Autor: Pérez Escolar, Rafael. 
   Gestión de la crisis /2     
 
 El País.    31/03/1977.  Página: 43. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

EL PAÍS, jueves 31 de marzo de 1977 ______________ECONOMÍA

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TRIBUNA LIBRE

Gestión de la crisis /2

RAFAEL PÉREZ ESCOLAR

La postura de Izquierda Democrática sobre el problema de la asignación de recursos merece

consideración especial. El rechazo que este partido hace de los esquemas marxista y capitalista se traduce

en una rara mezcla al margen de cualquier soporte teórico comparable al de los modelos conocidos.

Izquierda Democrática pretende compatibilizar la propiedad e iniciativa privada para una pane de la

actividad productiva con el control de los incentivos económicos —propiedad, beneficios, rentas

salariales— y una planificación «semiimperativa».

Las empresas privadas serán respetadas si su dimensión es humana y tiene sentido social. El capital en

estas empresas es un «recurso ajeno» que se «alquila» a otros por tiempo indefinido para que lo

administren, después de haberse puesto de acuerdo sobre cómo aplicar el dinero de los demás. Para

algunas inversiones se otorgaría al arrendador un seguro mixto de crédito y rentabilidad. El valor social

de tendencia es la sociedad sin clases.

Pero, claro, propuesto este esquema, hay que ponerlo a funcionar, y es entonces cuando se ponen de

manifiesto las limitaciones inherentes a la aceptación de ideas y lenguaje ajenos, renunciando a las

etiquetas ajenas. ¿Quién decide si la empresa tiene sentido social, dimensión humana y hay que

respetarla? ¿El Estado, acaso, o, si se prefiere, un partido o una coalición de partidos en el _ Poder?

¿Quién saca ventaja al manejo de criterios tan imprecisos? ¿Quién presta su capital para un negocio con

riesgos si el interés es igual al de un depósito bancario en la banca nacionalizada que propone ID? Si no

to hace nadie, ¿quién impone la asignación? ¿Quizá también el Estado? ¿En qué se diferencia, pues, esta

asignación de recursos a la asignación soviética? ¿Quiénes soportan las pérdidas empresariales: los

trabajadores, los arrendadores, las compañías de seguros? ¿Quién garantiza la honestidad y la ausencia de

corrupción en la administración de los fondos de otros? ¿El Estado, un partido político, funcionarios

públicos de alto nivel?

Francamente, creemos que, en estas condiciones, la economía española se hundiría por inhibición de los

titulares de! capital y letargo de los gerentes. Y, en estos términos, la evasión de capitales encontraría

menos obstáculos materiales y morales. Es conocida la buena voluntad de los líderes de ID, pero

ciertamente este planteamiento económico constituye un desafío, tan inocente como grave, a la historia

del pensamiento económico, al trabajo científico de hombres que han dedicado su esfuerzo para dotar de

un soporte teórico válido a los modelos económicos de uno y otro signo.

Los supuestos males del mercado libre___________

Los partidos de izquierda defienden sistemas económicos de corte socialista para solucionar los

problemas planteados por las limitaciones del libre mercado. He aquí las que se denuncian como más

importantes: de un lado, incapacidad del mercado para lograr la cobertura de las necesidades generales y

la justicia social; de otro, proclividad a las tensiones, los desequilibrios y la corrupción.

¿Un mercado incapaz?_______

La planificación y el dirigisme se proponen u>m>> remedio u ía incapacidad del mercado para lograr la

satisfacción de los intereses generales y el logro de la equidad social, a pesar de que, como ya hemos

dicho, las experiencias socialistas no llegan a tomar en consideración los intereses generales del consumo

cantidad y preferencias—.

El PSOE (r) es el partido que expresa esta postura con mayor rotundidad: la planificación ha de lograr la

coordinación de las decisiones económicas «con una supeditación a la lógica de los intereses generales y

no a la lógica del lucro privado». De esta manera se espera que el Estado contribuya a corregir «una

sociedad extraordinariamente injus: ta». Para un análisis correcto de esta postura, que no es exclusiva de

los socialistas, conviene separar los dos extremos del razonamiento: preocupación por el interés general y

método propuesto para lograrlo. Respecto al punto primero, hay que denunciar abiertamente la maniobra

socialista enfocada a atribuirse en exclusiva ía inquietud y preocupación por las necesidades generales

como postulado ideológico y dialéctico. La diferencia entre los sistemas económicos socialistas y los de

libre mercado no estriba en que el primero se mueva por razones de prioridades generales y el segundo

no. La orientación hacia el bien común es inherente al modelo de economía social de mercado.

La diferencia entre ambos modelos se reduce a un problema de procedimientos, puesto que la

configuración de las políticas se opera por caminos radicalmente distintos: dirigisme y supresión de la

propiedad, de la libre iniciativa y de los incentivos en el modelo económico socialista, versus

competencia, propiedad privada y aceptación de los estímulos económicos en el modelo de economía

libre. En este último, las ganancias de un grupo no implican pérdidas del mismo importe para otros,

aunque los partidos de izquierda utilicen el argumento contrario demagógicamente. No quieren entender

que la cuestión en este debate no es enfrentar sistema de mercado a necesidades colectivas, sino´ concluir

si el binomio propiedad privadabeneficioconsigue una dinàmica y un clima social capaz de contribuir a la

cobertura de los deseos, las necesidades generales y el bienestar colectivo en mayor medida que el

binomio dirigismo estatalpropiedad pública. El análisis comparativo entre los niveles de las dos

Alemanias, entre Francia y Rumania, entre Holanda y Cuba o entre Suiza y Albania es elocuente.

Desequilibrios y precios inestables_________________

Recordábamos también lo frecuentemente que los partidos de izquierda propugnan el dirigismo

económico argumentando su capacidad para resolver los desequilibrios y la inestabilidad de los precios.

Pero no se olvide que una cosa es la verificación de esas limitaciones y otra muy distinta que puedan

atribuirse con carácter exclusivo al sistema de economia libre. La realidad ofrece, elect i va ni eme, un

panorama de desequilibrios entre el total de los recursos producidos y el total de la demanda. Pero ésta es

una limitación económica, no un defecto especifico de un modelo concreto, como lo prueba la existencia

de tensiones en países de cuño bien diferente. No vamos a repetir ahora reflexiones hechas

precedentemente, porque lo que interesa no eadefender un modelo por la vía de atacar al esquema

opuesto. Lo que interesa es hacer notar que ambos sistemas manifiestan desequilibrios y que cada uno

dispone del inventario de resortes económicos congruente con sus respectivos postulados.

En un sistema de Ubre mercado, las tensiones cristalizan en aumentos de precios, con crecimiento o

depresión, o en depresión con o sin inflación. En un sistema de economía planificada, las tensiones se

traducen en incrementos reales de precios o que no llegan a ser efectivos porque los absorbe el Estado y

en excedentes y déficits de producción.

Las tensiones en los sistemas socialistas más flexibles también han tenido su indicador en los aumentos

de precios, como lo prueban los ritmos de inflación en Checoslovaquia y Yugoslavia, y aunque no los

reflejen directamente acaban traduciéndose en racionamientos, mercado negro, estraperlo, etcétera.

;La corrupción!_____________

En ocasiones la izquierda postula el dirigismo y la economía socialista como un procedimiento para evitar

la corrupción económica. Esta reflexión, de la que se abusa en auditorios con reducida capacidad de

respuestas, es engañosa e ingenua. La adición al poder político y militar del Estado del poder económico

operarla una situación límite de dominio, en la que no es aventurado pensar que precisamente ia

corrupción pueda llegar también al punto máximo.

Limitaciones del dirigismo económico____________

En los países de economía socialista, a las limitaciones técnicas y económicas de los instrumentos para

corregir las tensiones del sistema hay que añadir los problemas que sufre la colectividad como

consecuencia del dirigismo central. Los hechos demuestran que la burocracia planificadora que

instrumenta el poder ha originado una clase dominante que dirige la marcha de la economia y ha

propiciado lodo el conjunto de incidentes derivados del exceso de dominio sobre el mundo económico;

nepotismo, abusos, conflictos..., lodu un cosmos de problemas que naturalmente se plantean cuando se

carece de libertad para denunciarlos. El dirigismo económico, protagonizado por un sector público que,

en su afán de ejercer el poder y controlar sin límite, tiene que justificarse materializando su gestión en

puro crecimiento industrial, ha tenido como contrapartida el abandono de la idea del bienestar colectivo,

porque la comunidad, asfixiada por el excesivo dominio del Estado, no ha tenido la oportunidad de

pronunciarse.

HI deterioro de! bienestar denunciado por los más valerosos ha permitido afirmar que hoy las economías

de los países socialistas no merecen el nombre de economías socialistas. Entre los postulados ideológicos

del socialismo y la realidad medía un abismo. Se ha llegado a decir agudamente que no existen economías

socialistas en sentido técnico-económico. Las economías así llamadas, a los ojos de la ciencia social, son

sistemas en los que la exclusiva voluntad, de gobiernos totalitarios ha permitido rápidos procesos de

industrialización.

Es cierto que la planificación central soviética ha hecho posible un rápido crecimiento de la tasa de

industrialización en la URSS. Pero esto es as! porque la política económica de industrialización a ultranza

es la única compatible con la dictadura soviética; una política que introdujese rápidos aumentos del

bienestar de los consumidores no seria aceptada por los dictadores o conduciría a la desintegración de ia

dictadura.

Guerra a los incentivos económicos ___________

Además de estos problemas, planteados en la práctica por el dirigismo económico propuesto por los

partidos de izquierda, interesa destacar otras [imitaciones de especial interés: las que se derivan de la

supresión o intervención de incentivos y las que plantea la reducción o anulación de la competencia

empresarial.

De la lectura de los programas económicos de la izquierda se infiere,con respecto al mundo

empresarial,nada menos que todo esto: limitación de la libre iniciativa, supresión de la propiedad privada

de los medios de producción e intervención del derecho del empresario a dirigir el destino de su empresa.

El análisis comparativo pone de manifiesto que la asignación de recursos, a tenor de criterios de beneficio

y rentabilidad, es más eficiente que la asignación por decisión centralizada. Por ello, en Portugal los

asesores económicos urgen la reprivaüzación de la economía y, por ello también, algunos países del telón

de acero dan entrada en sus economías a empresas multinacionales de propiedad privada. En el orden

puramente productivo, los incentivos han economizado el uso de recursos, catalizado ^!as decisiones de

invertir en procesos nuevos y permitido el desarrollo tecnológico. Las declaraciones de economistas y

políticos checos sobre la absolescencia de la in fraestr u ctu r a´industrial de su país son terminantes.

En relación con el beneficio empresarial, conviene hacer una precisión nada baladí. En el pensamiento de

la izquierda ronda la idea de que las empresas obtienen los beneficios con facilidad suma e incluso los

predeterminan: los socialistas del PSOE (r), por ejemplo, hablan de «derechos abusivos de los

accionistas». El análisis de los datos estadísticos sobre beneficios y de las relaciones de empresas que

suspenden pagos o quiebran evidencian niveles bien diferentes. ¿Cómo explicar que unas empresas ganen

dinero y otras no, o ganen menos, o lo dejen de ganar, si la acumulación de resultados

positivos es una tarea tan sencilla? El beneficio es el indicador que pone de manifiesto la capacidad de

una unidad productiva para satisfacer su mercado. De aquí que en las economías socialistas se empiece a

utilizar como criterio para evaluar la gestión. Ahora bien, es claro que sólo cataliza la economía cuando,

después de financiar a través dej . aparato fiscal la acción del sector público, es poseído y utilizado por

aquellos que tuvieron la capacidad y la garra de estimular el comportamiento empresarial.

La competencia____________

La competencia posibilita la elaboración de los productos reu ¡eridos por los consumidores, I ocura las

reducciones de costes, ajusta las producciones a deseos efectivamente detectados, toma en consideración

la calidad, evita despilfarres y permite transferir ta gestión económica al mercado, único marco de

comportamiento objetivo. La evidencia de estas elementales afirmaciones se pone de manifiesto por el

hecho de que la crítica socialista a la competencia se dirige no a sus positivos efectos, sino que intenta

probar la tendencia a la concentración y el consiguiente relax competitivo. Se olvida de esta suerte que

este fenómeno es más fácil de corregir que otras limitaciones derivadas de la ausencia de concurrencia y

que en et mercado, junto a los movimientos concentradores, se operan otros que intensifican la

competencia.

La preocupación de ía izquierda margina, además, finalidades y ventajas de la acción concentradora : en

el caso de la economía española, como en el de otras de similar nivel, seria equivocado traducir la

reducida presencia empresarial en determinado sector en una situación oligopolística, pues ello implica el

grave error de ignorar fuertes situaciones competitivas en el exterior. En muchas ocasiones la

concentración de empresas obedece a la razón de fortalecerlas ante mercados internacionales, con la

particularidad de que las ventajas de ia competencia externa se disfrutan en el interior. De otra parte, la

concentración se traduce en los efectos positivos de las economías de escala y la reducción de costes

económicos y sociales.

La competencia de mercado permite al sistema económico tomar en consideración no solo las

necesidades, sino también los deseos de la colectividad, aunque éstos, si bien tienen traducción directa,en

el bienestar de la sociedad, no ía encuentren en la capacidad productiva de la economía. Precisamente a

partir de ese punto se puede empezar a hablar de la calidad de la vida, pero no antes.

A modo de resumen_________

De cuanto antecede creemos que cabe llegar a las siguientes conclusiones:

— La planificación económica vinculante para toda la actividad productiva o para una amplia esfera de la

actividad económica es impracticable.

— En un contexto económico socialista la utilización de sistemas mixtos de planificación imperativa e

instrumentos de mercado tiene limitadas posibilidades funcionales y plantea la necesidad de un control

público total

El dirigismo no soluciona problemas que no pueda resolver el sistema de mercado libre y. sin embargo,

crea otros sumamente graves.

 

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