Declaraciones del ministro del Ejército. 
 "Las fuerzas armadas defenderán el orden institucional"  :   
 Todo cuanto ha dicho el presidente Arias lo hubiese dicho Franco. El Ejército de la monarquía es el mismo que el de Franco.. 
 Informaciones.    09/02/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

DECLARACIONES DEL MINISTRO DEL EJERCITO

Las fuerzas armadas defenderán eS orden institucional

® TODO CUANTO HA DICHO EL PRESIDEN-TE AflUS LO HUBIESE DICHO FRANCO

• EL EJERCITO DE LA MO¡NAKQU1A ES LL MISMO QUE EL DE FR.OCO

LEALTAD AL REÍ

O.T.A.N.

DISCURSO DE ARIAS

MAUKIU, 9. (INFORMACIONES.)—«El Ejército, como e* resto de las fuerzas armadas, tiene

perfectamente especificada su misión en el artículo 37 de la le; Orgánica del Estado: garantizar la unidad

y la independencia de la Patria, la integridad" de sus territorios, la seguridad nacional y la defensa del

orden institucional», declara el ministro dei Ejército, teniente general AIvarez-Arenas, en una entrevista

concedida al diario «ABC» de ayer.

El ministro subraya que «con Franco y con el Rey el Ejército es el mismo», amplía así su concepto de la

misión del Ejército: «Considero que la misión está clarísima en todas sus partes, si bien en la última —"la

defensa del orden institucional"— interesa aclarar la posible presencia del Ejército (y de todas las fuerzas

armadas) como institución en la dinámica política. En primer lugar, no es lo mismo "orden institucional"

que "orden público". Este es sólo una parte de aquél y a garantizar y defender ese orden público se

destinan es-pacíficamente las fuerzas de orden público, las que, en términos castrenses, podríamos decir

que son la vangruardia, mientras el resto de las fuerzas armadas constituyen el grueso dispuesto, como en

una acción bélica, a acudir en apoyo ó refuerzo de la vanguardia cuando ésta sea insuficiente para cumplir

su misión, cosa que solamente se puede producir en una situación de estado de excepción o de estado de

guerra, según prescribe la ley de Orden Público y previos los requisitos que en ella se_ establecen. Por lo

demás, el Ejército —e insisto, las fuerzas armadas—, corno institución, es el cimiento y garantía del

Estado, de su vida;, es decir, de la actividad política del Estado y dei orden institucional. La naturaleza de

su misión está, por tanto, más allá de las opciones políticas concretas. El Ejército nace del pueblo y está

entrañablemente unido a él y a sus instituciones fundamentales, fijando su atención en la custodia de lo

que. por jer permanente, es consustancial con la existencia misma de la Patria. El Ejército, pues, no es

ajeno a la política en su más fundamental acendón, es decir, a aquellas actividades encaminadas a

defender un orden referido al bien común de la nación, pero, repito, por su elevada misirn debe estar y

está más allá de cualquier opción política concreta.»

El teniente general AIvarez-Arenas afirma después que «mo cabe propiciar cambio alguno en el Ejército

de la Monarquía respecto al Ejército de Franco. El Ejército es el mismo. La misma lealtad que el Ejército

mantuvo hacia el Generalísimo la mantiene ahora hacia Su Majestad el Rey, desde que era Príncipe de

España. Su Majestad el Rey se formó militarmente en nuestras academias militares y está tan vinculado a

las fuerzas armadas como cualquiera de n o s o t r os. Su amor a la milicia le viene de sangre y de

verdadera vocación. El Ejército se siente orgulloso de su Rey».

El ministro del Ejército no considera "inaplazable" la entrada de España en la O.T.A.N. A su juicio,

habría que esperar a "que nos ofrezcan la entrada". En relación con Canarias, "es propósito firme del

Gobierno dedicarle una atención muy importante, tanto desde el punto de vista de su potenciación

económica como desde el punto de vista militar".

Declara también que "la actuación militar española en el Sahara ha sido ejemplar en todos los terrenos".

En cuanto a la Monarquía opina el ministro del Ejército que "toda la España sana sabe c-ue la Monarquía

es la mejor solución política para España". Piensa que los enemigos de España hoy son: "´el comunismo

internacional, >jue no perdona su primera gran derrota en España; la masonería (y estoy convencido de

que no es un tópico); los revanchistas y los despechados de toda índole".

Piensa que "Gibraltar caerá como fruta madura". y juzga que "el hecho de que un número insignificante

de miembros de las fuerzas armadas haya ´tomado postura´, no tiene relevancia alguna".

Enjuicia, finalmente, así el discurso del presidente Arias ante las Cortes: "Un discurso importante, mesu-

rado, denso... Todo cuanto ha dicho el presidente Arias lo hubiese dicho Franco. Por una razón: ese plan

de evoluciones, de reí o r m a s paulatinas, ya estaba previsto en la mente del Generalísimo; formaba parte

de su programa."

 

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