Autor: Mazo, Mariano del. 
 Sociedad. 
 ¿Tiene futuro el cooperativismo?     
 
 Arriba.    25/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SOCIEDAD

¿ TIENE FUTURO EL COOPERATIVISMO?

ES Sevilla se comenta mucho el asunto de tes empresas de régimen cooperativo de La Corchuela, que en

un momento parecía qtje iban & sucumbir y ahora planean esperanzadas on futuro industrial con

ambiciones. Hace no muchos años subieron allí tras cooperativas: una, de confecciones: otra, de

cerámica, y una tercera de madera.

El éxito fue grande. Las jóvenes formadas en te cooperativa de confección encontraban pronto trabajo en

empresas del gremio. En cerámica se consiguieron los estilos de Talavera, Manises. etc., y, sobre todo, se

resucitó una vieja cerámica sevillana que databa ds>! siglo XVIII. Como nos explica Antonio de la Torre

en su puntual referencia en «A B C» de Sevilla, incluso se integró a varios minusválidos, que cumplieron

perfectamente en «I oficio.

Luego vinieron tiempos críticos. Parece que algunos pensaron en ef negocio d ver los logros conseguidos.

Pero hoy día todo se ha superado y hay grandes ambiciones para que en obra social se consiga una

concentración industrial, pues se ha demostrado que se pueden hacer cosas y existen posibilidades.

Ei cooperativismo es una solución en muchos casos, pero desgraciadamente en España está; poco ex-

tendido debido a la rutinas y e la comodidad que proporcionan empleos fijos sin arriesgarse en una

empresa. Porque los cooperativistas normalmente son gente modesta que necesita Jornal para vivir y no

posee excedentes dinerarios para «meterse en dibujos».

Y, sin embargo, tenemos el ejemplo de las cooperativas de Mondragon. Veinte de enseñanza y agrarias,

sesenta industriales y una de consumo con cuarenta puntos da venía y 65.000 socios...

Haría falta una obra de divulgación en gran escala y una puesta eí día de la actual legislación sobr»

cooperativismo, aunque no sea tan lejana. Pero vista la experiencia, con la participación de !os

cooperativistas en un congreso nacional, podrían sobre todo exponerse fas dificultades. Las trabas, que en

e? caso de la cooperación son evidentes. Las relaciones con ministerios diversos —a veces

contradictorias— podrían unificarse. Y desbrozado el camino legal, todo lo demás sería más fácil. La

cooperativa es una solución económica y social que no puede dejarse en segundo pleno.

Mariano DEL MAZO

 

< Volver