Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Pleno de las cortes. 
 El proyecto de ley de Educación y los acuerdos con el mercado comun, aprobados  :   
 Fueron defendidos, respectivamente, por los señores Villar Palasí y Fontana Codina. 
 ABC.    29/07/1970.  Página: 17-19. Páginas: 3. Párrafos: 27. 

ABC. MIÉRCOLES 29 DE JUNIO PE 1970. EDICION DE LA MAÑANA. PAG. 17.

PLENO DE LAS CORTES

EL PROYECTO DE LEY DE EDUCACIÓN Y LOS ACUERDOS CON EL MERCADO COMÚN,

APROBADOS

Fueron defendidos, respectivamente, por los señores Villar Palasí y Fontana Codina

QUEDARON TAMBIÉN APROBADOS LOS PROYECTOS DE PELIGROSIDAD SOCIAL Y DE

RECOMPENSAS DE LAS FUERZAS ARMADAS

Madrid. (De nuestrO redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) Ei año político, una nueva etapa

legislativa, acaba de cerrarse con toda brillantez en la jornada de ayer, con ocasión del Pleno celebrado

por las Cortes Españolas, en medio de un clima dé interés excepcional y de singular relieve, que se

tradujo en una afluencia masiva de procuradores.

Bastaba para dar a esta cuarta y última sesión plenaria de la Cámara legislativa ese aire especial de

expectación el hecho de que, junto a otros importantes proyectos legales, acuerdos y convenios figuraran

incluidos dos textos de una trascendencia extraordinaria: la ley General de Educación y el Acuerdo entre

España y la Comunidad Económica Europea, que iban a motivar, además, la intervención de dos

ministros del Gobierno, los señores Villar Palasí, de Educación y Ciencia, y Fontana Codina, de

Comercio.

Media hora antes de la fijada para el comienzo de la sesión, las inmediaciones del Palacio de las Cortes,

todos sus pasillos, salones y dependencias eran un hervidero humano. La afluencia, como ya queda dicho,

fue especialmente numerosa, pero no sólo por lo que a los procuradores se refiere, ya que también la casi

totalidad de las tribunas reservadas al público e invitados aparecían abarrotadas de asistentes.

Con una puntualidad ejemplar, a las once y dos minutos comenzaron a sonar los timbres en toda la

Cámara, convocando a los procuradores para que ocuparan sus puestos. El primero en hacerlo fue el

propio presidente, don Alejandro Rodríguez de Valcárcel, a quien acompañaron en la Mesa los

vicepresidentes de las Cortes, don Dionisio Martín Sanz y el conde de Mayalde; los secretarios y los

presidentes de las distintas Comisiones. En los bancos reservados al Gobierno se encontraban todos los

ministros, con el vicepresidente, almirante Carrero Blanco.

La entrada de los procuradores se desarrolló lentamente, como si costara trabajo interrumpir las

conversaciones animadísimas que tenían por escenario el bar, los vestíbulos y salones, los largos pasillos.

Pero los timbres seguían apremiando, insistentemente, a todos, y poco a poco el hemiciclo se lleno, casi

totalmente también.

A las once y diez, el presidente declara abierta la sesión y concedió la palabra al secretario, señor

Romojaro, para que diera lectura al acta de la anterior y a las excusas de procuradores que no han podido

atender a la convocatoria.

Cinco minutos después, el presidente llama al estrado a los nuevos procuradores, últimamente

designados, don Francisco de la Caballería García, don Melitino García Carrero, don Mariano Horno

Liria, don Fernando Liñán y Zofio, don Enrique Ramos Fernández, don Rafael Ruiz Gallardón y don

Fernando Sánchez Creus, para que presten juramento. La ceremonia se desarrolla breve y solemnemente,

con todos los asistentes puestos en pie y de acuerdo con las normas protocolarias.

RECUERDO A MUÑOZ GRANDES

El presidente de las Cortes tomó luego la palabra y, con voz velada por la emoción, dedicó un sentidísimo

recuerdo a la memoria del capitán general don Agustín Muñoz Grandes, recientemente fallecido.

"Con Agustín Muñoz Grandes—dijo—se ha cerrado un capítulo importante de la Historia de España. Con

él se nos ha ido a la guardia eterna, en un día de julio —este mes cargado de evocaciones y de

simbolismos para España—, un hombre, un soldado, un amigo, un cámara da, un español; y ha dejado en

nuestras filas un hueco que sólo podremos llenar, si sabemos, parodiando la frase magistral que nos dijera

José Antonio: "Ganar para España la cosecha que sembró su vida." "Su vida—dijo luego—, la vida de

Muñoz Grandes, apasionada, entregada siempre al servicio de la Patria, no ha sido la vida rota y estéril,

sino una vida cuajada de realidades y de ilusiones, que han hecho posible esta España sonriente y juvenil

que prosigue su camino al paso alegre de la paz."

El señor Rodríguez de Valcárcel terminó su conmovida oración necrológica pidiendo a la Cámara que se

haga constar en acta el sentimiento por la muerte de tan gran soldado. El silencio profundo, rigurosísimo,

con que fueron escuchadas estas palabras emocionadas fue roto por una cálida, prolongada ovación, que

constituyó un testimonio elocuente y expresivo de la emoción con que todos los procuradores se

solidarizaban con la petición formulada por su presidente.

DOS ENMIENDAS A LA LEY DE EDUCACIÓN

A las once y veinte de la mañana, el señor Rodríguez de Valcárcel anunció que se entraba en el orden del

día, precisamente con el proyecto de ley General de Educación. Propuso que, dada la extensión del

dictamen y habida cuenta de que todos los procuradores lo conocen ya, se prescindiera de su lectura, y así

fue acordado.

Acto seguido concedió la palabra a don Dionisio Martín Sanz para que efectuara la defensa de su

enmienda ai apartado 10 de la disposición transitoria segunda, relativa a los estudios mercantiles.

El señor Martín Sanz, que_ inició sw disertación a las once y veinticinco minutos de la mañana, después

de exponer las razones que le animaron a defender, su enmienda ante el Pleno, puso de relieve "la

historica evolución de los estudios mercantiles y los motivos de su innecesaria colisión con otrás

enseñanzas". Subrayó luego como uno de los hitos más trascendentales del Movimiento Nacional la

creación de la Facultad de Ciencias Económicas en 1943. "Sin aquella previsora disposición—dijo—, _

hubiera sido difícil conseguir el suficiente número de hombres capaces de llevar a cabo el planteamiento

de nuestros Planes de Desarrollo.

ABC. MIÉRCOLES 29 DE JULIO DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 18.

Sin embargo—agregó—, la ley de julio de 1953 cometió el grave error de integrar en la Facultad de

Económicas los estudios dé intendentes mercantiles y actuarios de Seguros, sin desarrollarlas de manera

plenamente satisfactoria. Contemplada esta disposición a la luz de los principios en que se ha inspirado la,

ley General de Educación que hoy viene a las Cortes, resulta poco comprensible que se desmembraran los

estudios comerciales, que estaban ya organizados en forma cíclica—precisamente la que ahora se propone

para los demás estudios—, y que habían, alcanzado un satisfactorio nivel, para romperlos

innecesariamente, suprimiendo los de Grado Superior y sustituyéndolos par especialidades de la Facultad

de Ciencias Económicas."

"Sólo cuando lleguemos a la plena convicción—afirmó—de que los estadios de Ciencias Económicas

tienen que diferenciarse con los que deben impartirse en las >nie hoy llamamos Escuelas de Comercio,

estaremos en condiciones de encontrar soluciones satisfactorias para la adecuada ordenación de ambas

enseñanzas. No está justificado—dijo también—el extraño trasplante de impartir los «ne siempre fueron

estudios superiores de Comercio, es decir, la intendencia mercantil, en la Facultad de Económicas, por lo

que deben reintegrarse a su centro de procedencia." Luego añadió crue los estudios mercantiles deben ser

estudios cíclicos en los tres grados se establece la ley: diplomado, licenciado y doctor, e impartidos,

preferentemente, en una Escuela Técnica Superior.

"Antes de tomar una decisión—dijo, por último—, me permito sugerirás que meditéis a la hora de votar o

rechazar la enmienda el impacto que esta decisión ha de producir en los que podrían ser futuros

estudiantes de´Ciencias Mercantiles." Terminó pidiendo que las enseñanzas mercantiles se estructuren

dentro de las enseñanzas superiores, lo que equivale—dijo—a solicitar que se dé plena sustantividad e

integral independencia a unos estudios sobre tos que ha dé recaer en. gran parte la responsabilidad de la

evolución y reorganización de las empresas españolas, y expuso minuciosamente el alcance ¡"e su

enmienda en los tres niveles de enseñanza, solicitando de todos el voto aprobatorio.

Una larga ovación acogió las palabras: «leí señor Martín Sanz y le acompañó mientras se retiraba del

estrado de los (oradores a su escaño de procurador.

INTERVENCIÓN DEL SEÑOR DÍAZ LLANOS

-A las once y cincuenta y cinco minutos ocupaba la tribuna el procurador don Rafael Díaz Llanos para

iniciar la defensa de su enmienda, referente también al apartado 16 de la disposición transitoria segunda,

y contraria a la del señor Martín Sanz, ya que en esencia, aboga por que los niveles superiores de los

estudios mercantiles sigan incorporados a la Facultad de Ciencias Económicas.

Como en sus primeras palabras afirmara que el señor Martin Sanz había dejado flotando en la sala una

serie de ideas equívocas se produjeron algunas manifestaciones de protesta, a las que el señor Díaz Llanos

replicó que no pensaba dejarse coaccionar; con ello arreciaron las protestas, y el presidente las cortó

haciendo sonar varias veces( la campanilla. El señor Díaz Llanos aludió a la demanda de profesionales

por la rama de la Administración y por las empresas : aquélla se inclina, desde hace unos años, por otros

títulos, como los de licenciado en Derecho, en Ciencias.Económicas e intendentes mercantiles, y a los

empresarios les conviene la existencia de profesionales en competencia porque eso supondrá la

posibilidad de escoger los mejor preparados y los que más les convengan en cada caso.

Dijo después que volver ahora a una Escuela Superior sería un salto atrás, puesto que en su

organización anterior a 1953 los estudios mercantiles evidenciaron el fracaso de la Escuela Técnica

Superior. Elogió el proyecto de ley , General de Educación. y la labor de la Comisión , que lo mejoró

notablemente. Recordó que la, Facultad de Ciencias Económicas es la única creada por el Jefe del Estado

y analizó la estructura dada a los estudios^ en 1954, para afirmar que no se ha suprimido el grado superior

de los estudios mercantiles, sino que se ha encuadrado, en el marco de la Universidad. Resaltando el alto

nivel de preparación que exige la Facultad de Ciencias Económicas, señaló que de los 130.000 alumnos

matriculados en estas Facultades, solamente 4.000 obtuvieron el título. (Murmullos.) Enumeró luego las

ventajas qne representaba su enmienda y afirmó que, en sus líneas generales, aunque en forma más

concreta, coincide con el texto elaborado por la Comisión, por lo que, en definitiva, optaba por retirar su

enmienda, uniéndose a la redacción dada por la Ponencia.

Estas palabras fueron acogidas con fuertes murmullos, que obligaron al presidente, señor Rodríguez de

Valcárcel, a .pedir a todos los procuradores que escucharan en silencio y con el debido respeto al

compañero que estaba en el uso de la palabra.

Don Rafael Díaz Llanos puso fin a su intervención con un encendido elogio para el proyecto de ley

General dé Educación, "cuya aprobación— dijo— constituye un motivo de gozo, que yo no quiero

oscurecer manteniendo mi enmienda".

Al retirarse el, señor Díaz Llanos hacia su escaño fue objeto de una prolongada ovación.

EL SEÑOR CAMPMANY DEFIENDE EL DICTAMEN DE LA PONENCIA

A las doce y media de la mañana, el procurador don Jaime Campmany y Díaz de Revenga ocupaba el

estrado: de los. oradores para defender con un brillante discurso, que se prolongó algo más de una hora, el

dictamen de la Ponencia sobre la ley General de Educación.

"Estamos a punto— dijo— de abrir para España las puertas que dan a los más amplios caminos del

desarrollo cultural, económico, social y político. Estamos a punto de abrir para España las puertas de la

más ancha grandeza, de la más fina justicia, de la más verdadera libertad."

En su extensa y brillante exposición el señor Campmany hizo historia deja gestación de ía Ley de

Educación desde la. publicación del "Libro Blanco" y la elaboración ,del anteproyecto hasta su llegada a

la Cámara y la formulación; de numerosísimas enmiendas, las horas de trabajo consumidas por las

ponencias y el número de páginas que necesitó el texto de su informe. Resaltó los que considera ejes

diamantinos de ley, para subrayar luego que la educación queda atendida como algo que todos los

españoles tienen .el derecho dé recibir y como algo que el Estado tiene el deber de proporcionar, sin que

esto: signifique que .el Estado invada el derecho de la familia o desconozca los derechos de la Iglesia. Se

detuvo de modo especial en la reforma de la Universidad, "que se convierte con esta ley en el eje de todo

el sistema educativo", y expuso minuciosamente los puntos esenciales de la reforma universitaria. Aludió

a la incorporación d« los estudios de periodismo al rango universitario, y pasó luego a destacar la

preocupación especial de la ley en lo referente al profesorado y al Estatuto del Estudiante.

Se refirió concreta y ampliamente a la enmienda de don Dionisio Martín Sánz; para subrayar que en la

nueva ley las Escuelas Técnicas Superiores no son órganos docentes, síno que subsisten sólo como

unidades administrativas y de coordinación, con lo que la propuesta resulta compatible con la nueva

estructura de los entes universitarios, afirmando que el apartado décimo de la disposición transitoria

segunda que se pretende sustituir, es perfectamente suficiente.

Terminó él señor Campmany su intervención pidiendo a todos los procuradores su voto favorable para

este proyecto de ley, siendo largamente aplaudido al retirarse a su escaño.

 

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