Autor: Díez Nicolás, Juan. 
   La recuperación de los símbolos     
 
 ABC.    03/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

TRIBUNA PUBLICA

La recuperación de símbolos

La celebración del primer Día de Homenaje a la Bandera, presidido por SS. MM.Los Reyes de España ha

tenido, en mi opinión, un alcance mucho mayor del que a primera vista pudiera parecer: significa la

recuperación, para toda la nación, de uno de sus principales símbolos. La Bandera de España gracias a

esta iniciativa de la Corona, ha vuelto a convertirse en la Bandera de todos los españoles, de izquierdas,

de derechas o de centro, dejando de ser la bandera de unos partidos políticos concretos. Así, con un acto

aparentemente sencillo, se ha puesto fin a ciertos confusionismos, a ciertas falsas Interpretaciones y a

muchas malas conciencias de estas últimas décadas.

En efecto, muchos politicos, y muchos intelectuales dudan de la importancia de los símbolos en un

mundo tan pragmático como el actual. Pero los símbolos, en toda sociedad, no sólo existen, sino que son

necesarios para la cohesión y solidaridad social. Cualquiera que visita Francia, Estados Unidos,

Inglaterra, Alemania, Unión Soviética, Italia. China, Rumania o cualquier otro país, descubre pronto

cuáles son los símbolos nacionales respectivos, pero de manera muy especial la Bandera. Esta está por

todas partes, en los edificios oficiales o en los comercios, e incluso es promocionada por la moda (como

combinación de colores) en los bañadores, trajes de esqui y, en general, en el vestuario deportivo, así

como en las principales colecciones «prét à porter».

En España, sin embargo, por diversas razones, parecía como si la bandera bicolor fuese patrimonio sólo

de la derecha. Y en esto, como en tantas otras cosas, todos tenemos parte de responsabilidad: la derecha

(o parte de la derecha), por pretender apropiarse de la bandera nacional como bandera de partido; y la

izquierda, por haberse dejado despojar de la bandera nacional y haber buscado otras para sustituirla. Pues

bien, las cuestionas de símbolos son mas importantes de lo que algunos creen, y no seria en absoluto

exagerado decir que, antes como ahora, los grupos o partidos que eran vistos por el pueblo como no

excesivamente identificados con la bandera bicolor, fueran considerados con cierta suspicacia y

desconfianza. En más de una ocasión, al legalizarse todos los partidos políticos en 1976, pregunté a

algunos destacades miembros de partidos de izquierda por qué no utilizaban la bandera nacional en sus

mitines y manifestaciones (en lugar de dejarla para uso exclusivo de algunos partidos de derecha), puess

la no utilización sería siempre un handicap pera llegar a ciertos grupos de electores. Prueba de que mi

observación no estaba muy desacertada fue la decisión de Carrillo de imponer la bandera nacional en

todas las reuniones oficiales del P. C. E., cuestión que algunos calificaron de oportunista, pero que a mí,

personalmente, aparte de alegrarme, me pareció de un gran realismo político.

La situación, en estos últimos meses, era realmente confusa, pues la derecha extraparlamentaria parecía

tener monopolio de la bandera nacional. A. P. la utilizaba en sus actos, pero ello parecía contribuir a darle

una Imagen muy de derechas y ligada su anterior régimen. U. C. D., por no caer en esas identificaciones,

prácticamente no utilizaba la bandera nacional. El P. S. O. E.. por cierta Inercia histórica, no sólo no

utilizaba la bandera nacional, sino que en muchos de sus actos aparecían con frecuencia banderas

republicanas (sin darse cuenta de que gran parte de sus militantes no son republicanos). Y el P. C. E.,

como he dicho antes, con gran realismo politico y conocimiento sociológico (y como parte de su campana

de imagen) tuvo la gran inteligencia dé evitar tensiones y conflictos por razón de símbolos,

aceptando inmediatamente y sin discusiones la bandera bicolor. Con el acto del sábado 27 de mayo

todos los partidos pueden ya dejar atrás viejas querellas por cuestión de banderas. Los grandes símbolos

quedan todos ellos por encima de las lógicas discrepancias políticas de una sociedad pluralista y

democrática. Los grandes símbolos, como la unidad de España, como la bandera bicolor,, como el himno

nacional y como las Fuerzas Armadas, quedan ya, por su vinculación directa a la Corona, como

símbolos que son patrimonio de todos los españoles, sea cual sea la región en que vivan o la

ideología que profesen.

La importancia del Dia de Homenaje a la Bandera fue perfectamente comprendida por quienes

pretendieron boicotear el acto. Sabían muy bien que a partir de ahora han dejado de ser propietarios en

exclusiva de un símbolo que nos pertenece a todos los españoles, catalanes o gallegos, andaluces o

castellanos, falangistas o comunistas, liberales o socialdemócratas, democrata-cristianos o socialistas.

Pero para que esto sea cierto es evidente que no hay que caer en viejos errores. Si no se quiere que la

bandera española vuelva a ser patrimonio de una fracción, todos, absolutamente todos, debemos utilizarla

como nuestra, sin volver la vista al pasado, defendiendo nuestro derecho a considerarla nuestra bandera,

con independencia de las otras banderas que defendamos, de región o de partido. La presencia en el acto

no solo del Gobierno de U. C. D. y de los líderes de A. P., sino la de los líderes del P. S. O. E. y del P.C.

E., y en especial la de Felipe González y Santiago Carrillo, parecen presagiar que los partidos políticos

han comprendido al fin que los grandes símbolos nacionales son de todos y deben ser defendidos y

respetados por todos.

La Corona, con este acto, ha dado un paso más para la total reconciliación entre españoles. A los

españoles nos corresponde demostrar que pluralismo y unidad, libertad y responsabilidad, son términos

no sólo reconciliables, sino reconciliados.

Juan DIEZ NICOLAS

Catedrático de la Universidad

ABC es independiente en su Iínea de pensamiento y no acepta necesariamente como suyas las ideas

vertidas en los artículos firmados.

 

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