casa Civil de S. E. el Jefe del Estado, Fernando Fuertes de Villavicencio; al

ministro plenipotenciario Francisco Utray Sarda; gobernador civil de Sevilla, Alberto Leyna Rey; es

subsecretario de Educación y Ciencia Rafael Mendizábal Allende; director general de la Vivienda,

Manuel Delgado Iribarren Negrao; alcalde Ayuntamiento de Granada, José Pérez-Sarrabona y Sanz;

presidente de la empresa Dornier, Claudulus Domier; consejero delegada de la empresa Stesa, Alberto

González-Aller y Balseiro; general de División del Ejército de Tierra Federico Gómez de Salazar y Nieto;

general de División del Ejército de Tierra Ángel Scamdella García-Orbemín; general de Brigada de

Ingenieros del Ejercito de Tierra José Clavería Prenafeta; general de División del Ejército del Aire, grupo

«B», Joaquín de Puig y de Cárcer; general de División del Ejército del Abe Carlos Bayo Alessandri;

general de División del Ejército del Aire Carlos Dolz de Esuejo y González de la Riva; inspector médico

de primera clase, honorario, del Ejército del Alpe, en situación de reserva, José Aparicio de Santiago;

general de Brigada del Arma de Aviación, sin aptitud para el servicio en vuelo, Alfonso de Haya

González; general de Brigada del Cuerpo de Ingenieros Aeronáuticos Francisco López Pedraza; general

auditor del Aire Luis Grande Muñoz; Interventor del Aire Alfredo Blasco González; intendente del Aire

Joaquín Valverde Gómez, y al inspector médico de primera clase del Ejército del Aire Antonio Pérez

Guilarte

 

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