Autor: González Álvarez, Antonio. 
   Democracia y pluralismo     
 
 Ya.    14/05/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 9. 

DEMOCRACIA Y PLURALISMO

EL hombre es un espíritu incorporado. Como tal no puede evitar ser en el mundo, estar vinculado a la

comunidad de los Hombrea y abierto a los horizontes divinos, Reparemos en la segunda de esas

condiciones humanas. Cada hombre que aparece en el mundo se inscribe en la comunidad. Por el mismo

título, su existencia en la Tierra habrá de ser individual y comunitaria. Aquel título tiene por nombre

persona. En ella clavan sus raíces tanto la individualidad intransferible como la comunidad compartida.

El hombre y la comunidad no han sido hechos de una vez y para siempre. La persona humana, tanto en

tin carácter individual como en su sentido comunitario, recibió con la existencia la misión de realizarla,

de llevarla a cumplimiento y plenitud. So encuentra, pues, en camino, en vía de comunicación o

comunión. Y la meta, del camino es la plenitud de la vida humana. La edificación de la humanidad en los

Hombres. Esta construcción pasa, por toda una serie de sociedades que van donde la familia hasta la

comunidad universal de las nacionos.

BASTA a mi propósito actual poner en el listado la comunidad política perfecta y hacerla coincidir con

la nación. La comunidad política que se llama España está constituida por dos series de organizaciones

que responden a los nombres de formas sociales y órdenes comunitarios. Son formas sociales la familia,

el municipio, la provincia, la región y la nación. Son órdenes comunitarios las distintas agrupaciones

encargadas del cultivo de loa valores económicos, biológicos, educativos, científicos, culturales, morales

y religiosos.

Se advierte ya la complejidad de al elementos que entran en la construcción de una sociedad

estatalmente unificada. Ante la evidencia de los hechos es preciso abrirse al reconocimiento del

pluralismo social y do la variedad comunitaria. Pura el mejor planteamiento del tema se me permitirá

partir de dos concepciones quo tomo como hipótesis .do trabajo. La primera ,se refiere a la función del

Estado y puede formularse así: es misión del Estado español administrar y promover el bien común de

todos toa españoles. La segunda quiere ser una definición do nuestro concreto bien común tomada de la

que con carácter general "e encuentra en la constitución. "Gaudium et apes": el conjunto de las

condiciones de la vida social quo hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logra

más pleno y más fácil do la propia perfección.

EL buque de la política española ha puesto proa hacia la democracia según el tipo que prevalece en

Occidente. Pero los impacientes del cambio quieren acelerar el ritmo « tal extremo que pierden la

viaión de la unidad y desatan el huracán de la discordia. Corremos con ello el grave riesgo de naufragar

en el mar de la dispersión y de la anarquía. Se nos predicó con mucha insistencia la unidad de los

hombres y de las tierras de España, Pero como las reacciones en política suelen ser pendulares, nos

estamos pasando al extremo de negar la soberanía del Estado transferirla, dividida, a los estados

regionales o provinincias. Si no detenemos con prontitud las fuerzas centrífugas desatadas sobre

nuestra comunidad política, volveremos con rapidez a los reinos de taifas.

ES claro que en nada, se parece esto al pluralismo. Por una extraña paradoja, ]os demócratas de nuevo

cuño parecen haber bebido la democracias, en el abrevadero del siglo XIX, que ignoró la pluralidad o

se desentendió pronto de ella, La democracia era un simple régimen de opinión, las elecciones

mostraban la voluntad general que la mayoría representaba. La .minoría debía sepultarse hasta su

identificación con esa voluntad radical a la quo todos habrían de .conformarse. El pluralismo tiene hoy

significación muy diferente. Más allá de la diversidad de opiniones tornadizas nos .encontramos con la

pluralidad de los grupos sociales y la variedad de los sistemas ideológicos. Intenta descubrir la real

presencia en el ámbito nacional de las familias espirituales en orden a la efectiva realización de nuestro

bien común.

EL desarrollo económico, el progreso técnico y la tendencia hacia la democratización han modificado

profundamente nuestras estructuras sociales. Por su parte, el desarrollo educativo y la ampliación de los

horizontes culturales nos han puesto en condiciones de participar en la vida y el gobieno que los asuntos

públicos. El siguiente texto de la constitución "Gaudium et spes" (número 73) retrata nuestra situación

con la misma fuerza que la, de otros pueblos de la misma area cultural: En la conciencia de.muchos se

intensifica el afán por respetar los derechos de las minorías, sin descuidar los deberes de astas para la

comunidad política; además, crece por días e! respeto hacia los hombres que profesan opinión o religión

distinta; al mismo tiempo se establece una mayor colaboración, a fin de que todos los ciudadanos y no

solamente algunos privilegiados puedan nacer uso efectivo de los derechos personales.

NADA más urgente para los españoles de esta hora, que avivar el sentido de la responsabilidad

individual y colectiva y de la dedicación y la entrega desinteresada al bien común. Detemos esforzarnos

por armonizar la autoridad y la soberanía del Estado con la libertad de los ciudadanos y de los grupos,

de las empresas y de las instituciones. Urge, el fomento de todas las iniciativas individuales con la

solidaridad en el doble ámbito de las formas sociales y. de los, órdenes comunitarios. Tenemos, en fin,

que percatarnos de que la fecundidad de los pueblos brota de la feliz conjunción de la diversidad que es

el índice de riqueza con la unidad de anhelos y aspiraciones hacia la meta común,

NO sería difícil rastrear en el pensamiento español contemporáneo el movimiento quo hoy denominamos

pluralismo. Se trataría en todo caño de un pluralismo equilibrado quo en nada atenta contra la soberanía

del Estado ni se relaciona a ninguna rebeldía de cantonalismo ni de insolidaridad. No floreció entre

nosotros la divisa "el grupo contra el Estado". Nuestros pensadores políticos han vivido atentos para

soltar el pensamiento muerto sustituyéndolo por ideas que inician su vigencia, en nuestro caso se tratarla

de hacer compatible el ejercicio de los derechos y libertades inherentes a la dignidad de la persona sin

peligro para la unidad de la comunidad política bajo la soberanía de la Corona.

Ángel GONZÁLEZ ALVAREZ

 

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