Toma de posesión el nuevo rector de la Universidad de Barcelona  :   
 Lucharé por el derecho de los profesores a enseñar y de los alumnos a estudiar. 
 ABC.    18/03/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

18 DE MARZO DE 1973.

TOMA POSESIÓN EL NUEVO RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA

"Lucharé por el derecho de los profesores a enseñar y de los alumnos a estudiar"

El profesor don Jorge Carreras Llansana, catedrático de Derecho Procesal, ha tomado posesión de su

cargo como nuevo rector magnífico de la Universidad Central de Barcelona, en un acto celebrado en el

Ministerio de Educación y Ciencia, en presencia de su titular, don José Luis Villar Palasí.

El profesor Carreras Llansana pronunció unas palabras en las que agradeció al Jefe del Estado y al

ministro de Educación y Ciencia su elección para este cargo, al que ofreció su pleno servicio. Destacó,

más adelante, su convicción de que los estudiantes catalanes cuentan con una firme vocación universitaria

y concluyó sus palabras reiterando su plena adhesión al Jefe del Estado y al Príncipe de España. Cerró el

acto el señor Villar Palasí, quien tras dar la bienvenida al nuevo rector, agradeció la acertada gestión de su

antecesor en el cargo, doctor Caballero.

Pamplona 12. «Mi propósito fundamental es luchar por el derecho inalienable que tienen los profesores a

enseñar y los alumnos a estudiar. Por esto estoy dispuesto a luchar», ha declarado a los periodistas

pamploneses el nuevo rector de la Universidad de Barcelona, hasta ahora, decano de la Facultad de

Derecho de la Universidad de Navarra.

Preguntado sobre las inquietudes estudiantiles y por sus aspiraciones, el profesor Carreras responde: «Las

inquietudes de los universitarios son lógicas y normales. Lo anormal sería que los estudios no las

tuvieran. Ahora bien, si a los jóvenes se les quiere y se les respeta, si de verdad se persigue su formación

profesional y humana, hay que enfrentarlos, con el orden cuando es necesario, representarles e incluso

sancionarlos si hace falta. Ceder a su actitud cuando no llevan razón sería perjudicial para ellos mismos.

En este caso, la conducta no sería de respeto ni de afecto para ellos.

Estaríamos ante una adulación. Y ya se sabe que el que quiere no adula.»—Cifra.

 

< Volver