Catorce mil hispanoamericanos y un millar de árabes cursan estudios en España  :   
 España es una potencia cultural, y afirmarnos en este sector es hacer política en su acepción más amplia. 
 ABC.    09/06/1964.  Página: 67-68. Páginas: 2. Párrafos: 34. 

ABC. MARTES 9 DE JUNIO DE 1964

EDICION DE LA MAÑANA. PÁG. 67.

CATORCE MIL HISPANOAMERICANOS Y UN MILLAR DE ARABES CURSAN ESTUDIOS

EN ESPAÑA

"Nuestra proyección cultural en el exterior forma parte de nuestro propio desarrollo", dice el director general de Relaciones Culturales, don Alfonso de la Serna

"ESPAÑA ES UNA POTENCIA CULTURAL, Y AFIRMARNOS EN ESTE SECTOR ES HACER POLÍTICA EN SU ACEPCIÓN MAS AMPLIA"

En la referencia de Prensa de un reciente Consejo de Ministros se daba cuenta de que el de Asuntos Exteriores había informado al Gobierno sobre las relaciones culturales con Hispanoamérica y Filipinas, países árabes y África.

Para conocer el alcance de tales relaciones, su estado actual y sus futuras perspectivas hemos visitado al director general de Relaciones Culturales, don Alfonso de la Serna, quien nos explica que, según cálculos muy aproximados, actualmente estudian en España catorce mil hispanoamericanos y filipinos, y cerca de un millar de árabes. Por otra parte, empiezan a dirigirse hacia nuestras instituciones educativas jóvenes de los nuevos países africanos. En 1945 apenáis había en Madrid una docena de estudiantes hispanoamericanos, y probablemente ningún árabe.

"Todo esto-dice el señor De la Serna-constituye un hecho nuevo que plantea una situación nueva. A ella se refirió el ministro de Asuntos Exteriores en aquel Consejo. Hace tiempo que este Ministerio se preocupa por el tema, que ha hecho suyo también la Junta de Relaciones Culturales." -¿En qué sentido enfoca el Ministerio la cuestión?

-En el de promover urgentemente un intenso programa de becas a estudiantes procedentes de aquellas áreas geográficas mencionadas, asi como realizar, en los casos en que nos sea pedido, un plan de suministro de profesores, de ayuda técnica o científica, de orientación para el establecimiento de centros de enseñanza, etc.

-¿Por qué esas regiones del mundo plantean esa nueva situación y en que medida el hecho nos puede interesar?

-Todos esos países con los que España tiene lazos de filiación o de comprensión tan fuertes están enfrentados con planes de desarrollo, crisis de crecimiento o problemas de independencia reciente, según los casos, y, por tanto, lanzados a la formación de minorías dirigentes y cuadros profesionales. Como sus estructuras educativas no dan abasto a la gran demanda, muchos de los estudiantes de esos países se van al extranjero, preferentemente a las naciones occidentales a formarse.

-¿Rusia o los países de su órbita política atraen también a esa clase de estudiantes?

-Sí, en gran cantidad. De hecho, Rusia y algunos otros países de su bloque realizan una intensa labor de captación a través de una inteligente y amplia política de becas.

-¿Qué papel le correspondería, a su juicio, España ante este fenómeno?

-Nosotros creemos que España puede y debe participar en la tarea de contribuir a formar esos cuadros profesionales de las naciones jóvenes o en desarrollo. El día de mañana serán los dirigentes en sus propios países y entonces aportarán a la comprensión del nuestro y a la amistad con el nuestro un elemento inestimable de afecto, y entendimiento.

-En un momento en que nuestro propio país se encara con un vasto programa de desarrollo, ¿podemos distraer ningún esfuerzo en bien de los extranjeros?

-No tengo autoridad para juzgar de nuestras necesidades interiores, que me figuro que serán grandes. Pero creo que se puede decir que nuestra proyección cultural en el exterior forma parte de nuestro propio desarrollo, que es un capítulo necesario del mismo. No estamos solos en el mundo y si ha de llegar a buen fin nuestro propio plan de expansión nacional será, en gran parte, porque contamos con la colaboración de otras naciones, con un prestigio internacional.

-¿Tiene usted alguna idea de cómo se reparten, por nacionalidades, esos estudiantes extranjeros que hay en España?

-Es difícil producir una estadística exacta, pero creo que Perú da el contingente mayor. Según noticias de Lima, se ha formado allí una Asociación de padres de familia que tienen hijos en España, y dicha entidad ha facilitado la cifra de 5.000 estudiantes peruanos que residen en muestro país. Parece que, después del Perú vienen Puerto Rico, Colombia, Cuba, Panamá y Venezuela.

En cuanto a los árabes, el contingente más numeroso lo da, naturalmente, Marruecos. A continuación, creo que siguen Jordania, Siria y Líbano.

Si pudiéramos atender a las innumerables peticiones que recibimos de todos esos países, no doblaríamos, sino que multiplicaríamos por mucho las cifras actuales.

-¿Podría usted concretar los puntos principales en que podría basarse un plan de acción?

-En primer lugar, más dinero para becas e instituciones culturales en el extranjero. En se grando lugar, atender a los problemas variados y numerosas que plantea la presencia de esa masa de estudiantes extranjeros; problemas de residencia, que pueden tener un comienzo de solución a través de los Colegios Mayores. En la Ciudad Universitaria de Madrid funciona ya el del Brasil, y está en construcción el de Colombia. Se acaba de fallar en Buenos Aires el concurso para la construcción del de Argentina. La Dirección General de Relaciones Culturales tiene allí también una Residencia propia para estudiantes extranjeros, y todo el mundo conoce el Colegio Mayor Guadalupe, para estudiantes hispanoamericanos en general, que tan gran labor ha realizado. Está lanzada ya, también, la idea de construcción de un Colegio Mayor Árabe.

Otros problemas a resolver son los de la asistencia y orientación a esos estudiantes; su formación previa, en algunos casos necesaria, por ejemplo, por razones lingüísticas, a la entrada en la Universidad, la expedición de títulos especiales de cultura, española para los que no puedan o no quieran seguir nuestros planes ordinarios de enseñanza...

-¿Algunas otras instituciones podrían colaborar en esta tarea?

-No solamente podrían, sino que ya lo hacen. En primer lugar, las Universidades españolas y demás centros de enseñanza superior vienen desarrollando una labor magnífica en este sentido. ¿Y cómo olvidar la admirable tarea del Instituto de Cultura Hispánica? ¿O la del Instituto Hispano-Arabe de Cultura?

Pero yo creo que se podría hacer más. Tenemos, por ejemplo, la Universidad de La Laguna, en Canarias, la Universidad "occidental" más cercana al continente africano, que nos viene a recordar, una vez más, cómo España, al tiempo que europea, es también africana; participa no solamente, en lo espacial, del ámbito geográfico africano, sino, en el tiempo, del ámbito histórico de ese gran mundo en cuyo destino hemos tomado parte desde hace muchos siglos. La Laguna podría ser un inmejorable polo de atracción para los estudiante? de la costa vecina que en nuestra Universidad podrían formarse.

Por su parte, Córdoba y Granada podrían constituir núcleos de atracción especial de estudiantes árabes, evidentemente no sólo para las enseñanzas humanísticas, sino también para las técnicas. Pero, ¿qué mejor "paisaje" cultural para ellos que estas ciudades gloriosas de nuestra historia común? Y Toledo, aquí, al lado de Madrid, en donde existe la ilustre tradición de la Escuela de Traductores del tiempo de Alfonso el Sabio, podría ser, por encima de toda otra cosa, un "polo" de cultura y de arte, un centro de estudios hiapano-árabes.

Sevilla, por fin, podría ser cuartel general de las investigaciones, americanas, con su Archivo

de Indias. Allí está guardada la historia de América.

-Hasta ahora me ha hablado usted, preferentemente, del intercambio estudiantil. ¿Es que otras actividades culturales tienen menos interés?

-No; todo cuenta y todo nos preocupa: política del libro o manifestaciones artísticas, programas de conferencias o intercambio de investigadores y relaciones universitarias. Todo ello constituye la sustancia misma de la Dirección General de Relaciones Culturales. Pensemos, por ejemplo, en la obra de nuestras instituciones culturales en el exterior, y en este caso en los Institutos de Cultura Hispánica, o en nuestros centros culturales en los países árabes, en donde se está entrenando una pequeña y joven promoción de arabistas españoles que han de continuar la insigne tradición de nuestros especialistas en la materia.

Pero nos parece que la política de becas es la más urgente, dadas las circunstancias del mundo que surge ante nosotros y la más profunda y duradera, dado que actúa sobre un elemento humano y joven.

-Hemos hablado varias veces del Instituto de Cultura Hispánica. Teniendo en cuenta su importante labor hacia Hispanoamérica .¿no hay peligro de que estos planes que elabora Relaciones Culturales dupliquen el esfuerzo ya hecho por el Instituto?

-No olvidemos que el Instituto de Cultura Hispánica, aunque órgano de gran autonomía, pertenece al Ministerio de Asuntos Exteriores y su presidente es el propio ministro. Nuestros trabajos, pues, llevan una misma superior dirección y convergen, no se cruzan. La tarea relizada por el Instituto, a cuyo frente hoy se encuentra un hombre de la inteligencia, la sensibilidad y la pasión hispanoamericana de Gregorio Marañón Moya, ha rendido ya unos frutos óptimos-¿sabía usted, por ejemplo, que una docena de ministros de Gobiernos hispanoamericanos son antiguos becarios del Instituto de España y que tres embajadores de Hispanoamérica en Madrid también han sido becarios en nuestra Universidad?-y deberá rendir mucho más. Pero el campo de acción en Hispanoamérica es tan grande que todos los esfuerzos juntos nunca eran bastantes.

-Quisiera aprovechar esta ocasión para preguntarle por las actividades más destacadas en el campo de las Relaciones Culturales en el año último. ¿Puede indicarme algunos hechos más sobresalientes?

-Aparte de continuar nuestra actividad normal de mantenimiento de la red de instituciones culturales en el exterior, de política del libro, de envío de conferenciantes, de colaboración con otros países, en el plano bilateral, o con organismos intenacionales en el plano multilateral-, de negociación de Tratados culturales-acabamos de firmar uno con Uruguay y otro con Guatemala, y otros están en elaboración-, este año, repito, ha sido el de los éxitos artísticos. España obtuvo primeros premios en las Exposiciones Bienales de Arte de Sao Paulo, París y Alejandría. Relaciones Culturales tuvo la satisfacción de poder colaborar con la Dirección General de Bellas Artes en la organización de la aportación española a la Exposición de Goya en Londres y ya sabe todo el mondo el éxito rotundo que eso ha sido. Ahora esperamos un gran triunfo en Nueva York, en donde está una representación del arte español de ayer y de hoy.

-¿Quisiera añadir alguna cosa antes de acabar?

-Solamente recondarle que hemos hablado, deliberadamente, de una política cultural determinada y en un sector limitado. Pero que no se puede cerrar una conversación como ésta sin decir que España es una potencia, si no de otro orden, al menos cultural y que afirmarnos en este sector es hacer política en en acepción más amplia. Y que España es un país europeo y en Europa hay ana política cultural que hacer también...

 

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