Autor: Miguel Rodríguez, Amando de. 
   Televisión de ellos     
 
 Diario 16.    07/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Televisión de Ellos

Amando de Miguel

Hay dos instituciones mastodónticas que resisten cualquier pacto de te Moncloa, que resbalan jabonosas

sobre el proceso de democratización: la Iglesia católica española y la Televisión Española. Sobre ellas

habrá que concretar el trabajo del intelecto. Hoy nos toca referirnos a uno de esos opios del pueblo, a

TVE, impermeable y opaca a toda critica tras su formidable pantalla electrónica. Ante el clamor del

público, TVE sólo contesta con silencio y, peor aún, con notas oficiales. En el Prado del Rey, oveja que

bala, bocado que pierde. La TVE es el penúltima baluarte del franquismo. Con Franco no estábamos peor

en "tele".

El recuerdo del programa de fin de año

Hoy tenemos, por ejemplo, ¡a miserable nota tratando de desmentir la acusación de censura del programa

de fin de año. Tal y como quedó, es la muestra más lamentable del peor gusto de confitería "zoombona´´

que ahora, para mayor desdicha, se sirve en color. Yo no digo que nos vayan a regalar con la maravilla de

espectáculo que es el Lindsay Kemp de Flowers (que hemos visto en Barcelona y que ni siquiera lian

podido ver en los teatros de Madrid), pero algo mejor que las mejicanadas vulgares o la cosa "ruski" sí se

podía haber hecho para despedir el año con gusto.

Por bueno que sea, tampoco es imprescindible que se reproduzca el latazo nunca mejor dicho porque

enlatado estaba al día siguiente. En el mentiroso mentís oficial para justificar las acusaciones de

censura del programa se afirmaba con todo el cinismo que "en una sociedad democrática no tiene sentido

hablar ni de votos ni de censura". Pues qué bien. De las dos cosas hay que hablar. La censura es una

violación de los derechos humanos que la TVE ejerce de continuo, impunemente, y hasta se vanagloria de

ello. La TVE que tenemos es incompatible con el proceso democrático. Ahora ya sabemos que no es

cuestión de este o de aquel director, sino de la estructura política actual, la única quizá que se beneficia de

una televisión servil. Tampoco tiene que ver el problema con Sos profesionales de la "tele", que son bien

competentes y tos primeros en sufrir los efectos adormideras de TVE.

Un caso para el proceso

Se me permitirá un testimonio personal. Hace unos días vinieron los muchachos de la "tele" a filmarme

una pequeña entrevista para un programa sobre la violencia en la "tele". Honrado propósito de autocrítica

que sólo plácemes merece. No voy a repetir !o que dije. Sólo en extracto recordaré el argumento

principal, basado en estos puntos; 1." La violencia física es lo menos preocupante. 2." Importa más

cuando es la violencia de una organización sobre el individuo, del poderoso sobre e! débil. 3." La

violencia más insufrible es la de esa suprema organización que es el Estado, violador muchas veces de los

derechos humanos. 4." La peor de las violencias es cuando el Estado violador de los derechos humanos

trata de convencernos de que la víctima tiene la culpa. Hasta aquí, ía "parte general" de mi discurso, la

que efectivamente grabé y salió por ¡a pequeña pantalla. Pero es que esa parte, necesariamente abstracta,

resulta incomprensible sí no se añade ¡a ilustración concreta. Y eso es lo que ya no salió, lo que se

censuró con habilidad inquisitorial. Decía yo —y dije vanamente— q«e un ejemplo de esa pésima

violencia era el de la lltele" cuando nos da la noticia de que la Policía ha matado a un estudiante en una

manifestación (es un suponer). Esa noticia suele venir añadida de la nota oficial de la Policía, nunca de

los testimonios de ios manifestantes, amigos o familiares. Ese acuitamiento es una violencia del derecho a

una veraz información. El frustrante ´•Telediario" todo lo más es eso, te-leen-el-diario.

Tengo que añadir ahora un caso de la peor de las violencias, de la violencia de la peor especie: es la que

ejercita la TVE al mutilar con toda intención las respuestas a una pregunta, de tal manera que la parte

abstracta quede aislada y parezca referirse a un Estado allende las fronteras. Es la misma artera maniobra

que empleó en su dia !a censura de cine para permitir "La confesión" (antítotalitaria contra 3a dictadura

comunista) c impedir "Z" (antitotalitaria contra la dictadura fascista). Hay mil ejemplos más. Lo

intolerable es que se sigan produciendo en un clima triunfalista de reconocimiento oficial de las

declaraciones de ios derechos humanos. Lo del clima triunfalista no es una frase. Cuando el ministro

Oreja habla por la "tele´´ sobre el asunto, te ponen de fondo música de Bocherini.

Quedamos, pues, en que la TVE es el arma que tiene el Gobierno o los poderes lácticos o quien sea para

ocultar, manipular (o mejor pedicular, que parece que lo hacen con los pies), enrevesar la información que

se refiere a la violencia estatal, a ia violencia de los derechos humanos por parte de organizaciones con

poder. El asunto es grave. Yo no pido la destitución del director general de ¡a "tele" porque eso

equivaldría a avivarle el paso hacia la Jefatura del Gobierno. Ni siquiera me parece suficiente que en et

consejo asesor de TVE figuren algunas personas más que no sean del partido único del Gobierno. Yo lo

que pido es que se nacionalice la televisión, que sea nuestra, que deje de ser la TVE, es decir, la

Televisión de Ellos.

 

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