Autor: Simón Tobalina, Juan Luis de. 
 Problemas del tránsito político. 
 Prestigiar la democracia     
 
 Ya.    13/05/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

EDITORIALES Y COLABORACIONES

Pág. 7 ya

Problemas del tránsito político

Prestigiar la democracia

DESDE la expiración del plazo de presentación de candidaturas para el Congreso de Diputados y para el

Senado vivimos las vísperas de la proclamación oficial de candidatos a la que seguirá la fase de

propaganda cara a los electores que el día 15 de junio comparecerán ante las urnas en su primera

intervención democrática tras cuarenta y un años de dictadura. Es para todos los españoles una hora de

honda reflexión. Ayer se nos exigía que nos dejáramos gobernar . como objetos pasivos de la vida

política. Hoy somos miembros activos de una comunidad política que sólo podremos llamar nuestra en la

medida en que las instituciones democráticas funcionen correctamente. Es deber de todos prestigiar la

democracia.

Deberes del Gobierno

SERIA gravísimo que la democracia cuyo estreno efectuamos en estos momentos naciese deshonrada. Y

deshonra sería que el Gobierno maniobrase mediante la utilización de sus delegados periféricos y de las

autoridades y organismos locales—Diputaciones y Ayuntamientos—que, de biendo gozar de autonomía(

son,> desde hace más de cuarenta años, instrumentos del poder central. La democracia incipiente que

gozó España desde la primera Restauración (1874) hasta la implantación de la Dictadura (1923) no llegó

a funcionar correctamente a causa del caciquismo imperante, sobre todo en el medio rural, y que en las

urbes de alguna importancia empezaba a ser corregido cuando la espada de Primo de Rivera cortó

radicalmente laa posibilidades de perfeccionamiento y progreso de los métodos hasta entonces reinantes

de participación del pueblo en el poder. La democracia apenas balbuciente que aspiraban algunos a

establecer plenamente cayó sin que aquel infausto 13 de septiembre fuese necesario disparar un solo tiro,

porque no había llegado a prestigiarse. Hoy la democracia debe conquistar desde el primer día una alta

autoridad moral mediante su funcionamiento i n t a chable y perfecto, tan alejado como sea posible del

muy pobre y poco sugestivo que tuvo durante la monarquía constitucional, nacida en el pronunciamiento

de Sagunto, Han pasado muchos años. El pais ha progresado en cultura y en riqueza.

Consiguientemente, el Gobierno tiene el deber de estar a la altura de las circunstancias para demostrar que

es digno de mandar sobre unos ciudadanos cuya conciencia moral está cada día más despierta.

El desprestigio de la democracia en esta fase inicial llevaría aparejado el de la propia Monarquía, al ser

ésta la única de Europa carente de la legitimidad inherente a la periódica comparecencia del .pueblo en

los comicios para expresar su opinión con plena garantía de pureza del sufragio. Cuide el Gobierno del

prestigio de la Monarquía, que está por encima del suyo propio.

Oí por la radio en una ocasión—a principios del año 1933—decir al entonces jefe del Gobierno Manuel

Azaña: "Se dice que nosotros no hacemos las elecciones. En efecto, no las haremos (gran emoción en los

asistentes al acto). Las hará el Cuerpo Electoral." Y, en efecto, con otro Gobierno en el poder, el de

Martínez Barrios, el pueblo "hizo" las elecciones, que ganaron, precisamente, quienes no estaban en el

poder. Fueron las elecciones más puras que se han hecho en España y la máxima honra de la segunda

República, aunque los gobernantes de su primer bienio—y entre ellos Azaña— contemplasen el hecho

con estupor... y con mal contenida ira. De haber seguido el camino de la pureza electoral, la segunda

República probablemente no hubiera caído.

Candidatos mal Parlamento democrático

HAY demasiados candidatos porque hay un número fabuloso de partidos o, más bien —salvados tres o

cuatro—de grupúsculos. Sólo la heterogénea coalición centrista • reúne, entre unos y otros, más de una

docena cuyo principal aglutínante lo constituye el presidente Suárez, empeñado, al parecer, en asegurar el

triunfo de la democracia frente a una Alianza Popular nutrida por franquistas dispuestos a aprovechar la

ventaja de que los actuales alcaldes y ayuntamientos han sido "elegidos" cuando ellos mandaban, siquiera

objeten algunos que tampoco los organizadores desde el poder de ese Centro tienen "mejores ni más

brillantes historiales democráticos". Cosa cierta. Pero no puede negárseles el mérito de haberse

desprendido de sus hábitos de colaboradores del dictador para realizar un cambio político que, al dejar

abiertas de par en par

Juan Luis DE SIMON TOBALINA

(Continúa en pág. sigte.)

HACE FALTA UN CENTRO POLÍTICO

(Viene de la pág. anterior)

«o tomar parte en unas elecciones ¿Es posible pescar truchas a bragas enjutas f Que puede hacerse

política administrativa y hasta parlamentaría por delegación yo bien lo sé, ´pero ¿puede hacerse, por

delegación, política electoral! Todo esto, al parecer, es lo que pretende hacer don Adolfo Suáres con el

propósito de estar >en la "melée" y por encima de la "melée". Los recursos dialécticos, anímicos y

políticos del presidente, de los que, como usted bien sabe, yo soy uno de los más rendidos admiradores,

quizá puedan lograrlo. Don Adolfo Suáres; es posible que sea capas de hacer el milagro de ganar las

elecciones sin más que presentarse en ellas y hablar por televisión, trayendo al Parlamento una mayoría

voluminosa.

La verdad es que los españoles sensatos y moderados, de los que probablemente está compuesta la

mayoría, ¿a qué otra fuerza, a qué otro partido pueden votar ahora mismo, como no sea los que están en la

Unión del Centro Democrático

VOTOS PARA SOCIALISTAS Y ALIANZA POPULAR

Tanto Alianza Popular como los socialistas obtendrán, indudablemente, muchos votos.

Hay muchas gentes a las que lo que más le importa es contener al comunismo, y no ven otro modo de

contenerlo que el que propone Fraga. Hay también muchos socialistas que votarán movidos por sus

fidelidades ideológicas, aun dándose cuenta de que en el terreno práctico tienen, de momento, poco que

hacer.

Pero no nos engatamos. ¿A quien puede votar tranquilo de que no corre el riesgo de acelerar la,

radicaliación el dudadaño medio, que lo que quiere es no destruir lo que hemos logrado en los últimos

cuarenta años y, al mismo tiempo, hacer lo posible para abrirnos camino hacia la comunidad democrática

universal, el Consejo de Europa, y el Mercado Común

El problema de que el centro logre la mayor votación del 15 de junio a mí no me parece, pues, muy

grande, De lo que no estoy tan seguro es que el centro que va a salir de las urnas pueda ser el sólido y

durable instrumento politico de que, al menos para los próximos seis u ocho años, vamos a estar

necesitados. Ya seria de por sí mismo inquietante el hecho de que, desde hace varios meses, este centro

que ahora surge se haya ido haciendo antes con restas que con sumas y, para seguir adelante, haya ido

prescindiendo de Fraga, de Areilza, sin contar a Gil-Robles, a Ruiz-Giménez, etcetera, y que ahora haya

procedido a un enorme pandemónium antes de entrar en las urnas. Todos los movimientos políticos,

menos loss que están llamados a fracasar, se hacen siempre a base de sumas.

Nuestro "centro", en el que tantos hemos puesto, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, sólo por la.

adhesión a la democracia, tantas esperanzas, ha seguido más bien el proceso inverso.

¿Puede hacerse un gran centro estable y duradero con materiales mágicos* Esta es, para mi, la gran

cuestión en fin, querido director. La izquierda y la derecha pueden ser, por su propia naturaleza, un

hombre (Hitler, Lenin), pero el centro sólo puede ser una armonía plural de hombres, precisamente por su

propia naturaleza, que está en la transacción.

De usted amigo y servidor,

Augusto ASSIA

 

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