Representación familiar en Cortes. 
 Algunas intervenciones     
 
 Pueblo.    23/05/1967.  Páginas: 1. Párrafos: 41. 

PUEBLO 2S de íwaj´° de 1967

AMAiVWAS- iMTEUVENVfONES

RIVAS GUADIllA

«Surge el tema de lo que se llamaron "candidatos cuneros..." La ponencia lia comenzado por hablar rip de

vinculación, sino de arraigo. En el ánimo de los enmendantes, en el sentido restrictivo, late el temor de

que estas elecciones se politicen en exceso.»

SEVILLA ANDRÉS

«Nos referimos con intranquilidad a la situación que plantea la cuestión del nacimiento. Se habla de la

provincia como de unión; de convivencia. En esta apertura, creo más plausible suprimir el problema del

nacimiento.»

MARTÍNEZ DE BEDOYA

«El tema de la representación que estamos debatiendo es el tema del mandato. Si de lo que se trata es de

elegir mandatarios de la familia española en el campo político, i por qué poner limitaciones a los

mandantes? No comprendo por qué este pa-ternalismo, este casuismo puramente administrativo.»

«En el plano estrictamente político debemos tener en cuenta que la representación de la familia debe ser

nacional. No•´ vamos a pretender que la familia tenga un carácter provincial. En todo ca-, so, para buscar

ese pretendido carácter habría .que ir ya a la región...»

«Buscando caminos indirectos se trata, al parecer, de despolitizar la representación de los españoles a

través de la familia. Creo que es peligroso. En momentos críticos, una representación aburguesada,

tranquila, al margen de los problemas nacipnales, puede resultar ineficaz y peligrosa.»

GÓMEZ ARANDA

«Las leyes tienen una estética legislativa. Esta cifra de siete años es admisible en

pura teoría. Pero yo hubiera preferido otra más acostumbrada y redonda.»

SANZ ORRIO

e Yo tomo la palabra para pedir que el plazo de siete años quede reducido a dos. Mejor, diría que a nada.

En fin..., si pudieran ser, seis meses. Pero, a lo sumo, dos años.»

JORNADA DE POZAS (Don Jorge)

«Me convencen las razones de la ponencia y encuentro lógica esa relación entre; los catorce años, a partir

de los cuales se cuenta la residencia, y los siete que exige para aquella. A los catorce anos, los romanos

otorgaban la toga viril a los adolescentes. A los veintiuno —suma de los-catorce y de los siete—, nosotros

damos al joven su mayoría de edad legal.»

«La prueba de la residencia va-a ser una prueba difícil.» «Creo que sería preferible hablar de haber tenido

domicilio legal, etc...»

«Nos convendría ponernos de acuerdo en esta terminología: el domicilio legal y el domicilio de hecho. Lo

que no podemos hacer es hablar de residencia legal. Hay que hablar de residencia ó hablar de domicilio.».

«Por otra parte, el concepto de residencia es de una prácticamente imposible prueba documental.»

LAMO DE ESPINO?*

«Optaría por la supresión de toda la relación de supuestos del arraigo. El arraigo existe o no existe. El

concepto es" muy claro. Vendrá luego, se nos dice, la Junta Provincial del Censo, que hará la calificación.

Pero en definitiva vendrá el úni^o .tribunal que va a decir la ultima palabra, el de los electores.»

«Si ha de mantenerse esta enunciación, no se olvide el carácter político. Tomar, en mayor consideración

la razón profesional, la cultural, o la social que la política, me parece un contrasentido.»

SEVILLA ANDRÉS

«Quiero una ley clara, concreta, para que puedan leerla los hombres del puebío y entenderla plenamente.

Pido, por tanto, arraigo a secas, con toda la/plasticidad-de la expresión.»

DUQUE DE PRIMO DE RIVERA

«En la práctica debemos marcar bien los posibles hombres que van a ser elegidos.»

MARTÍNEZ ESTERÜELAS

«Nadie, en su sano juicio, puede decir que es mejor una representación provincialista a una representación

a escala nacional. El ideal es que ambas se mezclen. Si este párrafo se limita (se refiere al apartado d) del

artículo) el sistema del artículo sé derrumba indefectiblemente.»

«La palabra última, a la hora del arraigo, la tiene el cuerpo electoral.»

PILAR PRIMO DE RIVERA

«Todo lo que estamos haciendo aquí es colaborar a una política. Lo que se haga en las Cortes será, en

definitva, para colaborar en la gran política de España.»

ESTO SE DISCUTIO

ARTÍCULO SEXTO.—Para ser candidato a procurador en Cortes en representación de la familia por una

provincia será requisito indispensable, además de figurar1 en el Censo electoral como cabezas de familia

o mujeres casadas, cumplir alguna de las condiciones siguientes:

a) Figurar en el -Censo como cabezas de familia o mujeres casadas dé la propia provincia.

b) Ser natural de dicha provincia, habiendo residido en ella a lo menos cinco años.

c) Haber residido en la misma un período continuado no inferior a diez años.

ESTO SE APROBÓ

ARTICULO SEXTO. — Para ser candidato a procurador en Cortes en representación de la familia por

una provincia serán requisitos indispensables, además de los establecidos en el número primero del

artículo tercero de la ley de Cortes y dé figurar en el Censo electoral nacional como cabeza de familia o

como mujer casada, cumplir alguna de las condiciones siguientes:

a) Figurar en el Censo de la propia provincia como cabeza de familia o como mujer casada.

b) Ser natural de dicha provincia.

c) Haber tenido residencia habitual en la misma durante un período continuado no inferior a siete años

a partir de los catorce años de edad.

d) Tener notorio arraigó en la provincia, que estimará la Junta Provincial del Censo, a petición justi-

ficada del interesado, sin ulterior recurso.

N. DE LA R.—EI articulo 3." de la ley de Cortes dice textualmente:

«Pora ser procurador en Cortes se requiere: 1.´ Ser español y mayor de edad. 2.´ Estar en el pleno uso de

los derechos civiles y no sufrir inhabilitación política.»

 

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