El proceso de los militares. 
 Ocho de los acusados guardaron silencio     
 
 Informaciones.    09/03/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 52. 

9 de marzo de 1976

INFORMACIONES

EL PROCESO DE LOS MILITARES OCHO DE LOS ACUSADOS GUARDARON SILENCIO

CAPITÁN RUIZ CILLERO: «ES MUY DIFÍCIL HABLAR DEL EJERCITO FUERA DEL CUARTEL»

SEGÚN EL FISCAL, PRETENDÍAN ORGANIZAR UN MOVIMIENTO SEMEJANTE AL

PORTUGUÉS

LOS PROCESADOS

ACTIVIDADES DE LA U. M. D.

SESIÓN DK LA TAKDE

DECLARACIÓN DEL CAPITÁN RUIZ SILLERO

DECLARAN LOS TESTIGOS

MADRlD, 9. (LÍ)(JU¿>./

Mu ot´ojo a la ley áei silencio, sin que esto signifique aquiescencia a, lo que aquí se diga ni desacato a este

Tribunal», ha manifestado ante el Tribunal el comandante de ingeniera don Luis Otero Fernández al ser

llamado por el -presidente del Consejo de guerra. Todos los demás procesados, excepto el capitán don

Abel Ruis Cillero, también se acogieron a la «ley del yüenciov.

A las a,io üfc la uianaiin c& menzo en la Agrupación de Academias Mililtares de Hoyo de Manzanares el

Consejo dé guerra contra el citado comandante y ocho capitanes, acusados ae un delito de «proposición

para la sedición»

Los militares procesados soij presuntos " miembros de una denominada Unión Milita) Democrática (U,

M. D.). Fueron detenidos el 29 de junio de 1975 Desde esta fecha se hallan en prisión preventiva, primero

en diversas prisiones militares, y en e) • acuartelamiento de Hoyo de Manzanares desde el 17 df- -

liciembre pasado.

El Consejo dfc guerra este presidido por el general de Di visión don Federico Gómez de Salazai y Nieto -

—hasta no bace *nucho gobernador general tlei Sanara—, y figuran como vocales otros tres generales,

tos, señores Martín Gar cía, ?enera¡ de Brigada de Infantería (sustituye al generaj señor Saavedra

Palmeyro, jef« de la Brigada de Infantería Mecanizada XI, quien fue recusado por la defensa por in

compatibilidad manifiesta con los acusados»); él señor Espi nosa de los Monteros y Ber mejillo, segundo

jefe c´.3l Gobierno Militar de Madrid, j Díaz del Río Jaudenes, jefe de Ingenieros de la I Región Militar.

Como vocal ponente Interviene el coronel auditor don Pedro Fernández Sojoza y como fiscal militar, ei

coronel de Infantería Mecanizada de Asturias número 31 don Luis Sáez Larumbe.

Poco antes de comenza; Conseje de guerra, cuya celebración ha despertado gran expectación, el señor

Gome? de Salazar recibió a los redactores de las cuatro agencias nacionales acreditados ante e) Consejo

de guerra, y a los cinco corresp» ásales extranjeros manifestándoles, con > u m a amabilidad, su satisfa c

c i ó n por la presencia de estos periodistas, «para informar verazmente —dijo— a la opi níón pública de

todo lo que se diga en el Jonsejo de guerra». y se ofreció para aclarar las dudas que oudieran surgir.

A lo largo del camino, Ijas-ta la sala de consejos hay cuatro controles; uno a cargo de la Guardia Civil, en

la carretera, y tres ya dentro del campamento a cargo de la Policía Militar

La sala de consejos, amplia y austera está ocupada "por unos 130 militares, íepresen-tantes de los tres

Ejércitos, así como de la Guardia Civil y de la Policía Armada. En su mayor parte, son comandantes y

capitanes. También se hallan ei? la sala las esposas y de-nás familiares de los procesados. El C o 1 e g i o

de Abogados de Madrid ha enviado una representación de cinco letrados

Hoyo de Manz a n a i e s es una oequeña población situada a unos 35 kilómetros de Madrid y cercana a la

sierra madrileña

Los multares que compare cen ante el Consejo de guerra y sus respectivos defensores son

•Cóuiauoaút* ae ingenieros-(diplomado en Estado Mayor) don Luis Oíero Fernández, de cuarenta y tres

años, casado y con cinco hijos. Defensor, comandante de Infantería don

jóse vacaue Ansm. El fiscai solicita oara ÉJ doce años y un día de cárcel, con la accesoria de separación

>3p) servicio activo

Capltaij ctt iuituiieria ipa racaidista) don Restituto Va lero Ramos, de treinta y us-ve años, casado y con

un hijo Defensor, comandante de Artillería don Matías González Corona, petición fiscai, ocho años de

cárcel y accesorias

Capitán de Aviación don Abel Ruiz Cillero de treinta j sinco años soltero. Defensor, coronel de Aviación

don Gregorio Manglano Montero; petición fiscai tres años y un iia de careen » accesorias

Capitán de Artiller a don Antonio García Márquez, de treinta y cuatro "años, casado, un hijo. Defensor,

comandante de Infantería don Ricardo Perador .¿pez; petición fiscal, cuatro años y accesorias.

Capitán de Infantería don José Reilein García Miranda, profesor de la Academia de Toledo; treinta años,

soltero. Defensor, Comandante de Artillería don Luis Alfaro Campos; petición fiscal seis años 3e cárcel

Capitán de Artillería don Fermín Ibarra Renes diplomado en Estado Mayor; treinta y ocho años, casado y

con cinco hijos. Defensor, comandante de Ingenieros don Francisco Olalla Rodríguez: petición fiscal doce

años v ur> día

Capitán üt imanteria don José Fortes Bouzán (COE destino en La Corana), cuarenta y un años casado y

con cinco hijos. Defensor, comandante de Caballería don Ramiro Ri vas de Reina; petición fiscal, seis

años de caree) v >cceso-rias.

Capitán Qt Caballería don Manuel Fernández Lago, treinta y cinco años, soltero Defensor, comandante de

Artillería don Ángel Montero García; petición fiscal, oche años de cárcel y accesorias.

Capitán de Infantería don Jesús Martín Consuegra; treinta y cuatro años, casado y con dos hijos.

Defensor, comandante de infantería don Cándido Sanz Hurtado; petición fiscal, ocho años de car cel y

accesorias.

La sesión de la mañana y parte de la tarde ha discurrido con la lectura del apuntamiento o documentos

contenidos en el sumario, integrado ñor 3.100 folios

A lo largc de la .ectura se dijo que lor procesados habían mantenido diversas reuniones en la primavera de

1975 en lugares públicos y en domicilios de vanos de ellos. Tal actuación, dijo el juez instructor durante

la lecturat puede constituir un peligre cara la unidad del Ejército.

El primer escrito de denuncia contra los militares procesados fue formulado por el general-jeíe de

División Acorazada Brúñete número i; como consecuencia dé las investigaciones realizadas se procedió a

la detención y procesamiento de los mismos, y en sus domicilios se ocuparon diversos documentos

ilegales, entre otros, un «Estatuto militar» «Informe sobre el Ejército dé España en 1974», «Informe so-

ore ei panorama político español» y otros escritos.

A continuación, fueron leídos integramente algunos de estos documentos. Entre otros, el manifiesto por el

que se constituye la Unión Militar Democrática tU M. D.); un informe titulado «Por la libertad oacia la

justicia so cial», un informe sobre «Espa ña y el futuro», en el que, tras hacer diversas consideraciones

sobre la situación po lítica nacional, expone la necesidad de la ruptura demo orática, auspiciada por la

Junta Democrática y la Platafor oía de Convergencia Democrática, y se oropone la interven-aión del

Ejercito para acabaí con la situación política vi gente Se dio, asimismo, lectura al ideario de la Unión

Militar Democrática, en el que figuran temas eminentemente políticos, como la amnistía, reformas socio

económicas, la elección democrática a los jefes militares convocatoria de una asamblea constituyente para

dar al país una nueva Constitución, etc.

El juez militar instructor leyó seguidamente las declara-ciones hechas por los procesados después de su

detención en el verane del pasado año Los capitanes señores Ruiz Cillero y García Márquez declararon en

aquella ocasión ser miembros de la Unión Militar Democrática por considerar que era una organización

de carácter profesional- Los restantes procesados negaron, por su parte, su integración en> la citada

organización ilegal.

La sesión de la, mañana tei minó a las 13,30. El Consejo de guerra volvió a constituirse a las 15 horas en

punto. Tras dar fin a la lectura del apuntamiento a tas 15,40, el fiscal militar pidió al presidente del

Tribunal que se diera lectura a determinados folios del sumario Entre otros, los referentes a la

transcripción me-canográfica de papel carbón tomado en el registro del domicilio del procesado seuor

Fernández Lago. Los folios se refieren, según se desprende de la lectura, a la organización , distribución

del Ejército y fuerzas de orden público en el territorio nacional, operaciones" del Estado Mayor y

estructura del Ejército. Todo parece escrito en clave.

Se procede a continuación a la lectura del informe pericial de la Escuela de Estado Mayor Estima el

informe pericial que el texto contiene un planteamiento de un tema defensivo sin posible retroceso,

detalle de cada zona militar; trabajo escolar de la Escuela de Estado Mayor, trabajos relacionados con un

tem a de subversión; mínimos por unidades, y viabilidad de anular las fuerzas de orden público Resumen

los peritos que el texto extraído del papel carbón no parece corresponder a ningún trabajo de táctica de

Estado Mayor.

También í-a petición del fiscal iniiitai 6 da lectura M documento de constitución de la denominada Unión

Democrática Je- Soldados (U. D. S.; Los defensores militares so licitan, asimismo, que se lean

determinados folios. El coronel de Aviación señor Manglano Montero, pide concreta oiente la lectura de

los reía &ivos al registro del domicilio ¿el procesado en rebeldía, ac-oualmente exiliado en París don José

Ignacio Domingue? Martín Sánchez. Se llevó a efecto el registro sin estar él presente. Según declararon

sus familiares había salido de viaje a Turquía con el propósito de comprar un barco.

Ei interrogatorio de ios nue--ve procesados tan sólo ha durado tres cuartos de hora Ocurrió algo

inesperado, que ¡:ausó sorpresa en la sala Excepto el señor Ruiz Cillero, todos los demás procesados se

negaron a declarar, acogiéndose a la «ley del silencio», que. por otra parte, y a juicio del ponente, no

aparecía regulada en ninguna parte.

El procesado señor Ruiz Cillero, a preguntas del fiscal militar, contestó que «nunca pensé que esto

pudiera dividir a las fuerzas armadas. Creo qué más bien puede conducir a nna luz. a un esclarecimiento».

Le pregunto también el fiscal sobre el plan titulado «¿Dónde están los capitanes?» y si era autor del

mismo el comandante señor Otero Fernández. Contestó que no lo podía asegurar. Y dijo, seguidamente:

«Todo oficial que tenga inquietudes me agrada.»

Y también: «Es muy difícil hablar del Ejército fuera del cuartel.»

¿En qué regiones existía la Unión Militar Democrática?

Oi decir que había en Sevilla y Barcelona varios compañeros con inquietudes. Las mismas que yo. Pero

que yo sepa, nadie formaba parte de esa organización.

Añadió finalmente a preguntas del fiscal que no creía que el comandante Otero fuese un jefe de la Unión

Militar Democrática.

A preguntas de su defensor, manifestó que se consideraría identificado con ciertas cosas de U.M.D., pero

que nunca había creído en esta organización cómo conjunto orgánico. «Para mi no existía U.M.D.», dijo.

Agregó también que fue compañero del capitán Domínguez durante varios años, y que en el invierno de

1974 y principios de 1975 mantuvo .contacte con él, porque a ambos les agrada el deporte, y pensaban

comprar ´un barco que en aquellas fechas se hallaba en up puerto de Turquía, a donde debería ir a

recogerlo.

A continuación, el presidente del Tribunal llamó a declarar al procesado señor Garcia Márquez, auien ma-

nifestó su deseo de acogerse a la «ley del silencio»

Eso no figura en el Código. Usted obstaculiza la justicia, i Presidente.)

—Yo soy acusado, y puedo no hablar

-Que conste en acta. (Presiden te. >

X le mandó retirarse.

Loé procesados señores Martín Consuegra, Reilein Garcia-Miranda, Valero Ramos, Ibarra Renes, Fortes

Bouzán, García Márquez y Fernández Lago optaron por el mismo sistema. Se acogieron a la «ley del

silencio»

El presidente pregunto al señor Reilein: «¿Puede ilustrar algo más a este Tribunal, además de acogerse a

esa ´ley del silencio"?»

—No, señor

—Gracias, puede retirarse.

£0 comandante señor Ote- -ro dijo por su parte que «todo lo que pueda decir, ya está reflejado en el

sumario». Intervino su defensor, señor Lacalle Ansín:

~L& «ley del silencio» no es para mí, como defensor que soy

-¿Quiere usted contestar a su defensor? —pregunta el presidente al señor Otero

-No, señor. (Se oyen abundantes murmullos v risas en la sala.)

-¿Quiere contesta: entonces al fiscal? (Presidente, al mismo señor.)

—Depende de las preguntas que me haga ´> Nuevos murmullos y risas.)

Finalmente, a pregun i a s del fiscal, se ratifica en que entregó 15 documentos de la U.M.D. a cuatro

oficiales.

La sesión de la tarde concluyó con la declaración de los testigos del fiscal militar y de la defensa. Tan

sólo ha presentado prueba testifical el coronel Manglano Montero, defensor del señor Ruiz Cillero.

Los testigos del riscal declararon haber recibido documentos sobre la organización, asi como una lista de

libros para su formación. Acudieron también a reuniones a las que asistió el comandante Otero, pero sin

saber realmente cuál era ia finalidad de lo que se les proponía. Según el fiscal militar, la finalidad era

organizar un movimiento semejante al producido en Portugal. Intervinieron como testigos del fiscal don

José García Caneiro (capitán de Aviación), don Luis Fuentes (comandante de Intendencia, »x>n destino

en la Secretaria Técnica de Asistencia y Abastecimiento), don José Diez Cuesta (capitán de la Policía

Armada, con destino en la Academia General), don Arturo González Martín ico-mandante) y don

Fernando de la Macorra (capitán de Infantería).

El defensor del señor Ruiz Culero presentó como testigos a los capitanes de Aviación don Eduardo

Martínez, don Francisco Javier Peña Martínez y don Juan José Trinidad.

El Consejo de guerra rué aplazado hasta hoy ¿a las nueve horas, en: que ^continuará con los informes del

fiscal militar y de los defensores militares.

 

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