Los ministros de Hacienda y Comercio exponen ante las Cortes Españolas el plan de estabilización y la política monetaria     
 
 ABC.    29/07/1959.  Página: 23-36. Páginas: 14. Párrafos: 109. 

Las anunciadas intervenciones de don Mariano Navarro Rubio y D. Alberto Ullastres habían despertado

tanta expectación que las tribunas del hemiciclo ¡aparecían llenas de invitados. En los escaños se hallaban

casi todos Ids procuradores, y en el banco de la Junta Política los miembros de ella.

Leída el acta de la última sesión, y aprobada,, se procedió a dar lectura de los nombres ,de los

procuradores que por disesta exigencia siempre que entraba en´juego cualquier idea o circunstancia deter-

minantes. "Las reglas de buena economía —terminaba diciéndoos son válidas para todos los países, sean

ricos o pobres;.. La estabilidad económica es la situación ideal para cualquier nación."

El equilibrio económico fue también el tema del discurso que hube de pronunciar ante vosotros, al

presentaros, en 1957, la ley de Presupuestos, que contenía la Re-forma Tributaria. Os decía en la frase fi-

nal, al pediros que votaseis afirmativamente el proyecto, que para la consecución del , equilibrio poético,

el" equilibrio económico es básico y fundamental, y que por entenderlo así, la ley de Presupuestos de

aquel año marcaba con trazo vigoroso la tendencia hacia su propia e interna estabilidad. Tuve el honor de

dirigirme la última vea a estas, Cortes, en diciembre de 1958. Había transcurrido y.a un año de la puesta

en vigor de la Reforma Tributaria. Se conocían los resultados ¡obtenidos y se podían valorar las

posibilidades que éstos descubrían; por esta razón os advertía que estábamos ya perfectamente dispuestos

a alcanzar el equilibrio en el campo presupuestario; pero que éste, no era más que el primer punto del

problema, que el segundo, punto era el equilibrio financiero hacia el ´que tendía, de una manera especial,

la ley sobre ordenación del.crédito,a medio y largo plazo; y que "el tercero y último punto era la

estabilidad económica, en la que una adecuada correspondencia entre la producción y el consumo, las im-

portaciones ¿es y las exportaciones, permitiría situar, a la economía española dentro del marco de.la

estabilidad monetaria, cerrando con: ésto un ciclo que habíamos desarrollado en circunstancias diversas

de difícil repetición- y abriendo otro desde el que, contando ya con una serie de grandes realizaciones

económicas, podríamos mirar el porvenir con toda confianaza y con la satisfacción de dejar a nuestros

hijos una España incomparablemente mejor que la que nosotros recibimos," Estas fueron las palabras de

entonces, y estas son las palabras de ahora.

HACIA LA ESTABILIDAD

En la perspectiva del Movimiento Nacional, la estabilidad económica, se ve como la última dificultad

qué es preciso superar —prosiguió diciendo el ministro de Hacienda— para cerrar satisfactoriamente esa

grandiosa y primera etapa de reconstrucción que ha desarrollado el régimen, Al igual que ha sucedido en

Otros países .que se precian de bien administrados, la etapa de reconstrucción tiene que cerrarse con el

broche del reajuste. Todas aquéllas fuerzas económicas que han sido dislocadas a, causa de las reacciones

vítales que la necesidad del renacer impone, deben, volver, pasada la angustia del momento, a ocupar la

posición que normalmente les corresponde.

La ordenación se impone. Hay que afianzar los resultados obtenidos si se quiere evitar que nuevas oleadas

monetarias, en vez de fecundar, diluyan o arrastren los terrenos conquistados. Hay que conseguir la es-

tabilidad económica, porque, con ella cómo. -os dije en mi anterior discurso—", .Mateemos ´establecido

el soporte mas firme de las estabilidades de todo orden, uña sólida basa de partida, para nuevas reali-

zaciones económicas y el supuesto necesario para que España se sume, con pleno , sentido, interés y

prestigio si concierto económico de, las naciones libres. De una manera deliberada, porque quería

destacar su importancia, quise cerrar esta idea de la estabilidad económica con la advertencia de que era?

el supuesto nj?«sano para la incorporación de España, con pleno sentido, interés y prestigio, ai concierto

económico ote las naciones libres, No se trata de una mera apostilla oratoria, ni dé establecer la, obligada

corres? pendencia que siempre existe entre los órdenes interior y exterior de la economía. Esto, aun

siendo importante, no descubre ninguna razón determinante, y es preciso que valoremos las circunstancias

actuales de modo que nos sugieran acciones decisivas que nos Inciten a obrar, porque sea. cual sea el

particular modo de pensar que cada uno tenga sobre estos problemas, el hecho es que la relación con los

organismos financieros internacionales resulta de todo punto indispensable para conseguir los auxilios

tras otras países, en circunstancias similares a las nuestras, han obtenido: para evitar que, en nuestra

ausencia, se adoptan acuerdos que afecten-a los iníere ds nuestra economía, y para conseguir una justa

posición en el ámbito internacional donde en estos momentos se estar desarrollando movimientos de

amplia envergadura que afectan sustancialmente a las bases económicas del área geográfica y política a

que p=rt5JK ;ejr-íK.

ESPADA Y 3LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES

Nadie ; podrá culpar al Gobierno de abañdoiLp en este asunto. El Gobierno español, consciente de la-

importancia que los: Organismos internacionales tienen en ios tieíorjos preséníies, ha estada-en-C-SES-

´•te-ate neJacfác oar.-1& O. E. C. E. -y con los -dos- Organismos. cue naeieroa coono KHÍ-´ .secuencia-

del acuerdo tíe Breton Woods: el Fondo Monetario Internacional ir el Banco Mundial de Reconstrución.

Nuestra relación can estos Organismos o-ocstituye una. historia íwiaiada de pe-´ queños acontecimientos,

a les que tío voy a referirme porque, en este momento, re-éuMaría purametite aoecsJóíica, EU hecho es

que las relacian-es qon 3a O. E. C. E. áe iesísfcleajfirou cnñ carácter cücial y per-üiiaileiit-& a partís >le!

-ccmv&nia del 13 4e feoero cíe 1S5S, Í-&1ÍÜC3C.D ´en -23 de rr.ayB del mismo año, por el que se

acordó la asotíaeión dé España a los trabajos de éste Organismo, hasta este momento en que—oomo

sabéis—-ha ingresado coma jmemtKíi de pleno derecho, en virtud del acuerda de 20 de julio último.

Respecto al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial,España solicitó y ootuvo su ingreso en.

cada uno • de estos Ozg§-niEanes. Se formalizó óüciatmerite e&ta -incorporación en virtud del Decreto-

ley de 4 de julio de 1953, y -Cerno, consecuencia asas-imos- s. 3a Conferencia de Nueva Delhi durante

los dias 6 al 10 de octubre -del pasad» afio. ´Eíi.&uina. señores, tanto SE el orden iD-teino como-en´el

oriJerj ex-ísiao. todn estafe & ireparíLdo y ortentado para c.ue n-^stra -eionccala evolucionase •de

acuerdo, con las circur^tancias ert-tonc^s definictas.

LOS RECIENTES ACONTECIMIENTOS ECONÓMICOS

´,Pero,ii>ieci5a-aae.n.te en los últiniios días´ del año, surgen tres hechos económicos, no por advertidos

menos»trascendentes, >3«e, por sa üaporíaneia. pfcautón una fuerte conmoción en -la eoonoínía :mua-

diaJ. Uno ´de tstos be-ehos es la ecnvertí-bU-dad ES la mayor part« te las valatas europeas y seguida twr

los caír.ás, í/ac repercusiones que han alcanzado a pafees americanos y africanos. Otro hecho-es ¿.

íüierta>3 en los jnter-caifi´biias •eamerciales declarada hása Biuites que, en íJguncs •países, aicanaa el 80

por lOGl El terofrjn es el ajuste monetario fiscal y comercial realizado en aquellas naciones donde exis-

tían teastenes inflaccionistas, con. el fui de suprimirlas y´ayustar; la ordenación, interna de´sus economías

a: las exigencias aueí. en-:et plano internacional, reclamaban jas.-.dos rnedJdas anteriores.

;Cada una-"-de.´estas ,tféa medidas tiene su Eignifieado propio, pero no se coacEosn en su. ttenituñ si no

sé o-Ditibinar; c^.ñ las áemás, Xa relación´ entse convertibilidad «?íe´rnít:de la moneda, .libertad de

intercam-bio y ajuste interno de ;]a economía re^poBte a los prínéípios báoícos de la lógica económica´

más, elemental, y descu-.bre el propósito ioectuívoco da conseguir la estabilidad oomo plataforma estraté-

gica desde la Que se pueda salir y a la Qi^s se pueda volver con toda seguridad1 y fortaleza en la lucha

para Ja conquista-,de los mercados internacionales. y advierte • tairtbién, dado -el caíác.t´er r-ecíproco de

las -^•eJáíiorjea lüíernaciojiales. que todas essas m&dídas pwcsucen necssariarnente sus efec-to& no sólo

en el país cjue las dicta, sino en todos aquellos au«, directa o Jndirec-tarriente, mantienen relaciones con

él, ? que visto este problema en su eonjunto y objetivamente considerado, todos aquellos países que no

adopta-n medidas similares se encuentran en una posición de manifiesta inferioridad frente a los >jue em-

plean .mejores aranas; en sus mismos campos.

CONSULTAS DEL GOBIERNO

Ante estos, ac´ontecimientós. el Gobierno español ro podía permanecer Jnseasibie: Estábamos, ´abogados

a enfrentarnos con Ja situación y considerar que ÍB podía ÍKÍ-oei´: córao se podía hacet y cuár,cio sc-po-

oía há-cer. Pero, arixs as decidir sca?e estas preguntas, creyó el Gobierno con-\-en-Jentfi iiecaoar la

consulta de la Organización Sindical, Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Banco de España

Confederación Española de Cajas de Ahorro, Consejo Superior Bancario, Instituto de Estudios Agro-

Sociales, Instituto Nacional de Indústria, Instituto de Estudios Políticos, Facultad de Ciencias Económicas

y Consejo de Economía Nacional, que componen el cuadro de las instituciones del país, llamadas´por-su

competencia a asesorar en esta- materia, , A través de esta .encuesta, el país entero, por medio de sus

cauces de representación más responsables y de sus instituciones consultivas más calificadas por su

competencia, y jerarquía, expuso libremente su parecer j&tore 3a orientación que, en el futuro, debería

darse a nuestra economía, llegando por unanimidad a la conclusión de que, cualesquiera que fuesen las

circunstancias mediante las que se desenvolviesen las fórmulas - de co:ope-raclón internacional que

estaban ensayando otros países, se hacía de -todo punto indispensable colocar a nuestra economía en

situación Se defendería contra cualquier contingencia desfavorable, o de aprovechar cualquier

contingencia favorable, lo qu-s, a juicio de todos, solamente podría obtenerse alineando nuestra economía

con la de otros países europeos, para lo que, a su vez. era necesario conseguir la estabilidad. Hay que

lelicitarse de que, esta idea, que hoy día tiene en-lo económico .categoría universal, haya encontrado un

eco un anime-en todos las organismos responsables; del .país, porque de estet modo ¡a> decisión, .del

Gobierno, se convierte en un auténtico acuerdo nacional, en un acto político de significación propia y

especial, porque pone, -de relieve 3a virtualidad y eficacia de los principios,a la vez orgánicos y

democráticos en que se inspira, la doctrina del Movimiento;"y sobre´ los que está montada la organización

institucional de nuestro Estado.

ESPASA ES COMPRENDIDA

De .-acuerdo con estos propósitos, si Go.bierno español acentuó-sus relaciones con. el Fondo Monetario

Internacional y con . :ia O. E. C. E. y creó un •cuma, propicio a que sus comisiones dé estudio conociesen

de cerca nuestros problemas, y al igual que hablan hecho con otros países,-., nos Ayudasen a resolverlos,

no sólo mediante los, auxilios normales, sino también con la aportación de .aquellos otros de carácter

.extraordinario;, indispensables para •que nuestro país se pudiese colocar, dentro de un corto plaso, -en la

línea de colaboración internacional tjué las nuevas ´circunstancias demandaban. ´ , Los Organismos

internacionales han co-´nocidó perfectamente nuestra, situación, han comprendido nuestro proposito y nos

hart brindado la ayuda necesaria al mismo tiempo que les ofrecemos, por nuestra parte, el esfuerzo que,

de modo adecuado y suficiente, requieren las distintas exigencias que comporta un plan de estabilidad. La

atención y el interés que los Organismos internacionales nos han. dispensado a través dé sus

representantes -tn?is calificados, merece nuestro reeono-(Simiente, L y quiero ser yo, a fuer >íe ca-

ballero:, guien así lo exprese en la primera Oportunidad que se me presenta para ren--dir público f

testimonio de su comportamiento.

.-. Está ¡es ta. Historia próxima del problemaque hoy- er_faa en su fase ejecutiva. Los -.acontecimientos

han hablado por sí solos." Si´.´-.fiesde el pungió de vista Süramenie ¡´interno las medidas en >pro >de la

estabilidad .podrían tenar algunos opositores, una ved que´ sarjen´ las nuevas circunstancias de orden

externo, se´hace muy difícil entrever que liaya quien pueda contradecirlas. Si algunos, todavía discuten, ía

eoJjveniéTLCia -de´ la ésfcabili-z&tíón, -me percuto, .incitarles a que r-e--consideren nuestra situación a

la vista de los,´últimos acontecimientos.´ í Me veo;´ obligado a insistir sobre este punto, porifue antes de

discutir sobre cualquier política de estabilización, resulta indispensable comprender que la estabilidad, en

los´momentos actuales, constituye la-única.-garantía que nos asegura la continuación, de. Nuestro

desarrollo eéidtfómi-co sin graves restricciones e» el consumo.

NUESTRA BALANZA DE PAGOS

lx>s señores procurado-res saben perfectamente que la continuación del desarrollo económico nacional

exige un gran´ vo-jliunsn de importaciones . ea bienes de equipo y de producción. Y saben también, que

.todos «stps bienes no se pueden obtener con las divisas que la exportación nos proporciona. So decir, yus

-existe un desequilibrio en nuestra balanza de pagos. Este déficit de nuestra balanza sólo -puede saldarse a

plazo largo con una política de exportaciones que llague a alcanzar la nivelación, y- a plazo corto con la

complementaria ayuda monetaria o crediticia del exterior, pero ni podríamos desarrollar una política de

exportaciones a largo plaza ni podríamos conseguir los auxilios necesarios del exterior si existiese una

constante elevación de los precios cíe las mercancías nacionales que impidiera toda posibiJidsd de

competencia ,en el - extranjero. Na voy a insistir sobre este proceso que, «n otros países, se ha puesto de

relieve con amenazadora claridad; prefiero _ mariifest.ar tos - aspectos positivos de nuestro problema.

La madurea interior que ha -alcanzado nuestra economía, como consecuencia- de nuestra gran obra -de

reconstrucción´, junto a las circunstancias internacionales que han tenido lugar en los fizialés del últimp

año´ y épmienzo áel.oórrietíte, y, muy parti-ctÜEtrmente, la ^propicia disposieión- de los" organismos

internacionales para - comprender nuestro problema ~y proporcionar la ayuda necesaria, son condiciones

óptimas ..que, aprovechadas convenientemente, pueden abrir, abren, luminosas perspectivas, para nuestro

desarrollo económico con tal de que descansemos un. poco en nuestra ^marcha,, reajustemos nuestras

fuerzas y las pongamos en línea, mediante lo que toemos dado en llamar el Plan de Estabilización. Y

dicfto esto, a modo de prólogo, procuraré explica?, con la mayor claridad posible, en qué consiste nuestro

programa o Plan de Estabilización.

OBJETIVOS BEL PLAN DE ESTABILIZACIÓN

Un plan de estabilización es un conjunto de medidas dirigidas a la consecucióa de dos objetivos :

simultáneos: «1 mantenimiento´ dé los precios en d. interior y el mantenimiento de la cotiazación ®de la

peseta en. el exterior. Estos dos objetivos tienen que, ser simultéiieos, porque, como fácilmente se

comprende, se trata-en realidad de, un solo problema: .el sostenimiento del valor de la .moneda en sus dos

vertientes, interna y externa.

Para conseguir estos objetivos, «1 plan desarrolla des clases de operaciones: luía primera que pudiera

denominarse, sintéticamente, liberalización, y otra segunda, que pudiera respwnder a la rú&rica de ni-

velación.

La primera clase de dí>eraclo;n´es-o liberalización consiste,en suprimir-Tos c*s-í¿culos de orden

administrativo que im-•Biden que´ los precios alcancen su nivel normal y la cotización de la peseta -su

valor real.. Gomo todos, estos obstáculos eran establecidos como mecanismos ,d« contención, al aflojarse

o suprimirse, tanto los precios en el interior como la peseta en el exterior, tienden a alcanzar un 9. nivel

superior aJ actual, dándose la, paradoja de >jue un plan que tiene por objeto, para el futuro, evitar el afea

de precios y la baja en la cotización de la peseta, puede empezar provocando una reacción contraría. Lo

que puede suoeder´ —"-insisto—^porque se pasa de una .´situación artificial a una situación real.

Los mecanismos de contención que, ¡principalmente, actuaban éobre. los . precios interiores eran, como

es. sabido, las inteiTencionas de un lado y, da :otro, las l ayudas estatales en forma úe primas o

subvenciones. Es esencial, por .tanto, para todo plan de estabilización, la supresión de intervenciones,

subvenciones y ayudas económicas, junto á lq que;se,ha dado en´ llamar, a,partir del plan francés, la

despresupuestación;

Sobré la cotización de la peseta, yo me limito a manifestar que el ministro de Comercio os hará las

declaraciones oportunas. Los mecanismos de contención operaban a través de cambios di/ereates y

protegidos, razón por la qire el plan establece; como ajedddas liberatorias,´ la unificación de los cambios y

la devaluación, a fin de conseguir que el cambio oflcial sea el que realmente exija el mercado

internacional.

La^s^unda. clas-e dé operacitmes o ni-velación tiemde a consolidar los precios y cambios que resulten

como consecuencia de la liberalización. Es, sin duáa, la operación más importante,. la más sustancial. De

nada tiérriría la fijación de un valor determinado a la moneda, si una serie de causas internas estuviesen

provocando constantemente su envilecimiento. Para que la consolidación se realice, hay que -detener las

presiones inflacionistas en el interior y el déficit de-la ba-lanza, de pagos en el exterior: Y como ^ufera

que exisíen presiones inflacionis-tas allá donde las gastas de un-país superan a ´sus recursos disponibles.

&= procura «staífleoer el eo^ujlfbrío eoifc?e estas dos partidas; tíel mismo nvotío qtte en el orden de la

balanza de pagos se procura también la nivelación, mediante la necesaria-ayuda exterior que venga a

cubrir el descubierto resultante. Este es e!T centro del problema, la clave de la solución, el eje sc-bre el

que. gira el Han de Estabilidad.

Dada la correspondencia que existe entre los distiiitos elementos y sectores de- la sconomía, existen

soluciones- diversas, infinitas soluciones. SE puede operar.sobre f> consumo o sobre la inversión, sobre

el sector público -o sobre el sector privado, sobre algunos o todos a la vez. Lo .lógicty és-´-due se actúe

S´t>bre todos aquéllos QUB apareaí&n dislocados o desequilibrados, y lo prudente es que se acepten

aquellas medidas que menos quebranto ocasionen" al país o que mejor se adapten a las exigencias na-

cionales. Es, en definitiva, un problema de táctica económica sobre el que no eatoen, "a priori", más que

reglas generales; pero que, en definitiva, cualquiera que sea la resolución adoptada, tiene que presentar

como único resultado satisfactorio, la nivelación, porque sin nivelación, no cabe ni puede pensarse éh

estabilidad.

Y existe, de hecho, una tercera clase de operaciones, qué pudieran llamarse de transición, puesto qué todo

plan debe contener las precauciones necesarias para que su ejecución sea permitida por la situación

económica del"país, y reunir.todos los rejuisitos indispensables para que la evolución se haga ccn toda

,prudencia y cautela, para que las situaciones, dislocadas puedan volver a su posición natural sin graves

quebrantos, para que la transformación se haga por lisis y no por crisis, para que todo se´ desarrolle con

sentido constructivo y dentro de un ambiente de comprensión y confianza.

_Núestro programa o Plan de Estabilización responde, como es lógico, al anterior planteamiento, y de él

voy a servirme para exponeros, con la mayor claridad y concisión, las bases sobré las Que . se afirma,

rogándoos disculpéis mi falta de habilidad, si fatigo excesivamente vuestra atención o no logro dar la

medida exacta al comentario.

LA LIBERALIZACION

En primer lugar, el Plan se presenta como un conjunto de operaciones de libe-ralización. La liberalización

es el alma, de la estabilidad, el espíritu que Is da vida; pero la idea de libertad económica tiene tju« ir

necesariamente unida a la idea de suficiencia, lo contrario sería el sometimiento de los débiles ai

despotismo délos fuertes.

Yo no sé, señores procuradores, si ríos hemos dado cuenta de todo lo que para nosotros significa la

liberalización.

Significa, como os he dicho, el paso de una economía de escasez a una economía de suficiencia, con todas

sus decisivas de-rivaciones. En una. economía de escasez, el problema de la distribución de los limitados

bienes que existen se plantea como el primero de todos los deberes del Gobierno. El Gobierno no tiene

m\s remedio que establecer los controles necesarios para trae la distribución alcance a todos o al mayor

número posible de ciudadanos, en particular si se trata de las clases económicamente • nías débiles,

imposibilitadas, por este motivo, de obtener -por sus propios medios/otras sustituciones o suplencias.

Las medidas sobre fijación de precios, drenaje de medios de pago, regulación de Ja producción, control

del crédito .(o al menos de ciertos créditos), el intervencio-. nismo del comercio exterior .y hasta,, incluso,

el racionamiento de productos vitales de consumo, son medidas absolutamente necesarias en épocas de

escasez. El Gobierno , que no las dictare río merecería, propiamente este nombre. Pero una vez OU3 las

circunstancias han cambiado, su •mantenimiento .resulta contraproducente. La liberalización sustituye

con ventaja a todos los controles autoritarios. Los apa-rní-.os ortopédicos resultan molestos y son un

grave obstáculo para la marcha. La economía busca, de una manera es>pontá.-p-ei, sus cauces naturales,

y la misma ra* ?6->: de gobierno que antes sirvió para ase-íwar a un país, en tiempos de escasez, sus

recursos vitales, sirve ahora para cambiar el.signo de la política y asegurar mejor los mismos recursos en

tiempos de suficiencia. Circunstancias de signo contrario tienen, necesariamente, que provocar medidas

diferentes.

^Cuando nuestro país se encontraba en •aquellas circunstancias difíciles, de todos conocidas, se alzó la

voz dé nuestro Caudillo, para abrir los ánimos a la confianza, ya través de unas declaraciones a un co-

rresponsal´del. "Daily Telegraph" nos decía: "...que, pese a las dificultades de la hora y a la incomprensión

que nos ha rodeado, vamos con paso firme progresando hacia nuestra meta. Alcanzada esta, la libertad de

comercio podrá ser cada vez más amplia. Nuestra política no la dicta el capricho, sino la necesidad". Es

para mi -una satisfacción recordar estas frases del Jefe del Estado español, y poder anunciaros que este´

deseo se cumple, de acuerdo con las nuevas circunstancias, mediante, las medidas contenidas, en el

Decreto-ley de Ordenación económica, que obedece al Plan de Estabilización.

Como declara su exposición de motivos tel Decreto-ley establece la liberación progresiva de la

importación de mercancías, y paralelamente, la de su comercio interior; autoriza´la convertibilidad de la

peseta y una regulación del mercado de divisas; faculta al Gobierno para modificar las tarifas .de

determinados impuestos, y al .ministro de Hacienda para, dictar normas acerca de volumen de créditos" y

tras de manifestar que "las medidas restrictivas de emergencia entrañaban un carácter transitorio" anuncia,

seguidamente, "que ha llegado el momento de iniciar una nueva, etapa que permita colocar a nuestra

economía en una situación de más amplia libertad, de acuerdo con las obligaciones asumidas por España

como miembro de pleno derecho de la O. E. C. E.

Tenemos que «star satisfechos de estos/ propósitos y medidas porque vienen a significar el cumplimiento

de nuestros deseos, la recompensa a los sacrificios y esfuerzos realizados durante esta etapa.de

reconstrucción y el reconocimiento de,que nuestra economía ha•> alcanzado el grado de madurez

necesario para ´pasar de una situación ajustada bajo el signo fíe la escasez y la. intervención, & otra

situación que puede perfectamente ordenarse bajo el signo de la libertad y la suficiencia.

LA NIVELACIÓN

En segundo lugar, nuestro programa de estabilidad plantea un conjunto de operaciones que tienden a la

nivelación de los gastos e ingresos de nuestra economía. Constituye, como hemos dicho antes, la parte

nías fundamental de la estabilización y consiste, en definitiva, en un ajviste de cifras. Las cifras´ son,

tienen que ser, por lo tanto, las que den la ponderación exacta del problema, y -por eso he dispuesto aue

os repartan una serie- de cuadros numéricos," a través de los cuales podáis obtener todos los - elementos

de .juicio indispensables para apreciar ,1a importancia relativa d« las medidas adoptadas.

Es inútil pretender, a través de un sólo discurso, exponeros toda la serie de cuestiones que ´plantea el

ajuste numérico de una economía. Voy a limitarme, por tanto, a considerar las que son ciertamente

básicas, porque en función de ellas se opera el reajuste de las demás, los datos clave sobre los que

montamos el .esquema que siempre tuvimos en cuenta a,l definir nuestra posición con los representantes

de los Organismos internacionales. Éstos datos clave han s.ido fijados con el mayor rigor y responden a

los estudios o prospecciones de nuestra situación, de los que Voy a daros cuenta porque estimo, que es la

mejor manera de penetrar :en el fondo del asunto y el mejor tributo que nuestra responsabilidad p.uede

rendir a vuestra confianza.

Estos estudios o prospecciones han sido tres, el,primero, fundamentalmente tée nicó, consiste en conocer

cuál es la cifra de la nivelación. El segundo, a la vez técnico y político, tiene por objeto apreciar si la

economía española puede, ´en efecto, desarrqllar.se sin graves quebrantos dentro de esa cifra límite. El

tercero es fundamentalmente político, puesto que Jnarca el grado de sacrificio que es preciso hacer, para

que la estabilidad se alcance. Los expondré sucesivamente.

CIFRA LIMITE DE MEDIOS DE PAGO

El primer estudio que, lógicamente, "se ´debía hacer era el de la fijación del límite estable para la

nivelación. Hasta qué medida sé estima >iue no produciremos perturbaciones por defecto o exceso de

masa monetaria. Cuál es, en definitiva, el volumen de medios de pago que permite la estabilidad. . Esta,

cifra del volumen de medios de . pago,, entendiendo por tales .. la .circulación fiduciara más las cuentas a

la vista cuando se trata de una economía en progresivo- desarrollo como la nuestra, se . puede obtener,-

como sabéis, • mediante él incremento del .volumen/monetario .en igual .porcentaje que el experimentado

por la Renta Nacional. El incremento anual de nuestra Renta viene estimándose´ por las última

estadísticas en un promedio de un 4 por 100, y como el incremento que pudiéramos llamar ortodoxo

de.los medios de pago debe responder a la misma proporción, se ha razonado que. si el volumen de

medios de pago a fin de 1958 era de 190.000 millones de pesetas, en mineros redondos,, un aumento del 4

por 100 anual de la masa monetaria arrojaría una cantidad un paco •inferior a los 8.000 millones de

pesetas que no . supondría, en´ modo alguno, un incremento perturbador. Esta cifra de incremento ´ es

importante no sólo por la cantidad que representa, sino por su significación, ya que descubre la

posibilidad de impulsar todos los años la expansión de- la economía en un límite considerable, dentro

siempre .del marco de la es-tabilidad, por lo´ que .la estabilidad, lej´os de suponer un estancamiento, lleva

en su propio planteamiento el desarrollo constante y progresivo de la vida > de la nación.

Pero es que, además de este incremento que pudiéramos llamar normal, producido por el propio

impulso de nuestra , economía, existe ´otro originado por la ´ ayuda de divisas , extranjeras que

vamos a recibir eon la puesta eü marclia del Plan de Estabilización, y cuya explicación me vais a permitir

porque" puede presentar alguna circunstancia que, quizá algunos -no hayan valorado.

Con la utilización´ de divisas extranjeras, al mismo tiempo qus ..evitamos la salida dé pesetas al exterior,

producimos una inmovilización de estas cantidades. en las cuentas oficiales, lo qué constituye un fondo´

considerable de pesetas que de .esta forma se sustrae a la circulación. Es lo mismo que´ viene sucediendo

con. la parte de la contrapartida americana, que queda sin emplear y es lo mismo que sucederá con los

depósitos anticipados -exigidos a los importadores hasta tanto que la importación :se realice. Todas estas

partidas producen efectos contractivos sobre el movimiento 7de la masa monetaria que podemos

compensar, en principio, disponiendo por otros conductos, él aum3.ento de los medios de pago en esa

misma proporción. He indicado que nos permiten en principio establecer la, compensación, puesto que

existen otras partidas de signo contrario, que producen efectos expansivos, y que se hace preciso traes a

colación, para apreciar cuál es en definitiva el resultado. Comprendemos en estas partidas de efectos

expansivos en. primer lugar, el, propio empleo por las Autoridades americanas españolas de • las

cantidades, depositadas en las .cuentas de contrapartida provinentés de la Ayuda 5"» en segundo lugar, el

inayor crédito para el pago de la cosecha-que será necesario conceder al Servicio Nacional del Trigo,, en

la parte "que exceda de nuestras, previsiones y que ha, sido objeto de una consideración especiar. Pero

compensadas las partidas expansivas con. las contractivas, siempre queda una cifra de importancia de

signo positivo, qué podemos sumar a la del incremento anual de los medios de pago, como complemento

permisible de nuestra- expansión.

Ésta última cifra, una vez hechas´ las. debidas, compensaciones, 66 ha estimado en 6.500 "millones de

pesetas, qué sumados a los 8.000 millones de pesetas en que se pondera´ aproximadamente el incremento

anual, arroja una cantidad total de. 14500 millones de pesetas, que es, en definitiva, el limite al,que

debemos llegar.

NECESIDADES

Determinada la cifra límite señalada para la nivelación, el segundo estudio que lógicamente debe hacerse

es el de la posibilidad o conveniencia de acomodar a ella nuestra .situación presente. Es´^príciso conocer

si nuestra,: economía puede desenvolverse razonablemente áentro del límite señalado ´a los medios de

pago. Debe hacerse una encuesta de necesidades.: Y esto es, en realidad, lo que hemos hecho: valorar las

.necesidades del sector públi-´ co y el sector privado ajustándoks a cifras aceptables y procurar que

existiese entre ambos el mismo grado ds" renunciamiento, cuatodo el Estado no diése-Tr-co-nro ha

sucedido en muchos casos-r-una clara nota de ejemplaridad.

El resultado de esta .prospección .ha. sido el siguiente: El sector publicó, después ´ de hacer una

substancial rebaja -en sus previsiones,, viene a participar en. el incremento, de los medios dé pago, por la

cantidad de 3.500 millones de pesetas, con lo que su cifra total de gastos es la dé" 80.000 millones de

pesetas que figura en el Memorándum. Pero esta cifra requiiere mudías .aclaraciones para que sea bien

comprendida.

Lo primero qué debemos aclarar es,qué se entiende por sector ´público. La distinción entre sector público

y. sector privado no responde a .conceptos estrictamente económicos. La economía rompe- .todas las

dicotomías, no sabe de compartimentos estancos y es indiferente,. al - mismo tiempo, a la proporción con

que cada uno de estos . díte - ¡sectores" administrativos del país participa en el producto social coñ tal dé

que la suma total de ambos "no sobrepase el límite permisible.

Esto, no obstante, la distinción ..entre el sector público y el sector privado se impone, no sólo por razones

de claridad administrativa, sino . .también porque" ,,se trata de diferentes´ ordenaciones ide gastos y,

sobre todo y: esto es lo inás i^iipor-tamte, porque tiene, al menos en nuestro caso,, distintas fuentes de

financiación. En nuestro, caso, en este momento y .como consecuencia de las medidas desde antes

adaptadas para alcanzar : la nivelación en el sector público, existe Tina peí-feeta correspondencia entre

los medios de financiación públicos y las necesidades, del Estado y de los organismos públicos por. él

tutelados, lo que justifica por :sí solo, sin necesidad de ningún otro razonamiento,., la- distinción

establecida. •´,-.... . En la cuenta d-el sector .público figuran, dentro de los . ingresos, .-además de .los

presupuestarios, que se, , estiman en 63.000 millones de pesetas, Iav Ayuda americana, qué se valora en

4.000 millones de pesetas; lo qus pudiéramos llamar,el mercado público de capitales, - formado por las

Cajas de Ahorro, Mutualidades y Montepíos, Compañías de Seguros, -por valor de 6.000 millones de

pesetas; la, cuenta del Tesoro en el Banco de España hasta un limite,.de 3.500, millones "de-pesetas sobre

el del ano antsripr, y, un tíltimo concepto, al que luego, haré.´una referencia especial, valorado en 3.500,

millones de pesetas, formado, pipi- . los. ingresos ,en que se estiman, los tiüévos impuestos.

En la columna de gastos figuran, además del- presupuesto que aparece ctoh la misma cifra señalada para

los ingresos, de 63.000 millones de pesetas, un concepto que pudiéramos denominar gastos públicos a

financiar con la Ayuda americana, por valor de 4.000 millones de pesetas: el Instituto Nacional de Indus-

tria, por importe de 7.100 millones de pesetas; las entidades oficiales rt -.-. crédito no comprendidas en el

estado letra C) del Presupuesto, con la cifra de 2.700 millones de pesetas: las Corporaciones lo- . cales,

incluido el Banco de Crédito. Local, con 1.200 millones de pesetas: un complemento de vivienda de

1.000 millones de pesetas y los nuevos gastos del Presupuesto, originados por la. devaluación, >jue

importan otros 1.000 millones, de pesetas. Total, 80.000 millones de pesetas.

SACRIFICIO COMÚN

Para ajustar esta cifra, el Gobierno ha. tenido que hacer un gran esfuerzo de ´ contención del gasto,

dando con ello una prueba—de ejemplaridad que merece, por parte de todos el reconocimiento, y ..que

yo, por mí parte, quiero aprovechar para rendir un tributo de agradecimiento a

luis compañeros de Gobierno, que con la mayor alteza de miras iian colaborado a este objetivo de reducir

los gastos públicos, a Sabiendas de que con estas medidas quedaban afectados, en muchos casos de modo

importante, sus posibilidades de actuación como jefes de un Departamento ministerial.

Pero, pese al esfuerzo realizado por los* Departamentos ministeriales, ha sido de todo punto

indispensable alimentar algunas imposiciones a .fin de cubrir ´el déficit resultante, aun después de hecho

el anterior reajuste >íe cifras, ya que se hace necesario tomar erf cuen^ ta los mayores gastos ocasionados

por la devaluación. Es lógico, por otro lado, que la masa consumidora del país contribuya al esfuerzo que

se exige-a la Administración y a las fuerzas productoras, porque, en definitiva, este esfuerzo repercute en

el bienestar general.

La cifra >jue debe alcanzarse este año por este concepto es la de 3.500 millones de pesetas y para

obtenerla se han elegido,- dentro de las soluciones capaces de resolver el problema, aquellas imposiciones

o tarifas que ya tenían plantea-da sil corrección por motivos especiales, y en las que, además, se daba la

circunstancia de arrojar precios notoriamente in-% feriores a los internacionales. Los precios o tarifas que

se encuentran en estas circunstancias son los que afectan a los productos petrolíferos, teléfonos, tabacos y

ferrocarriles.

La elección de los productos petrolíferos es obvia, porque en ellos concurre la circunstancia especial de

constituir, en gran parte, la causa del déficit de nuestra balanza de pagos. Respecto al servicio telefónico,

existe en los actuales momento: un grave problema de financiación para el Tesoro que es, como sabéis, el

primer accionista", resítelto en graii medida con las elevaciones acordadas. La tercera de las imposiciones

es •ía del tabaco, en la que ya existía una grave desproporción entre los costes y los precios de los

distintos productos y labores, y cuyo ¿juste, como consecuencia de la devaluación, se hace de todo punto

indispensable para la buena administración del monopolio. La cuarta y última de las elevaciones

acordadas se refiere a la Renfe, empresa que ocasiona un grave déficit al Tesoro, lo que aconseja centrar

en ella, especialmente, la despresupuestación. • Con estas cuatro medidas se fija la participación del país

en el Plan de Estabilización, y creemos haber atendido con ellas a todos los aspectos del pro biéma.

En. el aspecto económico, las elevaciones resultan aconsejables por su insignificante repercusión «n Jos

precios. La •única medida que puede afectar a los ¡mismos es la subida del transporte, pero siempre en

escasísimo porcentaje. Después de hedías las discriminaciones aconsejadas por nuestro actual nivel de

precios y a la vistt. de las tablas "in put au íMít" aplicadas- en este caso, resulte que, en la demanda final,

la elevación por este motivo viene a representar un promedio del 0,50 por 100 del valor del pro-´dfteto,

sin que, en ningún caso, sobrepase el 1 por 100.

En el aspecto social, debemos signifi-car que las clases mas acomodadas experimentan un recargo mayor

que las •demás, puesto que son las que utilizan en mayor proporción los carburantes, el teléfono y los

tabacos de lujo.

Y por último, desde el punto de vista político; no cabe duda de que todos los españoles, en la. medida de

sus fuerzas, deben contribuir al Plan de Estabilización, para aliviar de esta manera los sacrificios del

sector público y para ensanchar, al mismo tiempo—puesto que en economía todos los vasos, son comu-

nicantes—, las perspectivas que en este año se le presentan al sector privado.

POLÍTICA DE CREDITO

El sector privado, como se h», indicado ajfttes, después de haber reducido á 3.500 millones de pesetas Ja

participación, del sector público en el incremento de los medios de pago, dispone de 11.000 millones de

expansión realizable a través del crédito bancario, pero conviene decir que esta cifra no significa el

volumen total, de inversiones que puede acometer el sector privado, puesto que existe, además, todo el

volumen del ahorro interno Que le puede llegar a través del mercado de capitales o por otros medios qus

se hallan a su disposición, así como deben tenerse en cuenta también los capitales que provengan del

exterior. La-cifra de 11.000 millones significa solamente 1» parte de crédito que puetíe utilizar el sector

privado -a través del sistema bancario por la natural repercusión, de esté crédito so-toe la creación de

dinero. Y hecha esta aclaración debo añadir otras que pueden contribuir a una mejor valoración de este

importante problema.

Una de las observaciones que considero oportuno hacer es que la limitación, o contención del crédito la

debemos estimar, por si sola, como una medida necesaria y conveniente, aun cuando no se tratase de un

plan de estabilización-. Es, sin duda una política molesta, porgue aotúá creando tenskwies,´ poniendo difi-

cultades, colocando en situación, incómoda a todos aquellos—que son los mas-— necesitados de medios

.ajenos para la financiación o comercialización de sus negocios. Es, sin dada, una política contradictoria

porque se establece en los pe-. ríódos de desarrollo, precisamente cuando el crédito resulta para muchas

empresas más razonable y conveniente y, sobre todo, es una política delicada, porque puede, en

ocasiones, ir más lejos de lo conveniente; pero, como aclaraba hace poco •uno de nuestros mejores

economistas, al que gloso con sumo gusto, las medidas de contención del crédito pertenecen a la

prehistoria de la política monetaria; presentan, sin duda alguna! inconivenientes, pero son absolutamente

indispensables "Cuando el encarecimiento del dinero resulta impotente para frenar la expansión d«

níuehas empresas, deformadas por la ventaja de los grandes mar* genes de beneficios y acostumbradas a

traspasar todas las nuevas cargas a los precios de los artículos que producen.

La contención ¿el crédito viene a representar, en éstas cases, la feí´anoha de la economía, la corrección

que la economía impone a los que no supieron o no quisieron medir el cortó alcance >te los momentos

fáciles.

Otra de las observaciones que quería hi-ceros es que ix> todo son efectos negativos en la política de

contención del crédito: avs gracias a ella se puede ofcligar" a los empresarios acortar la desmesurada

expansión de sus negocios, a liquidar sus "stocks" de mercancías, a mermar los beneficios fuera delinea

del período de inflación, a lograr ana serie de reacciones que debemos provocar´ necesariamente si

queremos que se nos abran de p&r en par las puertas de la estabilidad. Y quería también manifestaros

que- tienen razón quienes "aprecian dificultades en la ejecución de esta política y nos advierten aue no es

lo mismo un crédito para 1-a circulación de mercancías que un, crédito para retenerlas y especular con su

preció. Ni es lo mismo un crédito para facilitar capitales de explotación o compra de maquinaria que .para

la adquisición d«> títulos o la transferencia de bienes inmuebles, y que además de estas apreciaciones de

carácter económico existen otras de. carácter social, que nos ebligan a pensar detenidamente en las

consecuencias del crédito que se deja sin conceder o que se´ concede. ¡Pero con todo esto lo único que se

pone de-manifiesto es que ni uno sólo de. les procedimientos, que las autoridades monetarias tengan a su

alcance d>=be dejar de ponerse en juego para lopcr^r eme el crédito y sus limitaciones salven los in-

convenientes y alcancen las - ventaja1? • nn.e ni uno sólo de los medios de información disponibles debe

dejar de ut-ilizars´" p=rra conocer las situaciones anómalas y discernir sobre sus causas y remedios; que

en especial debe atenderse la resists-ncia de aquellas empresas, generalmente modestas, que.no tengan la

flexibilidad necesaria para acomodarse, aunque sólo sea transitoriamente, al periodo durante- el que se

impongan las limitaciones.. Todo esto, señores, Jo ssben las autoridades monetarias y lo saben los Bancos

oficiales y privados, capaces de advertir t&dos los matices de esta delicada gestión, dispuestas a actuar.de

modo constructivo en esta, línea y respetuosamente fieles a las instrucciones que i reciben. Si la

experiencia-de estos dos últimos- meses, en los au* se ´ han aplicado las. medidas de contención., sinie de

tónica para la dificultad del TVÓ-blema, permitidme que rne exprese en términos de seguridad y

confianza.

LA TRANSICION

La tercera y última clase tíe operaciones qué debe acometer todo plan de estabilización son las que hemos

dado en denominar operaciones de transición. Se hace necesario tender un puente entre las dos

situaciones, a fin de que el cambio sea -lo menos t>ruBCO posible. El jiaso de la rigidez a la flexibilidad

debe hacerse paulatinamente; el proceso de la liberalización debe avanzar en el- tiem¡po y en el espacio

con el ritmó adecuado y la extensión prevista, a fin de conseguir, de un lado, que tos medidas de la

estabilización produzcan sus efectos desde el primer momento, y evitar, de otro, que los remedios, aunque

ss consideren naturalmente saludables, produzcan resultados más graves que los que se tratan de corregir.

A esta preocupación obedece toda una serie de medidas de diversa índole, que van desde el

mantenimiento de un determinado número de subvenciones o el establecimiento de unes descuentos

transitorios a la exportación hasta la´ supresión de intervenciones., y servicios, o la creación de un nuevo

organismo para la lucha contra las formaciones monopolístícas o coaliciones empresariales que puedan

formarse. Toda una compleja gama, en cuyo detalle no voy a entrar, jíero cuya existencia quiero

proclamar porque es preciso llevar a vuestro ánimo la convicción de Que no hemos dado un salto en ´el

vacío ni un golpe de timón improvisado.

CONSECUENTES CON UNA ACTITUD

Permitidme que me detenga un poco sobre este punto. Es evidente, señores procuradores, que los

acuerdos del Plan de Estabilización se adoptaron después de un examen detenido y prudente de todas las

circunstancias económicas de nuestro país, y, en consecuencia, han sido aprobados en el momento

oportuno para llevarlos a cabo, sin cr_uaar graves perturbaciones en la vida española. Es evidente también

que nadie puede llamarse á engaño.. En eT mismo instante de la constitución del Gobierno, en la

declaración oficial, se decía ya de una forma categórica que íbamos hacia la liberalización del comercio

exterior.

Pero mucho antes de febrero de 1957, el Generalísimo Franco, de forana reiterada y siempre en una línea

inequívoca, daba continuos aldabonazos a la conciencia publica, indicando una y otra vez que nuestra

economía cerrada era pura consécueii-cía de las circunstancias exteriores que la condicionaban. El

intervencionismo estatal y el proceso inflacionista no tenían ´ otra razón de ser que la coyuntura inter-

nacional en que nos debatíamos-y el-deseo de elevar a todo trance el´-nivel de vida de los españoles.

Realmente, nadie dudará de que éste era el Tínico camino posible en aquel tiempo.

Así, apenas acallado el fragor de las batallas de nuestra guerra, todavía en Burgos, aclaraba que "el

primero y más urgente problema cfue se presenta a nuestra economía es la nivelación de nuestra balanza

de pagos´V En :una fecha tan lejana como.1942, en medio de las más sangrientas convulsiones de la

guerra mundial, nos decía que "ningún pueblo de la Tierra puede vivir normalmente de su sola

economía". Y al hacer de la necesidad remedio, cuando se refiere a la intervención, en 1946, aclara que

"no puede convertir la escasez en abundancia, sino limitar el ascenso de los precios v distribuir una parte,

la que se pueda, que de otra forma no alcanzaría más que a los poderosos. La intervención, por- mala, e

imperfecta que pueda ser,- es—hoy por hoy-*—la única salvaguardia de los pobres". En el mismo año,

remachando más la idea, afirma que "es un mal menor".

Con la mira´ puesta continuamente en llegar al término de .un período de excepción, cuando se dirigeren

1947, a la Asamblea Nacional de Hermandades Sindicales de Labradores y Ganaderos,´ expone: "La vida

económica de un pueblo nc puede ser hermética, encerrarse entre sv fronteras, sino que está enlazada con

la ´ida económica de los otros Estados." ´uatro años más tarde, cuando se vis-. lumbraba ya la esperanza

«e abrirse económicamente al exterior, con todas sus consecuencias, eá unas declaraciones al

"Washington Post" del mes de octubre, proclama: "Nuestra meta es la libertad económica, En esta

materia, la interven-, ción ho se realiza por puro afán >de intervencionismo. Todos los viernes, en el Con-

sejo de Ministros, se discute la posibilidad de aumentar el margen de la libertad económica."´

Y para no prolongar las citas, que se harían interminables, en las que queda bien patente el pensamiento

del Genera- . lísimo, vamos a termíiíár con una que condensa su doctrina pocos meses antes de

constituirse el actual Gobierno: "Perseguimos con ahinco—nos dice en su discurso de 17 de julio de

1956—llegar en el menor tiempo a upa situación de nuestra economía que nos permita una libertad

comercial y que puedan volver a ser las Aduanas las qué regulen automáticamente nuestro comercio,"

En suma, señores, a través de todas las circunstancias distintas, e Incluso contrarias, por las que ´hemos

atravesado, siempre se han. cumplido las mismas consignas del progreso constante, la libertad posible, la

disciplinada ordenación: tres directrices que nunca han faltado a nuestra política económica, y a través de

las qué sé ha córistitüido, condensando reá-´lidades, él acervo económico que los actuales Ministros

recibimos y que debemos entregar al porvenir.

CLIMA DE IA ESTABILIDAD

Y con esta observación, señores, creo haber explicado de modo sucinto, las líneas generales del Plan de

Estabilidad en la parte que afecta .a la Ordenación interna de nuestra economía.

Pero el Plan de Estabilización no debe considerarse como un conjunto de medidas, por acertadas que

sean, llamadas a producir solamente la nivelación presupuestaria o el equilibrio financiero o el" saldp de

la balanza de pagos. Esto, por sí sólo, no es más que la entrada, el punto de partida, la puesta en marcha,

la apertura del horizonte. La estabilidad es algo más que un plan; es, ante todo, un ambiente, ´un clinia,

una psicología económica,

Es preciso que nos demos cuenta que este proceso de liberalización no sólo viene a dar un justo nivel a

los precios o a .desembarazarnos de toda una serie de molestas intervenciones y .controles admi-

nistrativos, sino que pretende ¡deshacer todas -las posiciones especulativas que se hayan podido crear en

los tiempos de escasea; que debsn ajustarse a la actual Coyuntura los negocios de exp.. dación o de

importación basados en licencias, en pri-.mas o cambios excepcionales; que deben revisarse aquellas

situaciones artificiales surgidas durante épocas en que existía la peligrosa incitación de los precios mar-

ginales; que han de cesar en sus..actividades todos esos negociantes improvisados, jugadores al alza.,

mercaderes de la escasez, activistas de la necesidad, logreros de situaciones difíciles, que nacen al abrigo

dé todas las Carestías. ´ .

CONDUCTA A SEGUIR

Es preciso que la estabilización, junto a la pesadumbre del sacrificio que cóm-pprta, lleve también ´en

justa compensación el efecto saludable de las conductas limpias y claras, que siempre han sido las que

han alumbrado la trayectoria de nuestros • hombres´ de empresa. Que los habituados a los negocios fáciles

sepan que les conviene buscar en. la economía de medios =y en la buena administración el margen de

beneficios más reducido por más.firme y.seguro, que antes buscaban en la especulación sobre el porvenir,

en la retencion.de productos o en los precios marginales; que no exista motivo para aconsejar a los

clientes que anticipen sus compras, con la cantilena de "la próxima vea estarán, más caras". Que las

personas -que puedan ahorrar no gasten todo lo posible por temor a la pérdida de valor del dinero o a la

propia. inseguridad de la Bolsa, y vuelvan a tener confianza en la capitalización de sus economías. Que

todos aquellos que sacaban del país sus capitales, para salvarlos de la desvalori-zaciçon, recuperen su

conciencia patriótica con. la confianza en nuestra moneda y acaben por convencerse de que en ninguna

parte pueden cuidar mejor de su dinero que en la propia ´nación a" que pertenecen y de la que han

recibido todo lo que poseen.

Para que este clima psicológico se forme es necesario que estas impresiones se conviertan en ideas; y las

ideas, en vivencias. Que - la experiencia que hemos obtenido en los años difíciles sé condense en normas

operativas, en reglas de conducta, y que del mismo modo que ahora ya todos vemos, hasta los propios

trabajadores, que las sujoidas de salarios no resuelven nada si no van seguidas de un aumento simultaneo

de productividad, porque los precios ascienden a .continuación y se encarga» de rebajar el nivel de la

conquista anterior; del mismo modo que nos damos cüen-´ jta de que las. empresas que, -por las cir-

cunstancias que sean, producen mal o producen caro son una verdadera remora para el desarrollo del país;

del mismo modo que nos damos cuenta también de la imiportaiicia que tiene el precio Ínter-" nacional

para valorar las perspectivas futuras de un negocio, convirtamos también en vivencias unas cuantas ideas

funda-.menteles que califican, a mi juicio, el ambiente de la estabilidad.

DEFENSA DE LA MONEDA

La primera es que el valor de la moneda tiene una importancia decisiva no sólo desde el punto de vista

económico, sino también desde el punto de vista del orden establecido y de la paz social. Nunca gas-

taremos el tiempo en baldé, condenando .los efectos disolventes que se pueden derivar de una inflación.

Afortunadamente, .eíi nuestra situación hemos -estado lejos de conocer sus perniciosos efectos, ´pero no

por esq debemos olvidar las fatales consecuencias que, en momentos pretéritos e incluso "presentes, sa

produjeron y se han producido en algunos países de Europa y América. La lucha contra la inflación es el

mejor de todos los servicios que podemos prestar a las clases modestas, pues cada moneda que se lan?;a á

la circulación por encima de las necesidades reales de la economía es un impuesto jue gravita sobre todos

los que no pueden reaccionar contra la pérdida´ del poder adquisitivo que esta imposición supone.

Como ha didio recientemente en Madrid un ilustre conferenciante europeo, la inflación divide a los

hombres en tres clases; las que la sufren, que son los más numerosos; aquellos a quienes resulta

indiferente, y los que se benefician de sus efectos. El resentimiento de los primeros se ve exasperado por

la indiferencia de los segundos y por la ostentación de los últimos. La inflación engendra el espíritu de

clase más que cualquier ideología.

LA ECONOMÍA NO HACE MILAGROS

La segunda idea es que la economía no hace milagros. La economía tiene .poco de nominalista. La

economía se apoya en valores fundamentales, reales, concretos. Precisamente por eso, cuando se introdu-

ce en la economía algún elemento nominalista, como el dinero o el crédito, existe como una especie de

valor que impide ver el verdadero fondo del problema, y hay quien maneja el dinero y el crédito como si

fueran valores abstractos, como si no -estuviesen sujetos a las ´leyes fundamentales, que claramente se

aprecian y se comprenden cuando se trata de los bienes físicos y reales que representan. Animados por las

fuerzas operativas que tanto el dinero como el crédito tienen, existe una clara propensión a desorbitarlos y

a pretender que a través de, ellos se hagan milagros; los milagros eme no se pueden nacer cuando,

descorrido el velo monetario o fiduciario, la realidad se nos presenta taj como es, con la cantidad de

bienes que. realmente existen, con el trabajo que efectivamente se realiza, ccn las posibilidades que

únicamente se presentan.

CONSTANTE EVOLUCIÓN BE LA VIDA ECONÓMICA

La tercera de las ideas es que la vida económica está sometida a constante evolución. Las leyes de la

economía son leyes de vida, de crecimiento y de renovación; leyes de progreso, que tanto entienden dé

nacimiento de nuevos impulsos como de fallecimiento de todos actúe- . lies que ya no tienen sentido para

la existencia. Es cierto que en el juego de las leyes económicas, .hay siempre una cierta flexibilidad, como

suele suceder en casi todos los problemas de la vida. Pero no cabe, la menor duda de que, traspasados los

límites de,-esta flexibilidad, la economía termina por negar su apoyo a todas aquellas situaciones que

contradicen sus principios fundamentales.

EL HOMBRE, VALOR FUNDAMENTAL

La cuarta idea es que de todos los valores fundamentales de la economía, el principal es el hombre; que

difícilmente se verá e! milagro de que se levante una economía fuerte y próspera con hombres que no

sepan pc.ner a prueba sus virtudes fundamentales de laboriosidad, buena administración, honestidad e

inteligencia. -Quiero creer que el mejor de tocios los´ climas económicos es aquel en el que surgen y se

desarrollan convenientemente los impulsos sanos de la naturaleza .humana, y se cohiben o ss destruyen

aquéllos otros que tuercen el destino del hombre sobre la Tierra. Por eso tiene valor, el sacrificio, porque

levanta virtudes, -da ^ fuerza para vencer las contrariedades, vigor para la lucha, conciencia de libertad y

señorío, porque es lección de la Historia, corroborada por las circunstancias presentes, que los únicos

pueblos capaces de sobrevivir son los pusfclos que saben de renunciamientos y esfuerzos, los que han

loírrafto\des-preciar la enervante .sugestión de la vida sin -problemas, la peligrosa justificación del aba-

mic-no y la molicie.

CONFIANZA EN EL PLAN

Nosotros, señores, y permitidme que envuelva esta mlabi´a con -tortas las enjundias de la Historia y con

¿odos los orgullos - d¡e la raza, nosotros n-o henos tenido nunca qué esforzarnos por colocar al hombre a

la altura de las circunstancias, puesto aue imestros homibres, cuando sienten la llamada del dríber se

sitúan siempre ellos solos más altoó oue las otr^s ppalidadps dominante1.´, wñ" f}••»»»•«! fimo log

/itrB>! OOTI-diciónes existentes, más prestos que las de-JY)Ó" ^YÍ°"-0~>f´?>!. fV)*^"1´^ n.ov

t.^m^^r^^n^nto, recios, virtuosos, valientes: nos sobra´temple -para resistir tas dificultades, nos sobran en

este caso fuerzas para dominar el problema. Contamos coii la comprensión y ayuda de los organismos

internacionales y con la colaboración de una, Banca inteligente y responsable, con unos funcionarios

disciplinados y. competentes y con unos hombres de empresa .sensibles como nadie a las sugerencias del

interés general, y con Un pueblo sin reacciones extrañas, sin espejismos, sin complicaciones. Y contamos

con una España en orden, en paz, ante la que los intentos dé subversión, por mucho que sea el aparato con

que se -presenten desde el extranjero, resultan siempre ridículos e ineficaces, y estamos a las órdenes de

un ´Generalísimo de la paz, que safce ganar en este terreno tantas batallas como- supo vencer en el de la

guerra.

Tened la seguridad, señores, de que el Gobiercw español dispone de todo lo que se necesita para realizar

el programa proyectado que se ha propuesto cumplir, y que en la parte que al Ministerio de Hacienda

corresponde he tenido el honor de exponer a vuestra atencióm.

Las últimas palabras del Sr. Navarro Rubio fueron subrayadas con una prolongada salva de aplausos.

Discurso del ministro ele Comercio

Hecho el silencio, el ministro de Comercio, D. Alberto Ullastres, pasó a ocupar la tribuna, desde donde

pronunció el siguiente discurso:

"Señor presidente: señores procuradores:

Me. presento por. primera vez ante vosotros con la sensación .del honor que supone el ocupar, también

por primera; vez, esta tribuna, una tribuna -cargada de historia, Ante vosotros y desde ella, voy a tratar de

exponer algunos aspectos del Plan de Estabilización que, con palabra magistral, na expuesto mi colega de

Hacienda ante vosotros en rasgos más amplios´y más extensos de los que yo querría utilizar para ocupar

vuestra atención. Pero es lo cierto, que no podía eludir, ni quería hacerlo, el subir hoy aquí, porqtw siento

la necesidad de •dar ante vosotros cuenta de la gestión, y de sus resultados presentes, que el ´Gobierno me

encomendó en relación con este Plan de Estabilización, y presentaros algunos de aquellos aspectos que,

per ser más propios de la competencia de mi Ministerio, por su interés especial para grandes sectores de!

país y. por constituir quizá los aspectos más atractivos del Programa de Estabilización, seguramente estáis

deseando oír un poco más al por menor.

Tengo que pasar muy rápidamente por encima de lo que ha sido la historia, el origen y la redacción de se

Plan de Estabilización, porque de sobra se ha extendido ya respecto a él eí ministro de Hacienda.

Recurriendo a-la antología de las palabras del Caudillo, de los discursos o de´ las manifestaciones con

que, a lo largo de estos veintitantos años, ha ´ido exponiendo ante el país la situación de cada momento y

las preocupaciones que le embargaban en el presenté o para el .futuro, ´podrían espigarse muchísimas

frases, muchísimos conceptos, qué nos traerían a la situación presente y a las medidas que ahora estamos-

adoptando. Y yo tengo, que recordar, por lo qué hace referencia al sector del comercio exterior, la última

que le oí. por. que, en definitiva, la que supuso el tomar la decisión definitiva por parte del Gobierno. Fue

la palabra final eri las cabalas y en las cogitaciones que nos embargaban a todos, pesando los pjos y los

contras di la política a seguir.

´.El Caudillo dijo "que la Historia no nos perdonaría en todo caso que hubiésemos dejado a España aislada

del exterior". Es cierto.

EN EL FUTURO DE ESPAÑA ESTA SU GRANDEZA, JUSTICIA Y PROSPERIDAD

Cualquier otro aspecto qué pudiésemos tomar en consideración para basar en él nuestro programa de

Estabilización sería, minimizar el problema, porque en el aislamiento de España,o en el no aislamiento dé

España -frente al exterior está todo su futuro, y en el futuro de España está él de todos los españoles, el de

su grandeza, el. de su justicia, el -de su prosperidad.

Por lo tanto, yo, que podría hablaros de las dificultades dé la balanza de comercio. Con las que hemos

luchado estos años; de las dificultades con las que desde hace muchos años viene luchando la economía

española, por razones estructurales o coyun- . turales; que podría acudir á.esas dificultades como

fundamento de una decisión tomada en este campo, no quiero hacerlo, porque creo que, en definitiva,

sería minimizar el proü´ema.

NO son ni las dificultades del comercio exterior ni conveniencias de momento, de orden económico o

político exterior, las que nos han impulsado a este paso. Es, en definitiva, algo mucho más positivo.

Frente a tos aspectos que podríamos llamar negativos del plan, el aspecto positivo del futuro que ante el

país se abre con el paso qué hemos ´dado es de tal categoría, es de tal envergadura, que todo lo demás

desaparece, se difumina, no existe. Por eso yo os pido que,1 al considerar en todo caso el Plan de

Estabilización,

Consideréis ese futuro que se abre ante nosotros,1 y que cuando tenga ocasión de exponeros algunas de

esas medidas concretas de la parte exterior del plan podáis comprenderlas un poco con lo que yo os diga y

un mucho con vuestro propio pensar y conocer, y veréis cómo, ante eso, todo sacrificio es pequeño.

El Caudillo nos ha recordado muchas veces—¡cuántas lo liemos oído!—que los ¡problemas políticos y

económicos y¡ las relaciones humanas en general han desbordado, hace mucho ya, el plano nacional. Este

es, en definitiva, el origen y la justificación del plan.

Lo que ahora perseguimos, lo que nos ha movido a redactarlo ha sido precisamente el poder conseguir lo

que hace veintitantos años anhelamos, lo que hemos ansiado y por lo que hemos venido luchando.-Yo no

tengo más remedio,´para encajaros esas medidas concretas y aisladas que os tengo que explicar, que daros

mi visión de lo qUe el Plan de Esta-biliaación comporta, también a grandes rasgos.. Esto me evitará

posiblemente el extenderme después al exponer esas medidas concretas. Pero antes de entrar a hacerlo, y

por las mismas razones que ha dicho el ministro de Hacienda, yo quiero, como testigo de mayor

excepción, dar las gracias públicamente a los elementos técnicos de los Organismos internacionales que

han colaborado con nosotros en la redacción del plan, y a los países que, ya en el nivel político de esos

Organismos internacionales, nos han echado una ttiano amiga y nos han reservado una acogida que,

realmente para los que la hemos vivido, señores procuradores, .ha resultado verdaderamente

conmovedora.

UNIDAD Y COHERENCIA DEL PLAN

El plan tiene una Unidad y una cone-rencia -perfecta; perfectas en cuanto´. lo •humano es perfecto;

perfectas en cuanto somos los hombres—algunos no tan. perfectos—los que lo hemos montado. El plan

constituye un todo armónico, en el cual cada una de las medidas no podría entenderse sin considerar las

restantes. Y es armónico y coherente no sólo en cuánto" de medios en relación con unos fines y que

constituye un medio o un conjunto existe esa coherencia técnica perfecta entre los medios y los fines, sino

en tanto en cuanto las medidas entre sí son coherentes. De hecho el plan es la configuración de una

¡primera etapa del avance por una senda económica que nos ha de conducir, más lejos de lo que el plan

prevé,- pero en el plan mismo se prefiguran el resto de las etapas. Lo que ocurre es que precisamente

jorque el plan es coherente, porque las diferentes medidas están coordinadas entre sí, no pudiendo avanzar

o no conviniendo avanzar por alguno de esos caminos a un paso excesivamente rápido, los demás,

sectores han tenido que acoplar también su mar-.cha a \un paso más lento, más retardad^. AJSÍ sucede,

por ejemplo, con la relación —por no hablar más que de lo que efecr tivamente es mi sector^—entre la,

liberali-´aación de las importaciones, la globaliza-ción de las mismas, la liberación de ios invisibles y la

regulación de las inversiones extranjeras.

El primer paso* sin embargo, es firme y permite emprender, probablemente en plazo breve, el resto del

camino a seguir, Para mí el esquema del Plan, en el cual se- insertan esas medidas aisladas, es el

siguiente: la limitación de la oferta monetaria de que os ha hablado el ministro de Hacienda, obtenida a

través de una regulación de las inversiones, de un equilibrio presupuestario logrado mediante la

contención del gasto público y´ de las medidas fiscales, y de la regulación del crédito cuantitativa y

cualitativa; esa limitación de la oferta monetaria, digo, conduce a una limitación de la demanda tanto

interior como exterior, y aquí radica Uno de los meollos del Plan.

Me detengo un momento nada más para «daros una nota que os pueda servir de elemento de confianza

adicional al considerar el Plan. Cuando nosotros nos lanzamos a una liberalización del comercio exterior,

Q.\K supone en el momento presente el 50 por 100 de nuestras importaciones, que puede representar en

fecha relativamente próxima porcentaje más éter vado, la primera consideración que puede hacerse es la

de que no tendremos medios suficientes para hacer frente a esa demanda de los bienes exteriores que

originará la libertad de compra que ofrecemos, que la liberalización proporciona, y que posiblemente ni

siquiera la ayuda exterior que está ahí en parte precisamente para atender a esto pueda bastar.

LIBERAL1ZACÍON LIMITADA POR LOS ARANCELES

. .

Tengo que deciros que la coherencia del Plan, precisamente lo que hace es que el manejo del sistema

monetario y- crediticio, regulando las posibilidades de compra en manos del público, de las empresas o de

los consumidores,, regule indirectamente las importaciones, liberalizadas, sí, ciertamente, pero limitadas

por un lado por los aranceles; por otro, por las posibilidades monetarias, en manos del público,

alcanzando así el volumen adecuado que el Plan necesita para, funcionar; ciertamente, un volumen de

importaciones superior al que se venia considerando o realizando hasta ahora, pero no un volumen

excesivo y fuera de nuestros planes, sino contenido .en los límites de lo necesario para- que produzca • los

efectos beneficiosos que luego hemos de considerar, sin producir ninguna de las perturbaciones de. una

demanda desbocada.

La limitación de la demanda interior y de la demanda exterior se une al estable.- . cimiento de un cambio

de equilibrio, de un tipo de cambio de equilibrio para nuestro signo monetario. Tipo, de cambio que,, por

primera vez desde ÍS83, vuelve a estar ligado al oro,, promesa firme de realidades futuras, que en este

momento sólo tienen, una significación, quizá de prestigio, de enlace con prácticas que. se abandonaron,

en el campo monetario, ya en el siglo pasado, y que estábamos traíandci de recuperar, sin haberlo

conseguido laista este momento. Digo un tipo de cambio de equilibrio, y.luego explicaré por qué el

cambio adoptado, que es igual a la paridad concertada con el Fondo Monetario Internacional, como

paridad inicial para comenzar las operaciones con elFondo, es el que hemos eleei*x

UN CAMBIO DE EQUILIBRIO

La´ demanda contenida en el interior y en el exterior y el establecimiento de un cambió de equilibrio han

de producir y mantener ese equilibrio (al que hace referencia precisamente el tipo de cambio) en la

balanza de pagos.

Lo mismo que hablamos de nivelación de los presupuestos, lo;hacemos de la balanza de pagos: una

igualdad entre las salidas y las entradas de divisas y un posible superávit, que esperamos llegue a, plazo

medio para rehacer nuestras reservas y pagar las ayudas que, habiéndonos sido prestadas en tiempos

difíciles, hayamos de devolver en los de bonanza.

NO SE TRATA DE UN RETO A LA ACTIVIDAD ECONÓMICA NACIONAL

Equilibrio de la balanza de pagos va unido a una liberalización de las importaciones y a una globalizaeión

de otra parte de esas importaciones. Os he dicho que la liberalización convenida en el momento presente

Con la O. E. C. E. y con el Fondo será, aproximadamente, del´50 por 100 del volumen de nuestras

importaciones, no actuales, sino de un. año base, que es el le 1950. Sin embargo, el porcentaje de im-

portaciones actuales no es sensiblemente inferior al 50 por 100. Este 50 por 100 de ilberalización está

constituido fundamentalmente por materias primas .algunos productos semimanufact.urados—muy

pocos— y, sobre todo, piezas de repuesto, de recambio, para nuestras máquinas y para nuestros vehículos

de transporte. Finalmente también algunos bienes de consumo y d? equipo, maquinaria, entran en ésta

liberalización. Pero .dentro de este conjunto d> mercancías que entran-en este 50 por 100 de

liberalización, con mucho,, el-porcentaje mayor lo dan la,s materias primas y las piezas de recambio,

porque, con una visiór? realista y coherente de la liberalización, lo que se ha tratad-o de conseguir en una ´

primera .etapa no es plantear de etitrads un reto a la actividad económica naciqnalw especialmente a la

industria, ni a otras actividades económicas. El reto vendrá .con el .tiempo,.y no precisamente a través de

: las liberalizaciones, sino de una eventual. mayor integración econótnica europea o internacional, en la

cual lo que dejaría de jugar no serían ya -unas licencias de importación, las restricciones cuantitativas,

que son las que se suprimen por la libera-lización,-sino que serían las rebajas- de los aranceles, que harían

que la competencia se estableciese no porque no existieran unas barreras que la impidiesen, sino por el

simple, juego de los precios corregidos a efectos interiores con los derechos del arancel.

RACIONALIZAR LA PRODUCIOÑ Y REBAJAR COSTOS

Por el momento, de lo que tratamos no es de plantear problemas ,& la industria nacional, aun sabiendo

que está dispuesta a enfrentarse con ese reto. I»as calas rea-, lizadas en la opinión, española a través dí>

los organismos económicos a (jue antes aludía el ministró de Hacienda, y d;r=vta-mente por medio de los

Sindicato IF contacto que hemos tenido ocasión d- -n-tatolar con los empresarios, ncs han .^jado ver hasta

qué punto el ambiente fie u-cha, el espíritu de ofensiva económica no de simple defensiva, sino de

conquista existe en la clase empresarial española Pero hay que darle un respiro ´para que se vaya

preparando, hay que marchar prudentemente, paso a paso, sin saltos en el vacío, y de momento lo que hay

que hacer es darle las posibilidades de competir. si ha de llegar el día en que se va a ver obligada a

competir. Para ello lo que necesita es racionalizar su producción y rebajar eu§ costos, obtener las materias

primas a precios internacionales, con la abundancia necesEtfia .para" su pleno abastecimiento que le

p_ermita establecer sus planes de producción a corto y aun largo plazo, y-maquinaria moderna disponible

para uti-llar sus industrias al nivel a que las tienen utilladas aquellos países con los que tendrá en su día

que competir.

Por eso, el plan de estabilización y-la liberalízación que comporta,. lo que pfre-.ce en este momento a los

empresarios y productores son esas materias primas, digamos a caño libre; todo lo que necesitan las

empresas, prácticamente la casi • totalidad de las materias primas que las industrias utilizan.

LA MAYOR DISPONIBILIDAD DE DIVI-SAS PROPORCIONARA MAQUINARIA

,A1 lado de eso,´ la mayor disponibilidad . de. divisas que el plan ´traerá consigo nos permitirá, junto con

los créditos exteriores y la inversión extranjera, proporcionar a nuestros empresarios esa maquinaria que

ahora estaba llegando .tan con cuentagotas y que en unión de´ las primeras materias puede dar al dinámico

empresario español la oportunidad de medirse con sus colegas internacionales.

El equilibrio.de la ¡balanza de pagos no es deseable por sí. Todo el plan de estabilización es un medió y

no un fin. Cada una de las medidas del plan de ^estabi-Msaeión es un .medio también para conseguir la

siguiente, y en este sentido el equilibrio ;de la balanza, al producir la estabilidad monetaria interna, y

externa, al permitirnos - mantener el cambio fijado para la peseta, la paridad concertada con ¡el Fondo

Monetario Internacional, lo que pone en nuestras manos como fruta madura es la convertibilidad de

nuestro signo monetario. ¡Santa palabra la de convertibilidad ! Santa palabra—digo—porque creo que fue

en gran parte el catalizador, el :evulsivo. que en esos acontecimientos a los qué antes aludía el -ministro

de Hacienda, dé diciembre pasado, puso al país en píe, .la que despertó, o terminó de despertar, la

conciencian de que había que adoptar decisiones,: porque, españoles al fin y al cabo, no sólo veíamos en

juego nuestro pervenir económico, sino también ese prestigio" inmaterial económico, político, e incluso

personal de cada uno de. nosotros en el exterior, que ya unido a esa mágica frase de convertibilidad de la

divisa. Convertibilidad, que cojivierte—valga la redundancia—una moneda en dura, en fuer-, te y sólida,

en portadora de los valores nacionales con prestigio para el exterior, que la hace ser demandada por todos

y que todos quieran tener pesetas. No llevamos aún una semana de haberse anunciado, no ya puesto en

práctica el plan de estabilización; no hemos obtenido aún más que la autorización para declarar la

convertibilidad de la peseta, y. la confianza que el interior y el exterior´ tienen en el plan se ha traducido

ya en una demanda de pesetas que sin ser legalmente transferidles, son consideradas ya en todas partes

como moneda digna de figurar Como saldo activo en un balance comercial.

La convertibilidad y la liberalización interior y exterior: De la interior no voy a decir mucho más. Llama

mucho a la cabeza y mucho al sentimiento de los es-nañoles. P! hecho de que podamos en adelante vivir,

sí gobernados^ pero no excesivamente tutelados por la Administra-cidh, y que puedan´desaparecer

pálpeteos, visitas, gestiones» innúmeras por razón de intervenciones que nacieron en días que eran

necesarias y>que esperamos que dejen1 de. serlo en plazo brevísimo.

SIGNIFICADO DE LA LfBERALIZACION

Qe la íiberalización exterior ya os he dicho algo; pero voy a terminar de exponer, lo que, en el fondo,

significa verdaderamente la liberalizaeión. .

La liberalizaeión significa, fundamentalmente, ´c9mpetencia, libre concurrencia; la liberación significa

que los consumidores tendrán, en definitiva, los bienes de consumo al precio mínima posible, porque los

beneficios empresario se reducirán tarnbién al mínimo compatible con el estímulo de la producción, pero

a su vez el empresario tendrá asegurador esos beneficios, porque el mercado ss le amplía, porque las

materias primas se le suministran, porque las máquinas y los repuestos le llegan cuando los necesita.

Competencia quiere decir rebaja de precios, pleno abastecimiento de´ las empresas; quiere decir

contrapeso, en definitiva, en el plan de estabilización, a los elementos alcistas del programa, tema en el

que me detendré también un poco después para ver en definitiva cuál va a ser la repercusión de todas

estas medidas y su efecto neto—diríamos—-en el nivel de los precios.

Pero, como os digo, la prudencia y el realismo han guiado nuestros pasos en Jas liberalizaciones

acordadas, y en esta primera etapa no pasamos de lo que os he anunciado. En una segunda etapa entrarán

muchos más artículos semimanufactu-rados, entrará más maquinaria, entrarán nías bienes de consumo. Y

la etapa final será aquella en que la libéralización, es decir, la desaparición de las licencias de importación

y el juego de los nuevos aranceles, sea prácticamente total.

MEDIDAS COMPLEMENTARIAS QUE REFUERZAN EL PLAN

Las líneas generales del plan son las.que os he expuesto á grandes rasgos, pero hay una serie dé medidas

Complementarias que lo refuerzan, •y, son -como seguros de garantía de que cada una de esas medidas

funcionará como está previsto.

Entre estas medidas complementarias figuran los gravámenes a la exportación, gravámenes´ transitorios;

figura el depó? sito del 25 por 100 previo a toda importa´-ción, depósito del 25 por 100 del valor de la

mercancía importada; figura una amnistía fiscal y monetaria que haga retornar a España el dinero que por

divér-* sas razones pudo salir de ella. Finalmente, la regulación de las inversiones exteriores, que es, que

la consideramos—porque así hay que hacerlo—pieza fundamental del sistema.

jPor otra parte, la seguridad del país contra el efecto que, en los momentos de reajuste que la entrada en

Juego de un conjunto tal de medidas (que actúan en diferente sentido muchas de ellas), puede producir el

plan en el nivel de los precios, aunque1 no sea más que psicológico, está prevista a través de un,

mecanismo de-juego antimonopolístico, sobre todo en los sectores comerciales, que es donde puede

originarse de momento ´tal perturbación.

´

Pero la medida complementaria, que no es la fundamental´ desde nuestro punto de vista, pero que en la

Calle puede parecer como tal, es la ayuda económica que han puesto a nuestra disposición los,organis-

mos internacionales y algunos países amigos, junto con la Banca privada de los EE. UU. La ayuda es,

fundamentalmente, un respaldo psicológico para ¡el plan; la ayuda es. en segundo lugar, la cobertura

posible para llenar la laguna que en nuestra balanza -de pagos pueda originarse en los primeros momentos

de ejecución del plan. Porque yo es he dicho antes que el tipo de cambio elegido era -un tipo dé cambio

de equilibrio, y abora tengo que completarlo diciendo que es un tipo de cambio de equilibrio a plazo

medio, un tipo de cambio de equilibrio a un año y medio o a dos años. ¿Qué quiere decir un tipo de

cambio de equilibrio a plazo medio? Quiere decir que si nosotros pretendiésemos nivelar ,1a balanza de

pagos inmedia-, tamente > podríamos conseguirlo dejando que rigiese un tipo de cambio libre y que él

estableciese, como en todo mercado libre, el equilibrio entre la oferta y la demanda dé mercancías, entre

importaciones y exportaciones, entre demanda de divisas y oferta de divisas. Este sería, por lo tanto, el

tipo de equilibrio a corto ^plazo, a la vista en cier.to modo. Podemos pensar, también, ett un tipo de

cambio de equilibrio a largo plazo. Si nosotros nos planteamos un cambió sustancial de la estructura dé

nuestra economía interior, nos encontraremos con que posiblemente este cambio de estructura económica,

que se produce siemore a largo plazo, produciría o necesitaría un tipo de cambio completamente

diferente.

Pero nosotros tenemos que ´renunciar a utilizar ninguno de estos dos tipos de cambio; no nos interesaba.

El tipo del, caicbio de equilibrio a largo plazo es demasiado expuesto. Habrá que tener en cuenta Eidóride

nos va a conducir la política económica actual en lo qué tiene de cambio de estructura- económica, de un

mejor balance´ entre el .sector agrícola y el industrial; poí ejemplo. Y tenemos que renunciar, también, al

tipo de equilibrio a corto plazo, porque introduciría de entrada unas perturbaciones tales en el sistema

>jue podría dar .al traste con el propio plan de estabilización, sin. ninguna ventaja ni a msdio ni a largo

pkz:.

CAMBIO DE EQUILIBRIO A PLAZO MEDIO

Tengo que deciros que estas consideraciones.^ otras muchas han sido pesadas y repesadas, pensadas y

repensadas por nosotros, porque hemos tenido tiempo para hacerlo,´ y consideradas ampliamente con los

organismos internacionales, con los cuales hemos tenido que convenir el tipo de cambio para la paridad

oro de nuestra peseta; y tengo que deciros que, de acuerdo, absoluto con dichos organismp& internacio-

nales, y fundamentalmente con el Fondo Monetario Internacional, que por naturaleza era el más

competente para esto, hemos llegado al establecimiento de un tipo´de cambio de equilibrio a plazo medió.

Ese tipo de equilibrio a plazo medio es el que conocéis, de 60 pesetas por dólar. Y. este tipo de cambio

quiere decir que con él éq,V.-libraremos nuestra balanza en un plazo de año y medio a dos años.

. En el caso de una balanza de pagos como la española, es dificilísimo prever sus movimientos porque la

estructura de, nuestro comercio exterior, que. es una consecuencia de la estructura de toda nuestra eco-

nomía, hace que por ser la exportación todavía fundamentalmente agrícola, las cosechas influyan de .tal

forma en nuestras exportaciones y. en nuestro abastecimiento interior, y a través de él, en nuestra

importación, que puede haber de un año para otro, sin alteraciones sensibles en, la coyuntura económica,

monetaria, etc., separaciones, entre las cifras de la balanza, de cientos de millones de dólares.

Por eso digo que es dificilísimo sólo con medidas de este tipo, y sólo pensando en el tipo de cambio,

llegar a establecer o a prever, siquiera aproximadamente, el ´equilibrio. Pero creo que contamos ahora con

elementos de- seguridad, márgenes de ser guridad tales que podemos suponer que ese tipo de equilibrio

establecido por nosotros y aceptado por el Fondo Monetario Internacional, es el tipo de equilibrio que ni-

velará nuestra balanza y podrá producir un superávit.

La ayuda, entonces, lo que supone es lo cugunuiw: si ei equilibrio de ia balanza no. Se alcanza hasta

dentro de un año- y medio o dos años, necesitamos los medios para .llenar ese desequilibrio, esa laguna´

durante ese tiempo y, posteriormente, estar, en condiciones de devolver esas ayudas. Las ayudas

obtenidas son, en principio, a plazo más largo, por supuesto, del mencionado; pero, en todo caso, es

evidente que si se utilizasen, habría que- devolverlas en la parte en que no sean ayudas definitivas. Pero

nosotros, y-yo especialmente, que lo he estudiado más a fondo, tenemos la suficiente confianza en el Plan

para suponer-que mediante la limitación de la demanda, ejercida a través del control de la oferta

monetaria, por,un lado, y por otro, por el tipo de cambio utilizado, la ayuda va a Ser mucho más que

suficiente y no vamos a tener problemas1 de ninguna naturaleza desde este punto de vista.

Pero era bien que la tuviéramos respaldándonos, para que, dentro -y fuera, las gentes supieran que la

moneda va a -tener definitivamente una posición que no va a .ser transitoria, y que ni´nuestra divisa se

´va.a mover de esa paridad, pase lo que pase, ni las liberaciones acordadas van a emprender la marcha

atrás, sino todo lo contrario. .

He querido extenderme .un poco más en este punto del tipo del cambio porque creo que es. vital que lo

conozcáis. Porque sabiendo cómo se ha fijado podéis tener un elementó adicional de confianza en el Plan,

sabiendo que está plenamente respaldado por los organismos internacionales, muy duchos en estas

materias, y que han tenido una flexibilidad, una comprensión y una simpatía para los puntos de vista es.-.

pañoles, que sería difícil de ponderar. Cada país tiene su estructura propia, y -en e,l caso español se han

valorado, las peculiaridades propias del mismo.

GRAVÁMENES TRANSITA LA EXPORTACIÓN

Otro aspecto al que no puedo por .menos de hacer esta alusión, porque séí que amplios sectores del país

están pensando en él, quizá algo preocupados con él, son los gravámenes transitorios a la exportación.

•´Para evitar perturbaciones adicionales; innecesarias al Plan hemos buscado, entre : otras medidas que

ayudasen a que el sistema funcionase .lo más suavemente .posible, ésta de los gravámenes a ciertas ex-

portaciones, a la exportación de ´ciertos productos.

Los gravámenes a la exportación, como habréis tenido ocasión de ver en el "Boletín Oficial del Estado",

afectan a dos determinados grupos de productos; .fundamentalmente, a uno de ellos nada más. En

general; son las producciones agrícolas de tipo arborescente; y tengo que explicaros´ aqui el porqué,

porque he sido el principal defensor de esos gravámenes, sosteniéndolos de una forma que puede parecer

paradójica, teniendo en cuenta que yo, ministro de Comercio, soy, o d«ebo ser, el más interesado en

fomentar la exporta- . ción, que es la propia y especíüíca competencia del Ministerio, y que debería, si no

haber atacado, por lo menos no haber defendido tales gravámenes a la exportación. Pero yo sé, y vosotros

lo sabéis también, y lo hemos remachado aquí hoy, tanto el ministro de Hacienda como yo, que el Plan

fes una unidad coherente y que no hay nada que ocurra en un punto del Plan que no afecte a las demás

medidas. Si alguna alteración se produce´ en «1 sector monetario, la paga o se beneficia de ella la balanza

de pagos, el valor interior y exterior de la moneda. Cualquier alza de precios provocada por una alteración

del tipo de cambio, se refleja en la demanda y en los precios interiores. Y yo no he querido dejar este

elemento de perturbación innecesaria en el primer momento de la vida del Plan.

.

Los gravámenes a la exportación son transitorios. Está previsto que duren tres años, tres campañas, mejor

dicho, tratándose de artículos agrícolas, tres campañas- que. irán viéndolos disminuir progresivamente

hasta su desaparición total.

Pero había, desde luego, varias razones para que. existiesen. En primer lugar, yo

no he podido sentirme en ningún momento insolidario—ni el Gobierno al considerar este aspecto—de´los

esfuerzos del ministro de Hacienda para nivelar su presupuesto. Era evidente que, de no haber venido el

esfuerzo por este lado, hubiera tenido que venir, en/la misma, medida en que la. recaudación se va a

producir por estos;, gravámenes adicionales, en otros sectores en los que hubiera sido más perturbadora,,

que en éste, porque en éste, y precisamente, aquí está la llave del´ problema, no son, en este momento,

perturbadores.

Los gravámenes a la exportación de ciertas mercancías suponen, en este momento, ciertamente, unas

condiciones peores- para ellas que las otorgadas al resto de las mercancías, pero les dejan .una mejora

sustancial con respecto a su si-situación anterior.

Los artículos de exportación agrícola que forman parte del índice del coste de . vida de´ los españoles

había que tener cuidado de que no se elevasen, o se elevasen en la medida mínima, para que este coste de

vida no resultase afectado como consecuencia del Plan de Estabilización.

Si hubiésemos aplicado las. condiciones generales a estos productos, inevitablemente se hubieran,

reflejado en un alza interior de precios, puesto que los precios tenderían a nivelarse en el interior y en el

exterior. Así, pues, hemos tratado de evitar—y creo que lo hemos evitado—ese alza de precios, que se

hubiera manifestado en ciertos sectores que afectan sobre todo a las clases más necesitadas.

No habiendo problema tampoco por el lado del incremento de las exportaciones, la medida parece sana y,

así,, ha sido considerada por todo el Gobierno como •prudente:. Y digo que no había peligro .por el ´lado

de las exportaciones porque si hemos escogido´precisamente esos productos ha sido porque la elasticidad

ds la exportación de esos productos es muy pequeña a. cortó plazo. Una- mejora de las condiciones de

exportación en • un ´m´o-meñto en que. prácticamente se está exportando la totalidad de la producción de.

esos artículos, y en-el que incluso alguno de ellos está sür.ido sometido a limitaciones de salida para no

hundir los precios en el exterior, ng trae un aumento equivalente de esas "exportaciones a corto plazo.

Por eso digo que la elasticidad de esas exportaciones a corto plazo es pequeña. Conociendo el agricultor o

el exportador qué en /el plazo de tres años d_ecreéerán hasta desaparecer, está en condiciones de

empezar´-a plantar los árboles hoy mismo, para´ tener la fruta disponible para la exportación en el

momento oportuno, beneficiándose así de la nueva situación.

LA LEY DE INVERSIONES EXTRANJERAS, PIEZA MAESTRA

Estos eran,- fundamentalmente—junto con las inversiones extranjeras y los Aranceles, a los que-voy a

dedicar unas palabras—, los aspectos concretos´del Plan de Estabilización que quería someter a. vuestra

Consideración. He de tener ocasión de ampliar algunos de estos conceptos, fuera de esta sala, y creo que

ellos os llegarán, acaso, a través de los labios de, técnicos autorizados, para que conozcáis al detalle

cuáles son los efectos y el contenido de algunas de estas medidas. Tendremos, qué desmenuzar algo más

el concepto de la convertibilidad, para que podáis captar .toda su trascendencia, pero después dé lo que

habéis tenido que soportar esta farde en materia de temas sobre el Plan de Es´, tabilización, no quiero

cansaros más que lo absolutamente indispensable, y tengo que terminar, en cuanto a estas medidas

concretas, haciendo una alusión a la ley de inversiones extranjeras, porque, como os he dicho antes, creo

que es, junto con el Arancel, una pieza maestr/a del Plan en que nos empeñamos.

La regulación de las inversiones extranjeras—muchas veces lo he-dicho—es el complemento

indispensable del ahorro y de la balanza de pagos españoles. Viene,´ por un lado, a ayudarnos a suplir la

limitación que en el crédito o en las inversiones interiores,´nos pueda suponer el Plan pero viene, sobre

todo, a verter en los canales de nuestra balanza de pagos las divisas necesarias para conceder un respaldo

y una seguridad adicionales .a nuestro Plan de Estabilización. .

Los peligros políticos del pasado ya no, existen; las ventajas del presente/son, en. cambio, siempre

grandes, y .en el caso de España, pueden ser inmensas.

Señores procuradores: Entre las muchas y buenas perspectivas que el Plan de Estabilización .abre ante

nosotros.—que no es posible desplegar .ante vuestros ojos en un lapso tan corto de tiempo—, yo querría

que pensaseis un poco en esté aspecto del Plan, en la ley dev inversiones extranjeras, considerando cuál es

la situación de España en este momento en el campo económico internacional, cuando nosotros, unidos y

en orden, somos el país ideal para que el empresario extranjero venga a plantar, asociado con el español,

sus reales y convertir a España en Una plataforma giratoria que en nuestro caso sería una plataforma

verdaderamente intercontinental.

,-´• Para los que hayáis tomado contacto con el .exterior en años recientes, para mi, que lo he hecho y lo

acabo de hacer hace muy´ pocos días otra vez, las esperanzas se abren inmensas para >iue la riqueza ex-

tranjera venga a fecundar, conjuntamente con el esfuerzo nacional, el suelo español, y venga a contribuir

a los fines del Plan de Estabilización, que no son otros que los fines del desarrollo económico y de la

elevación del nivel de vida de todos los españoles. Pero es que si, nosotros, yo. al menos, pensamos en"

esta inversión extranjera, no es sólo en función del mercado nacional, de las; lagunas que^ nosotros

podamos todavía tener en nuestra estructura económica o. en la satisfacción ,de nuestras necesidades

internas. Yo vea. señores, a los empresarios. extranjeros, y los veo así, dejando volar un poco la ima-

ginación, pero ´no demasiado, porque esto •creo que corresponde a realidades que serán tangibles en plazo

muy breve; veo a los empresarios extranjeros viniendo a. España para-montar desde´aquí las industrias

que han de llenar de bienes; rio sólo a España, sino a otras muchas naciones de varios continentes.

Elempresario ex-, tranjero considera que el solar español, es, en estos momentos, con paz política

y estabilidad monetaria, el lugar ideal para montar sus. empresas, cara a Europa, pero con baterías de tiro

desde aquí, con .una ulano >te . obra perfectamente calificada, prestigiada técnicamente y en condiciones

de competir con la europea; para, montar sus baterías frente a un Oriente Medio, poblado por pueblos con

los que una una tradicional amistad a nuestro país, que de ello se beneficiará; trente a África, en

proximidad física con países que ahora renacen* se independizan y se desarrollan; frente a Sudamérica,

donde los vínculos del idioma y de´la raza nos permitirán entrar, unidos al ahorro extranjero, para servir a

nuestros hermanos en un desarrollo que para ncsofeqs habrá sido- ya, en deteminaidas etapas, superado.

El empresario extranjero está pensando ahora en todas estas posibilidades y .está planeando ponerlas en

práctica; vendrá aquí a abastecernos, ,íero vendrá también y sobre todo, a exportar, poique, en general, el

empresario internacional que se arriesga a ir a nuevos campos, vive ya en un mundo CE. que la nación,

aunque sea de treteta millones de españoles con una capacidad de compra alimentada, es un marco que le

viene muy estrecho, es algo que ya no Interesa a los empresarios internacionales, que necesitan el

mercado mundial, y que vendrán afluí para traba-* jar con vista a él.

LOS ARANCELES, ULTIMA PIEZA DEL SISTEMA

1 Los Aranceles—-os "decía-^ra 1?. última pieza del sistema. No podemos entrar ea las liberalizaciones,

si no ponemos los precios exteriores de momento al nivel´a que nos tienen:´que resultar Jos precios de. lar

producción interior. Estábamos viviendo con unos, Aranceles heredados de muy antiguo, que no tenían

ya, virtualidad alguna, y nos podíamos permitir el lujo de vivir prácticamente sin Aranceles, porque, las

licencias de importación hacían su vea. AI entrar: en-tíl campo de la liberalización, donde iLesapaíe&en

las restricciones cuantitativas y las licencias, tenemos gué volver a poner otra vez el Arancel como üñica

medida de protección, trabajo -al que va dirigida esa revisión general del Arancel •en fiuei estamos

trabajando desde (hace tiempo.

Pero como en; el Plan hay varias incógnitas que no por muy estudiadas dejan, «ti algún sector de ser

incógnitas-—, ño hemos querido áfiaSir esta nueva, aprobando, porque además, técnicamente, le faltaba

todavía un cierto estudio, el nuevo Arancel de Aduanas; Por .ello vamos a ^introducir a título dé

experiencia unos derechos provisionales, que eji su día convertiremos en definitivas, una vez qué la

estabilización haya producido Sus efectos y conozcamos; cuáles son los costos reales de la economía y de

la producción españolas. Entonces sabremos exactamente cuál es la protección que tenemos1 que dar, ni

más ni menos; ni más, porque nsx vamos g, elevar innecesariamente los precios con unos. Aranceles que

se pasen de los absoluta-"inenté necesarios; ni menos, porque no quejamos dejar a la indústria, nacida al

ser* vicio del país, desprotegidá, sin darle tiemí po ps.ra irse preparando paira la competencia

internacional.

ÚNICA PROTECCIÓN, LA ARANCELARIA

Así, pues, en el ¿aturo, la, única .protección" para-las mercancías que, vayan siendo ´ liberalizadas, se?^,

la arancelaria. Ello per 4 mitirá el juego de los precios, que las restricciones cuantitativas habían

eliminádó> en parte, y, por lo que. se refiere a las provincias canarias, el goce pleno de los beneficios que

encierra el vigente sistema de puertos francos, .que exige, como requisito indispensable la libertad comer-

cial, y qué, por ello, no ha podido funcionar ´debidamente en los últimos. Añost

El Plan—para terminar—es, señores, un conjunto de medidas; la estabilización es el medio; la estabilidad,

su re´sultado. el marco en el cual nps vamos a mover. :

Pero, ¿cuáles son los fines? Los fines son los de siempre: el desarrollo, la expansión económica del país, y

otro que ha surgido nuevo y en el cual nos estamos moviendo ahora, el de la integración paulatina, en la

economía internacional.

En adelante, nuestra reconstrucción y nuestro desarrollo tendrán que realizarse en participación con tos

problemas y la coyuntura económica internacionales. Hemos "podido plantearnos estos unes sobre la base

fie la estabilización porqué hemos alcanzado un nivel técnico y uña dinámica empresarial que hace que´hó

tentamos esa competencia internacional en uaa fcosíble integración. Podemos plantearnos estos fines

porque la flexibilidad que vamos a provocar en la economía interior y exterior, nos va a permitir entrar en

competencia y llegar poco a poco a tes costos internacionales. Podemos permitírnoslo porque la

estabilización que vamos a conseguir para nuestra moneda en el interior y en el exterior, va a, hacer

posible .que esa situación subsista, permanezca y se consolide.

IOS PRECIOS EN CN PRIMER MOMENTO

No quiero, como os he prometido antes, dejar de aludir a cuál es, a mi parecer, el efecto que en. el nivel

de precios pueden producir las diferentes medidas del plan en un primer momento.

Se ha tratado, por nuestra parte, de llegar a percibir lo que podríamos llamar el saldo neto de esos efectos,

actuando unos en un sentido, y otros* en otitK Yo os voy » decir, en grandes líneas, las fueraar que

pueden jugar al alza´y-las fuerzas que pueden jugar a la baja, y cuál es la impresión que tengo—en gran

parte srrrí-pl^ impresión; pero en gran parte también por estudios realizados—, cuál es la impresión que

tengo, digo, como final. Elementó alcista del programa de reajuste es, evidentemente, la devaluación. La

modificación - del tipo de cambio da lugar a una alteración de los precios interiores a través de la

.alteración de los precios de importación y de los de exportación. Ahora bien, la devaluación en el caso

español va a tener un efecto mucho menor del que hubiera tenido si no hubiésemos venido previendo

desde largo tiempo que íbamos a tomar estas medidas.

No §é si recordaréis que. en. enero, cuándo me´dirigí al país ,con motivo de acontecimientos económicos

internacionales, avisé ya en forma velada que,, i-- algtma vez había que adoptar una medida monetaria de

este tipo, llegaríamos á ella^por etapas a través de un período cíe tranisición, que haría que las decisiones

definitivas fuesen, en gran medida, simplemente Ta consolidación legal de "una serie de situaciones de

hecho.

En el fond« como saben, los señores procuradores, la práctica de los cai&bios múltiples, heterodoxa en sí,

y la utilización del Pondo de Retorno, que tampoco desde el punto dé vista jurídico-económico es or-

todoxa, han servido precisamente para, paliar los efectos de la transición y han jugado su /papel en forma

tan eficaz que la devaluación Va a tener •unos efectos muy reducidos en el nivel de precios. Es cierto que

-a ellos se van a sumar los efectos üe la entrada en juego de los nuevos aranceles transitorios pero

teniendo en cuenta que éstos entran .en juego .fundementa]-mente sobre mercancías liberalizadas, que

estas mercancías liberalizadas son primeras materias, y que por la técnica propia arancelaria las primeras

materias van siempre cargadas con las tarifas mínimas, que; en parte, existen ya. actualmente, a¿ efecto,

el impacto, como se dice ahora, de los aranceles v.a a quedar reducido a la mínima expresión, ´

.Tengo que decir, además, que hemos estudiado este efecto, artículo por artículo, y hemos desplazado

carga de esos aranceles según los productos de forma.que la repercusión en el costo de la vida fuese la

mínima.

Finalmente, las medidas fiscales adoptadas tendrán, efectivamente, también su repercusió,n. pero, como

ha dicho una: voz más autorizada que la mía, van a incidir en los sectores en que menos Sano pueden

hacer.

LA LIBERALIZACION PRODUCIRÁ SOBRE LOS PRECIOS EFECTOS SORPRÉNDENTES»´

Frente a estos tres elementos de efecto reducido, nos encontramos con él efecto, que yo espero que sea

sorprendente, que la liberalización producirá sobre los precios. Veréis, señores procuradores; verá el país

todo> cómo en el momento de introducir la liberalización exterior dfe un artículo, los precios interiores

correspondientes^ sufren una baja espectacular de la cual se beneficiarán los consumidores, por un lado, y

los empresarios en cuanto a primeras materias, por otro. Creo que la baja de estas, primeras materias

importadas, baja que la competencia internacional para ganar el mercado españolha de provocar y que no

ha de perturbar la producción española, suficientemente protegida, lia de producir un efecto gue sería

difícil en este momento valorar y yo no seria honrado si tratara de hacerla;:un efecto mayor, igual o

menor que el alcista y en sentido coMfcrarip; confíe en que el efecto sea equi-vafen,te y que el reajuste de

precios sea, sí -no ñuto,.porque sería pensar en una cosa demasiado bella, mínimo en todo caso.

Este es,, en definitiva, el sacrificio que sé le pide al país: un safirifioio que SÍIPO-né un alto en el

camino^ ´una parada para rfeagrupar fuerzas, psra reordenar el ejér-. cito y-íanzarse otra vez al ataque. Es

poco en comparación con lo que el Plan de Estabilización ofrece, qué el ministro de Hacienda ha sabido

poner tan bien: delante de .vuestros ojos y sobre 3o que ya no voy insistir. También creo, como se-

guramente vosotros, que el español sabe hacer, perfectamente, de la necesidad virtud, y ponerse por

encima de las circunstancias.

Ett este caso, la trascendencia de la decisión es efectivamente algo más que económica: es política en el -

sentido más amplio del término, interior y exterior, interna e internacional, porque el pueblo español, y

vosotros, señores procuradores, lo sabéis muy bien, habéis captado y ha captado el país con su fina

sensibilidad, la trascendencia histórica del paso que vamos ,a dar ahora y que es el coronamiento de

muchos años de esfuerzo para lograr llegar a´esta meta.

EUROPA Y EL MUNDO NOS LLAMAN

Europa y el mundo nos llaman, y si nosotros vamos hacia ellos no es simplemente para escapar a un

posible déficit de la balanza de pagos, sino porque núes-, tía vocación es universefi, porque nuestro

destino está fuera de nosotros mismos, porque necesitamos la circunstancia externa ´para sentirnos

.grandes, para que se pueda ¡pedir el sacrificio a nuestros cuerpos y a nuestras almas; porque nuestra

vocación es universal en lo económico, nosotros queremos´ estar presentes para dar y recibir lo que el

mundo tenga que dar o recibir en la próxima etapa económica que se avecina. No necesitamos, señores

procuradores, ser tan ricos como muchos de los países europeos para ir a medirnos con ellos; sólo

necesitamos ser tan sobrios, tan trabajadores, tan eficaces como ellos, y basta que al español se le dé la

oportunidad, y si no, ved lo que ocurre cuando salís por ahí, cuando salen nuestros trabajadores, cómo dan

la talla y la superan, porque destacan inevitablemente y!así esperamos que-ocurra cuando esta

aproximación internacional se produzca. Las perspectivas son admirables, y tenemos que estar & la -

altura de las circunstancias. Es un renovado amanecer el que .estamos viviendo en este momento. Cuando

pasemos la antorcha olímpica de nuestro esfuerzo, dé nuestra misión, de nuestra tarea de, realizar la

síntesis en cada momento entre la tradición, que es continuidad, y la exigencia de cada momento

histórico, a los que vengan detrás, podremos descansar tranquilos si hemos sabido hacerlo como nuestra

conciencia nos lo dictaba. Creo que en este momento nos lo dicta clarísimamente a todos y cada uno de

nosotros.´, Señores, que Dios nos ayude."

,

Sr. Ullastres fue largamente aplaudido, y se suspendió la sesión durante quince minutos.

Régimen jurídico de las provincias africanas

INTERESANTE INTERVENCIÓN DEL SEÑOR ALTOZANO

Al reanudarse se entra en el orden del día, procediéndose a la lectura del dicta-men emitido por la

Comisión de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno acerca de las bases sobre organización y

régimen jurídico- de las provincias africanas,, que defiende el Sr. Altozano.

"Como miembro de la Comisión de Leyes Fundamentales de la Presidencia del Gobierno—dice—, he

recibido el honroso encargó de venir a defender ante el Pleno de las Cortes el proyecto de ley sobre Or-

ganización y Régimen Jurídico de las Pro-vincas Africanas.

Contrasta la trascendencia del proyecto con la escasa personalidad de su defensor, un procurador sencillo,

desconocido para muchos sectores de la Cámara. Este hecho cierto y la consideración que aquélla merece

me obligan a iniciar mis palabras con una especie de presentación propia.

No os habla un teórico dedicado a especulaciones de gabinete; lo hace un simple hombre de acción, que,

por un conjunto de circunstancias favorables, llegó a conocer muy de cerca la labor colonizadora en

África. Durante más de seis años desempeñé la Secretaría General del Gobierno General de nuestra

Guinea; recorrí, palmo a palmo, aquel pedazo de tierra española; visité colonias contiguas pertenecientes

a otros países, algunas de las cuales alcanzaron. ya su independencia; asistí a Congresos africanistas,¡en

los que £ e debatieron cuestiones de innegable interés; estudié Ja historia de aquellas zonas y las

perspectivas del futuro; me compenetré con sus hombres y pulsé inquietudes y afanes; coadyuvé, dentro

de mis posibilidades, a qué las unas y los otros pudieran tener próxima cristalización; y, finalmente, al

cesar en el cargo, prolongué el contacto con Guinea a través de la Dirección General. correspondiente.

Solo a tales razones de asidua y dilatada dedicación puedo atribuir que se requiriera mi cooperación al

redactarse el anteproyecto de esta ley, hecho suyo por el Gobierno con algunas variantes; que se me

incorporara más tarde a la Ponen-´ cía ´llamada a informarlo y a la Comisión que lo dictaminó, y, sobre

todo, que me corresponda el honor de pedir al Pleno de las Cortes la aprobación de un texto legal con el

que se da cauce jurídico a las más fervientes aspiraciones de nuestros pueblos del África ecuatorial.

ESPAÑA CLAUSURA SU GESTIÓN COLONIZADORA

El proyecto de ley que someto a la consideración de la Cámara encierra una singular importancia, puesto

que,´ merced a él, España clausura su gestión colonizadora en Guinea. Nuestro Gobierno ya había

exteriorizado anteriormente este propósito con .una norma de rango inferior, pero faltaba la "disposición

legal en que, de manera inequívoca, se consagrara la declaración.

Venimos, pues, a dar hoy el adiós emocionado a toda una época-que desaparece; venimos a poner,

término definitivo a un contacto colonial, y en semejante coyuntura yo no puedo limitarme ´a un análisis

sumario del proyecto,* sino que habré de explicar, con toda la capacidad de .síntesis que está a mi

alcance, cuáles son las causas por las que nuestra nación se aleja de la Órbita colonial y cuál va a ser la

fórmula a qué se acoja.

España se aparta del ecúmene colonial; sencillamente por considerar acabada su tarea; MIÓ porque haya;,

prendido ¡entre nosotros la sinrazón inspiradora del actual movimiento anticolonialista que a raíz de la

última guerra mundial, alcanzó su mayor virulencia. No tenemos .ningún complejo de culpabilidad que

depurar, no sentimos el menor sonrojo ante nuestra limpia, ejecutoria de colonizadores, y no podemos, en

consecuencia,´sumarnos a las voces, irresponsables cuando menos, de quienes pretenden provocar un

grave desconcierto en el mundo de las dependencias , que, fatalmente, ocasionaría la ruina de la

civilización occidental.

Nosotros tenemos conciencia clara´de que la colonización es un fenómeno.biló-gico-social al que sólo

debe ponerse término cuando se haya alcanzado la ´meta obligada; que el contacto colonial no es una

creación. arbitraria de los hombres, sino una exigencia dé la naturaleza; que, pese a los inevitables errores

de toda empresa humana, la colonización europea, juzgada en su conjunto,-no ha sido instrumento de

opresión de países atrasados, sino medio insustituible para, el engrandecimientp paulatino de los mismos;

y qué este movimiento anticolonialista que denunciamos, si por fuera se presenta como doctrinario y

abstracto es por dentro insincero e interesado,´persiguiendo con las liberaciones prematuras" un mero

cambio de hegemonía, bajo otras fórmulas y por .otros derroteros.

España? repito, señores procuradores, considera terminada su misión tutelar eii Guinea porque éste

pueblo ha alcanzado ya el mínimo de Plenitud necesaria para no precisarla. Y la ha alcanzado gracias al

tesonero esfuerzo,dé nuestros hombres, a su abnegación, a su desinterés y a "su callado heroísmo. España

llevó hasta aquella telarías tierras la fe cristiana, la civilización moderna, el espíritu de empresa, el hábito

del-trabajo y. el sentido de la ´dignidad humana. Únicamente por ello pone término a su colonización en

Guinea.

TERMINA LA TUTELA

Pero al poner término a la tutela hay que elegir íá solución postcolonial adecuada.

• En un orden doctrinal—abstracción hecha de la restitución cuya hipótesis ño es, coñtémplable en el

África Occidental-—las expresadas soluciones pueden reducirse a cuatro: integración´ incorpprativa,

integración federativa, independencia pura, e independencia seguida de orna, alianza vin-culadorá.

La elección de una u otra formula dependerá de circunstancias diversas, principalmente referidas- a la

situación del pueblo tutelado. No es posible la uniformidad en este punto, y de ahí que ni antes la Liga de

las Naciones en relación a lo& mandatos, ni ahora la O. N. U., respecto de los fideicomisos y

dependencias en general, se hayan inclinado de manera inequívoca hacia una solución común pre-

determinada.

En la realidad histórica también impera la variedad: independencia pura en el´ reciente caso de Marruecos;

indeperiden-cia seguida a la alianza vinculadora en el de antiguas posiciones del Reino Unido, que

continúan ligadas a la Corona a´ través de la Commonwealth; integración federativa o asociativa en la

incorporación de Alasita a los Estados. Unidos de América, y finalmente, incorporación federativa al

transformarse las viejas colonias portugueses en provincias lusas.

A España, por lo que a la Guinea se refiere, no le queda opción; tiene forzosamente que inclinarse a la

integración incórporativa. Prescindiendo de que tal es el .anhelo de sus nativos, las circunstancias

demográficas, económicas y ambientales de aquellps territorios, cierran la puerta a cualquiera • de las otra

soluciones. Para´la demostración de! este aserto.

 

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