Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
   La ayuda a los mutilados de la República puede ser regulada por ley o por decreto  :   
 Esta última fórmula, dice el señor Peralta España, sería más rápida y más ágil, aunque el asunto será muy laborioso. 
 ABC.    28/03/1975.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ABC. VIERNES 28 DE MARZO DE 1975. PAG. 24

LA AYUDA A LOS "MUTILADOS DE LA REPÚBLICA" PUEDE SER REGULADA POR LEY O

POR DECRETO

Esta última fórmula —dice el señor Peralta España— sería más rápida y más ágil, aunque el

asunto será muy laborioso

La Comision de Gobernación de las Cortos Españolas acaba de aprobar y hacer suya, como ya

informamos oportunamente, una moción presentada por don Luis Peralta España, procurador familiar por

la provincia de Málaga, pidiendo al Gobierno que atienda a todos los españoles que, «habiendo sufrido

mutilación por heridas recibidas en o como consecuencia (Je la pasada, contienda, no puedan integrarse

en el Cuerpo de Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria.

Hemos preguntado al señor Peralta España qué opina sobre la tramitación que esta propuesta puede tener,

una vez aceptada por las Cortes:

—A partir de este momentos —nos dice— el Gcbierno puede seguir dos caminos: enviar a tos Cortes un

proyecto de Iey, para que se dis-creta en la forma habitual o bien resolver el asunto por la vía mas rápida

de un decreto que regule la materia. Esta última solución sería mucho más ágil, aunque hay que pensar

que al asunto no va a resolverse en poco tiempo, porque ha de ser forzosamente complicado.

Añade el señor Peralta que será necesario elaborar un censo detallado de los posibles beneficiarios de

estas ayudas. No existen, al parecer, estadísticas conocidas. Los afectados tendrán que comparecer, por

tanto, y justificar, fehacientemente, que la mutilación que sufren fue motivada por la guerra.

—Habrá que realizar también un detenido estudio económico, una ves que se posean estas estadísticas,

para señalar las pensiones y conocer su incidencia en di presupuesto.

—No será sencillo —reconocemos—. pero todo depende de la acogida que el Gobierno preste a la

moción.

—Yo no tengo información especial en este aspecto—nos aclara el señor Peralta España—, pero sí puedo

decir que el Gobierno ya ha demostrado un interés evidente, si tenemos en cuenta, que la, moción fue

presentada a mediados de di-ciembre y se ha devuelto a las Cortes y ha sido aprobada, por la Comisión de

Gobernación apenas tres meses después. El Gobierno pudo haber rechazado la, moción y no lo ha hecho.

Esto me parece ya un indicio elocuente.

Don Luis Peralta, que se siente satisfecho en este aspecto, añade:

—Para, mi, lo importante es que se ha echado a andar hacía la solución de un problema que venia dando

vueltas en las Cortes, hace más de ocho años. Eso es, para mí, lo realmente importante.

El señor Peralta nos recuerda los ante-cedentes del tema. Reconoce y proclama que el primero en

plantearlo en la Cámara legislativa fue el procurador familiar por Guipúzcoa don Manuel María Escudero

Rueda no sólo en sus intervenciones en torno a la ley de Presupuestos Generales del Estado, desde 1968.

sino Incluso a través de un ruego al Gobierno presentado en junio de 1971, solicitando «el reconocimiento

de una Liga de Mutilados e Inválidos de la Guerra de España», a la que, voluntariamente, podrían

adherirse los mutilados del Ejército de la República. El Gobierno, en su respuesta, le manifestó: «Desde el

punto de vista del Derecho constituido ha de ponerse de manifiesto que la legislación sobre mutilados,

Integrada por la ley reorganizadora del Benemérito Cuerpo, de 26 de diciembre de 1958, y Reglamento de

18 de agosto de 1959, está basada en unos principios y parte de unos presupuestos que no permiten, dar

acogida a la medida que se sugiere por el señor Escudero Rueda».

—La fórmula escogida por mi compañero—nos preciso don Luís Peralta—no era viable. Pero a finales

del pasado año, cuando se discutió la ley de Presupuestos del Estado y el señor Escudero Rueda volvió a,

tocar el tema, lo presentó bajo un nuevo aspecto mucho más razonable, al solicitar que de los Fondos

Nacionales. para el Fomento de Igualdad de Oportunidades, de Asistencia Social y de Protección al

Trabajo y, en general, de todos los Ministerios que tienen remanente de crédito, se destinen unas

cantidades, Zas suficientes, para, asistir a los mutilados del Ejército de La República. A mi me pareció

que el asunto no podía solucionarse dentro de la ley de Presupuestos porgue aquella Comisión no era

competente. Por eso, cupensar en la fórmula de la moción, decidí presentarla al amparo del articulo IO6,

para que el presidente de las Cortes, de acuerdo con el Gobierno, la enviara a la Comisión más adecuada.

Se necesitaban 10 firmas, y reuní, en pocos minutos, mas de 40, buena prueba del interés que tos

procuradores teníamos en solucionar este asunto. Y uno de los primeros en firmarla fus el propio Manuel

María Escudero.

Para el señor Peralta España ha sido motivo de satisfacción que su fórmula tuviera tan amplio respaldo de

los procuradores; que en la Comisión de Gobernación, al estudiarse la moción y dar cuenta de la

evolución experimentada por el problema, se registraron 27 intervenciones, todas favorables a la fórmula

adoptada, llegándose Incluso a la aprobación por unanimidad.

—Con las intervenciones de mis compañeros se matizo y perfiló más aún el texto inicial y se llegó a una

redacción amplia que deja, tas manos libres al Gobierno para resolver el problema en la forma más

adecuada, pero que permitirá extender Los beneficios postbles no sólo a los combatientes, sino también a

quienes sufrieron mutilaciones en la retaguardia, e in-cluso a quienes tos padecieron después de finalizada

la guerra, al estallar algún artefacto encontrado casualmente...

En señor Peralta España nos dice como final;

—Espero que el Gobierno preste a la moción aprobada la misma acogida que le prestó al presentarla para

que pueda llevarse a la practica y su contenido no se quede en una mera declaración de principios.

Conviene decir que don Luis Peralta Es-paña. actualmente subsecretario de la Gobernación, abogado del

Estado desde hace muchos años, fue durante la guerra española alférez provisional de Infantería y

teniente provisional de la Legión.—Herminio PÉREZ HERNÁNDEZ.

 

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