Autor: Heredia Scasso, Raquel. 
 Las cooperativas de Mondragón. 
 Una lección empresarial única en el mundo/1     
 
 Arriba.    16/11/1977.  Página: 20-21. Páginas: 2. Párrafos: 24. 

DE experimento social úni co» califica la Prensa Inglesa al movimiento cooperativista de Mondragón

y añade que «es una empresa excitante para trabajar en ella».

Cierto es que periódicos como The Economist, The Guardian, Financial Time, algunos franceses,

alemanes, holandeses y hasta japoneses han tratado en extensos reportajes el fenómeno empresarial de

Mondragón. Es decir, lo que ahora hemos venido a ver nosotros para descubrirlo a los lectores españoles,

es conocido y estudiado en muchas partes del mundo y no sólo como curiosidad periodística, sino por

cientos de personas integradas en el mundo laboral, en el universitario y en el de las aitas finanzas, que

llegan hasta este pequeño pueblecito de 26.000 habitantes, situado en el corazón del valle de Léniz,

provincia de Guipúzcoa, para estudiar el fenómeno que comenzó en 1941 con la llegada al pueblo del

padre José María Arrimendiarretia y que hoy, en 1977, emplea a más de 17.000 personas, distribuidas en

60 cooperativas industriales, 20 de enseñanza y agrícolas, una grande de consumo, con cerca de 40 puntos

de venta y 65.000 socios ella sola, etc., etc., que iremos contando a todos ustedes en diferentes capítulos,

porque el conjunto es tan complejo que seria necesario omitir muchos detalles importantes si lo

hiciéramos en un solo reportaje.

Hay que decir que cuando el padre Arrimendiarretia llego aquí, tu única empresa que funcionaba era La

Unión Cerrajera, S. A., propiedad de la familia Oreja —hoy lo es del actual Ministro de Asuntos

exteriores—, donde había «na escuela de aprendices.

Las cooperativas, aunque han notado ia crisis económica que aqueja al resto del Estado español, han

conseguido superar con 457.385.389,78 millones de pesetas los excedentes netos de 1976 y ofrecen el

aliciente de la creación de 1.200 puestos de trabajo para el año próximo.

Mirando hacia atrás:

Experiencias en tono comunitario

Se nota, nada más Regar a Mondragón, que es un pueblo que ha crecido vertiginosamente. Su situación

geográfica —en el centro del valle--- no te ha permitido hacerlo armónicamente, hablando desde un punto

de vista urbanístico. Es una ciudad espontánea, donde los edificios se agrupan aquí y alla. lamiendo las

laderas de los montes y aprovechando hasta el menor espacio edificable. Es como algunos pueblos

Industriales ingleses, ennegrecido prematuramente por las contaminantes industrias cercanas —"Bilbao y

Vitoria—. pero con toda la riqueza aparente también de tos pueblos laboriosos. Nada más entrar allí sé

piensa: «La gente vive bien.» Las edificaciones son macizas, como lo es la arquitectura de la región, los

"caseríos» típicos del País Vasco; los automóviles, de reciente adquisición; hay muchas

sucursales

de Bancos, con fachadas de mármol, como monumentos suntuarios al dinero y su poder; buenos

semblantes en las gentes; plazoletas con jubilados de buena facha y niños vestidos siguiendo el dictado de

la sociedad consumiste; comercios lujosos y ese largo etcétera que no aparece, por ejemplo, en fca

pueblos de Castilla o en tos de Extremadura.

Todo, podría decirse, por obra y gracia de tas cooperativas actuales; pero la verdad es que este

movimiento no es nuevo en el pueblo vasco, sino que viene muy de atras; tanto, que se «remonta a las

cofradías de pescadores; la construcción de montes comunales, muy extendida en el pasado, y que en su

momento tuvo una importancia real en la economia vasca, experiencias más concretas y recientes, pero

anteriores a 1941; entidades como Ausolán, realización de equipamientos sociales en comunidad, que se

sigue realizando entre los campesinos; experiencias como ta Lorra, o la recogida de cosechas, que suele

hacerse en común. Es decir, el tono comunitario ha imperado desde siempre en el País Vasco.

Así. cuando «n 1914 llega a Mondragón e) padre José María Arrimendiarretia —que había sido periodista

anteriormente—, y se encuentra con un pueblo roto por la guerra civil desde todos los puntos de vista:

social, político y económico; es decir, un pue blo donde cada vez escasean más tos puestos dé trabajo; lo

que se dice, un pueblo´´roto, concibe realzar algo, para desarrollar, en definitiva, (a capacidad que ese

pueblo tenia.

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¿Cuáles eren esas capacidades? Fundamentalmente, ´la técnica, muy antigua en ei valle de Léniz y más

concretamente en Mondragón, del hierro.

Ya había, como hemos dicho antes, una empresa fuerte Unión Cerrajera, que tenía abierta una escuela

propia de aprendices, prácticamente >!a única institución educativa que existía en el valle. El cura amplia

esta escuela de aprendices a partir de 1943, llevándose a cabo un proceso de formación en un doble

sentido: técnico profesional y social-humano. De esta escuela saldrán ios pioneros, ios cinco hombres,

que en 1956 darán ´lugar a >!a primera cooperativa, que comienza fabricando pequeñas estufas de

petróleo.

Es un proceso muy largo el de estos veintiún años, de formación y de preparación previas, iniciado por

cinco trabajadores, y es necesario explicar el porqué. Para que todo ello resulte lógico, hay que tener en

cuenta otros tactores: en 1956, aJ nacer Ulgort y crearse otras pequeñas cooperativas como es Arrate de

Mondragon, y Fulcor, en Vizcaya, se encuentran con un triple problema: por un lado y a corto plazo, la

Seguridad Social, ya que, en tanto que trabajadores autónomos, no podían estar integrados en la

Seguridad Social y surge la necesidad inminente de crear 3a suya propia; por otro lado, existía un fuerte

problema financiero. ya que estas cooperativas, con ser muy pequeñas, se mostraron desde el principio

bastante dinámicas y resultaba difícil), desde el punto de vista de la Banca y en condiciones normales, con

las características que mostraban, que tes ofrecieran, en condiciones adecuadas, la financiación que

requerían .cara a su desarrollo a largo plazo; por último, y en tercer jugar, existía- UP problema de

coordinación entre ellas, así como de asistencia técnica v empresarial.

Primero se hicieron las cosas, luego surgió la ideología

Hemos llegado así al centro neurálgico, a ´la glándula hipofitaria de este entente económico: la Caja

Laboral Popular, que nace para dar respuesta a estos tres problemas: Seguridad Social; hay una División

Social, que posteriormente se vio que era preferible independizarla y así se hizo, bajo el nombre de

Lagunaro; problema financiero; una división bancaria, de asistencia técnico-económica y la división em-

presarial.

Vemos, pues, que esta entidad ha de ser clave en el proceso de desarrollo que ahora contemplamos de

movimiento cooperativo, incorporando algo nuevo en e! movimiento del Estado español.

En definitiva, estos primeros cinco hombres, que pasaron de aprendices a peritos —hoy ingenieros

técnicos— y luego a directivos —José María Ormaechea, líder del grupo a la muerte del padre

Arimendiarretia, es uno de ellos—, eran muy pragmáticos; es decir, no sucedió que había un ideólogo y

después se hicieron las cosas, sino que primero se hicieron y Juego • surgió una cierta ideología

basándose en esa praxis. Hay que tener en cuenta que Ulgor, en principio, nació en Vitoria como sociedad

anónima. Ellos querían empresas eficientes, democráticamente gestionadas, y al ver que bajo esa forma

no funcionaba y con templando el marco de la legislación vigente, el modelo más adecuado era el de

cooperativa. Es decir, ellos no pensaron en esto al principio, sino que fue luego, con la práctica.

Es Iñaki Gorroño, un vasco dos veces vasco, como dicen ellos, porque aprendió a hablar euskera a los

dieciocho años, ex profesor de la Facultad de Económicas de Bilbao, que habla cuatro idiomas

perfectamente, y asesor de la dirección de la Caja Laboral Popular, con quien hablamos para conocer el

fondo, la problemática y si se quiere el meollo de todo este complejo cooperativo, que luego

detalladamente iremos dando a nuestros lectores.

«Lo que hemos hecho —me dicees un desarrollo de fuerzas productivas. En los orígenes no hay una con-

cepción específicamente socialista; ahora bien, creo que en los conceptos de autogestión sí.

Miércoles 16 nov. 1977

LAS COOPERATIVAS DE MONDRAG0N

Una lección empresarial única en el mundo /1

Más de 17.000 trabajadores Una de consumo con 4O puntos de venta y 65.OOO socios 20 de enseñanza y

agrícolas 6O cooperativas industriales

A pesar de la crisis económica han conseguido superar con 457.385.389,78 millones los excedentes netos

de 1976

1.200 nuevos puestos de trabajo para el próximo año

Los únicos socios de la cooperativa son los trabajadores

Añado como anotación al margen, que ta edad media de los 17.000 trabajadores de las cooperativas de

Mondragón, que van ocupando, no sólo esta zona, sino todo el País Vasco, con sus cuatro provincias, no

excede de los treinta y dos años. Dato significativo. Y ahora Iñaki pasa a explicar como se configura una

cooperativa, para poder hablar luego de la enseñanza, de la investigación, de ia seguridad social, de los

planes comarcales, del trabajo de la mujer casada, etc., cooperativizados.

«Como primera medida de nuestra filosofía, todos los trabajadores de una cooperativa deben ser socios y

únicamente lo son los trabajadores, es decir, no contratamos persona) por cuenta ajena. Para ello,

evidentemente hay que hacer una aportación inicial, en torno a las 150.000 pesetas, que no supone ningún

tipo de dificultad a realizar para nadie, porque hay un plazo de dos años para reintegrar esta cantidad, que

se reduce de tos anticipos —así llamamos a los sueldos en concepto a los beneficios que se han de recibir

a final de año—. e incluso Caja Laboral da créditos con facilidad para poder realizar esta aportación. El

órgano fundamental de la cooperativa, es decir, en el que reside el poder, que es la asamblea general, la

componen todos los trabajadores, y cada hombre tiene un voto con arreglo al capital que han aportado y

en tanto en cuanto como trabajadores. Esta asamblea general elige una junta rectora y, entrando en lo que

podrían ser los órganos empresariales, una dirección; el resto está estructurado como los departamentos

habituales de cualquier empresa.

A nivel de funcionamiento interno, como aspectos interesantes, se pueden señalar, el régimen de Jo que

llamamos anticipos laborales o de remuneración, variable entre 1 y 3; 1. mínimo; 3. máximo,

calculándolos con relación a Jas empresas del entorno, sean privadas, capitalistas o sociedades anónimas.

El monto total de trabajadores de estas empresas, es equivalente al monto de remuneraciones de 100

trabajadores de las cooperativas. La diferencia es que en las empresas el abanico es muy amp´io, del 1 al

12 ó al 15, y en nuestras cooperativas, del 1 al 3. El índice mínimo 1. nuestro, es siempre superior al

mínimo 1 de las sociedades anónimas o empresas privadas y al revés, el 3, máximo nuestro, es muy

inferior al superior de las mismas.»

¿Cómo se reparten los beneficios en vuestras cooperativas?

«Si existen, la norma que seguimos es que un 10 por 100, como mínimo, vaya al llamado fondo de obras

sociales, que no es para los cooperadores, sino para el entorno, para la comunidad. La mayor parte ayuda

a financiar actividades de cultura vasca; un 20 por 100, como mínimo a un fondo de reserva «repartible,

propiedad de la cooperativa que, de disolverse, pasaría a la comunidad exterior de una u otra forma, y el

70 por 100 restante, como máximo, se reparte entre los socios.»

Es interesante todo esto, ¿verdad lector?... Claro que no es Jauja, ni todo es bueno en ´Mondragón, que

resulta un poco, una comunidad de misóginos: no hay buenos restaurantes, no hay hoteles y los más

cercanos se encuentran en Bilbao «la del mayor puente colgante, que es Portugalete» y también la ciudad

europea de más índice de contaminación y en Vitoria; no hay problemas de agricultura, porque como

ellos dicen los problemas los dan los vivos y esta pobre «criatura» está ya muerta. La red viaria, quitando

las autopistas —no más de 20 kilómetros de la Bilbao-Behovia—, está en pésimo estado... Pero ahí está el

valle de Léniz, floreciente, sin problemas de paro obrero, ni de huelgas, como una lección empresarial

viva que atrae a personajes de todo el mundo y, nosotros sin saberlo!

(Fotos Magall)

Enviadas especiales)

Raquel HEREDIA

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