La ley de Educación es fundamentalmente una ley de paz  :   
 Todavía hoy tenemos en España cerca de medio millón entre niños sin escolarizar y deficientemente escolarizados. 
 ABC.    29/07/1970.  Página: 19-20. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

LA LEY DE EDUCACIÓN ES FUNDAMENTALMENTE UNA LEY DE PAZ

«Todavía hoy tenemos en España cerca de medio millón entre niños sin escolarizar y deficientemente

escolarizados»

INTERVENCIÓN DEL SEÑOR VILLAR PALASI EN DEFENSA DEL PROYECTO DE LEY

GENERAL DE LA EDUCACIÓN Y DE FINANCIAMIENTO DE LA REFORMA EDUCATIVA

"La ley de Educación es fundamentalmente una ley de paz; es una ley de raigambre, de cepa típicamente

española; es una ley de participación, una ley que ha calado hondo en el hombre de la calle, en la entraña

misma del pueblo español; es una ley urgente, necesaria y oportuna." Asi se expresó ayer en el Pleno de

las Corles el ministro de Educación y Ciencia, don José Luis Villar Palasí, al defender el proyecto de ley

de Educación y Financiamiento de la reforma educativa.

Manifestó que la nueva ley de Educación va dirigida fundamentalmente a los más jóvenes hijos de

España. "Ellos merecen y sabrán dar legítima continuidad a lo que de verdadero, justo y positivo haya en

ella."

El señor Villar Palasí afirmó que no es fácil pedir al país un acto de heroísmo cada día; por eso, antes de

proponerse esta reforma ha pasado por muchos cedazos, porque heroísmo es aguantar la injusta

desigualdad en la educación frente a los intereses egoístas y de clase. "Acabemos de una vez: el que

valga, que triunfe; que al hijo del obrero proyecte los futuros rascacielos si lo merece y esta mejor

capacitado." Al pronunciar estas palabras, la Cámara prorrumpió en aplausos.

Más adelante, el ministro de Educación y Ciencia subrayó que la serena consideración de los graves

problemas que aquejaban a nuestro sistema educativo impuso la necesidad de su revisión. "Por citar algún

ejemplo de la difícil situación os diré que todavía hoy—en la España de 1970—tenemos cerca de medio

millón entre niños sin escolarizar y deficientemente escolarizados."

Tras examinar los factores sociológicos que, aconsejan la reforma educativa, el señor Villar Palasí aludió

al problema de la "explosión escolar y de las crecientes corrientes migratorias dentro del país, a los que

hay que atender; desde ahora con nuevas soluciones que impidan el estancamiento a que nos llevarían los

métodos tradicionales. A esta demanda escolar se observa un crecimiento de una demanda social de la

educación, porque los hombres ven también, cada vez con más claridad, que el único camino de

promoción social está en la elevación del nivel cultural. Un auténtico desarrollo es fundamentalmente

social".

INTEGRACIÓN SOCIAL

Añadió el ministro de Educación que con la educación general básica, obligatoriamente gratuita, para

todos, se introducirá una de las más importantes medidas de integración social, "sobre cuya trascendencia

nunca me cansaré de insistir, Porque la gratuidad que en este nivel se establece es también una medida de

garantía de la libertad".

"Este proyecto de ley—añadió—se ha elaborado combinando realismo e imaginación en dosis

cionveniente, como corresponde a cualquier asociación que pretenda alcanzar hondura política. No

olvidemos la fecha en que nos ha tocado vivir: no olvidemos que el setenta por ciento, aproximadamente,

de los españoles de hoy vivirán la España y el mundo del año 2000 y que prácticamente la totalidad de la

juventud que hoy se educa en nuestros centros vivirá esa efeméride. Y lo que es más importante, tendrá

que gobernar la España del año 2000 en el mundo del año 2000."

Puntualizó el señor Villar Palasí que la nueva ley de Educación ha querido resolver el problema de la

educación general básica para todos los españoles en un clima de igualdad, haciendo desaparecer toda

barrera discriminatoria posible y, muy en particular, la que tuviese su origen en diferencias económicas o

sociales. El dinamismo de la sociedad española es la que impone con toda urgencia la necesidad de la

reforma, "si no queremos que ese desfase acabe por convertirse en un foso de la cultura española".

Al referirse a la libertad de enseñanza se expresó en estos términos: "Si el Estado afirma un pleno

reconocimiento de la libertad de enseñanza en sus Leyes Fundamentales, debe también reconocer la

libertad de elección del centro docente, trascendiendo a través de la gratuidad las limitaciones económicas

que pudieran condicionar su ejercicio. Este es un importante significado de la gratuidad, junto al

importante sentido de la convivencia, la asignatura más difícil para los españoles. Gratuidad a la que

nunca renunciaremos."

En cuatro ocasiones los aplausos clamorosos de los procuradores interrumpieron el discurso del ministro

de Educación. Al darle fin el señor Villar Palasí fue premiado con una cálida ovación que se prolongó

mientras se dirigía a su escaño en el banco azul, haciéndose cada vez más insistente hasta obligarle a

ponerse en pie para corresponder a las ovaciones de la Cámara; también la mayoría de los procuradores se

pusieron entonces en pie para continuar aplaudiéndole con entusiasmo.

RECHAZADA LA ENMIENDA DEL SEÑOR MARTIN SANZ

A las dos y veinte de la tarde el presidente de las Cortes sometía a votación la enmienda del señor Martín

Sanz, pidiendo que se pusieran en pie quienes estuvieran en contra. Mientras los secretarios contaban e1

número de votantes, una voz se alzó desde los escaños para decir: "Es muy difícil contar asi." El

presidente pidió luego, para la debida confrontación, que se pusieran en píe los que apoyaran la enmienda,

anunciando seguidamente el resultado de la votación con estas palabras:

"La enmienda del señor Martín Sanz queda rechazada con 199 votos en contra y 149 votos a favor."

Anunció el presidente que no sometía a votación la enmienda del señor Díaz Llanos, puesto que la había

retirado, sumándose al texto de la Comisión.

ABC. MIÉRCOLES 29 DE JULIO DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 20.

Sometida a la aprobación de la Cámara la ley General de Educación, sólo se produjo un roto en contra del

procurador don Fernando Suárez. Acto seguido el presidente levantó la sesión.

La sesión plenaria se reanudó a las seis menos cuarto de la tarde. Leído por el secretario, señor Lapiedra

de Federico, el dictamen sobre el Acuerdo entre España y el Mercado Común, ocupó el estrado de los

oradores el profesor don Alfonso García Valdecasas, que hizo un informe exhaustivo sobre el significado

y trascendencia de este Acuerdo. "Lo que se pide en esta ocasión a la Cámara no es sólo su aprobación,

sino la expresión de un juicio y un criterio, que es el criterio predominante del pueblo español. Hizo

historia de la Comunidad Económica Europea, destacando la importancia de este ensayo realizado por

seis países profundamente diferentes para constituir un ámbito de paz y de cooperación que, si ha pasado

por difíciles momentos de crisis, ha superado su proceso de crecimiento hasta convertirse en una de las

primeras potencias de orden comercial y social en el mundo. Expuso datos estadísticos y cifras

elocuentes; destacó que son ya dieciséis países—con España diecisiete—los que han celebrado Acuerdos

comerciales con la C. E, E. Hizo luego historia de la negociación española y analizó las circunstancias

que la fueron alargando y demorando, para resaltar finalmente la importancia y el interés de la fórmula

hallada en el Acuerdo preferencial, que permite encontrar una base para una vinculación que no será

puramente comercial y que tiene como objetivo primordial la supresión de los obstáculos que impiden la

relación comercial entre las partes. Analizó luego las repercusiones del Acuerdo con el G. A, T, T. y

subrayó, sobre todo; que la vinculación de España al Mercado Común no tendrá consecuencias negativas

para los fraternos países hispanoamericanos, sino todo lo contrario, puesto que cuanto mayor sea el nivel

alcanzado por España en todos los órdenes mejor podremos compartirlo con Hispanoamérica. Tuvo un

especial recuerdo para los innumerables trabajadores españoles en los países del Mercado Común, que

constituyen un fuerte vínculo humano que nos une y que, si hasta ahora han contribuido al desarrollo de

aquellas naciones, no se han podido beneficiar plenamente de su desarrollo.

Las palabras del señor García Valdecasas, que finalizaron a las seis treinta y cinco minutos de la tarde,

fueron acogidas con una cálida ovación.

 

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