Autor: Apostua, Luis. 
   El reagrupamiento militar  :   
 Solución intermedia: no hay medidas de excepción, pero ascienden a los puestos clave las personalidades más fuertes. ¿Relanzamiento de la tecnocracia?. La unidad tecnológica dentro de las Fuerzas Armadas. 
 Ya.    12/10/1975.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

I2-X-75 ya.pag.lS

INFORMACIÓN NACIONAL

EL REAGRUPAMIENTO MILITAR

• Solución intermedia: no hay medidas de excepción/ pero ascienden a los puestos clave las

personalidades más fuertes.

• ¿Relanzamiento de la tecnocracia?

• La unidad ideológica dentro de las Fuerzas Armadas.

•i!%iM^jj}tM ^i^Í&:M

Solución intermedia. El Consejo dé Ministros no ha acordado ninguna medida de excepción, como se

podía temer en el nervioso lunes pasado, pero ha procedido a una profunda reorganización de los

supremos mandos militares. incluidos puestos tan relevantes como Jefatura´de la Casa Militar y Dirección

General de la Guardia Civil.

Para este último cargo, la designación del teniente general Campano es, a mi juicio, el detalle más

expresivo. Como se recordará, el teniente general Campano, aparte de su jerarquía militar, es consejero

nacional del Movimiento por elección de la provincia de Navarra, que simultanea como militar y como

político en activo. Con arreglo a sus intervenciones en el Consejo Nacional, no hay´ duda que se integra,

como personalidad políticamente relevante, en la línea "dura". En este aspecto, con su nombramiento para

la Guardia Civü, se repite la situación de cuando fue nombrado para el mismo cargo el teniente general

Iniesta Cano, que unía, como el señor Campano, su grado militar y su condición de consejero nacional del

Movimiento. Todo ello es un poco el eco de los gritos que se oyen en las diversas manifestaciones patrió-

ticas que se celebran en toda España y cómo dicen inequívo-. camente "el Ejército, al poder".

Puestas así las cosas, hay síntomas de que la primera tarea ,que asume el Ejército es interna, en el sentido

de acentuar su disciplina. No me refiero a la disciplina castrense, sobre la cual no hay. ni ha habido duda,

sino a ]o que pudiésemos llamar "disciplina ideoló,gica". Como se recordará, el mes de enero pasado los

tres ministros militares pronunciaron breves discursos perfectamente coordinados con una idea básica:

dejen el uniforme quienes deseen sostener opiniones políticas singulares o personales. El argumento tía

sido reiterado por el ministro de Marina, almirante Pita áa Veiga, en fechas más recientes. Sí a esto

añadimos las detenciones de jefes y oficiales —esta misma semana se han producido yarias—, sacamos la

.impresión áe que los poderes pú-, bucos buscan & toda costa sostener en el interior de las Fuerzas

Armadas una rígida disciplina sobre el ideario político de sus miembros.

las ;otirpi; ^opcí>3fegí

A todo estp, creo que también es evidente que la pura vida política languidece. Quiero decir con esto que

entre la clase política que represente al Régimen ante el pueblo y lo interpreta a su modo no nace una sola

idea motora que ilusione a la gente. No hay ni un solo movimiento de opinión como el que provocó don

Carlos Arias Navarro, quien realmente consiguió cultivar una primavera política en pleno febrero.

Incluso los propios ministros, alguno de los exiales tiene unas notabilísimas facultades de ideación- y de

elocuencia, parecen ir un poco a remolque 3e los acontecimientos. Por el contrario, las voces más oídas

son Jas del "bunker" en sus distintos tonos de voz.

Pero en esta callada espera de la clase política ha habido una excepción, don Gregorio López Bravo. Su

gran inteligencia política le ha brecho ver q«e éste era el momento en que ya el silencio no es-, oro. Así,

en la Comisión de Asuntos Exteriores de las Cortes, el señor López Bravo se sacó un discurso pintiparado

para decir "aquí estoy yo y nosotros". Veo en este discurso el relanzamiento del equipo tecnocrético, que

lo ha pasado mal en la última_tempo-rada, en que don Carlos Arias lo alejó del poder. Tiene el discurso

además la virtud de haber creado un "jefe de filas" de ese equipo que se vuelve a presentar, como al final

de los años cincuenta, como una alternativa de gobierno, visto que las fórmulas empleadas hasta entonces

habían quedado muy gastadas. Hasta se da cierta similitud en la situación internacional y nacional, con

una economía en crisis y un panorama internacional cerrado. La imagen del "boom" económico de los

años sesenta no cabe duda que figura en .el haber político del equipo. Así pueden presentar una faz

política de estricta ortodoxia, de estrecho monolí-tismb ideológico, tal como se espera y, al mismo

tiempo, la promesa de que ellos son los "magos de la economía" dis puestos a devolver a España e!

esplendor anestesiante de la sociedad /d« consumo.

Luis APOSTÜA

 

< Volver