Autor: Urbano, Pilar. 
   Chequeo a nuestra defensa aérea (I)  :   
 Entrevista con el ministro del Aire, teniente general Franco. 
 ABC.    08/04/1976.  Página: 25, 27, 28. Páginas: 3. Párrafos: 72. 

ENTREVISTA POLÍTICA

CHEQUEO A NUESTRA DEFENSA AEREA

Entrevista con el ministro del Aire, teniente general Franco

• Nuestra aviación militar, apta para la 0. T. A. N., pero nos faltan alas de combate

• «Hemos de evolucionar hacia unas fuerzas aéreas más eficaces»

Por Pilar URBANO

POLÍTICA NACIONAL

ESTRATEGIA MEDITERRÁNEA

NUESTRA AVIACIÓN ES EUROPEA

«INVENTARIO» DEL EJERCITO DEL AIRE

LA «BATALLA AEREA», SIEMPRE A PUNTO

EL POTENCIAL AEREO ESPAÑOL

¿ESPAÑA, ARMADA NUCLEARMENTE?

NUESTRA PRODUCCIÓN AERONÁUTICA

EL REY, HÁBIL PILOTO

DIRIGÍA ¡a Academia Militar de Zaragoza el general Franco cuando, en 1929, ingresaba el cadete Franco

Iribamega-ray, que siete años después habría de combatir en la contienda civil como capitán de Artillería

y... a la vuelta de la Historia, en este critico presente de la «transición», seria designado ministro del

Aire.

No faltaron minuciosos documentalistas que, escudriñando las biografías de los miembros del primer

Gobierno del Rey, obtuvieron dos datos que resultaban «frecuentes»: haber estudiado o ejercido en

Estados Unidos y tener una formación diplomática. Y bien: el ministro de! Aire realizó parte de su

formación de mando en la U. S. A. F. norteamericana y es diplomado de Estado Mayor.

Un importante historial de mandos aéreos en sus correspondientes empleos: Escuadrilla de Aviones de

Asalto, Grupo de Caza y Ala de Transportes. Ha ejercido la jefatura dé la Zona Aérea de Canarias y de la

Región Aérea dé Zaragoza. También ha desempeñado cargos de máxima responsabilidad dentro de los

cuadros de Estado Mayor del Aire y de la Escuela Superior del Ejército.

Casado y con una hija, el teniente general Franco es aficionado al golf, al tenis y a la natación. Disfruta

enfrascándose en una intensa partida de ajedrez o en la lectura de una novela de acción y aventuras. Ese

es uno de los «precios» que ha tenido que pagar ya por la cartera del Aire:

—No tengo tiempo ni para leer novelas, ni para jugar al golf, ni casi para atender a la familia como yo

desearía. Procuro almorzar en casa siempre que puedo y bajar con mi mujer a misa muchas mañanas aquí

mismo, en la capilla del Ministerio, porque entro a trabajar temprano y luego las jornadas son larguísimas,

sin apenas pausas entra un asunto y otro. Créame: lo que más echo de menos desde que soy ministro es el

ejercicio físico, el golf. ¡Son muchas horas de despacho!

Y los ojos brillantes y vivaces del ministro revuelan por el despacho, como si quiesiesen embarcar en

cualquiera de los diminutos aviones que hay esparcidos por toda la estancia. ¡Como en sus mejores

tiempos de aviador!

AI ministro le gusta hablar de aviones, -de radares, de motores, de controles aéreos, de peripecias en

vuelo, y elude los temas medu-larmente políticos. En algún momento me ha dicho: «El Ejército no es un

"bunker"; ha de estar al día con la vida de la sociedad... Pero ha de estar siempre dispuesto a la defensa de

la convivencia nacional, de la Constitución.».

Empezamos hablando del momento político presente.

—El peligro mayor en esta hora lo constituye el tenaz esfuerzo de los extremistas para, valiéndose de toda

clase de medios subversivos, provocar la ruptura, el borrón y cuenta nueva, y tratar de impedir esta

evolución y transición pacifica que, estoy seguro, desean la gran mayoría de ios españoles.

Yo confío en que esta gran mayoría ha de tomar plena conciencia de la importancia del momento político

que vivimos y se aglutine al máximo en el común deseo de vida pacífica y ordenada, contribuyendo así a

conseguir sin traumas los objetivos sociales y políticos que se persiguen.

—Hoy, en nuestro país, ¿qué significan concretamente las Fuerzas Aéreas en el marco de la política

nacional?

—Dadas sus "características operativas: respuesta inmediata, elevada capacidad de destrucción,

movilidad, posibilidades de penetración no frenadas por la geografía, etc..., se puede decir, y no es

novedad, que las Fuerzas Aéreas son la «fuerza ideal para la disuasión», como factor estratégico básico.

En el caso español, que constantemente proclama su espíritu defensivo, cobra un significado fundamental

el concepto «disuasión», en orden a apoyar los objetivos nacionales.

—Desde su óptica de ministro del Aire, ¿cuál estima que debería ser la estrategia en el archipiélago

canario?

—Dentro de una coherente línea de acción, ptenso que es importante que cualquier enerrsi-

• «Estar presentes, por iodos los medios, en el Mediterráneo»

• «Disponemos de "Pitantoms", T4V"Mira0e 111" y "F-5", que son excelentes aviones de combate»

go potencial de nuestras provincias Canarias tenga la certeza de que iodo acto hostil contra el archipiélago

encontraría una respuesta apropiada. Eso bastaría para disuadirles de cual-quir «aventura».

—Geoestratégicamente, ¿significa mucho el abandono del Sahara?

—Desde el ´punto de vista de las Fuerzas Aéreas hay que reconocer que el Sahara no es un espacio vital.

Para la aviación tos factores tiempo y espacio tienen una dimensión diferente que para las otras

instituciones armadas.

—¿Qué política exterior habría que desarrollar en ei área mediterránea, teniente general?

—Todo cuanto ocurre en el Mediterráneo es trascendente para España, tanto en el marco de la seguridad

corno en los aspectos políticos y económicos;-por ello hay que tratar, por todos ios medios a nuestro

alcance, de estar presentes para influir en los acontecimientos de forma que no nos sean adversos.

Circunscribiéndome al aspecto militar, creo que, en el próximo futuro, el Mediterráneo va a ser una de las

zonas más polémicas y en la que, en parte, se va a condicionar ,.e¡ futuro de Europa y, por tanto, el de

España. De ahí la gran preocupación del Ejército del Aire por disponer de un «poder aéreo» capaz de ac-

tuar con eücacia en nuestra zona de Interés. No olvidemos que geográficamente disfrutamos una

envidiable posición y, cara al Mediterráneo, esas hermosas islas Baleares tienen una situación estratégica

de vator imponderable.

—Desearía que me hablase de nuestra integración en 4a O. T. A. N. ¿Qué ventajas nos reportaría? ¿Qué

inconvenientes?

—Desde el punto de vista militar, la integración en la O. T. A. N. representa más ventajas que

inconvenientes. Básicamente se logra un apoyo mutuo que beneficia a la seguridad en general. También

aporta un intercambio en las doctrinas, en las tácticas de empleo y en fas técnicas, que ayuda a actualizar

nuestro pensamiento aéreo.

—EÍ aviador militar español ¿es un profesional de la milicia parangonabJe al de la O.T.A. N.?

—El aviador militar español, como ´tal, está a la altura de los aviadores de la O. T. A. N. Esto ha sida y

sigue siendo constatado a través de ejercicios y, maniobras que se realizan desde el año 1960.

—Y en cuanto al equipamiento material de nuestra aviación, ¿se da también esta homologación o habría

que hacer un reajuste?

—Bueno, nosotros disponemos de ios «Phantoms», «F-1», «Mirage 111» y «F-5», que son unos

excelentes y-muy modernos aviones de combate, equqjaratrtes a ios de la O.T.A.N.

—Permítame que insista, señor ministro: ¿entonces el Ejército del Aire es una Fuerza Armada,solvente en

la dinámica de competencia y colaboración que entraña la defensa internacional?

—Como ente orgánico, nuestra Ejército del Aire es inferior a los de la mayoría de los países de la

O.T.A.N. precisamente por el número limitado de sus alas de combate, y ello es consecuencia de las

disponibilidades económicas y de personal. " Si el Ejército del Aire estuviese constituido por un mayor

número de alas de combate y resolviese sus problemas de sostenimiento de ia fuera, creo que, por la

calidad de sus tripulaciones aéreas, sus magníficos especialistas, y teniendo en cuenta la situación geo-

estratégica del país, podría desempeñar un gran papel en la defensa de Occidente.

—Serta muy interesante conocer, con la exactitud máxima, el «inventario» de nuestro potencial aéreo y-

de .-´maquinaria antiaérea, así como el contingente.´ humano que actualmente integra el Ejército del Aire.

{Y ante mi asombro, cuando creo haber pulsado el registro de un «top seoreí», el ministro,

telefónicamente, solicita los datos, verificados y ´puestos al día.)

—¿£Hiá´¡es son ´nuestros «talones de Aqui-les», Jos puntos, debites-que ¡precisarían refuerzos de

equipamiento, señor ministro?

—En términos reales, las cifras tienen valores distintos, casi siempre en función de su capacidad de

organización y dé las disponibilidades económicas. Y éstas son, a nuestro* juicio, los verdaderos «talones

de Aquiles».

Creo que en el concepto orgánico hemos, de evolucionar mucho para conseguir unas Fuerzas Aéreas lo

más eficaces posibles; y al mismo tiempo hemos de reducir los costos por unidad -de .potencia aérea de

combate que, como consecuencia del encarecimiento de los sistemas de armas y el aumento de los

emolumentos del personal, se está incrementando constantemente, en términos absolutos.

En cuanto a las disponibilidades económicas, es necesario estar permanentemente actualizando tos

medios de inversión y financiación con la ¡dea de aplicarlos precisamente en aquellos sectores militares

que mayor garantía de seguridad proporcionen al país.

—Se ha dicho que la Aviación es el único medio defensivo que podría actuar por sí solo con eficacia. ¿Es

asi, teniente general?

—Filosóficamente pedemos decir que la «batalla aérea» en su aspecto estratégico puede librarse

independientemente, lo que no ocurre con la terrestre y naval, que en iodo momento están condicionadas

por las amenazas y los efectos que produzcan tas armas aéreas.

En ia batalla aérea defensiva, si bien la responsabilidad principal es d® la Aviación, cooperan los medios

de detección y las armas antiaéreas de ios Ejércitos de Tierra y Mar.

—Y ¿cuál es nuestra capacidad de reacción aérea ante una amenaza exterior imprevista?

—Inmediata. Ya en tiempos de paz existen unas fuerzas listas y en constante evaluación (¿recuerda usted

tos avisos dados por radio y televisión sobre ios «boom» sónicos, cuando hay ejercicios de Defensa

Aérea?), según unas situaciones de disponibilidades acordes con unos estados de prevención adoptados.

—Un «vivir en estado de emergencia», digamos...

—Algo así. Fíjese: las Alas de Mando de la Defensa Aérea tienen aviones preparados para interceptar,

tdeniificaf, y si es preciso neutralizar, cualquier amenaza «pe sarja durante las veinticuatro ñoras de cada

ds´a.

Et potencial aéreo español, en términos absolutos, cuenta con la fuerza siguiente: 35.700 hombres.

— 2 escuadrones efe cazabombardeo con 34 F-4C (S).

— 2 escuadrones de cazabombardeo con 24 Mirage 111 EE y 6 111 DE.

— 1 escuadrón de cazabombardeo con 15 F-1C.

— 1 escuadrón de cazabombardeo con 18 F-5A Y 2 F-SB.

— 1 escuadrón de reconocimiento con 18 RF-5A y 2 F-SB

— 1 escuadrón de apoyo táctico con 25 HA-220 Saeta.

—• 1 escuadrón dé •reconocimiento mar/timo con 11 HU-168 «Albatros» y 3 P-3 Orion,

— 1 escuadrón de transporte medio con 7 C-130H.

— 1 escuadrón de transporte ligero con 12 DHCO-4 Caribou.

— 1 escuadrón de transporte ligero con CASA 212.

— i escuadrón de T-4.con 10 aviones.

— 1 escuadrón de T-7 con 12 aviones. Existen además diversos aviones de

sstr&namtento, escueta y tieítcóptefos.

• La alerta aérea, una vigilia de veinticuatro horas al día. «Estamos modernizando la red de alerta y

control»

• «Exportamos el "Casa 212" a Portugal, Jordania e Indonesia»

(El ministro pone opacidad en su voz al pronunciar la palabra «neutralizar». Y, poíno sé qué extraño

complejo de pariente oobre, pienso inmediatamente en las superafertas y superdefensas y superpotencias

neutratizadoras... de los superpaíses. Me recorre las sienes un escalofrío.

Y el teniente general Franco sigue explicándome:

—Pero de nada sirven unas armas listas para actuar si no se detecta a tiempo la amenaza, de ahí la

importancia de la función de la Red de Alerta y Control. Precisamente ahora estamos modernizando la red

de detección y control para la batalla aérea defensiva, asegurar un control de tráfico sobre el espacio aéreo

español y reducir el tiempo de aviso de amenaza y, por lo tanto, el tiempo de reacción.

—Y con esa red de «radar» modernizada, ¿nuestro sistema defensivo resultará irrebasable, general? ¿Se

podrá dormir en paz... mientras el «radar» vigila?

—No; es preciso admitir que ni el más moderno sistema de detección y aviso de amenaza y de

conducción de tas operaciones aéreas puede garantizar esa cobertura que usted dice. No hay un escudo

protector que impida que nuestro sistema defensivo sea rebasado en algún punto del espacio de su

responsabilidad.

De ahí que el concepto de defensa aérea aisladamente está superado, y debe contemplarse en conjunción

con el concepto de defensa aérea y acción estratégica. De esta forma, si garantizamos el que una determi-

nada fuerza de represalia esté a cubierto de ataques por sorpresa, y, por lo tanto, pueda responder con

acciones de ataque estratégico ante cualquier agresión- o acto hostil, estaremos en condiciones de disuadir

al enemigo potencial de sus intenciones de ataque.

Por lo tanto debemos acostumbrarnos a la idea que la estrategia aérea abarca tanto la batalla ofensiva

como defensiva. Esta combinación es más económica y eficaz que el empleo aislado de cada una de ellas.

—¿Dispondrá España, en fechas relativamente próximas, de almamente- nuclear? Recientemente s©

refirió a este tema el ministro de Asuntos Exteriores.

—El ministro de Asuntos Exteriores dijo que España puede tener una capacidad nuclear si esa va a ser, en

Defensa Nacional, la dirección que se siga en ios próximos años; pero realmente es la voluntad del país la

que debe aceptar la necesidad de la inclusión del armamento nuclear como garantía de su seguridad.

Sin embargo, en lo que no hay duda es que sólo el arma nuclear proporciona la opción a participar en las

decisiones dentro de ciertos ámbitos de tensiones y conflictos, y no podemos ignorar el hecho de que la

proliferación de! armamento nuclear será una realidad en el futuro.

Estimo que una decisión oportuna sobre el armamento nuclear puede tener mucha incidencia en el futuro

de España y su proyección histórica como nación.

—Ministro, yo creo que a cualquier español puede interesarte saber, de nuestro equipamiento aéreo, las

adquisiciones por importación y las producciones de factura nacional. En este aspecto industrial aero-

náutico, ¿qué importancia han concedido los Planes de Desarrollo a la Defensa Nacional?

—Bueno... realmente la industria aeronáutica nacional depende en ta actualidad de las importaciones,

importamos un material aeronáutico caro y de gran tecnología. Es francamente importante que la industria

nacional aeronáutica se desarrolle y escale puestos de independencia. Por supuesto, pretender una

independencia total, un autoabastecimiento es una cota inalcanzable.

Para paliar este desequilibrio entre las importaciones y la producción propia, se ha recurrido a los Planes

de Desarrollo. Así el III, al reconocer el carácter prioritario de la industria, incluyó en sus textos legales el

proyecto «Mercure» y el del avión «Stot» para el transporte. En el IV Plan, por primera vez se presta

singular atención a la Defensa Nacional, en to que a industria aeronáutica se refiere.

—Al parecer, el grueso de la industria aeronáutica española está monopolizado1 por la sociedad´ C. A. S.

A. ¿Es así, ministro?

—Realmente, el enorme volumen de inversiones que la industria aeronáutica exige poner en juego y la

alta tecnología del ma-terial requerido aconsejaron el reagrupa-mtento en una sola sociedad, C. A. S. A.,

del ochenta por ciento del potencial industrial aeronáutico del país.

—¿Y qué potencia productora anual desarrolla C. A. S. A.?

—Verá usted: Construcciones Aeronáuticas, S. A., es un mundo donde trabajan cerca de siete mil

personas desarrollando programas de diseño y proyecto de prototipos de aviones, así como fabricaciones

de proyectos propios y de otros realizados en colaboración con industrias europeas. C.A.S.A. absorbe,

anualmente, cerca de millón y medio de horas/hombre en tareas de mantenimiento de aviones nacionales

y extranjeros.

—¿A qué países vendemos equipo aeronáutico de patente nacional?

—El último avión proyectado totalmente en nuestro país, el CASA-212 «Aviocar», ha sido adquirido por

Portugal, Jordania e Indonesia, con un total de ciento cuatro unidades. ¡Ah! Y, por supuesto, también se

ha vendido en España.

Ahora está en estudio el proyecto CASA-101, para enseñanza básica avanzada, que puede llegar a ser un

avión de enseñanza de pilotaje de primera línea.

(El ministro Franco Iribarnegaray se ha levantado y sigue habiéndome mientras recorre, con pasos tontos

y largos, el amplio despacho •castellano. Se detiene junto a la maqueta de un helicóptero. Juguetea con las

hélices. Le pregunto por las aptitudes del Rey para el pilotaje aéreo. «Lo hace muy bien. Y le gusta

enormemente. No sólo helicópteros, a veces toma los mandos del «Mystére» de la Casa Real en .algunos

desplazamientos», me comenta.)

—Me pregunto, y le pregunto, ministro: ¿seguirá teniendo el Ejército del Aire esos aviones polivalentes

«chacha para todo» que tiene ahora? o ¿se apunta a un programa económico , de especializaciones:

modelos de aviones distintos de caza y ataque a tierra, lanzacohetes, reactores potentes..., etcétera?

—Las fórmulas específicas, un tipo de avión para cada uso, son las mejores, pero también las más caras.

La limitación de recursos económicos del Ejército del Aire obliga en ocasiones a la utilización de

fórmulas mixtas menos idóneas.

Ahora bien, Pilar, yo creo que los aviones para misiones de defensa y acción estratégica han de ser de

primera clase, pues son tos que garantizan el apoyo a ios intereses nacionales frente a presiones militares

exteriores.

En cambio, los aviones para otro upo de operaciones no exigen, salvo excepciones, los mismos requisitos:

pueden utilizarse, y asi lo hacemos, modelos menos selectos.

—Aparte la específica misión de la defensa aérea nacional, ¿podría •referirse, general, a las aportaciones

del Ejército del Aire a la sociedad en tiempos de paz?

—Entre otras aportaciones y servicios, yo resaltaría el apoyo aéreo en situaciones de catástrofe

meteorológica o desastres de otra índole.

Igualmente presta apoyo a la Cruz Roja en misiones humanitarias, de búsqueda y salvamento; contribuye

a los servicios meteorológicos; ayuda a los servicios fiscales en la represión del contrabando; representa

al país en organismos aéreos internacionales; proporciona formación profesional y hace posible el control

de tráfico aéreo de forma segura, eficaz, económica. Pero sobro todo, mediante sus aviones en servicio de

alerta, garantiza que el espacio aéreo español no sea violado.

Pilar URBANO (Fotos Luis RAMÍREZ.)

 

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