Han sido aprobados los presupuesos generales del Estado para el bieno 1960-61  :   
 Los ingresos importan 65.661 millones de pesetas y los gastos 64.776 millones. 
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A B C DOMINGO 20 DE DICIEMBRE DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 87

DEL ESTADO PARA EL BIENIO 1960-61

IOS INGRESOS IMPORTAN 65.661 MILLONES DE PESETAS Y LOS GASTOS 64.776 MILLONES

"LA ESTABILIZACÍON -- AFIRMO EL SEÑOR NAVARRO RUBIO -- YA NO SE MALOGRA

PORQUE ESTA PLENAMENTE LOGRADA"

SALUDO ADELANTADO DE LAS CORTES AL PRESIDENTE EISENHOWER

INTERVENCION DEL SEÑOR DÍAZ AMBRONA

EL SECTOR PRIVADO-DIJO EL MINISTRO DE hacienda TIENE ABIERTAS NUEVAS Y

GRANDES VIRTUALIDADES

En su discurso, el ministro de Hacienda dijo que por primera vez el sector público puede cubrir sus aten-

ciones financieras sin acudir al mercado privado de capitales

Ayer, a las once menos cuarto de la mañana, comenzó la sesión plenaria de las Cortes Españolas.

Ocupó la presidencia don Esteban Bilbao, al que acompañaban los secretarios señores Vivar Téllez,

Pagoaga y el oficial mayor señor Larrica. En el banco del Gobierno tomaron asiento los

ministros del Ejército, teniente general Barroso; de Marina, almirante Abárzuza; de Hacienda, señor

Navarro Rubio; de Obras Publicas, señor Vi-gón; de Agricultura, señor Cánovas; de Trabajo, señor

Sanz Orno; de Información y Turismo, señor Arias-Salgado; de Commercio, señor Ullastres, y del Aire,

tenien-te general Rodríguez y Díaz de Lacea.

Un secretario procedió a leer el acta de la última sesión y los nombres de los procuradores que por

distintas causas excusaron su asistencia. Seguidamente, con el ceremonial de costumbre, prestaron jura-

mento del cargo de procuradores don Julio Acosta Gayarre, don Antonio Alés, don José Carrera Cejudo,

don Miguel Cruz Hernández, don Alfonso Ibarra, Rodríguez, don Emilio Macho Alonso, don José Joa-

quín de Sotomayor y don José Filgueira Valverde.

A continuación se entró en el orden del día y se procedió a. la lectura del dictamen sobre el presupuesto

ordinario de la región ecuatorial (provincias de Fernando Poo y Río Muní) para 1960. Lo defendió el se-

ñor López Muñiz, que explicó a la Cámara aquélla. Explicó, igualmente, cómo la Comisión el citado

presupuesto, sus características y las consideraciones que se hicieron por parte de los distintos miembros

de aquélla. Explicó igualmente cómo la Comisión aceptó una enmienda presentada por el señor Lamo de

Espinosa, que transformaba el proyecto en sus principales fundamentos. Puesto a votación el dictamen se

aprobó por unanimidad.

Los Presupuestos Generales del Estado

Se procedió luego a la lectura del dictamen de los Presupuestos Generales del Estado para el bienio 1960-

61. Lo defendió el presidente de la Comisión, señor Díaz Ambrona, que expuso los fundamentos del dic-

tamen emitido por la Comisión de Presupuestos. "Los presupuestos del Estado—dijo—no podían

enjuiciarse cómo pieza aislada de las demás, actividades financieras y económicos del país; por lo tanta,

había de tenerse en cuenta al examinarlos su relación con los del año 1958-59."

Calificó a este último de "presupuesto de ordenación" en su triple aspecto de los gastos públicos, para los

que se siguió una norma de contención en el ritmo de crecimiento; de los ingresos, exigiendo una mayor

aportación de los españoles al sostenimiento de las cargas y servicios públicos, por lo que se llevó como

base fundamental de aquel presupuesto la reforma fiscal aprobada en diciembre de 1957, y, por último,

respecto a las inversiones se incluyo el estado letra C del presupuesto para comprender en él las

dotaciones de los principales organismos inversores del Estado, como eran las Juntas y Comisiones

Administrativas de Puertos, la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, el Instituto Nacional de

Colonización, Patrimonio Forestal del Estado, Instituto Nacional de la Vivienda, e Instituto de Crédito

para la Reconstrucción Nacional, de las que quedó excluido el Instituto Nacional de Industria, importando

las consignaciones de ese estado letra C 11.910, millones de pesetas, y las del estado letra A, integrado

por los gastos públicos, que de ordinario se comprendían en el presupuesto, más otros de análoga

naturaleza que se venian financiando con emisiones de Deuda, pe-setas 48.000 millones, con un total

los.estados, letras A y C de 59.910 millones, siendo el cálculo de los ingresos que figuraban en el estado

letra B sólo de 48.000 millones. El importe del déficit que resultase de la realización de los ingresos y

gastos se cubriría, en su caso, emitiendo Deuda del Estado o del Tesoro o mediante anticipos del Banco

de España. El presupuesto del bienio 1953-59 era primer paso para lograr en lo futuro el equilibrio

presupuestario, más adelante el financiero y como objetivo último la estabilidad económica.

AVANCE. FIRME PARA LA NIVELACIÓN

"La liquidación del presupuestó de 1958 —continúa, diciendo el Sr. Díaz Ambrona— fue avance firme

para la futura nivelación presupuestaria, pues la recaudación en dicho año alcanzó la cifra de 55.700

millones de pesetas, que representaba un incremento de 11.600 millones comparada con la de 1957, que

fue sólo de 44.100, por lo que además de cubrirse los gastos públicos del Estado letra A. que ascendieron

a unos 48.000 millones, hubo un remanente de 7.600 millones, que fue aplicado a dotar ¡as inversiones

del Estado letra C, que sólo precisaron 4.000 millones más para atender el total de gastos, a lo que se

dedicó una emisión, de Deuda para el Instituto de Crédito toa, la Reconstrucción Nacional de 2.10,0

millones, única Deuda emitida en el año 1958, y el resto con un anticipo de la cuenta del Tesoro en el

Banco de España.

Las medidas anteriores, de indudabte saneamiento de la Hacienda Pública y de las que son claro

exponente los datos de que la emisión de Deuda en 1956 había sido dé 19.050 millones de pesetas; en

1957 de 12.000, en 1958 únicamente de 2.100 y en 1959, podemos agregar, no se ha emitido Deuda

alguna, facilitaron las disposiciones de entrada de España como miembro con plenitud d© derechos de la

O. E. C. E. y otros organismos internacio-nales de crédito, y establecieron las bases para el decreto-ley de

Ordenación Económica del 21 de julio de 19.59. El presupuesto del bienio 1960-61 es consecuencia

directa de aquellos propósitos, pudiendo ser calificado de realidad lograda lo que entonces era mera

aspiración, el "equilibrio presupuestario", toda vez que el cálculo de ingresos previstos para 1960,

efectuado por la apreciación ponderada de los recursos obtenidos en el ejercicio actual y en el anterior, se

eleva a 1% cifra de 65.551 millones de pesetas, lo que, permite atender los gastos del Estado, letra A,

inicialmente cifrados en el proyecto de ley en 54.966 millones, y el importe total de los del Estado letra C,

cifrados en 9.810 millones, que son iguales a los del bienio anterior sin más baja que 2.100 millones

consignados en 1958-59 para el Instituto de Crédito para la Reconstrucción Nacional, y que en 1960 han

de ser financiados a través de la ley de Crédito a medio y largo plazo. El presupuesto se presenta

nivelado, pues el aparente superávit de 884 millones de pesetas está absorbido por el importe de las

mejoras de retribución al Cuerpo General de Policía, que lleva un aumento de gastos de 234 millones, y el

Magisterio Nacional, de 423 millones, y otros por cuantía menor y a los que resulta justa su concestón por

no haber aumentado sus ingresos en cuantía adecuada por las tasas y exacciones para fiscales.

: EN LOS GASTOS SE HA SEGUIDO EL CRITERIO DE CONTENCIÓN

Respecto a los gastos, se ha seguido el mismo criterio de contención, y si bien del presupuesto que ha

regido en 1959, en el que importaban 50.462 millones, han pasado a 55.000 con un aumento aproximado

del 8 por 100, es debido al incremento derivado de los acuerdos del Gobierno para la estabilización, que

en el Ministerio de Comercio, Asuntos Exteriores e Información y Turismo llevan en total un aumento de

1.548 millones a la aplicación de la Ley de Enseñanzas Técnicas, gastos para modernización de los

servicios de Correos y Telégrafos y los que se destinan a dotar tes retribuciones de Cuerpos de

funcionarios que no han tenido aumento por la indicada Ley de Tasas y Exacciones parafiscales, como

ocurre en el personal militar."

Después de explicar las deliberaciones habidas en la Comisión, a propósito de las enmiendas presentadas,

pasó a hablar de las modificaciones fiscales y dijo que la reforma tiene como finalidad perfeccionar el

sistema fiscal, con la natural repercusión en la recaudación, pero que no es fundamento o base del

presupuesto presentado. También expuso tes enmiendas que se presentaron" y el criterio de la Comisión

sobre las mismas. Terminó diciendo: "El presupuesto, es el cierre de la etapa iniciada hace dos anos para

alcanzar él equilibrio presupuestario y constituye un paso definitivo para la estabilización." Fue

largamente aplaudido.

Discurso del presidente de las Cortes

Terminado el discurso del Sr. Díaz Ambrona hizo uso de la palabra el presidente de las Cortes.

"Señores procuradores: Finaliza con esta sesión el decimoséptimo año de existencia de las Cortes

Españolas, y ello y la proximidad de un fausto suceso me imponen la necesidad de un breve comentario

sobre la labor desarrollada en el año que ahora fenece y de un anticipado saludo al general insigne, hoy

Presidente de la República de los Estados Unidos, quien, .aceptando la invitación de nuestro Caudillo, se

dispone a. visitar nuestro país para más estrechar los lazos que, en defensa de la justicia y de la paz, junta

hoy al más poderoso de los Estados americanos y a la nación madre de muchas patrias, maestra y

fundadora del derecho de gentes.

Terminó el año pasado con una sesión fecunda, que, tras larga y concienzuda deliberación en el seno de

las Comisionesi aprobó importantes proyectos, tales, como el referente a la Investigación y explotación de

los hidrocarburos, procedente del Ministerio de Industria, y los relativos al Régimen jurídico de las

entidades estatales autónomas, Tasas y exacciones fiscales y la Regulación de determinados impuestos,

prolegómeno de una nueva y trascendental política financiera.

Fue la sesión del 6 de mayo último de características muy diversas, pero no por ello de menor

importancia, como la tienen siempre todos aquellos proyectos dotados de un profundo sentido social, y

los que se refieren a la cultura del país, condición indispensable de todo progreso incluso del mismo

progreso económico.

Y con tales auspicios llegamos a las dos interesantes sesiones de los días 28 y 29 de julio. Discurso

aleccionador el del ministro de Hacienda, explicación" auténtica de un plan que, con indeclinable lógica,

viene ofreciendo a la consideración de la Cámara: el equilibrio presupuestario, primero; el equilibrio

financiero, después, y la estabilidad económica, por último, culminación, trabajosa sí, pero también

esperanzadora, de un ciclo que, bajo los auspicios previsores del Caudillo, pueda ofrecer a la España de

mañana la seguridad de un vivir sin los agobios de la insolvencia ni las angustias de un aislamiento

económico, pieza desmedrada en el concierto de las naciones.

Y discurso, no menos docto, el del ministro de Comercio, sabio comentario de ese mismo plan armónico,

alentado, sí, por la confianza del éxito, pero sin olvidar tampoco la prudencia del gobernante:

regularización de nuestra balanza de pagos, valoración de nuestras divisas, liberalización de nuestro

comercio interior y exterior, etc., etc., junto con la satisfacción de vernos correspondidos, sin mengua de

nuestra inalienable autonomía, por la consideración de los Organismos internacionales, atentos hoy, más

que nunca, al desarrollo de nuestro porvenir económico.

Al.día siguiente, desdeñando las imperiosas vacaciones del estío, volvió a reunirse el Pleno. Presentó el

señor ministro de la Gobernación dos proyectos verdaderamente interesantes y los supo defender con

verdadero acierto y notable elocuencia: el de tráfico por carretera y demás vías públicas, tan necesitado de

urgentes remedios ante él pavoroso cuadro estadístico que nos ofrecía, de accidentes numerosos, muchos

de ellos mortales, que hacen de nuestros caminos, más que un riesgo, un verdadero reto a la muerte. Y él

referente, a la ley de Orden Público, en la que con la máxima consideración a los derechos de la

ciudadanía,

solemnemente promulgados en el Fuero de los Españoles, se trata de hacerlos compatibles con la

seguridad del Estado, condición precisa del orden en toda sociedad bien constituida.

Y luego de otro discurso elocuente del señor ministro de Justicia sobre Codificación del Derecho civil de

Vizcaya, llegamos a esta sesión, en la cual, como habéis visto, tratamos dé aprobar el presupuesto general

del Estado, el presupuesto ordinario de nuestra región ecuatorial y la. nueva reforma de leyes

tributarias, cuya elocuente exposición habéis oído de labios del Sr. Díaz Ambrona.

MAGNIFICO EJEMPLO DE LABORIOSIDAD

Magnífico ejemplo de. laboriosidad y de aciertos, por, el cuál felicito a las Comisiones que en estos

asuntos han intervenido tan concienzudamente, porqué abrigo la seguridad de que no se puede superar, ni

ha sido jamás superado por cualquiera otra Asamblea legislativa.

Pero me vais a permitir una digresión —que en, cierto modo no lo es---, porque la considero esencial para

mi argumento. Todo ello estriba en la diferencia radical -entre la naturaleza corporativa de estas Cortes,

participación, directa del país, en la elaboración de las leyes; valedoras del bien común a través de sus

órganos representativos, manifestación clara de una verdadera, democracia y la absurda concepción del

viejo parlamentarismo, con sus doce o más partidos, beligerantes contumaces, esencialmente disociadores

y por consecuencia obstáculo constante de un bien común, metafísica inasequible para la mentalidad del

partidismo político. Claro está que es preciso advertir, una vez más, que, cuando hablamos nosotros de

parlamentarismo y cuando censuramos al mismo, hablamos del nuestro con todos los respetos debidos a

aquellos otros que, por su tradición, por su historia, por su temperamento, por un sentido profundo del

orden; por una concepción cabal de la ciudadanía, consciente de sus derechos pero también de los límites

de su derecho, no admiten parangón posible con nuestro viejo parlamentarismo, fermento y acicate de las

peores revoluciones, cuando no.de las más terribles y sangrientas tragedias.

Hace ya un cuarto de siglo que Tardieu, un día jefe insigne del Gobierno francés, publicaba un libro

famoso intitulado "El soberano cautivó", comentario justiciero de todas las falsedades y corruptelas de

una pseudo - democracia que, rindiendo culto farisaico al pueblo soberano, lo tenía constituido en perenne

cautividad. Es incomprensible, para Tardieu, que un sistema que desde sus principios había sido objeto de

la censura de los más célebres pensadores, del anatema de los mejores gobernantes, pudiera subsistir tanto

tiempo, a pesar de sus constantes y tremendos descalabros. Proudhon, el más avanzado, exponente de una

filosofía revolucionaria y socialista, afirmaba en 1848, el año de las Revoluciones, que el sufragio univer-

, sal inorgánico había proporcionado a Francia más de diez millones de electores con :un nivel inferior al

de la antigua plebe romana; Compte, fundador . de la Escuela Positivista, que predomina en Europa

durante toda la segunda mitad del siglo XIX, lo repudiaba como "un sistema. de intriga y de. corrupción".

Roger Collard lo calificaba de violento, y catastrófico, Y, ¿a qué seguir? Si el mismo Thiers, un día

presidente de la República francesa llegó a decir que "la soberanía del número era el principio más

peligroso para el orden social".

MENSAJE ANTICIPAD© DE CALVO SOTELO

De políticos y pensadores españoles habría que llenar un libro. Prescindo de sus citas. Vázquez Mella,

defensor constante de unas Cortes Corporativas, decía del Parlamento español que era "el Parlamento

más desacreditado del mundo"; y Cánovas del Castillo, el mismo Cánovas, llegó a decir, con exacta

razón, que en España no hubo jamás un verdadero Cuerpo electoral.

Estas Cortes Corporativas no son el fruto temprano de una victoria definitiva, sino el fruto de un gran

escarmiento nacional.

Con su elocuencia acostumbrada lo pronosticó aquí Calvo Sotelo, con unas palabras, que yo recojo del

"Diario de Sesiones", porqué, además de ser las ultimas palabras que Calvó Sotelo pronunció en este

recinto, constituyen un mensaje anticipado, perfectamente aplicable a las Cortes Españolas.

Aún vibraba aquí aquel valeroso apostrofe contra las amenazas de muerte que s. le dirigían desde el banco

azul: "La vida me podéis quitar, más no podéis. Es mil veces preferible morir por la Patria, que vivir con

vilipendio."

Pocos días más tarde, en la sesión del primero de julio, se discutía aquí una proposición incidental sobre

la situación trágica del campo español. Y Calvo Sotelo, interrumpido constantemente por las in-

temperancias de aquella mayoría incivil, pronunció las siguientes palabras que hoy adquieren un alcance

verdaderamente profético: "Pues bien—afirmaba Calvo—; yo digo a los agricultores españoles, a los

cultivadores de la tierra, especialmente a la pequeña y media burguesía; yo les digo que su remedio no

está en este Parlamento, ni en otro que como éste se elija, ni en los partidos políticos (el escándalo era

imponente), ni en los partidos políticos, cofradías -cloróticas de contertulios. (Interrupciones que impiden

oir ,al orador, dicen los taquígrafos.) Tengo derecho (clamaba Calvo Sotelo)... Yo les digo a los

agricultores españoles que la solución de sus problemas se logrará solamente en un Estado corporativo

que.. (nuevas interrupciones, incluso del mismo presidente: "Sr. Calvo Sotelo, Sr. Calvo Sotelo, orden,

orden, S. Calvo Sotelo.") Por lo visto, el orden era preciso exigirselo a la víctima, no lo necesitaba aquella

mayoría amenazadora. Y concluyó Calvo Sotelo, airadamente, con estas palabras: "He terminado, señor

presidente". ¡Y tanto que había terminado. Porque, a los pocos días, Calvo Sotelo, ofrendaba a la Patria el

holocausto de su vida, a cambio de la gloria de su inmortalidad. (Muy bien; grandes y prolongados

aplausos.)

Pero ahí están como s testamento político en el "Diario de Sesiones´" esas memorables palabras, repudio

desdeñoso a aquelviejo y desacreditado parlamentarismo cuyas postrimerías tuvieron que encontrar para

morir vergonzoso refugio en tierras extranjeras.

Considerar ahora la labor de las Cortes Españolas. Ni una sola ley persecutoria. Ciento noventa y seis

proyectos que vamos a aprobar en este año; noventa y tantos en el día de hoy. Tres mil proyectos de ley

aproximadamente desde su existencia que llevo presentados a la sanción del Caudillo, sin que el Jefe del

Estado haya puesto veto alguno a ninguno de nuestros dictámenes, a pesar de que buena parte de ellos,

incluso muchos de verdadera importancia, introdujeron grandes modificaciones a veces sustanciales en

los proyectos del Gobierno, de ese Gobierno que está presidido por el mismo Caudillo

ANTICIPADO SALUDO DE LAS CORTES A EISENHOWER

Y ahora, unas palabras más, porque no puedo olvidar el cumplimiento de un inaplazable deber.

Aniversario feliz éste del XX año del Régimen, premio de tantas y tantos sacrificios y reparación también

de tantas y tantas injusticias.

Ingresamos en la O. E. C. E.; brilla nuestra presencia en todos los ámbitos internacionales, y nos

disponemos ahora para recibir la visita del Presidente de la República de los Estados Unidos, ayer

estratega victorioso, hoy peregrino de la paz entre las inquietudes y zozobras de esta que llaman la guerra

fría y que es más bien una paz en angustioso precario.

No se trata ya del equilibrio europeo, ni se trata solamente de espacios vitales, sino de algo mucho más

trascendental que todo eso; sino del idealismos radicalmente incompatibles, que no reconocen fronteras,

ni Oriente ni Occidente, porque afectan a la misma naturaleza del hombre, al destino de la estirpe

humana, a la pervivencia o a la desaparición de todos los valores espirituales que constituyen la

quintaesencia de una civilización más que milenaria, eterna. Ideológicamente no hay neutralidad posible

en un problema de tamaña trascendencia, pero hay un deber que sobre todos pesa, sobre el ateo y sobre el

creyente, porque es un deber de humanidad, es el deber aquel que, aparte concepción cristiana de la vida,

reconocía con su aforismo un clásico pagano: "Hombre soy y nada de lo humano puede serme ajeno".

Y el primer deber, mejor dicho, el primer derecho de la humanidad, es el derecho a la justicia y a la paz.

Eisenhower lo ha comprendido perfectamente y se ha convertido en pregonero peregrino de la paz. Lo

reconoció también repetidas veces y desde este mismo sitial nuestro Caudillo, i el Generalísimo Franco,

y lo ratificaron clamorosamente las Cortes Españolas, al escuchar el mensaje con que el Caudillo les daba

cuenta en 1953 de los Convenios con los Estados Unidos, capítulo primero de una política expansiva y

sagaz que acredita una vez más, el genio previsor de nuestro insuperable Caudillo.

Pero es que además América, no es para nosotros una simple noción geográfica; es que allí, de Norte a

Sur, viven todavía los recuerdos más gloriosos de nuestra gran Historia y apenas hay pueblo, apenas hay

familia española que en aquel vasto Cantinéate, no haya dejado rastros de su sangre, apellidos de su

linaje, huellas de sus antepasados; cuatro siglos de fraternal convivencia, que todavía viven con nuestra

lengua imperial, en lo más hondo de su corazón, en lo más íntimo del alma de aquellos pueblos

americanos, hijos de la Madre España.

Y los Estados Unidos no pueden tampoco olvidar, ni olvidan de seguro a la nación que, atravesando

primero el Océano y cruzando medio Continente después, llegó a California para ofrecerla el primer

saludo de la civilización occidental. Por allí vagan insepultas las sonatas de Hernán Cortés, de D. Diego

Hurtado de Mendoza, de D. Francisco de Ulloa, del gran nauta Sebastian Vizcaíno, de D. Fortún Jiménez,

etc., etc.; de Portón Jiménez, sacrificado con todos sus acompañantes en aquel puerto que él llamó "el

Puerto de la Cruz" y luego se llamó, con un nombre grato en nuestros días, "el Puerto de la Paz".

¡Qué otra visita podía sernos más grata que la del Presidente de la República norteamericana, de la nación

más poderosa de América!

Las Cortes Españolas quieren ser las primeras en rendirle un anticipado saludo estas Cortes Españolas,

representación auténtica de todos los Municipios, de todas las provincias, de todos los Sindicatos y

Colegios profesionales, de todas las actividades, en suma, de la vida española, se complacen en rendir al

general Eisenhower el primer y más respetuoso saludo, que en estas vísperas navideñas no encuentra,

mejor expresión que la del primer cablegrama que cruzó el Océano, cuyo texto era el siguiente: "Gloria a

Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad"; la paz que el mundo ansia, la buena voluntad

que es la cifra de este viaje afortunado del general Eisenhower. ¡Bien venido sea!"(Grandes y

prolongados aplausos.)

La estabilización supone capacidad de iniciativa y maniobra en la estrategia económica mundial

A continuación, el señor Navarro Rubio pronunció el siguiente discurso:

"Señores procuradores: La presentación de un nuevo presupuesto obliga al ministro de Hacienda a

comparecer ante las Cortes, para exponer las razones que explican las medidas adoptadas.

El conocimiento del balance del Estado, de su signo positivo o negativo, de la cifra del déficit o superávit,

se ha estimado siempre como un dato de importancia, porque refleja, en efecto, el grado de sanidad de la

Hacienda Pública, la introducción de modificaciones en los tributos o en los gastos públicos, despierta

singular interés en todos aquellos que están directamente implicados, y afectan, indirectamente, a todos

los ciudadanos, por las repercusiones que se causan en las economías domésticas o en las economías de

las empresas. Pero es que, además, como ya advertí en el discurso que tuve el honor de pronunciar ante

vosotros en diciembre de 1957, el presupuesto del Estado moderno es algo más que un cuadro numérico

de ingresos y de gastos, a través de los que se mide la actividad del Estado o se aprecia la carga que el

fisco impone a los contribuyentes; el presupuesto del Estado es, ante todo, el principal instrumento de su

política económica; la ordenanza a través de la cual se define y concreta el programa de acción del

Gobierno, y no sólo en relación con la Administración pública, que era su tradicional cometido, sino tam-

bién, y esto es lo más importante, en orden a toda la actividad de los organismos y entidades que integran

el sector público.

Las previsiones de los gastos del sector publico tienen especial importancia, porque a través de ellas se

condiciona, se fomenta e incluso se determina, en muchos casos, la actuación del sector privado. El

empleo de los recursos de las Cajas de Ahorro y Entidades de previsión, la actividad. de los Bancos

oficiales o el juego éconómico de las empresas estatales o paraestatales, influye decisivamente en el

movimiento financiero y en el desarrollo económico del país. A través de toda esta compleja gama de

actividades, se establece una corriente de influencia que empieza por anular la dicotomía en principio

existente entre el sector público y el sector privado, v acaba presentando a los dos sectores como simples

aspectos del problema total de la Nación entera.

Es esta visión unitaria de la política económica la que nos descubre la significación del presupuesto y nos

marca su actual importancia. Y si esto es cierto para todas las situaciones, mucho más tiene que serlo

cuando se trata de perfeccionar un plan de estabilización, donde el ajuste presupuestario—como os

indicaba en mi discurso del mes de julio de este año—es, a la vez, punto de partida, pauta del desarrollo y

objetivo de cuyo cumplimiento depende el éxito o el fracaso del programa.

Y hecho este despliegue, de razonamientos, voy a servirme de ellos, y por el mismo orden que los he

expuesto, como guía de mi discurso. Tendrá dos partes: una primera dedicada a exponer las cifras del

presupuesto y las previsiones del sector público, con unas apreciaciones generales sobre el dispositivo

financiero y económico adoptado por el Gobierno. Una segunda parte en la que os hablaré del Plan de Es-

tabilización, de su marcha y de sus perspectivas, todo ello muy brevemente, para no cansar demasiado

vuestra atención, de acuerdo con las dos ideas centrales que a mi juicio, deben polarizar en los momentos

presentes la atención de nuestra política económica: el equilibrio y él desarrollo; los dos objetivos

inseparables, de cuya ajustada combinación depende, sin duda, el porvenir de nuestra economía. Conside-

raremos todos estos temas por separado.

EL PRESUPUESTO DEL ESTADO

El presupuesto de la Administración del Estado presenta un superávit de unos 800 millones de pesetas,

toda vez que los gastos, en sus estados letras A) y C), se cifran en 64.850 millones de pesetas,

aproximadamente, y los Ingresos, recogidos en su es-tado. letra B), en unos 65.640 millones de pesetas.

El Estado ha de atender, por consiguiente, todas sus necesidades, tanto las ordinarias como las

extraordinarias, con sus propios ingresos o, lo que es lo mismo, sin necesidad de emitir Deuda con este

fin.

A este resultado se ha llegado, como sabéis, gracias al incremento de la recaudación, proporcionado por la

Reforma Tributaria, y, sobre todo, a la contención del gasto público, que durante estos tres últimos años

viene presentando un porcentaje de incremento del nueve por ciento, muy inferior al del trienio

precedente, que fue del veinte por ciento, y, en general, al de todas las etapas anteriores.

Esta limitación de los gastos ha supuesto, por parte del Gobierno, un considerable esfuerzo, que sólo ha

sido posible gracias a la colaboración que me han prestado mis compañeros de Consejo, conscientes del

ejemplo que el Estado debe ofrecer en las circunstancias presentes, con el fin de reducir, en lo posible, la

demanda del sector público, y proporcionar de este modo una posibilidad mayor de expansión a la

actividad que desarrolla el sector privado, tendencia que destaco por primera vez y que he de reiterar a lo

largo de este discurso, porque constituye, sin duda, una de las principales orientaciones que refleja el

actual presupuesto.

LEYES NUEVAS

Acompañan al presupuesto unas leyes sobre modificaciones tributarias, cuyo único objeto es el de

simplificar la gestión de los impuestos y disminuir la presión fiscal indirecta, para liberar al contribuyente

de complicaciones y molestias, que la experiencia ha venido a denunciar como innecesarias. Es este un

camino qué iniciamos con la Reforma Tributaria y en el que hemos de continuar, porque estimamos que

es parte principal de nuestro deber y merecido tributo a la comprensión que, hasta ahora, hemos

encontrado.

De otro lado, varias leyes especiales presentan mejoras, para algunos cuadros de funcionarios, cuyo

reajuste, hace tiempo previsto, se había retrasado. Son desde luego muy inferiores a las que vosotros

mismos, a través de enmiendas y comunicaciones, nos habéis aconsejado, pero no podemos olvidar que

las circunstancias actuales exigen sentido de la medida, ya que es ésta una materia en la que los deseos se

encuentran siempre .frenados por las posibilidades. Queda, en definitiva, el asunto sometido a vuestro

juicio, pana que decidáis si hemos actuado con la justeza y ponderación que las circunstancias actuales

demandaban.

En resumen, el presupuesto de la Administración del Estado, aun recogiendo todos estos gastos causados

por la aplicación de las leyes que hoy se someten a vuestra aprobación, presenta todavía una cuenta

nivelada y encaja perfectamente dentro de las previsiones que se hicieron al proyectar el Plan de

Estabilización.

PREVISIONES DEL SECTOR PUBLICO

Y dicho esto a modo, de juicio concluyente, por estimar innecesaria una mayor especificación, habida

cuenta de la completa exposición que tan "certeramente ha hecho el procurador Sr. Díaz Ambrona, al

hablaros de estas leyes, paso a considerar el segundo de los teínas que os he planteado: las, previsiones

del sector público.

El cuadro de previsiones que, en principio, está aprobado, es el sikuiente:

En la columna de los gastos, figuran, además de los estados letras A) y C) del presupuesto, increméntalos

en su caso por las nuevas leyes hasta la cifra de 65.700 millones de pesetas, los cuatro conceptos

siguientes: gastos de sector público que se realizan con cargo a la Ayuda Americana, por importe de

3.700 millones y que afecta a los mismos fines a los que se aplicó el año anterior; el Instituto Nacional de

Industria, con la cifra de 7.100 millo-nes de pesetas, que es, asimismo, igual a la establecida para el año

anterior; el Banco de Crédito Local, que figura con la cifra de 1.300 millones de pesetas, mayor

en 300 millones que la aprobada para 1959, y el crédito oficial, integrado por el Instituto dé Crédito para

la Reconstrucción Nacional, el Banco Industrial, el Banco Hipotecarlo, el Crédito Agrícola, y otros

especiales que arrojan la suma total de 5.200 millones de pesetas. En total, 83.000 millones de pésetes.

En la columna de los ingresos, además de los figurados en el estado letra B) del presupuesto, que asciende

a 65.700 millones de pesetas, figuran tres conceptos: la contrapartida de la Ayuda Americana, que se

estima para el año 1960 en 5.500 millones de pesetas; el ahorro institucional producido por las Cajas y

Organismos de previsión del sector público, que se estima en otros 5.500 millones de pesetas, y los,

nuevos ingresos derivados del Decreto-ley de julio de 1958, que como se advirtió, se destinarían a

establecer el equilibrio del sector público, con la cifra de 6.300 millones de pesetas. En total, 83.000

millones de pesetas.

EQUILIBRIO

Os presentamos, por lo tanto, un ajuste equilibrado del sector público. Este es, sin duda, el resultado más

importante, y no sólo por ser la primera vez que sucede desde hace más de medio siglo—lo que bien vale

como anécdota política para los que, no hace mucho tiempo, vaticinaban la quiebra estridente de las

finanzas públicas—, sino principalmente porque con este planteamiento, sobre la base del equilibrio del

sector público, resulta mucho más fácil conseguir el equilibrio financiero y económico del sector privado.

Quiero cargar el énfasis sobre esta afirmación, porque aquí está, sin duda, la clave del problema que

plantea la ordenación de nuestra economía en los momentos presentes. Permitidme, por lo tanto, que

detenga en este punto mi comentario.

SECTOR PUBLICO TI SECTOR PRIVADO

Conviene advertir una vez más que sólo a efectos dialécticos se puede hablar de diferencia entre el sector

público y sector privado, puesto que los tíos son sim_ ples aspectos del problema total de la Nación

entera. Son dos canales que salen del mismo depósito y que, en definitiva, discurren por el mismo campo.

Y, sobre todo, conviene llamar la atención sobre el carácter de las entidades y organismos que componen

el sector público, porque si bien es cierto que su estructura y su funcionamiento interno se acomodan a los

de los entes públicos, por su finalidad y por las modalidades de su gestión, es preciso considerarlas dentro

de las actividades privadas. Pensad en que todos los créditos concedidos por el Banco Hipotecario, por, el

Banco de Crédito Industrial o por el Instituto de Crédito para la Reconstrucción Nacional, van destinados

a empresas privadas y para sus fines propios y particulares, y comprenderéis hasta qué punto la

denominación de sector público resulta equívoca sin estas aclaraciones. Y lo mismo podría decirse de las

actividades del Instituto Nacional de Industria, que, siempre en su finalidad y en la propia estructura de

sus entidades, responde a los mismos fines que, en principio, están llamadas a conseguir las empresas

privadas.

La característica del sector público es la de ser puente de unión entre la Administración pública y la

Iniciativa privada: la zona en la que se establece el contacto entre la economía del Estado y la de los

particulares: el dispositivo que se monta para impulsar, corregir o suplir la libre actividad de los

ciudadanos, a fin de que entre las empresas públicas y las empresas privadas se consiga el conjunto de

fines indispensables para el buen funcionamiento de la Nación entera.

Como ya os dije en otra ocasión, por ser ésta la zona en que se entrecruzan la iniciativa privada y la

iniciativa pública, es la más sensible, la más decisiva, la más política, y por esta razón el dispositivo que

se, monte para establecer la ordenación económica del país tiene que situarse precisamente sobre esta

base y señalar desde esta altura los cauces en los que debe buscarse la solución a los distintos problemas.

EL COMITÉ DEL CRÉDITO A MEDIO Y LARGO PLAZO

El dispositivo que nosotros hemos montado para esta ordenación es, como sabéis, el Comité del Crédito a

Medio y Largo Plazo, creado por la ley de 26 de diciembre de 1958.

La misión del Comité consiste, en principio, en recoger la masa financiera que deba utilizar el sector

público y ponerla a disposición de las distintas entidades oficiales de crédito, para que, a su vez, atiendan

debidamente las peticiones que presente la iniciativa privada. Juega, por lo tanto, como un organismo que

impulsa el desarrolló económico; pero, al mismo tiempo, como un instrumento regulador que únicamente

moviliza la masa monetaria, que en cada momento, se considere conveniente para el buen funcionamiento

de la economía del país.

Hechas estas consideraciones sobre la importancia y el carácter del sector público y sobre la misión del

Comité del Crédito a Medio y Largo Plazo, voy a analizar las consecuencias que se derivan del equilibrio

presupuestario las directrices a que debe responder la gestión del Comité del Crédito a Medio y Largo

Plazo durante el año 1960.

La primera de las consecuencias que se produce es la desaparición de la principal causa del exceso de

liquidez de nuestro sistema: la pignoración automática de la Deuda Pública. Ha sido este un recurso

tradicionalmente utilizado por nuestra Banca, que si bien puede resultar aconsejable, a falta de otros

procedimientos, en momentos de poca liquidez, resulta a todas luces contraproducente en circunstancias

de signo contrario. Por esta razón, la Deuda que en lo sucesivo se emita no debe tener, en principio, la

condición de pignorable. Debe servir para movilizar el ahorro disponible y poner a disposición del Tesoro

o de las distintas entidades del sector público los recursos que éstos necesiten o que permanezcan

inactivos, pero en modo alguno ha de originar, directa o indirectamente; la salida de dinero del Banco de

España, máxime si esta consecuencia no está aconsejada por las circunstancias del momento.

La segunda de las consecuencias es la autonomía del mercado privado de capitales. El equilibrio del

sector publico sitúa al mercado privado de capitales en las mejores condiciones para alcanzar los grados

de libertad y de suficiencia necesarios.

Es preciso que nos demos cuenta poniendo en la reflexión un claro sentido de la realidad, que a partir de

ahora la iniciativa privada debe encontrar en su mercado de capitales, es decir, en la Banca y en la Bolsa,

los recursos necesarios para el desarrollo de sus razonables exigencias. La Banca, con sus

prefinanciaciones, y la Bolsa, con sus emisiones, son el cauce normal y natural que deben buscar todas las

empresas que necesiten de nuevos recursos. Es cierto que las posibilidades no son ilimitadas, puesto que

en modo alguno debemos sobrepasar el grado de liquidez que se considere aconsejable; pero rio resulta

aventurado afirmar que, durante el año próximo, las empresas que deban recurrir al mercado de capitales

han de encontrar, lógicamente en éste, la satisfacción a sus demandas. Y si, por cualquier motivo, la

Banca o la Bolsa no están momentáneamente en disposición de atender a todas aquellas demandas que se

estimen convenientes entonces el Comité del Crédito a Medio y Largo Plazo acudirá para restablecer la

suficiencia financiera, proporcionando, en todo caso, la conveniente seguridad a las inversiones

preferentes recogidas en los planes aprobados por el Gobierno.

SU INSTRUMENTACIÓN

Otra consideración parecida ha de hacerse respecto a la consecución del equilibrio, económico. Para la

consecución del equilibrio económico, se hace necesario que la oferta de bienes y servicios en el

mercado, encuentre su correspondiente demanda. Es de esperar que, una vez disipados los naturales

recelos y temores que todo plan de estabilización lleva consigo las empresas fijen sus posiciones frente a

la nueva coyuntura y animen su actividad económica, ajustándola a sus posibilidades. Este proceso, lento

si queréis, pero seguro, ha de dar una gran vitalidad y fortaleza a nuestra economía. El sector privado

tiene, gracias a la estabilización, abiertas nuevas y grandes virtualidades. Pero, si por cualquier motivo se

observase alguna remisión o incertidumbre que pudiera parecer peligrosa, no dudaríamos un momento en

actuar desde el sector público, activando la demanda necesaria para mantener a nuestros sectores básicos

en el nivel de ocupación conveniente, lo que podremos hacer con nuestros propios recursos, puesto que

también para este caso tenemos señalada cifra en nuestras previsiones.

AJUSTE PRESUPUESTARIO DEL SECTOR PUBLICO

En suma, señores, las características del ajuste presupuestario del sector pública son las siguientes:

suficiencia de recursos, respeto, a la iniciativa privada, garantía de las inversiones preferentes, cuando la

Banca o la Bolsa no proporcionen, por cualquier razón, los recursos necesarios, y ayuda suplementaria a

las empresas privadas o a las entidades del sector público en el caso de que resulte aconsejable activar la

demanda de las producciones básicas, para conseguir así el equilibrio de nuestra economía. Todo ello

dentro de una visión unitaria del problema y de acuerdo con las dos ideas de equilibrio y desarrollo

económico, que tan reiteradamente venimos considerando.

DESARROLLO DEL PLAN DE ESTABILIZACIÓN

La segunda parte de este discurso vamos a dedicarla al desarrollo del Programa de Estabilización. A los

cinco meses del comienzo del Plan nos cabe la satisfacción de decir que su marcha es buena, y no porque

lo afirmemos nosotros, sino porque así lo creen también los representantes de los organismos

internacionales que nos juzgan con todo desapasionamiento.

El Plan de Estabilización español, como cualquier otro similar, se cumple en forma satisfactoria en tanto

concurran las cuatro circunstancias siguientes: primera, que la cifra de paro obrero no aumente más de lo

que inexcusablemente ha de determinar, en los primeros momentos, el reajuste económico; segunda, que

los precios interiores no se eleven o lo hagan en medida poco apreciable; tercera, que el cambio de la

peseta en el exterior se mantenga alrededor del oficialmente fijado, y cuarta, que la situación de la balanza

de pagos mejore.

La cifra de paro obrero, según datos facilitados por el Ministerio de Trabajo, es la de 90.741, mientras que

en el año 1058, la cifra correspondiente era de 79.205. Los datos se refieren a parados que se han inscrito

en las oficinas; y no comprenden la disminución de horas extraordinarias. Es muy posible que algunos no

hayan hecho esta inscripción aún siendo parados, especialmente obreros agrícolas, pero, en cualquier

caso, las cifras que doy sirven perfectamente para apreciar la tendencia, ya que constituyen datos

homogéneos.

El índice de precios al por mayor, según los últimos informes del Instituto Nacio-nal de Estadística, ha

descendido en un 1,03 por 100 cuando en igual período del año anterior aumentó en 4,85 por 100. En

cuanto al coste de la vida, el índice ha experimentado desde enero a octubre, un alza de 2,53 por 100,

frente a un aumento de 9,58 por 100 en igual período del año precedente.

La cotización de la peseta en el exterior, respecto del dólar ha oscilado entre 59,80 y 61,30, y actualmente

está en 60,40, cifra perfectamente aceptable en su comparación con la paridad oficial establecida, que,

como sabéis, es de 60. . La situación de divisas también es favorable. El aumento neto de nuestras re-

servas, según datos facilitados por el Ministerio de Comercio, sobrepasa los 100 millones de dólares.

CONDICIONES CUMPLIDAS

Al cumplirse estas cuatro condiciones, hemos situado a la economía española dentro de un sistema de

estabilización. La estabilidad ya se ha conseguido. El proceso de desarrollo subsiguiente tiene ya una

sólida base de partida. Hemos alcanzado la primera etapa; la peor de todas. porque re caracteriza por el

predominio de las fuerzas negativas. Es la fase en la que actúa predominantemente la política de

contención del crédito, con el fin de operar la descongestión de la economía, con el objeto de sujetan la

marcha alegre y confiada provocada por el exceso de dinero disponible. Esta operación de vaciado era

absolutamente indispensable para liberar al futuro desarrollo económico de taras originales. Es el

momento en el que deben desaparecer todas aquellas empresas o actividades que padecían errores

esenciales en su planteamiento. Es el período en que se produce el paro previsto, en que se provoca el

reajuste interno de la producción a la vista de las nuevas condiciones del mareado, en relación con los

"stocks", los precios, las calidades o las exportaciones. Es también la fase de la incertidumbre, porque

obliga a tomar decisiones; el período de más inquietud, porque desde ése instante surge la competencia

como arbitro del juego económico, y el porvenir ya no se presenta tan cómodo y fácil. Es una etapa,

ciertamente crítica: pero es también la prueba magna de la necesidad de la estabilización, porque de-

nuncia el daño y trae el remedio, porque descubre situaciones que en modo alguno podían perpetuarse.

Este período crítico no ha sido, en nuestro caso, en modo alguno grave. Las estadísticas de quiebras y sus-

pensiones rio han presentado en, ningún momento caracteres alarmantes. Y si vemos la línea de tendencia

que marcan, podemos asegurar que aparecen ya superados los efectos retentivos, y potenciados, por el

contrario, los expansivos.

A partir de este momento, la política de crédito tiene que cambiar de signo y producir efectos

estimulantes; la liberación del comercio y la admisión de capitales extranjeros han de contribuir

eficazmente a la expansión de las actividades que, hasta ahora, estaban contraídas. Cada día qué pase

debe aportar nuevos elementos activos al proceso económico. De la cuantía y oportunidad con que estos

nuevos elementos entren en juego, depende el ritmo de nuestro avance. De la forma en que se haga,

depende el que sea más o menos perfecto el ajuste de nuestra economía: pero es preciso que nos demos

cuenta de que ni el ritmo ni la forma, ni la oportunidad, ni la cuantía, son ya problemas decisivos.

Cualesquiera que fuesen estas circunstancias, la estabilidad ya no se malogra, porque esta plenamente

conseguida. Ya no se debe sentir el temor de que por causa de la estabilización se produzca ningún

fenómeno anormal en nuestra economía ninguna consecuencia dañosa de alcance general que no haya

sido ya producida o advertida. Nuestro sistema financiero tiene montados los dispositivos y registros

necesarios para advertirnos a tiempo sobre cualquier peligro. La preocupación de este momento, no

es ya por lo tanto la estabilización, sino el desarrollo; pero un desarrollo armónico, equilibrado, en el que

las fuerzas expansivas discurran por los cauces más ortodoxos hasta el límite que las circunstancias

aconsejen en cada caso, para conseguir un ajuste financiero y monetario correcto que nos ponga a

cubierto de la inflación, pero con la atención siempre tensa para aprovechar el más mínimo impulso

constructivo y continuar con nuestra indeclinable ambición de llevar a nuestro país por los caminos del

progreso.

Sobre este progreso económico y social, sobre esta ambición de levantar en altó a nuestro país, que es

como el aliento político de nuestro Caudillo y el aire que se respira en todos los ambientes de la vida

española, quiero haceros varias consideraciones. Una de estás consideraciones será retrospectiva, para que

nos sirva de lección; las otras mirarán al futuro para que nos sirvan de esperanza.

EL ESFUERZO ANTERIOR

Una visión retrospectiva del Plan de Estabilización nos descubre que el resultado conseguido es fruto

maduro del esfuerzo anterior. No se hubiera podido hacer una estabilización tan justamente calificada de

razonable por nuestro Jefe del Estado, si no hubiéramos ido aproximando todos los factores de nuestra

economía hacia una situación de equilibrio. No hubiésemos podido conseguir de un solo golpe la nivela-

ción presupuestaria, si no hubiésemos ido aumentando los ingresos y conteniendo los gastos; ni

hubiésemos podido conseguir un ajuste financiero ortodoxo, si no hubiesen operado ya, con anterioridad,

las medidas de contención del crédito; ni el mercado de capitales podría funcionar, en lo sucesivo, con

sentido económico, si la Bolsa no hubiese entrado en rentabilidad; ni se hubiese podido mantener el actual

nivel de empleo, si a lo largo de todo nuestro período de reconstrucción no se hubiesen creado las

suficientes ocupaciones; ni hubiésemos conseguido el grado siempre relativo de independencia que una

economía tiene, respecto del extranjero, si no se hubiese alcanzado el desarrollo económico de que, con

tanta justicia, nos enorgullecemos. No hubiésemos podido montar la estabilización sobre un nivel

suficiente, si no se hubiese antes logrado distribuir del mejor modo la riqueza disponible. Sirva, esta de

reconocimiento para la labor desarrollada y de justificación de una política que, iniciada y continuada

bajo el signo de la escasez, supo sacar fuerzas de flaquew, y obtener tan óptimos resultados.

NUEVAS POSIBILIDADES

´ka estabilización viene a ser la consolidación de las mejoras alcanzadas y la superación del período de

escasez: su última etapa. Y. es, a la vez, la primera del período de suficiencia Que ahora iniciamos,

porque en lo. sucesivo .ya no habrá escasez de materias primas o productos semielar horados. El

incrementó de nuestra produc-eión nacional, la actual posición en divisas y, en BU casó, el.refuerzo de

los préstamos conseguidos gracias al programa de estabilización, nos permitirán cubrir cualquier

necesidad inadvertida, y establecer de modo eficaz el abastecimiento. Bajo el signo de la suficiencia y

mirando al futuro, la estabilización abre nuevas .posibilidades a nuestra política económica. Al impulso

de.las»iiberaciones comerciales, la competencia s-e estimulará y surgirán,-domado espontáneo, toda esa

serie dé reac-.. tivos ´eficaces que impulsan el aumento >le la producción, la búsqueda de mercados o la

mejora en precios y calidades. Con los, misinos medios, mejor utilizados, se conseguirá im a mayor

eficacia! Pero es qus, además, los países que consiguen la estabilización económica están abiertos alcon-

´curso .del "capital ex t r a n j é ró, necesario complemento • del ahorro´; interior dis´porü-, ble,. sin´1 ei

"cual- sería difícil, financiar muchos dé nuestros planes, ni poseer, eii muchos´casos, la experiencia

técnica que la aportación del capital comporta, ni adquirir la posición comercial quef se .requiere para la

introducción de nuestros prodúc-. tos en los mercados exteriores.

´EEL^CIONES-INTERNACIONALES

Bajo el signo de la estabilidad! sé presentan-nuevas perspectivas en; nuestras íela-.ciones internacionales.

Estamos inmersos en una verdadera coirienite: mundial, en la que hablar de estabilidad es -lo :aiusraó que

hablar de solvencia, porque s,e cOnside_-. ra como la prueba máxima de que un país •está bien

administrado. Solamente a;través de una economía estabilizada ;se .pérrfll- : te la incorporación a, los

nuevos rnércadps ; económico-políticos que ge >están forman-1; do, y en los que se

producert.acóntecimién- ´ tos-tan importantes que exiéenítóda nuestra atención y toda nuestra capacidad

>de reacción, si queremos estar a ; to´´altura.; de las circunstancias. ....."´´.´...

Con la estabilidad habremos (conseguido, por * derecho propio, la. ayuda, y la, colaboración extrajeras;

mtilt!i>llcarein>?s:´.nues-tra capacidad de iniciativa y; dé maniobra en la estrategia económica; mundial;-

actuaremos como elementos vivos y eficaces en los movimientos económicos .toferriacip- ; nales,-.y

aeremos más dueñpsV-dé ^nuestros: propios destinos en el ordéri económico."´

Bajo el,-signo de la estabilidad se presentan nuevas posibilidades á la justicia; social; todo el país se

beneficia de la seguridad económica que,aquélla proporciona, pero de una manera especial las ciases nw-

d estas, que, en otra situación, se encuentran constantemente afectadas por la pérdida del valor real dé sus

remuneraciones, por el cercenamiento implacable "del podar adquisitivo^de los sueldos y salarios.

CUMA ADECUADO PARA I*A JUSTICIA SOCIAL

La estabilización, como indicaba, certeramente él ministro de, Trabajo, no constituye Jiunca, ni en. el

orden económico ni en el social," una meta, ciño más bien un» condición de ••• indispensable

cumplimie0w) para cualquier acción.; política qué se quiera llevar a cabo. La política social, en épocas de

deseauílibrio-económico está des-; centrada, porque ¡gira en temo a las subidas de las retribuciones, y

convierte dé este modOi en. principales 1unas´ reivindicaciones que jio atañen al fond>) del-asunto;

Cuando 3a-, estabilidad ´se/pÉCKluee, los,,prQ-: blemas qué se ptónitgan^^h dé más/Salí-dad, más

profundos/ más* ftindanienfales,, ípiás políticos, porque solamenteAsobréilá: ´Mas de la ¡ estabilidad

económica, muchas inanias &. KirtfcfcastóE co tí capitel » .

en la producción que antes resultaban sár-cásticas o incluso dañosas para la economía se pueden llevar a

la práctica. La política social es, entonces, más .serena, más constructiva, más nacional, porque sin de-

magogias ´de ninguna clase, sin necesidad de matar la, gallina, de los huevos de oro, se pueden poner en

juego soluciones positivas que representan´, a la vez, un avance para la justicia social y un estimulo para

el desarrollo económico.

Ipl Régimen español que está solemnemente comprometido ante el país, para practicar una política de

mejor distribución de la riqueza, tiene que- encontrar en la estabilización su plataforma más firme, "el-

punto dé arranque dé nuestras .decisivas conquistas sociales. Es preciso que nos demos cuenta de qué sin

la estabilidad, y por muchos´esfuerzos que pusiésemos en el empeño, se podrían1 malograr los ideales sa-

grados -que ríos, llevaron a la lucha durante nuestra Cruzada. Gracias a la estabilidad, la´Patria, el Pan y la

Justicia pueden seguir siendo el motor fundamental que dé vigor a nuestro modo de ser y de ´actuar en la

vida pública. Con las escasas posibilidades que ofrece una economía desequilibrada, la justicia social que

sé consiguiese^ sería necesariamente mezquina,.oportunista, insegura, las más de las veces, fugaz..» Con

las amplias posibilidades.que la seguridad económica proporciona, sin prisas i>eró sin pausas, con los

pies siempre afirmados en la realidad .económica del país, y la mirada .puesta en el.ideal .redentor de

nuestro Caudillo, podemos y debemos dar cumplida satisfacción a nuestros anhelos católicos, de

españolea y de hombrea del 18 de Julio, y enseñar a nuestra juventud cómo, a basé de. sacrificios, y de

confianza, se .consigue alcanzar, con la máxima dignidad, el puesto que en la Historia nos corresponde.

Mis últimas palabras son de respeto´ y agradecimiento hacia el. Jefe del Gobierno y Jefe del Estado. Los

qué tenemos él singular -honor de colaborar con él en las luchas dé la paz, conocemos como nadie la,

grandeza de su figura y nos explicamos perfectamente las victorias que consiguió en la guerra. Que la

batalla de,la estabilización perfeccione la paz dé Franco, y que bajo la paz de Franco, España viva, en su

plenitud, todos los, idéales que la noble ambición de su Caudillo alberga."

, -Al terminar su- discurso, eí Sr. Navarro Rubio escuchó una prolongada ovación. .Sometido a votación,

el´dictamen fue aprobado ipor unanimidad.

Los ministros -y procuradores desfilaros por el banco del .Gobierno y felicitaron al ministro de Hacienda

por ía magnífica ex-posició.n que acababa de hacer. A continua-¿iéií´el secretario, ´Sr. Pagoaga, dio

lectura al resto de los dictámenes ´que f.guran en el orden :del día y ´que, sucesivam-ente, fue aprobando

la Cámara. A la una y media de la tardé íe levantó ía sesión.

Los proyectos de. ley aprobados

A continuación damos los proyectos de ley aprobados por las Cortes.

Comisión de Asuntos Exteriores: Convenio sobre doble nacionalidad entre España y Perú í Convenio de

Cooperación Económica Europea, de 15 de abril de 1948; Con> venio Inernacional del Trigo, de 1959;

Con-.venio -de la Organización Internacional deí Trabajo relativo a la inspección del trabajo en la•

industria y al comercio; Convenía relativo a ;la org_anizac}ón del: servicio del empleo; Acta adiciona^ al

Tratado de lími´ íes entre España^y Francia de 2 de diciem> .bre .de 1956; ^Convenio de .asistencia

mutua entre los servicios contra incendios, y de socorro franceses-y,-españoles; Convenio entre España y

Francia, sobre higiene y sanidad pecuarias; Conveftio relativo a la pes-% ca, en él Bidasoa, y b^iía .de

Haguer; Con-venís entre el .Estado Español y la República del Paraguay, para establecimiento en el

Paraguay de . un depósito franco para mercancías españolas, y de zona´ francas para/mercancías y

materias prirñas españolas o paraguayas. Convenio entre el. Estado .español y la República del Paraguay

sobre facilidades, para . la .navegación; Convenio entre: el Gobierno del Estado español y el Gobierno -de

la República del Paraguay sobré adquisición de. barcos; Convenio general entré España y Paraguay sobre

seguridad´ social; Convenio, dé doble nacionaji-dad entre España y :!A República del Paraguay. ...

Comisión de -Defensa Nacional: Modificación de la ley de 17 de Julio- de .1958, por la >jue se-concede

el ascenso al empleo superior inmediato al personal muerto o desaparecido, en operaciones realizadas en

Ifní o Sabara español. ; - .

_Gomisión de. Hacienda: Modificaciones tributarias; Modificaciones del .Patronato para la provisión dé

Expendedurías de Tabacos, Administraciones de Loterías y-Aparatos surtidores de gasolina; .Reforma de

los artículos 50 y 54 Sel Estatuto ,de Glasé*, pasivas y del párrafo segundo del´articule séptimo de la´.ley

de 17 de Julio de .1956-.Abono a efectos pasivos, a los funcionarios públicos.actuales, de servicios

.prestados an-, fes.de su^ineorporación a las plantillas pre-supuestenas.

!Cx>rnisión de Presupuestos: Presupuestos Generales del Estado para d bi_enio ecpnómico 1960-61;

presupuesto ordinario de la Región Ecuatorial {provincias de Fernando Poo y Río Muni) para 1960;

pensión extraordinaria a todos los supervivientes de nuestras campañas coloniales; pensión extraordinaria

a doña Carmen Moreno Criado y rehabilitación del plazo establecido en el artículo 92 del Estatuto de

Clases Pasivas; pensión extraordinaria a doña Irene Láynez-Manuel y Ferer, viuda del teniente general D.

Andrés Saliquet Zumeta; pensión extraordinaria a doña Matilde, doña María Luisa y doña Margarita, de

Rivera Zapata; fijación de las plantillas del personal de los Cuerpos Patentados y Cuerpo de Suboficiales

de la Armada; reforma de la plantilla del Magisterio Nacional Primario; creación del Cuerpo de

Operadores Mecánicos, Auxiliares de la Lotería Nacional; reorganización de las plantillas del Cuerpo

Nacional de Médicos Forenses e Instituto Nacional de Toxicología; aumento dé plazas en la Sección de

Educación y Cuerpo Auxiliar de Prisiones y reajuste de categorías y clases del personal de Enseñanza y

Eclesiástico de la misma especialidad; creación de una escala de auxiliares administrativos a extinguir del

Ministerio de Obras Públicas; establecimiento de la plantilla de personal del Centro de Formación y

Perfeccionamiento de Funcionarios; modificaciones, de las Escalas Técnicas y Auxiliar del Cuerpo

General de Administración de la Hacienda Pública; acoplamiento de los sueldos del personal del Cuerpo

Administrativo Sanitario de la Dirección General de Sanidad a los de su mismo carác-ter en los diferentes

servicios del Estado; consolidación, con el carácter de personal técnico especializado, de dos ingenieros

industriales, dos profesores mercantiles y un doctor en Ciencias Químicas en la Secretaría General

Técnica del Ministerio de Industria; modificación de la plantilla de ensayadores facultativos de Minas al

Servicio del Ministerio de Hacienda; aumento de plazas del Cuerpo de Abogados del Estado; reforma de

plantillas, devengos y amortizaciones del Cuerpo General de Policía; reconociendo derecho como

funcionarios técnicos a 26 auxiliares del Cuerpo Administrativo del Ministerio de la Gobernación;

dotación en el Presupuesto de 1960-61 de las plazas del Servicio de Estadística de la Secretaría General

Técnica del Ministerio de Educación Nacional; inclusión en los Presupuestos Generales del Estado del

personal docente a que afecta lo dispuesto en el capítulo VI de la ley de 20 de julio de 1955; inclusión en

los Presupuestos Generales del Estado del personal docente al que afecta lo dispuesto en la base XIÍ de la

ley de 16 de julio de 1949; dotación de las plazas de profesores numerarios de Religió de los Institutos

Nacionales de Enseñanza Media.

Créditos y suplementos de crédito al Ministerio de Hacienda, por un importe de 30.104.605,97 pesetas;

al Ministerio de Educación Nacional, por 26.657.712,67; al Ministerio de la Gobernación, por la cantidad

total de 43.465.420,04; al ministerio de Agricultura, por la cifra total de 5.506.806,98 pesetas; a

Ministerio de Obras Públicas por la cantidad total de 253.785.490,51; al Ministerio de Justicia, por un

importe de 8.713.009,06 pesetas; al Ministerio de Trabajo, por importe de 4.509.525 pesetas; al

Ministerio del, Aire, por 57.944.758,88 pesetas; a la Presidencia del Gobierno, por 1.000.402.720 pesetas;

al Ministerio de Industria, por 1.142.000 pesetas; al Ministerio de Comercio, por importe de

178.150.507,75 pesetas; al Ministerio de Información y Turismo, por importe de 1.979.043,70 pesetas; al

Ministerio de Marina, por un importó de 6.711.861,89 pesetas al Ministerio del Ejército, por 336.800

pesetas; al Ministerio de Asuntos Exteriores, por 4.400.000 pesetas; a Gastos de las Contribuciones y

Rentas Públicas, por importe de pesetas 32.665.349,91; a Acción de España en Africa, 9.812.500 pesetas;

a Obligaciones a extinguir, 474.000 pesetas.

De entre estos créditos y suplementos destacan uno de 30.002.438,85 pesetas al Ministerio de Hacienda

para satisfacer al Ayuntamiento de Zaragoza el importe de terrenos entregados al Estado para cons-

trucción de la Ciudad Universitaria de Aragón, y otro de 95.000.000 de pesetas al Ministerio de

Educación Nacional para terminación e instalación del ala sur del Hospital Clínico de la Ciudad

Universitaria de Madrid.

Comisión de Gobernación Concesión de la Cruz a la Constancia al servicio al personal de suboficiales de

la Policía Armada y de Tráfico.

Comisión de Obras Públicas: Abastecimiento de agua potable de El Ferrol del Caudillo; adquisición por

el Estado de las acciones de la Compañía de Ferrocarriles de Mallorca.

Decretos-leyes: Sobre convalidación de tasas y exacciones parafiscales; suscripción de acciones del

Banco Internacional para la reconstrucción y fomento; estableciendo modificaciones en el régimen de

incrementos de patrimonio a efectos de la Contribución general sobre la Renta; sobre inversión de capital

extranjero en empresas españolas: sobre régimen de pago diferido mediante fianza de derechos

arancelarios a la exportación y exención del impuesto de) Tirabre; modificando el artículo primero de la

ley de 17 de julio de 1958 sobre concesión de ascenso al personal muerto o desaparecido en las

operaciones de Ifni y Sáhara español; modificando la provisión de destino de mando en los Tercios de

Fronteras de la Guardia Civil; de 22 de julio de 1959 sobre Ordenación Económica; regulando la venta de

viviendas bonificables ocupadas por inquilinos; sobre prórroga del vencimiento de obligaciones del

Tesoro emitida por decreto de 29 de octubre de 1954, y regulando la posibilidad de extender al transporte

por ferrocarril y a los materiales bituminosos la modificación de precios autorizada por el decreto-ley de

18 de enero de 1957.

HA CAMBIADO EL SIGNO DE NUESTRAS FINANZAS

No se descubre ninguna novedad al afirmar que el discurso del ministro de Hacienda en las Cortes para

hacer la presentación y dar la justificación del presupuesto de gastos e ingresos para el bienio 1960-1961

era esperado con extraordinario interés. Entre otras razones—-v una de ellas es la de que el señor Navarro

no defrauda nunca cuando se espera de él una puntual y exacta información—-porque todo el mundo

suponía que él ministro de Hacienda aprovecharía la oportunidad del momento y la solemnidad del acto

para informar también sobre la marcha de los programas de estabilización.

Así ha sucedido, en efecto. Porque si en la primera parte el señor Navarro se ha referido a la estructura del

nuevo presupuesto y a las leyes complementarias—leyes no- propiamente fiscales en principio, sino leyes

somplificadoras del mecanismo fiscal ya establecido en la segunda parte se ha extendido ampliamente, en

la información de los primeros resultados, completamente satisfactorios, del proceso de estabilización y

de equilibrio económico y financiero. Sus afirmaciones, respaldadas por la categórica elocuencia de las

cifras, ha venido a ratificar lo que hace unos días ya se había hecho público por una de las más destacadas

personalidades de la O. E. C. E., el señor Gilbet, cuyas interesantísimas declaraciones ya comentamos en

estas mismas columnas.

Hay mucho de cierto en la inexcusable relación que el ministro de Hacienda ha establecido entre el

equilibrio financiero representado por el firme balance conseguido por vez primera desde hace medio

siglo (porque de verdad han quedado compensados los gastos con los ingresos, aún se acusa un superávit

inicial de 800 millones) y el éxito del programa de estabilización. Como también es una verdad absoluta

que el señor Navarro ha afirmado conscientemente que no existe independencia o desconocimiento

recíproco entre el llamado sector público y el sector privado, porque ambos dimanan de una misma fuente

de actividades y concurren hacia el mismo fin de conseguir el progreso efectivo de todo el país. Por eso el

señor Navarro ha podido afirmar ya, en vista del sesgo favorable que va tomando el proceso de equilibrio

y estabilización que al reducir la demanda del sector público—y la cifra de reducción del crecimiento de

los gastos del Estado ha ido de un ritmo del 20 por 100 anual en el trienio precedente al del 9 por 100—se

permite activar y amplificar la demanda del sector privado, procurando la expansión de éste.

Las directrices principales a las que se acomodado la política presupuestaria, han sido las de conseguir

reducir la fácil y peligrosa liquides excesiva de nuestro sistema financiero anterior, gracias a un recurso,

tradicionalmente utilizado, pero que representaba la más auténtica fuente de inflación monetaria. Nos

referimos, claro está a la pignoración automática de la Deuda Pública, que ha dejado de existir,

precisamente porque ha comenzado a existir, en sustitución suya, una real y auténtica suficiencia de

recursos normales del Tesoro, procedentes de una mayor recaudación, que se ha conjugado con una gran

compresión de gastos, como ya hemos visto anteriormente.

Consecuencia de todo ello también es la mayor autonomía que el sector privado va a tener de ahora en

adelante en el mercado de capitales, porque de momento, y mientras no haya necesidad de realizar nuevas

emisiones de Deuda consolidada o flotante, del Estado o del Tesoro, desaparece un terrible competidor.

Por consiguiente, esta iniciativa privada, a la que ciertamente se habían pedido sacrificios que ha aceptado

de buen grado, y que seguramente han sido menores de los que en principio pudieron temerse porque

estaba también convencida de, que con ellos se alcanzaría una situación mejor, es la que de ahora en

adelante, y una vez conseguidos ampliamente los principales objetivos propuestos, va a beneficiarse, de

un sistema más natural y más racional de financiación, por que habrá de encontrar en su mercado natural

de recursos —la Banca o la Bolsa— cuanto necesite, razonablemente para alcancar su pleno desarrollo.

Y si la Banca y la Bolsa no pudieran en algún momento atender aquellas de-mandas que se consideren

indispensables, la Comisión de Crédito a medio y a largo plazo, podrá restablecer la liquidez necesaria.

 

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