En 1959 surgió el primer objetor de conciencia en España     
 
 Ya.    07/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

En 1959 surgió el primer objetor de conciencia en España

Un primer proyecto de ley sobre el tema fue devuelto al Gobierno en 1970 • Un segundo proyecto

presentado en 1971 fue igualmente devuelto • Algún procurador calificó el movimiento pro-objetores de

conciencia como "una maniobra soviético-diabólica" • La objeción de conciencia está reconocida en

numerosos países

MADRID. (Logos.)—ios objetores de conciencia han obtenido un nuevo "status" con la regulación del

"servicio civil" por real decreto aprobado en Consejo de Ministros.

La lucha hacia el reconocimiento de la objeción de conciencia se produce en España en 1959, cuando dos

testigos de Jehová se niegan a vestir el uniforme militar. Ambos fueron condenados según el Código de

Justicia Militar, pero una vez cumplida la pena, volvieron a ser condenados al negarse do nuevo a prestar

el servicio militar.

A partir de aquí fueron en aumento los objetares. Muchos testigos de Jehová siguieron un camino

semejante a los anteriores.

Kn abril de 1970, el Consejo de Ministros envía a las Cortea el primer proyecto de ley para regular la

objeción de conciencia por motivos religiosos. El proyecto fue rechazado y devuelto al Gobierno.

En enero de 1971 aparece el primer objetor de conciencia católico, José Beunza, condenado en consejo de

guerra a quince meses de cárcel, lo cual produce un movimiento internacional en defensa de la objeción

de conciencia, y contra las leyes españolas, que lo condenan.

EL SEGUNDO PROYECTO

En mayo del mismo año, dos objetores son también condenados a sendas penas de cárcel. Uno a tres años

y otro a seis por sedición. Continúa el movimiento a favor de la objeción cada vez más fuerte, y un

segundo proyecto de ley es enviado a las Cortes. En la discusión del mismo en la Comisión de Defensa

Nacional intervino don Blas Pinar, quien calificó el movimiento como maniobra contra el régimen por

fuerzas internacionales. Por su parte, el ex ministro del Ejército señor Barroso exponía en la misma

Comisión que el tema de los objetores era una maniobra soviético-diabólica.

El teniente general Diez-Ale-gría, por entonces jefe del Alto Estado Mayor Central, se retiró de la

Comisión, mostrando públicamente su disconformidad con la misma. Esto provocó que el Gobierno

volviera a retirar el proyecto de ley.

Por fin, en diciembre de 1973, es aprobada una ley en las Cortes, según la cual se puede condenar a un

objetor de conciencia a una pena única de tres a seis años de cárcel.

Tras la aprobación de esta ley se producen algunas puestas en libertad, pero también se suceden los

consejos de guerra contra los objetores, así como los encierros, manifestaciones y huelgas de hambre.

CUBRE UNA ASPIRACIÓN

Finalmente, el decreto aprobado en el último Consejo de Ministros viene a cubrir una aspiración de los

objetores de conciencia: la de poder realizar un "servicio cívico" alejados del ejército. La objeción de

conciencia está reconocida dé forma semejante a como ahora se ha hecho en España en Estados Unidos,

Gran Bretaña, Alemania Federal, Dinamarca, Noruega, Finlandia. Suecia, Países Bajos y Brasil, entre

otros.

 

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