Regulado por un real decreto. 
 Servicio Cívico para los objetores de conciencia     
 
 Arriba.    06/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Regulado por un real decreto

SERVICIO CÍVICO PARA LOS OBJETORES DE CONCIENCIA

Las prórrogas de incorporación a filas serán solicitadas en el año del alistamiento

. MADRID. (De nuestra Redacción.) — La prestación de un servicio cívico durante tres años

consecutivos permitirá a los objetores de conciencia pasar a la reserva militar, según un real decreto de la

Presidencia del Gobierno que ayer publicó el «Boletín Oficial del Estado».

El preámbulo del decreto dice que el Gobierno tiene la intención de arbitrar, progresivamente, fórmulas

que permitan resolver el problema que se plantea a los objetares de conciencia con el servicio militar.

Dentro del pacto internacional de los derechos civiles y políticos, firmado por España, se enmarca esta

solución.

Teniendo en .cuenta que la Ley General de Servicio Militar faculta al Gobierno para conceder prórrogas

de incorporación a filas en aquellos casos en los que existan Tazones justificadas que aconsejen una

exención del ser vicio, militar activo, al cumplirse las, circunstancias que para cada caso se establezcan,

en aplicación de esta facultad, el Gobierno ha dictado un real decreto por el que las prorrogas de clase

cuarta que podrán disfrutar los objetores de conciencia de carácter religioso, opuestos al empleo de las

armas y opten sustituir el servicio militar por, una prestación cívica, tendrán que solicitarlas el año de

alistamiento y se resolverán antes del 15 de agosto de dicho año.

La Presidencia del Gobierno señalará cada año los puestos de prestación del servicio de interés cívico a

los que serán designados los que disfruten de las prórrogas anteriormente citadas y siempre en regiones o

zonas militares distintas a las de su residencia.

Las personas a las que se les concedan estas prórrogas deberán incorporarse a los puestos asignados el

primer día hábil del año. Antes del 15 de agosto del año de prestación del servicio cívico, durante la

prórroga les será extendido un certificado acreditativo de su comportamiento en el puesto asignado, que,

de ser favorable, les permitirá solicitar nueva prórroga.

La prestación del servicio en condiciones favorables por tres años consecutivos le permitirá obtener la

exención del servicio militar.

En este año y antes del primero de marzo, podrán acogerse a este decreto y solicitar la primera prórroga

de incorporamiento a filas los reclutas del presente reemplazo, o de^ reemplazos anteriores, que se

encuentran en situación de disponibilidad o pendientes de incorporación a filas.

Semejanza de «status» con otros países

En uno de los documentos del Concilio Vaticano II se estableció, según palabras textuales, que «parece

razonable que las leyes fundamentales tengan en cuenta con sentido humano el caso de que los que se

niegan a tomar las armas por motivos de conciencia, mientras acepten servir a la Comunidad de otra

forma». Al intentar aplicar la ley de Libertad Religiosa en España, fue en marzo de 1973 cuando por pri-

mera vez el Gobierno se planteó la situación de los primeros objetores de conciencia que eran por

entonces en nuestro país poco más de un centenar. Según^el entonces Ministro de Información y

Turismo, señor Sánchez Bella, el espíritu del proyecto de ley que se enviaba a las Cortes era buscar una

adecuada solución por la que pudiesen los objetores compaginar el deber cívico del servició militar y la

libertad religiosa reconocida en nuestro ordenamiento Jurídico. Un año más tarde el Colegio de Abogados

de Madrid, en una reunión tensa y concurrida, debatió el tema, ´ ofreciendo diversas soluciones, pensando

que la más adecuada sería crear un estatuto del objetor de conciencia.

En noviembre de 1973 la Comisión Nacional de Justicia y Paz hizo pública una

declaración en la que se solicitaba la supresión en el proyecto de ley presentado a las Cortes de toda

medida penal contra los objetores de conciencia y que se reconociera a éstos figura legal con la

posibilidad de realizar un servicio civil. A finales de este mismo mes de noviembre se debatió en las

Cortes el proyecto de ley que entró en vigor a partir del 20 de diciembre del mismo año. El nuevo texto

incorporado al Tratado II del Código de Jus ticia Militar en el Título XII, capítulo V bis y artículo 383

bis, se iniciaba con las siguientes palabras: «El español que declarado soldado o marinero útil rehusase

expresamente y sin causa legal cumplir el servicio militar será castigado con la pena de tres años y un día

a ochó años de prisión si. el hecho ocurriera en tiempo de paz, y con pena de reclusión .si se cometiera en

tiempo de guerra, salvo lo que dispongan los bandos que dicten las autoridades militares competentes.»

A partir de estas fechas comienza a aumentar cada vez más el número de objetores de conciencia en

España, debido en parte al pluralismo confesional y religioso, y a que varias confesiones religiosas, en

especial los Testigos de Jehová, se oponen al servicio militar de sus creyentes.

En febrero de 1974 son puestos en libertad los primeros beneficiados por la ley aprobada en diciembre

anterior. Treinta y un objetores de conciencia abandonan la prisión militar de Santa Catalina, en Cádiz,

con carácter definitivo y sin los problemas anteriores de poder ser detenidos en cualquier momento hasta

que no cumpliesen el tiempo de servicio militar reglamentario.

Especial relevancia ante la opinión pública tuvieron. los varios juicios celebrados por Tribunales Militares

en Zaragoza durante el pasado año a diversos objetores de conciencia, asi ¿orno los encierros practicados

por algunos de ellos, al igual que las frecuentes manifestaciones, huelgas de hambre y otros signos de

protesta.

El tema de los objetores de conciencia que durante años ha sido tan polémico y por otra parte muy

delicado, ha tenido una solución con la nueva disposición del Gobierno.

- Con esta disposición el «status» del objetor de conciencia en España será muy semejante al de

los demás países, que es el siguiente:

-

En los Estados Unidos y Gran Bretaña: Durante un tiempo igual al del período militar los objetores de

conciencia deberán prestar servicios en organizaciones privadas médico-sanitarias y de ayuda social a los

accidentados.

En Alemania, Federal: Los objetores de conciencia prestarán servicios médico-sanitarios, social y de

protección civil durante un tiempo igual al que debían destinar al servicio militar.

En Dinamarcha y Noruega: El servicio se aumenta en seis meses sobre el tiempo reglamentario y los

objetores trabajan en campamentos forestales del Estado.

En Finlandia: Durante tres meses más del tiempo reglamentario en caso de servicio como combatiente u

ocho más en el supuesto de servicio civil á disposición de organizaciones estatales o privadas.

. En Suecia: Se realiza una investigación profunda en ca da caso y los objetores quedan exentos del

servicio.

En los Países Bajos: Ocho meses más en caso de servicio en combate y doce en caso de servicio en

tiempo de paz, empleados en trabajos agrícolas, dependencias administrativas u hospitales.

En Brasil: Los objetores de conciencia son liberados del servicio militar, pero pierden al mismo

tiempo los derechos políticos.

 

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