Autor: Fontán Pérez, Antonio. 
   Candidaturas en la calle     
 
 ABC.    10/05/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

CANDIDATURAS EN LA CALLE

Por Antonio FONTAN

Ya hay una primera relación provisional de los candidatos y candidaturas que se van a someter a la

decisión de los electores españoles el próximo 15 de .junio. Su número varía entre un mínimo de seis (por

ejemplo. Badajoz! y un máximo de 26 (Madrid). Aunque el cuidadoso examen de documentos y

requisitos que han de hacer las Juntas Electorales acabe reduciendo esas cifras de ahora, al final resultará

que no van ser muchas menos.

,¿Son tantas las opciones reales y realistas? ¿.Son tantos los proyectos políticos diferentes que los partidos

y las coaliciones ofrecen al país? Evidentemente, no. Por los dos extremos, de la derecha y la izquierda,

hay en variis circunscripciones candidaturas que se parecen unas a otras como sendas trotas de agiia. Lo

nial, probablemente, dará liisar a que algunas de las listas ahora presentadas desaparezcan en la práctica

antes del lo de junio, o sean devoradas después por la férrea norma del sistema proporcional, que elimina

del reeuento 3. todas aquellas listas que no hayan alcanzado un 3 por 100 de los votos, setenta mil en

Madrid o Barcelona y cinco mil eii Cuenca, por no mencionar más ejemplos. Muchos votos corren el

pelíern de perderse en el vario, o quedar reducidos a un mero testimonio, si abundan los electores poco

reflexivos.

Las verdaderas opciones no son mis que tres o a lo sumo cinco: los dos estreñios, derecha, izquierda y

centro, aunque en algunos lugares cada una de esas opciones aparezca, de momento, dividida en varias

lista?.

Yo no conozco, en detalle, el proceso de elaboración de más candidaturas que jas de la Unión de Centro

Democrátiro». Ha plantedo muchos problemas por la naturaleza mi^ma de la coalición, en la que se

agrupan partidos de Li oposición democrática, con otrus más recientes y algunas formaciones y

personalidades independientes propias a la línea política que représenla el actual Gobierno. En la mayor

parle de ellas, al menos entre los candidatos que encabezan las listas, se ha conseguido ofrecer un

conjunto equilibrado de personalidades y tendencias, arraisaiias en los respectivos distritos significativa

de ana compartida, voluntad de encauzar la vida política española ñor la vía creadora de un cambio sin

ruptura, con vocación de futuro. Supongo que, desde sus propias posiciones, otras agrupaciones

electorales han intentado aí»o semejante. Esa es la actitud constructiva que más confianza tiene derecho a

generar en el electorado español.

Otras posturas, más radicales, más personalistas o más estrictamente de partido, eon, eu principio,

sospechosas de haberse antepuesto intereses particulares, al general de España, en «sla hora decisiva, que

tanto necesita de clarificaciones y de generosidades.

Afortunadamente, en el último año y medio, la inmensa mayoría del pueblo español ha dado sobradas

muestras de sensatez, que justifican que, hoy por hov. se pueda abrigar, con fundamento, la esperanza de

que a la hora d« votar sepa hacerlo con toda determinación y plena conciencia de sus actos. Si esta

justificada previsión se cumple, los estreñios serán apenas unos flecos, y se pondrá de relieve toda la

fuerza y asistencia pública con que de hecho cuentan las grandes tórnenles nacionales —incluso de

derecha e izquierda—, que convergen hacia e^a ma^a «centro», que postula un mañana de convivencia

pacífica en medio de un sistema democrático en el que puedan desplegarse las libertades personales y

públicas.—A. F.

 

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