Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   Capítulo de gracias     
 
 ABC.    08/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

3 DE ENERO DE 1977.

APUNTE POLÍTICO

Capítulo de gracias

Por José María RUIZ GALLARDON

Querido director: Permíteme que esta carta te la dirija porque es en ABC donde desde hace más de veinte

años escribo. Ayer, cuando leí el agradecimiento que don Antonio Oriol expresaba en su carta por un

articulo que tuviste a bien publicar en la «tercera» del periódico, me sentí orgulloso y emocionado. Más:

créeme si te digo que recompensado largamente. Que un hombre de bien, un caballero cristiano, que

sirvió a su patria y hoy sufre —¡por ello!— cautiverio, tenga en estos momentos angustiosos la grandeza

de ánimo de encontrar hueco para dar las gracias por un modesto articulo aparecido en A B C es algo que

llena de orgullo al que lo firmó. Y al periódico en el que fue escrito, porque ABC hi sido siempre la

tribuna en la que, con ancha liberalidad, han encontrado eco todas las iniciativas nobles. Yo sé muy bien

que las palabras de Antonio Oriol no van dirigidas a mi, sino a todos los que día a día hacemos ABC. Por

eso también te dirijo estas líneas.

Todos en la casa estamos con él, porque su sufrimiento, y el de los suyos, es el de todos los españoles

bien nacidos sean del color, del matiz que fueren.

Quiera Dios, director, que termine pronto esta vulneración de la justicia, que afrenta mucho más a los que

le retienen que al propio presidente del Consejo de Estado. Si hay alguien que quiso restañar las heridas

de nuestra guerra civil, si hubo un hombre que superara desde hace mucho tiempo la trágica división entre

españoles, ese fue y es Antonio Oriol. Desde todos los puestos en los que ha servido, con ejemplar

entrega, nadie pudo oír nunca sino una voz de civilizado entendimiento, de respeto por los demás, de

reconciliación, en una palabra. Todo ello enraizado en sus profundos convencimientos y lealtades

políticas.

Y casi nada más por hoy, director. Sólo una última alusión a quienes desde el vespertino «Diario 16» no

comparten mis apreciaciones sobre la necesidad de acabar de una vez con (a proliferación de la injuria.

Una sola palabra: hay ofensas que enaltecen y asi ocurre con las que me dedica ese periódico. Allá ellos.

Hoy me quedo contento con el elogio del presidente del Consejo de Estado —que me honra— y también

recojo el reto galo, en el francés que practican, en el batiburillo de injurias escritas —¡oh concupiscencia

calamil por unos recién llegados a la Prensa diaria que, a falta de razones, destilan ofensas. Por provenir

de ellos —precisamente por eso— también me enaltecen. Y la paz, "au vu et au su de tous", que, como

saben, quiere decir, en el castellano que escribo, a cara descubierta.

J. M. R. G.

 

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