Autor: Fernández Armesto, Felipe (AUGUSTO ASSÍA). 
   No basta con un centro electoral, hace falta un centro político     
 
 Ya.    13/05/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 24. 

CARTA ABIERTA DE AGUSTO ASSIA

NO BASTA CON UN CENTRO ELECTORAL HACE FALTA UN CENTRO POLÍTICO

Querido director;

De que para estabilizar las cosas aquí es indispensable la consolidación de una

fuerza política de centro, en eso yo no creo que existan grande» discrepancias. No sólo las gentes

responsables, sino la gran base de la opinión pública parecen de acuerdo sobre ello.

La alternativa serían dos grandes partidos, uno de izquierda y otro de derechas, ambos tan moderados y

realistas que su conjunto fuera de hecho un "centro", como ocurra en Alemania con los socialistas y los

cristianodemócratas, enlios Estados Unidos con los republicanos y los demócratas, en Inglaterra con los

conservadores y los laboristas, Pero la alternativa parece &QV inasequible por Ja simple razón de que

tanto don Manuel Fraga como don Felipe González o el profesor Tierno Galván, en potencia lo» líderes

presumibles de lo que pudiéramos llamar una organización política basada en el turno, lo que

últimamente han hecho es radicalizarse.

¿Cómo puede nadie imaginar que Tierno Galván o Felipe González, que se han declarado algo tan

anacrónico como marxistas, puedan establecer aquí un sistema de turno con Manuel Fraga, que ha

adoptado algo tan irreal como la oposición teológica contra el Partido Comunista y ha calificado de golpe

de Estado su reconocimiento f

La cuestión, para mí, señor director, no está en si podemos o no podemos aquí, en España y hoy,

prescindir o no de tina fuerza estabilizadora centrista que, sirviéndole de amortiguador, le facilite a la

izquierda y a la derecha el tiempo y la reflexión. necesarias para que vuelva» grupas a la radicalización y

comience» a comprender que, como loa otros países demócratas, España no puede encontrar un camino

expedito sin recurrir al "turno" y el "turno" exige, tanto como discrepancias, coincidencias.

Todo esto está, yo creo, bastante claro y no es preciso ser un Aristóteles para descubrirlo.

SE NECESITA UN CENTRO

Se necesita un centro, es preciso que oí centro cuente con una masa

electoral que le infunda el suficiente peso para resistir loa embates a que está abocado como consecuencia

do la doble marea de la izquierda y la derecha. Es más, existe la masa.

La cuestión, a mi modo de ver, querido director, es la siguiente, 4 puede nadie en España ni en ningún

otro país, puede hombre alguno ser capas de inventar un centro artificial dejando al margen el real, y

sacando los triunfos del sombrero, como un mago, presentar ante el país atónito un prodigio t

Somos adultos, estamos en un país que pretende sacar el arte de la política de la redoma mágica al foro

dialéctico, y yo creo, querido director, que no es necesario que tratemos cuestiones clarísimas como si

fueran aquelarres de brujas.

Me parece que nadie expresó más vivamente la perplejidad que a un observador habituado a los

procedimientos políticos europeos tenía que producirle, o la fuerza, el propósito, quizá noble, pero

incomprensible, de que don Adolfo Suárez quisiera hacer, según el dicho inglés, una tortilla sin romper

huevos. Verle al presidente querer hacer política absteniéndose de la política ha sido désconcertante, aun

cuando, debido a la destreza y la habilidad de don Adolfo Suárez, el espectáculo resulta tan atrayente.

Pero ahora, señor director, que el presidente ha decidido intervenir en política, yo aún estoy más

desconcertado.

¡Puede intervenirse en política desde una torre de marfil y sin dejar la torre de marfil creer que se puede

participar en el agora? ¿Es posible tomar parte y al mismo tiempo no tomar parte en unas elecciones?

Es posible pescar truchas a bragas enjutas?Que puede hacerse política administrativa y hasta

parlamentaria por delegación yo bien lo sé, pero ¿puede hacerse, por delegación, política elector alt Todo

esto, al parecer, e» lo que pretende hacer don Adolfo Suárez con el propósito de estar en la "melée" y por

encima de la "melée". Los recursos dialécticos, anímicos y políticos del presidente, de los que, como

usted bien sabe, yo soy uno de los más rendidos admiradores, quizá puedan lograrlo.

Don Adolfo Suárez es posible que sea capaz de hacer el milagro de ganar las elecciones sin más que

presentarse en ellas y hablar por televisión, trayendo al Parlamento una mayoría

voluminosa. La verdad es que los españoles sensatos y moderados, de los que probablemente está

compuesta la mayoría, ¿a qué otra fuerza, a qué otro partido pueden votar ahora mismo como no sea los

qué están en la Unión del Centro Democrático t

VOTOS PARA SOCIALISTAS Y ALIANZA POPULAR

Tanto Alianza Popular como los socialistas obtendrán, indudablemente, muchos votos.

Hay muchas gentes a las que lo que más le importa es contener al comunismo, y no ven otro modo de

contenerlo que el que propone Fraga. Hay también muchos socialistas que votarán movidos por sus

fidelidades ideológicas, aun dándose cuenta de que en el terreno práctico tienen, de momento, poco que

hacer.

Pero no nos engañemos. ¿A quien puede votar tranquilo de que no corre el riesgo de acelerar la

radicaliación el ciudadano medio, que lo que quiere es no destruir la que hemos logrado en los últimos

cuarenta años u, al mismo tiempo, hacer lo posible para abrirnos camino hacia la comunidad democrática

universal, el Consejo de Europa y el Mercado Común.

El problema de que el centro logre la mayor votación del 15 de junio a mí no me parece, pues, muy

grande. De lo que no estoy tan seguro es que el centro que va a salir de las urnas pueda ser el sólido y

durable instrumento político de que, al menos para los próximos seis u ocho años, vamos a estar

necesitados. Ya sería de por si mismo Inquietante el hecho de que, desde hace varios meses, este centro

que ahora surge se haya ido haciendo antes con restas que con sumas, pero seguir adelante, haya ido

prescindiendo de Fraga, de Areilz ,sin contar a Gil-Robles, a Ruiz-Giménez, etcétera, y que ahora haya

procedido a un enorme pandemónium antes de entrar en las urnas. Todos los movimientos políticos,

menos lo& que están llamados a fracasar, se hacen siempre a base de sumas.

Nuestro "centro", en el que tantos hemos puesto, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, sola por la

adhesión a la democracia, tantos esperanzas, ha seguido más bien el proceso inverso.

¿Puede hacerse un gran centro estable y duradero con materiales mágicos? Esta es, para mí, la gran

cuestión en fin, querido director. La izquierda y la derecha • pueden ser, por su. propia naturaleza, un

hombre (Hitler, Lenin}, pero el centro sólo puede ser una armonía plural de hombres, precisamente por su

propia naturaleza, que está en la transacción.

De usted amigo y servidor,

Augusto ASSIA

 

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