Se oponen a las disposiciones del decreto de diciembre pasado. 
 Los objetores de conciencia quieren un servicio civil     
 
 Diario 16.    01/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Se oponen a las disposiciones del decreto de diciembre último

Los objetores de conciencia quieren un servicio civil

MADRID, 1 >D16).—El tenia de los objetares de conciencia ha sido discutido recientemente en una mesa

redonda organizada por Puente Cultural, de Madrid. Junto a periodistas y expertos en el tema, dos

objetores denunciaron las persecuciones de que han sido objeto al declararse en contra del servicio militar

y a favor de la no violencia.

El objetor de conciencia solicita que el servicio militar sea sustituido, para el que comparta esta actitud,

por un servicio civil, en barrios o instituciones, colaborando con entidades ciudadanas, y de-pendiendo de

organismos como Cáritás Derechos Humanos, Defensa del Medio Ambiente, etc.

España firmó los Pactos Internacionales de los Derechos Civiles y Políticos, donde se contempla la

objeción de conciencia como un derecho ratificado por el Consejo de Europa y el Sínodo de Obispos. Un

real decreto de diciembre de 1976 respeta la objeción de conciencia, pero sólo en aquellas personas que,

por creencias religiosas, se muestran opuestos al empleo de las armas. El Gobierno concede prórrogas y

fija en tres años el periodo a cumplir por los objetores, que cada año deben presentar un certificado de

buena conducta; caso de no obtenerle, tendrían que cumplir el servicio militar.

Proyecto de estatutos

Los objetores españoles no están de acuerdo con las alternativas que dicho decreto les ofrece, y así lo

expusieron a D16. "Nosotros presentamos, a • través de Justicia y Paz, un .proyecto de estatuto para los

objetores de conciencia, en noviembre del 76. A raíz del decreto han dejado de perseguirnos, pero algunos

estamos en libertad

provisional, después de haber permanecido varios meses en una prisión militar."

"Rechazamos el decreto —continúan— porque limita las motivaciones de los jóvenes qus podrían

acogerse a esa ley."

Los objetores signen explicando a este diario que "se trata de una ley militar; no se ha dispuesto la

creación de los servicios civiles; se nos exime sólo mediante prórrogas, dependiendo de los certificados

de buena conducta. Consideramos que se nos imponen tres años de servicio civil como castigo por nuestra

objeción, que hay que cumplir, además, en regiones o zonas militares distintas a la de residencia".

Una experiencia

Uno de los objetores. Ovidio, explica su experiencia personal; "Dos meses antes de incorporarme me uní

a un servicio civil autogestionario en Hospitalet. Al no presentarme en la fecha prevista, fui declarado

prófugo y se dictó contra mí una orden de busca y captura. Cuatro meses más tarde me detuvieron junto a

otros seis compañeros objetores y pasé seis meses en la prisión militar de Fi-gueras. Actualmente estoy en

libertad provisional, por be-neficiarme de la amnistía, pero tendré que pasar un juicio antes de

considerarme libre. Por el servicio civil sólo pedimos comida, cama y dinero de bolsillo, que es lo que

recibe cualquier soldado, y nuestra actuación estaría controlada por las entidades civiles con las que

colaborásemos. "

Los objetores de conciencia españoles tienen contactos con la Internacional de Resistentes a la Guerra,

cuya seda está en Bruselas. Sus posturas consisten en la no violencia activa, que les lleva a protagonizar

demostraciones pacíficas, o encadena-mientos en lugares públicos luciendo pancartas que hacen

referencia a sus reivindicaciones. Abogan por una sociedad en la que las relaciones no estén marcadas por

la fuerza y consideran su postura política y revolucionaria, pero sin utilizar la violencia.

 

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