El inmovilismo que propugnan algunos conduce al suicidio colectivo o al dominio de las fuerzas enemigas  :   
 Pretendemos ordenar el más justo empleo y distribución del crédito público. Discurso del Sr. Navarro Rubio. 
 ABC.    13/04/1962.  Página: 49-54. Páginas: 6. Párrafos: 125. 

ABC. VIERNES 13 DE ABRIL DE 1962. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 49

«EL INMOVILISMO QUE PROPUGNAN ALGUNOS CONDUCE AL SUICIDIO COLECTIVO O AL

DOMINIO DE LAS FUERZAS ENEMIGAS»

^PRETENDEMOS ORDENAR EL MAS JUSTO EMPLEÓ Y DISTRIBUCIÓN DEL CRÉDITO

PUBLICO"

Discurso del Sr. Navarro Rubio

´El ministro de Hacienda pronunció a continuación el siguiente diecurso:

"Señores procuradores:.

La ley fundamental de 17 áe mayo ue 1958, por la que se promulgaron los Principios del Movimiento

Nacional, declara en su apartado XII que "el Estado procurará por todos los medios orientar el más justo

empleo y distribución del crédito público".

Ya antes la declaración IX del Fuero del Trabajo había manifestado, en términos amplios y categóricos,

que el-crédito, además de acometer el desarrollo de la riqueza nacional, contribuiría a crear y sostener los

patrimonios y a garantizar, sobre bases de honorabilidad y confianza, la competencia y el trabajo de toda

clase de personas.

Es ésta tina preocupación, q´ue no podían soslayar nuestras leyes fundamentales, porque era precisamente

un punto donde habían coincidido de modo incisivo, rotundo y exigente los precursores del Movimiento,

la doctrina de la Iglesia y los dictados de nuestro Caudillo

Los precursores del Movimiento pusieron en este tema toda su energía revolucionaria; sus frases son

como arietes lanzados derechamente al centro de la sensibilidad política. Las más de las veces resultan

implacables, combativos, tremendamente contundentes.

Para la doctrina social de la Iglesia, el problema del crédito constituye una de las principales

preocupaciones; es una de las primeras enmiendas que presenta al actual sistema por el que se rige la

economía. Encuentra en el estudió de esta materia inúltipleá solucíones inmediatas y prácticas para la

reforma de muchos aspectos de la vida.

´Para el Jefe de nuestro Estado ha sido Siempre, esta materia .una de las que más Jaan despertado su

inquietud realizadora. Lo sabemos muy bien quienes con él directamente colaboramos.

,

Recordar ahora tbdas las citas de nuestros pensadores, de nuestros Papas, o de nuestro Caudillo resultaría

tan prolijo como innecesario. Como resulta también innecesario^ afirmar que es éste uno de los tenias que

más apasionan al hombre de la calle.

UN PROBLEMA ESENCIAL PARA LA ECONOMÍA

Difícilmente encontraremos una cuestión tan vivamente discutida, tan ambiciosamente, planteada y, por

qué no decirlo, tan ^ligeramente criticada. Porqué las cuestiones, a la vez complejas y decisivas,´incitan a

ser resueltas, como el nudo gordiano, mediante solucjones tajantes y simplistas.

Toda esta pasión que el tema despierta lio tiene nada de extraño, porque si anafi-zamos serenamente la

cuestión habremos de reconocer que estamos en presencia de un problema´ esencial para la economía;

condicionante, si rio determinante, de la puesta en práctica de los postulados de la justicia social y

decisivo para todo planteamiento general dé cualquier política.

YQ he querido empezar marcando con énfasis la importancia del problema, porque no quiero burlar lo

más mínimo la inquietud que despierta, porque tengo clara conciencia de que defraudaría vuestra atención

si me colocase exclusivamente en el terreno jurídico o económico, porque os parecería todo demasiado

abstracto--y hasta evasivo—si no descendiese a desentrañar el crédito hablándoos de la Banca, y a

desentrañar la Banca hablándoos de los banqueros. De estas tres palabrsis, tan cargadas de

susceptibilidad, vamos a hablar. Pero vamos a hablar con altura, vamos a tratar el tema con toda su

dignidad, sin prejuicios, porque el prejuicio ata y oscurece, no deja que la razón salga a la luz. Por eso,

cuando los conceptos se precisan y se aclaran las ideas, el prejuicio se desvanece, o al menos pierde su

fuerza esclavizadora de las´ conciencias y de las actitudes.

Se´ha dicho que el prejuicio ss redime por uno de estos dos caminos: por las realizaciones que lo

descalifican o por la claridad doctrinal libremente conquistada. Las realizaciones sobrevesta materia están

a la vista de todas las personas ´que quieran conocerlas, y un buen índice de las mismas os hemos

presentado en el Memorándum con que iniciamos el planteamiento de ésta ley. La claridad doctrinal es la

que voy a intentar ahora, hablando a continuación de esas tres ideas: del crédito, de la Banca y de los:

banqueros para precisar cuál es:el sentido que damos a estas palabras, cuando las empleamos, y cuál es,

por tanto, la finalidad que les atribuimos.

Después de hablaros de estos tres con-.ceptos, a modo de prólogo, o, si queréis, de petición terminológica,

me ocuparé, en una segunda/parte, de las directrices fundamentales de la ley, reduciéndolas a cinco

cuestiones que estimo. son las cardinales, sin descender a detalles particulares o adjetivos, de los que se

ha ocupado, por otra parte, el subsecretario de Hacienda y procurador en Cortes, Sr. Sánchez Cortés.

En una tercera parte, por últurio, me dedicaré, a exponeros, cara al futuro, y sobre la base de los

fundamentos establecidos en la ley, los principios que deben orientar la ejecución de la política d>e

crédito, que es tanto como decir cuáles son los postulados de la economía social orgánica que vienen

´prefigurando el Movimiento.

EL CRÉDITO EN LA ECONOMÍA

En cualquier tratado* de Economía encontraréis cuáles son las funciones del crédito en la vida

económica. Partiendo de la valoración de la confianza como garantía, se os indicará el sentido de anti-

cipación del futuro que envuelve y sé os advertirán los beneficiosos efectos que procura en orden a la

mejor utilización del capital disponible; a la metamorfosis que opera en el capital, convirtiéndoló de fijo

en circulante o de circulante en fijo; al estímulo que supone para el ahorro y a: la importancia que-tiene

"en la creación .virtual de, riqueza.

El crédito supone riesgo y, por tanto, espíritu creador. Es la punta del progreso, económico, implica

dinamismo, activa todos esos recursos procedentes de los que pudiéramos llamar capitalistas sin función;

pero, además, coordina todos los sectores básicos de la economía, ejerciendo una función de mediación o

de transferencia comunitaria entre ellos: sirve de envolvente al proceso económico. Su importancia viene

motivada por el hecho de que radica en un fenómeno de estructura* La Economía moderna/se ha dicho

con razón, es esencialmente crediticia. El crédito viene a ser, conforme a lo dicho con frass certera por

Pío XI en su "Quadragésimo Anno", como la sangre del organismo económico.

Pero lo que ,yo quiero destacar, para fearcar con toda claridad nuestra posición en este punto, es que no se

puede ver este problema sólo desde el ángulo económico, porque sería tanto, como empequeñecer su

colosal importancia u operar una mutilación en sus consecuencias más´, fundamentales. El crédito,

además de los as-péctos directamente, económicos que presenta, ofrece singular relieve por los aspectos

sociales y políticos que su ordenación implica. Tiene tanta trascendencia para la vida entera de la nación y

para su futuro, que no podemos ni debemos adoptar, ante sus problemas, una posición neutralista.

ASPECTO SOCIAL DEL CRÉDITO

Nosotros creemos que la figura del crédito, ya en su planteamiento, responde a un principio típicamente

social, el de la solidaridad. El crédito hace posible-3a participación de los nuevos emprendedores de

bienes sociales en los recursos inactivos acumulados por otros; concentra esfuerzos, junto a la iniciativa^

en aras´del bienestar común; multiplica las relaciones dé convivencia; y al vincular extensos sectores de

hombres y factores, hace efectiva la dependencia x recíproca que existe entre todos los miembros de la

sociedad.

El ,crédito introduce en la vida económica el elementó característico da, toda evolución: el tiempo, y hace

que la economía esté penetrada de un auténtico dinamismo, social. El crédito moviliza no sólo recursos

económicos, sirio capacidades humanas en orden al rendimiento de la inteligencia y al esfuerzo en el

trabajo; crea el futuro, a través de la mejor utilización de las posibilidades sociales presentes. Pero, sobre

todo, despliega una rica y variada gama de virtualidades sociales. Gracias a él se amplía él campo de la

igualdad de oportunidades; se incrementa la difusión de la propiedad, a la que el crédito sirve, unas veces

para crearla, y otras para conservarlo o consolidarla; extiende la difusión de bienes humanos

fundamentales; facilita el acceso a la cultura y el montaje de instituciones formativas y educadoras, y

establece una extensa red de transferencias de bienes y servicios entre todos los miembros de la sociedad,

con una elasticidad antes desconocida, y con una amplitud teóricamente indefinida y prácticamente

insoslayable. Jamás el ingenio humano concibió una idea que asegure más, de modo efectivo, la

comunicación de bienes entre los hombres.

ASPECTO POLÍTICO DEL CRÉDITO

Y no se puede desconocer tampoco ,el aspecto´ político del problema. Un instrumento de tanta

importancia, que despliega tan fecundas y varias posibilidades, no puede ser ignorado por la política. El

control tlel crédito ha sido siempre un objetivo del poder, un puesto de dominio activo en la vida social,

una ´cumbre de mando y de gobierno. Allá donde hay una aspiración de prepotencia ,en la vida, sea dé

cualquier clase que fuere, se busca el dominio del crédito como uno de los procedimientos más directos

para conseguir el fin. Por eso, el crédito no puede estar a merced de aspiraciones incontroladas, ni se

puede realizar su aplicación dé manera tiránica, ni debe, por lo tanto, adoptar el Estado una cómoda

posición de indiferencia/frente a problema.tan incitante^

.El Estado no puede inhibirse ante el •problema del crédito, si ,.quiere: -seguir de cerca el

desenvolvimiento de la vida .´económica del país, ni puede tampoco renunciar a la utilización, del medio

más eñcaz, que existe para la forja del bienestar social, porque sería´tarito como convertir.en una

entelequia el bien común, quedes, en definitiva, el objeto al que ordena toda su actividad. Nuestros

postulados ´condenan por igual la) .absorción de-la iniciativa privada por el;Estado, según pretenden las

fórmulas socialistas—máxime estando influidas por un espíritu de odio y de re-. vancha—, así como la

mera mecanización o arbitraje, del cruce "fie intereses, conforme, propugnan todavía algunos hombres

resabiados por los viejos modos del capitalismo, individualista. .

Nosotros no queremos ni suprimir la ini-jciativa privada, ni_ dejarla ´desintegrada, Lo que pretendemos

es ordenar, el más jus-,to. empleo y distribución del crédito público, .como postula el apartado, XII de los

.Principios Fundamentales dsl. Movimiento: elevar al´rango, de garantía los valores hu-manos de

honorabilidad,- confianza, competencia y laboriosidad, de que habla la declaración IX del Fuero del

Trabajo, y .extender, en principio, bajo la tutela, del Estado,. á todos los españoles el beneficio ,tíel

crédito, para que oriente y estimule a todos aquellos sectoi-es de la producción que deben ser fecundados

por él, como recientemente .aseveró nuestro Caudillo,

, LA BANCA

En la entraña del crédito está la Banca. 351 crédito necesita-: que los bienes, productos y servicios de que

ha de disponer, es-´tén concentrados en depósitos, y esto se realiza merced a las instituciones banca-rias,

Gracias ala Banca, el ahorro puede adquirir la función habitual de crédito. . . Los´ Bancos nacen

reclamados por los unas altos procesos, y necesidades de la estructura económica moderna. No son un

artilugio creado por el capitalismo para fines dé explotación y de prepotencia. Frente´ a´ la institución

bancaria, son mala • cosa las actitudes., de,resentimiento o revancha de los demagogos, el pesimismo de

los que se entristecen ante el dinero, porque ío desean, o los "slogans" .políticos nacidos de la táctica ide

grupo o de partido. , Habrían de ponerse en marcha todas es-"" tas fuerzas • negativas -pftra provocar .la.

destrucción de unas instituciones bancarias concretas, y habrían incluso.de aniquilar su existencia, y no

podrían suprimir su función, porque es vital para-la economía. A la larga o a. la corta, terminarían por

inventar otras organizaciones que las sustituyesen de mala manera. • para los hombres afirmativos y

creadores, - la institución bancaria es un. fenómeno natural y positivo de la economía moderna, cuya ´ alta

función está exigi-fia de, modo instrumental por el progreso i económico.

pero es >jué¡´ además, y con independencia "dé las finalidades económicas que la Banca /cumple,´

también -aquí entran en, juegci consideraciones de orden social, e inclu.so.de .orden, político.

LA FUNCIÓN BANCARIA NO ES PURAMENTE ´MATERIALISTA

La función. bancaria ti´ene; que dibuiar-88 como una acción institucional económica, pero no puramente´

materialista. Sirve al desarrollo material, p.ero rio pue-> de amortiguar, apagar o trastocar la conciencia

de la jerarquía de. .valores^-para tomar una frase de la Encíclica "Máter et Magistra".

En eí orden social, aparte- de otras finalidades a las que ya !hice mención al hablar del´crédito, la

institución banca-ria debe, cumplir la importante .misión de seleccionar aptitudes.´• Los Bancos cuentan

cori eficaces- instrumentos de investigación de la capacidad crediticia; constituyen auténticos -tribunales

do la solvencia- analizan el espíritu de empresa, el afán de perfección que se manifiesta casi siempre en el

trabajo y en. la buena administración; crean lo que pudiera lia» maree la dinámica eje los má$, capaces

-que viene a colocar a los mejores en la posibilidad de tomar las riendas der futuro, prestando, de este

modo, un gran servicio al progreso social. ¡ En- e] orden á la buena administración de la economía, la.

Banca Ka de prestar, asimismo, el inapreciable • servicio de prospección del\ porvenir. La Banca sabe

leer, en lo mejor de su historia y en las en-´señanzas ,de sus propios fracasos, ..que la dimensión financiera

es la basé sobre la qu& debe establecerse .la decisión dé cualquier, problema económico concreto.

Cualquier otra posición sería ciega o irrespon-gablé. Al hacer comprender- a todos. cuantos intervienen

en la vida económica la necesidad de condicionar su actividad a sus posibilidades crediticias, la´ Banca

cumple una auténtica función de magisterio y presta a la economía las garantías ; de seguridad y eficacia,

indispensables para xm sólido desenvolvimiento.

•I1A- BANCA REGENTA DE HECHO UN. !- IMPORTANTE PODERIO

.Pero es que, además, la Banca regenta de hecho ,un importante poderío. Al comprometer sus grandes

posibilidades en determinadas empresas, se convierte en organización dé Organizaciones. Al servir de

arbitro entré el, dinero y los proyectos, trueca la propiedad pasiva en propiedad activa, y ejerce sobré

ambas un dominio eminente. ,Pero esta . importante : misión, este poder que la Banca ejerce como orga-

nización de .organizaciones-, para que no se desvía, para, que. no se cometan auténticas malversaciones

sociales, tiene que estar presidido por la idea de servicio. No es .exagerado afirmaf que, desde este punto

Se vista, la Banca es un servicio público, real y efectivo, que tiene, ique debe tener como tal:, la

subordinación a finalidades superiores.

No deben ¡ser los Bancos unos almacenes, de dinero sin espíritu ni afán constructivo, capaces tan sólo de

amontonar bienes improductivos.» Han´ de ser´ organismos vivos, atentos a captar las" necesidades de

todo orden del país,/ y´ a procurar su satisfacción,, pan de vivir- con. gran intensidad . toda, suerte de

preocupaciones generales; entre otras- razones porque su. mecanismo .de defensa contra la incertidumbre

consiste, principalmente, en eso: .en atender aquellos servicios que se señalen como meta deseada o

deseable por ía mayor y mejor parte de los ciudadanos. El incremento de la producción y, en generáis de

la vitalidad económica, la .extensión de los bienes sociales, el acceso´ de la mayor,.parte de la

población>a los bienes superiores, son temas que.interesan tanto al banquero responsable como al

político, porque le son comunes. >

Y común tiene que,:ser ]a tarea a que ,esta ley, nos incitadla 4e montar uní buen sistema crediticio donde

los hombres de la Banca puedan sentirse fácilmente solidarizados con el: bienestar general; ´donde existan

unas reglas que encaucen, en este sentido, toda la actividad, interna y externa; donde la -interconexión de

actos y de acciones individuales formen un auténtico clima social que declare inoficiosas, las

deformaciones de conciencia y apoye los, dictados de la buena fe. Podéis tener la seguridad^ de qué este

es él propósito latente de ¡a Ley; la más noble de sus aspiraciones, el primero de sus objetivos.

LOS BANQUEROS

En la entraña del problema de la Banca están los banqueros:

Ni la ordenación del crédito, con toda su complicada dinámica, ni la instrumentación de la. Banca, con

todo su juego institucional serían nada si rio fuese por el hombre que asume la función o crea las

organizaciones; y, en definitiva, las gobierna y endereza.--hacia fines libremente pensados,

Él banquero es un profesional, de la economia del crédito; es esencialmente, el hombre que administra

.los ,,recursos.creadores de producto social, y es, "asimismoj el custodio ^ garante :de: ese depósito- de

bienes disponibles que llegan a su organización.

La difícil profesión • bancaria es el punto de convergencia de fuertes exigencias sociales, tíe; intensas

´presiones de. intereses, de .acervas´ actitudes, críticas. El banquero es, por. las características de su

funcion, un hombre inmerso en la - más amplia y´compleja, esfera de .intereses económicos, sociales y

políticos.´Es una figura que1 debemos .definir reciamente, con rasgos nobles, trazados fuertemente por

elevadas y ^eficaces tareas.

El banquero rio puede,ser la figura contrahecha ,que ha querido circular el re-´ sentimiento de los

demagogos;, no sirve para nuestra consideración la estampa del hombre listo, puro producto de la astucia

económica.-que se ha colocado en el canal central del - movimiento de la riqueza, para enriquecerse, a sí

mismo mediante una serie de malabarismos y artimañas formalistas. Este juicio negativo ha: podido ser

formulado en una malévola rebusca de: ciertos casos ´-aislados; pero si somos sinceros, hemos de

reconocer, que : no ha sido así el banquerb cuya figura han pías* mado con incitante expresividad los -

mejores hombr.es de la Banca española..:.:~ Ni tampoco :puede ser el tipo de hombre que reclama de

mo´do exigente el" proyecto de ley que ahora os presentamos.

EL BANQUERO ES UN HOMBRE. RESPONSABLE

: Para ?las exigencias de nuestra ley, el banquero es un hombre responsable, que debe sentirse

solidarizado con el bien común. Ha de realizar .una máxima productividad porque .,es : arbitro en el

empleo de los recursosl crea posibilidades de acción, encauza finalidades, prende la chispa tangencial en

que -el capital, el pensamiento y el trabajo se funden en un único proceso productor. Es un hombre en el

que´han de integrarse la competencia profesional, las cualidades del negociante experimentado en el

conocimiento denlos resortes \ humanos, la seriedad del quV tiene, que ser,, por su profesión, .mediador

de intereses .contrapuestos, y la~ serenidad, del que ha de arbitrar esta pugna con importantes decisiones.

Es consejero e impulsor de hombres, que orienta y apoya la genialidad creadora de los más capaces; es

hombre que ha de tener un noble temple humano; que ha de practicar una alta servidumbre social, la de

vincular su interés privado al interés general; que sirve a la solidaridad social como objetivo de su acción"

crediticia, proporcionando ´los recursos necesarios para salvar las dificultades ocasionadas por las

contingencias económicas y por los perjuicios críticos; es hombre que ha de buscar la justicia social como

norma inmediaAa de acción; que, junto a la buena, te que estimula y apoya, ha de tener la sagacidad que

descubre móviles, objetivos y solvencias, y la firmeza que ampara los proyecte mpositivos y rechaza las

intenciones de mala ley.

Él banquero, tal como lo describo, es un hombre imprescindible para el país, el país necesita de-estos

hombres capaces. Su capacidad podrá suplir las deficiencias institucionales en el período de su reajuste;

su inteligencia servirá para que se-plasmen del modo más adecuado a Irrealidad, las bases jurídicas que

ahora se establecen como más ajptas para laa nuevas etapas de nuestra economía. Son hombres claves

para jel desarrollo nacional, para alinear al país en el complejo de la economía mundial, y para ponernos

en condiciones de seguir en el camino exigido por las actuales circunstancias.

LOS BANQUEROS TIENEN EL DEBER DE SER, EJEMPLARES

El banquero tiene que ser una dignidad social sana y fuerte. Ha de sentirse apoyado por el más hondo

.¡sentimiento del país, en el que todos en general, y los gobernantes en particular, tenemos el deber de

crear un clima donde rijan, por su activa disposición, los mejores valores cristianos. Los hombres qué

ocupen estos puestos en la vida económica, precisamente por ser tan relevantes, tienen el deber especial.

de ser ejemplares. La-sociedad puede y debe exigirles una conducta que responda a la alta misión que se

les confia. Pero ellos, en justa correspondencia, tienen también el derecho a exigir el respeto de todos los

ciudadanos/Necesitamos que el prestigio envuelva y proteja a esas auténticas rectorías sociales, si

queremos qué el pueblo reconozca, no sólo lo que ellos sean, sino también las ideas que ellos presuponen,

y todas las vigencias sociales que ellos representan.

OPORTUNIDAD DE LA LEY

Ante todo, al hablar del Proyecto de Ley, quiero destacar, como primera de sus características, la

oportunidad.

Como os decía en mi discurso de diciembre pasado, "tras él proceso estabilizador ha llegado la hora del

despegue de la economía española", y como se afirma en la exposición dé motivos del Proyecto, "la

puesta en práctica de un futuro próximo de un Plan general de.Desarrollo, exige un previo examen de los

instrumentos de que se dispone para acometer con éxito ^esa transcendental tarea". "Las instituciones de

carácter económico requieren, ´además, una periódica revisión para mantenerlas ajustadas a las

necesidades que han de atender o a la coyuntura con que han de enfrentarse.

.

IJná serie de circunstancias propicias custodia el Proyecto y´.garantiza su buena ejecución. Son, entre

Otras, .el equilibrio y saneamiento del Presupuesto del Estado, la estabilización de la moneda, la,

liberación del •comerció, la amplia posibilidad de una economía montada sobre el principio de mercado,

la existencia de un sistema tributario eficaz y elástico, la promoción de hombrees capacitados para la tarea

que.se les encomiende, el vigor de unía autoridad capaz de orientar el bien social.

Pensad, por último, que la ley de 17 de mayo de 1958, por la que se publicaron los principios del

Movimiento, contiene; un mandato- imperativo sobre la ordenación del crédito y encontraréis´ justificada

la presentación de .esta´ ley.

NECESIDAD DE LLENAR VACÍOS INSTITUCIONALES, LEGALES Y PRÁCTICOS

Una de las ~ primeras finalidades que quiere cumplir la ley es precisamente la de llenar los vacíos

institucionales, legales y prácticos que presenta la ordenación del crédito.

•En el orden institucional basta con decir que no existen todavía eti nuestro sistema los tipos .modernos

de sociedades.de cartera, "investiment trusts", corporaciones financieras y demás órganos de financiación,

que tan decisiva importancia tienen en otros países. Baste con saber, a este respecto, que hasta la

promulgación de la ley de 26 de diciembre de 1958 no existía ninguna institución que se ocupase dé la

ordenación del crédito a medio y largo plazo,- y se comprenderá cüári profundo era el vacío institucional

.que. existía en esta materia.

,

Eri el orden legal se presentan asimismo importantes lagunas respecto al. crédito. Recordemos las

disposiciones que fue preciso dictar sobre ampliación ;deí plazo de noventa días establecido por el Código

de Comercio, y destaquemos como nota más importante la inexistencia de un estatuto legal para los

Bancos industriales o de negocios, que son, lógicamente, los que en las actuales circunstancias merecen

nuestra atención de modo prefei-ente.

En el orden práctico, aparte de los problemas que planteaba la prefinanciación de las grandes empresas, se

observaba un claro vacio en la ordenación de las venias & plazos y, especialmente, en la financiación1 de

las empresas médias^y pequeñas, > que constituyen uno dé los mejores .potenciales humanos de la

economía del país.

Todos estos problemas y otros—?a los que no. me refiero ¡para no dar a está exposición un tono

farragoso—han sido objeto de medidas oportunas, con las que se ha iniciado la corrección del sistema.

BE IMPONE UNA ORDENACIÓN DEL SISTEMA

Pero es que la ley, además de llenar vacíos, viene a establecer una ordenación. Este -es, quizá, el punto

más aníiorfcante por su significado cualitativo,,el que tiene más sentido del futuro =uó;r sa alcance or-

gánico, el que más enlazar con las consideraciones que os he expuesto en la primera parte-de mi discurso.

La ley pretende armonizar´dos ideas, a veces presentadas como contrapuestas, que son como el cauce del

gran cañar por el que debe discurrir la economía: la línea del equilibrio y la del impulso. . ,

De \in lado, es preciso crear un centro ordenador de ja financiación exigida por el desarrollo económico

del país para que le facilite los medios que resulten indispensables, para que le comunique el impulso que

toda actividad ¿rediticia lleva consi-sigo. Este Centro es el Instituto de Crédito a Medio y Largo Plazo,

que el Proyecto de ley establece sobre- la base de" la feliz experiencia conseguida por el actual Comité

del mismo nombre.

Pero, de o^ro ladcv: es preciso asegurar que el impulso económico no sobrepasará los limites de la

expansión permitida en´ cada momento por la economía; hay que garantizar la.estabilización conseguida,

hay/ que cuidar constantemente.rque se mantenga el??equilibrio. ,.£1"organismo al que

se confía esta delicada ^misión fes el Banco de España, que pasa, por este motivo, a ser nacionalizado, ya

que ¡sería un tanto incongruente que condicionásemos el ejercicio de una función tan directamente

vinculada al bien común^ a la defensa de toda esa v gama de intereses particulares que tiene el:deber ,de

proteger el capital privado, a través de una ¡política de dividendos.

Para que la gestión de estos dos importantes organismos—Banco vLe España e Instituto de Crédito—sea

ordenadora, es preciso que sé ejerza te, necesaria discipli-, na en relación con las organizaciones que

tienen subordinadas, y así el Banco de España mantendrá directamente la vigilancia de la Banca Privada,

y el Instituto de Crédito a Medio y Largo Plazo, la de la Banca Oficial, en la medida que "resulte

necesaria para servir dé nexo entre las directrices marcadas por el Gobierno y las aplicaciones concretas

del crédito que instrumenten los distintos Bancos o servicios, ya sean particulares tí oficiales.

Como sabéis, la coordinación entre estas dos instituciones se establece da un modo sensible y personal, al

confiar su jefatura a un cargo conjunto, cue ostentará, además "de la gobernación del Banco de España y

de la presidencia del Instituto de Crédito a -Medio y Largo Plazo, la del organismo rector de las Cajas de

Ahorro,- que vienen a someterse a la misma disciplina, para dar asi á la ordenación el mas riguroso

alcance uni-tariq.

NACIONALIZACIÓN DE LA BANCA OFICIAL

Otras de las finalidades que . persigue el proyecto es la congruencia entre el orden práctico y el orden

lógico. No podríamos realizar ninguna política congruente si tuviésemos que responder, a una segie de

exigencias antitéticas que la frenasen o la desviasen. Me refiero con´ crétamente´ a la necesidad en "que

nos encontrábamos de abordtar, en relación con la Banca oficial, el problema dé las nacionalizaciones.

.No es • lógico >que organizaciones que/miran directamente al interés general deban atender, al mismo

tiempo, á la defensa-de intereses privados.

Circunstancias ya superadas pudieran aconsejar, en su día,, la organización mixta, cuya reforma se hace

ahora posible habida cuenta de que entonc.es cada uno de estos organismos tenía su mercado de capitales

propio, y el Estado, por otro lado, no podía procurarles: los recursos necesarios para su funcionamiento;

pero las circunstancias han cambiado radicalmente, la afectación del ahorro llamado institucional a la

política de crédito del sector público, y Ja evolución experimentada en el mercado privado de capitales,

han sido la causa de que los Bancos oficiales se queden ya sin mercado propio y de que sea ahora

precisamente el Estado, mediante sus emisiones especiales el único que puede proporcionarles los impor-

tantes recursos que han de administrar, .si queremos que el desarrollo económico pro-níovido por estas

instituciones alcancé él ritmo apetecido. Si no lo hiciésemos así, no servir;íámíiis al interés general, y de-

jaríamos a las propias organizacié´nes que ahora, reformamos, en una situación de anacronismo, -

incongruencia y desfallecímiento,

COMPETENCIA DE LA BANCA PRIVADA

Otra de las finalidades que persi.cae el proyecto es la de establecer sobre sólidas bases la competencia de

la Banca privada y, como consecuencia necesaria, la de la oficial. No cabe duda de que conforme a

nuestra doctrina, proclamada de una manera resuelta por los principios del Movimiento, por^Tel Fuero

del Trabajo v por el Fuero de los Españoles, la iniciativa privada -ocupa una posición preeminente en el

desenvolvimiento económico De estas dos grandes líneas de actuación •, la del Estado y la de los

particulares, sobre las que montamos nuestro dispositivo, la que figura en vanguardia es la de la Banca

privada. /

Si la Banca privada pudjeya cumplir y cumpliese -G&lnseM íoftas las exigencias presentadas por una

perfecta y exhaustiva política crediticia, no tendríamos ne-, césidad de, conservar , ningún Banco oficial,

con la sola excepción del Banco de España, que aparte de su misión ordenadora y de .disciplina de Ja

Banca privada, cumple una función dé Orden monetario esencial, y por 10 tanto indispensable. Lo que

sucede es que hay una serie de» atenciones que no deben ser cubiertas por la Banca privada, ya que no

puede ser com-: pelida a que sufra perjuicios injustos, ´o a que arrostre temerariamente el peligro de una

imprudente inmovilización. –

Todas las finalidades, a que atiende la Banca oficial, como viviendas, construcción naval, préstamos

hipotecarios y a Corpo--, raciones Locales, o a la agricultura, etcétera, están en este caso. La Banca ofi-

cial, viene, en una segunda linea, a suplir las rezanobles deficiencias de la Banca privada.

.Conviene ´observar a este respecto, qué la Banca oficial no está al servicio de las entidades

públicas, sino de los particulares.´ Los préstamos que concede van destinados a empresas privadas. Y, no

esca-´ para a vuestra .perspicacia la observación de que a través de, estas-facilidades se; amplía el campo

de aplicación • del • crédito, en-beneficio indirecto de la propia; Banca -privada, que se aprovecha,

asimis-f mo, del efecto difuso de la riqueza oreada. , La! Banca oficial es; -además, el medio ´ nías

apropiado para.que la acción del Gobierno penetre directamente en la intrin-, cada red de las relaciones

económicas, infundiéndole sus inspiraciones, penetrán-d-cla de´ sentido progresivo, y abriendo el

horizonte del c´rédito en la misma medida en"que la,´ política amplíe los objetivos de la /justicia social.

ÍA. LEY RESPONDE A UN AUTENTICO SENTIDO NACIONAL

Por último, no quisiera dejar de hablar del, proyecto de´ley sin referirme al procdimiento seguido en su

elaboración, porque1 refleja la gran capacidad de diálogo que existe dentro de nuestro régimen.

La experiencia que hemos hecho en este caso lo confirma, al igual que la,anterior, consulta que

hubimos de plantear -con ocasión del Plan de Estabilización,

Como sabéis,, el Gobierno redactó un Memorandum sobre el problema del crédito y de la Banca, que

sometió a la consideración de los organismos más calificados en la materia. Fueron éstos, el Banco de;

España, el Consejo Superior Bancario, la-Organización Sindical, el Instituto- de Es-, tudios Políticos, el

Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación la Confederación Española de las

Cajas dé Ahorro y, en ultimo término, el Consejo de Economía Nacional.

• Dentro de cada uno de esos organismos, tuvieron la, oportunidad de intervenir, e , intervinieron de

hecho, las- personas más calificadas de la vida .nacional, no sólo en :el ámbito de la Banca; sino también

de la i economía, e incluso del trabajo. El Proyecto´ os llega,, por lo tanto, rodeado de una i serie de-

opiniones,´ que ,uha vez conjuntadas significan; a mi juicio, de modo indiscutible, un auténtico sentir

nacional.

, Y tenía que ser así, si queríamos hacer una* obra política constructiva. Un proyecto .¡de-tanto alcance

debía ser elaoorado sQi>r-& la base de una colaboración directa yr.responsable, que´ aportase á la idea

inicial del,,Gobierno. toda" suerte de juicios y perfiles/todas las. apreciaciones particulares ;dél problema,

aunque, respondiese a Un interes de grupo o_´de:.sector, siempre, claro-: está, que estuviesen de acuerdo

con los principios, con las directrices y con la ad-vertencia de circunstancias que constituían lámbase del

planteamiento. Había que.-for-mar un auténtico-ambiente nacional, sus-citar la comprensión del

problema, apreciar ´con altura y competencia´."la síbuación económica .general,´ry .estimar´ con • juicio

•certero las solucione,¿,,-Yíeífto quet >?ste propósito, lo conseguim|s):|^^^^enté.

´ LA EJECUCIÓN DE LA LEY TAMBIEN PRESENTA PROBLEMAS

En la .primera parte de mi discurso; he planteado los problemas previos.a la .pre-.-sentación del

Proyecto de ley. La intención era bjp clara; desmontar, ´camp °9

dije, los prejuicios que existen*, en torno a esas palabras´ tan cargadas de susceptibilidad, como son el

crédito, la Banca y el banquero. Advertí de´ antemano cuál es .la valoración que nosotros damos a esos

con-1 ceptos. Evité que, al mencionarlos, se pu--dieran tomar en sentido peyorativo.

Aclarada esta posición, he procurado, en la segunda parte, trazar de una manera, sencilla los puntos

cardinales de la ley para convenceros de su oportunidad, de su necesidad y de su congruencia. Queda

ahora la tercera parte de esta exposición,-en la que quiero tratar de los problemas concernientes a la

ejecución de ,1a ley.

LA REFORMA DEB´E REALIZARSE ESCAONADAMENTE Y CON PRUDENCIA

Quizá el primer problema que plantea. la ley, en orden a su ejecución, es el Relativo al tiempo que

vamos a necesitar para su desarrollo.

La exposición de motivos de la misma dice en el último de sus párrafos, lo siguiente: "La reforma de un

mecanismo tan sensible y de tan amplias repercusiones sociales debe realizarse escalonadamente, y con

prudencia. No´ sólo por la especial naturaleza • del sjstema bancario, sino también por la necesidad ,de

acomodar las .medidas que al ,efecto se adopten con las ´de todos los sectores de la economía que son

complementarios".

Bien vale la pena que dediquemos a este punto´alguna´consideración. En todo procesó sé>~paf;te´de una

realidad. Allí están´ no sólo´ los supuestos1 y antecedentes necesarios pafa ´ la realización que se in-

tenta, sino también otros factores ¡disconformes o contrarios al fin perseguido. Yo creo, sinceramente,

que el éxito eficaz se logra Con un planteamiento evolutivo, no revolucionario. La carga emotiva y dina-.

mica que envuelve la palabra revolución, ha de entenderse no como gritería destructora, inerme

é.inconstante para construir,/ sino como decisión tesonera de implantár unos valores y unos principios, e

incorporarlos efectivamente a la vida real. Por otro lado, debemos otorgar a la palabra revolución un

significado equivalente a supresión ´de´ situaciones, factores ó circunstancias disconformes, más o menos

duraderas, pero sólo mantenidas /orí virtud del ástencionismo efectivo de Jos que injuician o critican, o de

Ja inercia transigente e ineficaz de:las mejores fuerzas sociales.

Los nuevos objetivos, la implantación de valores y principios, y la supresión de anomalías retardatarias o

perjudiciales, sólo se logran bajo dos condiciones; actuando en el tiempo conforme a exigencias creadoras

que eviten los perjuicios del desequilibrio económico, y conjugando la actuación de los factores reales, de

forma. que no se destruyan mientras no sea posible sustituirlos por algo mejor. De ahí que las realización

práctica, tal cómoda pide la naturaleza de las Cosas y la exifte la eficacia, iia de ser evolutiva. Este ha

sido hasta nuestros días, y en nuestro actual proceso imparable de reforma nacional, el sentido que hemos

atribuido a nuestro desarrollo en todos los´órdenes, institucional, económico, social e. incluso, espiritual.

Revolución instauradora; evolución revolucionaria, si se la quiere llamar así, afirmativa y creadora,

firmemente defendida del riesgo de ser desvirtuada, y activamente abierta a la conquista de sus cristianos

objetivos. Y así es´ como hemos de obrar en esté.caso.

UNA SERIE DE PRINCIPIOS SOCIALES H A DE INSPIRAR SU DESARROLLO

El segundo ´problema qué quiero" plantear en orden a la ejecución de la ley, es de más trascendencia. Se

refiere al espíritu con que vamos a aplicarla, a las ideas que se van a tener en cuenta, a los criterios que

han de determinar y presidir su ejecución concreta, o lo que es lo mismo, a los principios que han de

inápirar ñu desarrollo.

/

Reiteradamente he afirmado en anteriores discursos ja gran perogrullada de que no es posible encontrar

solución perfecta a los problemas sociales sin que estén resucites los problemas económicos, que han cíe

procurar los medios necesarios. Pero también he dicho, volviendo la oración por pasiva, lo contrapuesto:

que no es posible, en nuestras actuales circunstancias, resolver los problemas económicos sin atacar con-

juntamente Jos problemas sociales: que no se puede, ni siquiera a efectos dialécticos, aceptar el

planteamiento de que basta con producir más. porque, aunque a algunos tes parezca paradójico, ya no

resulta posible el progreso económico s´»n tener en cuenta los postulados de la justicia social. No cabe

desconocer las exigencias sociales en un mundo que ha tomado conciencia clara de sus derechos y de Sus

posibilidades» de mejora. La irritante situación que producen la injusticia ,o el retraso en los avances

sociales, os decía en un discurso anterior, levanta obstáculos tan graves al avance económico, que obliga a

los hombres, desgobierno a encontrar formulaciones sociales, al´mismo tiempo que perfilan frías o

calculadas resoluciones de índole económica. Por el contrario, como afirmaba Pío XI en sU Encíclica

contra el comunismo, el cumplimiento de los deberes ´de la justicia social ten-? drá. como fruto una

intensa actividad dé la vida económica! desarrollada en la tranquilidad ´y en el orden.

LAS "LEYES FUNDAMENTALES DETERMINAN LA POSICIÓN DOCTRINAL

Nuestra posición doctrinal, como -sabéis, está recogida en las Leyes Fundamentales: el Fuero del Trabajo,

el Fuero de los Españoles y la Ley Fundamental de los Principios del Movimiento, que son las que se

ocunan de esta materia. ´ El Fuero del Trabajo dedica al capital, el crédito, la producción y la propiedad,

sus declaraciones VIII, IX, XI y XII, aparte de unas frases muy enjundiosas de su exposición de motivos,

• en las que afirma rotundamente la voluntad de acudir al plano de lo social, para poner la riqueza aL

servicio del pueblo español. El Fuero de los Españoles reitera los mismos prin-eipios. en los artículos 26,

30 y 31. Y, por último, la Ley Fundamental de los Principios del Movimiento confirma los pro-

nunciamientos de las leyes anterior en sus apartados X, XI y XII.

A mi juicio, y tratando de hacer una síntesis, todas estas disposiciones fundamentales vienen a definir,

como rectores de la economía, cinco principios generales de naturaleza social: El principio de solidaridad

entre todos los españoles. El de igualdad de. oportunidades respecto a todas las formas de propiedad

ligadas vitalmente a la persona humana, como dice el Fuero del Trabajo. El principio de libre, iniciativa,

fundamento de la actividad económica, que deberá ser estimulada, en- carnada y en su caso suplida por la

acción del Estado, según. frase .´da, la ley de Principios del Movimiento. El principio de subsidiariedad,

que marca esta posición dé suplencia. Y como cifra y resumen de todos ellos, el principio del bien

común, al que hay constantes apelaciones.

Todos estos principios se refieren a la economía; pero es evidente que no podemos soslayarlos al regular

el crédito, por-,t}ite el crédito es como la sangre del .organismo económico, su condición vital. De nada

valdrían todas esas declaraciones so-bre-la-producción, el capital y la propiedad y la libre iniciativa

privada, si.no las recogiésemos como propias de la política crediticia. Serían a lo sumo apelaciones

formales, normas vacías, que sólo seryirían con sus pretenciosas definiciones - para colocarnos en un caso

de flagrante hipocresía.

PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD

El /principio de solidaridad, constitutivo de todo nuestro sistema, significa la comunicación que debe

existir entre todas las fuentes de recursos, ya sean la Banda privada, la Banca oficial, las- Cajas de Ahorro

v o cualquier otro organismo con capacidad crediticia, a fin de que ´se puedan, hacer, en cada momento,

mediante los oportunos depósitos , o controles, las transferencias . que sean indispensables, para

responder a las necesidades de la economía nacional, evitando la existencia de recursos ; ociosos q el uso

inadecuado de los recursos excesivos. Hacen referencia al mismo las bases primera, segunda en su

apartado é) y tercera en su apartado e). Todas ellas, debidamente conjuntadas, establecen la^ trama

disciplinar que asegura la utilización de-los recursos disponibles hasta donde sea exigida por las

necesidades del país. ..

.

PRINCIPIÓ DE IGUALDAD DE-OPORTUNIDADES

El principio de igualdad de oportunidades es recogido en la ley para.extender el campo de su aplicación,

principalmente. en beneficio de´ las personas modestas y de las formas modestas de organización eco-

nómica,´ como pueden ser el artesanado y la pequeña, propiedad agrícola, comercial o industrial. La base

quinta, en su -apartado b), está consagrada a articular este principio.

PRINCIPIO DE LIBRE INICIATIVA

El principio. de la libre iniciativa .tiene manifestación positiva en la base sexta, apartado a), pero no

solamente se limita la ley • a reconocerlo, sino que: asimismo establece las necesarias cautelas-para que

íio sea desvirtuado, concediendo a las empresas la garantía ´de. que la influencia dé la Banca sobre sus

negocios no habrá dé ir más allá de lo que ellas mismas pretendan o de lo que se derive de la más estricta

vigilancia de los intenses que el Banco tenga comprometidos. Hay sobre este punto una serie de normas

concretas «n los apartados d) y é) de la base sexta de la ley.

PRINCIPIO D.E SUBSIDIARIEDAD ´

El principio de subsidiariedad, o de acción supletoria,del Estado, tiene su aplicacion práctica .en la

posición prevalerte en que colocamos a la Banca privada respecto de la oficial, y-que conforme os expuse

al hablar de los puntos cardinales d€ la ley, el ,eje del dispositivo que hemos mentado para la acción

conjunta de la iniciativa privada, por un lado, y de la ordenación pública, por otro. Las bases segunda y

cuarta parten de este supuesto.

PRINCIPIÓ DEL BIEN COMÚN

Por último, el principio del bien común, que responde a la idea de la Banca como servicio, es definido en

la base primera y tiene una aplicación concreta en la base séptima,.donde de.una manera terminante se

dice que se evitará la excesiva prolife-´ ración de sucursales y agencias bancarias y. se abrirán, por el

contrario, estableei- mientes donde fuere preciso para el servicio de .la economía nacional.

Todos esos principios son esencialmente sociales. Su.raíz no está,en la pura libertad económica, ni mucho

menos en el espíritu de lucro que es sustancial para el planteamiento económico de una empresa. Los

principios de- solidaridad, los de igualdad de oportunidades, los de siípletoriedad, los de libre iniciativa,

los de servicio al bien .común, fueron en .un principio extraños´á la economía. Pero hoy día la economía

los asimila, porque se han revelado corno eficaces. Su vigencia, en la vida práctica, resulta más

convincente, a causa del efecto difusor que provocan, del .dinamismo q\ie crean y de la paz que suscitan,

que aquel. Juego directo ds las fuerzas económicas en torno a la idea exclusiva del interés inmediato y

materialista.

EL GRAN TRIUNFO DE NUESTRA DOCTRINA

Este es el gran triunfo de nuestra dos-trina: el habar armonizado los principios sociales con los

económicos, de forma que no se destruyan´, sino que se confundan y se beneficien recíprocamente en su

con-.junción. El fraber logrado que al unirse el aspecto´, estrictamente económico, con el aspecto social,

los problemas dejen de ser abstractos y descarnados y ss conviertan en humanos; éste ves también, el

sentido dé´la medida que´debemos poner a nuestras ilusiones políticas sobre esta punto, porque es inútil,

contraproducente y dé-molédor querer introducir en la vida de la economía principios o. fórmulas socia-

les: que todavía no merecen .ser calificados de eficientes y provechosos. Lo´demás es pura-inquietud, o, si

queréis, puro progresismo, deseol de madrugar pensando que así forzaremos el amanecer. ,

Cuidémonos de que tengan plena vigen1-cia estos principios sociales de recia, estirpe cristiana que

contienen nuestras leyes fundamentales. Vamos a llevarlos a .la práctica, de un modo prudente y efectivo,

y habremos profundizado muy hondo en la fun-damentación de nuestro Régimen porque estamos en un

momento ciertamente creador; nos encontramos ante una gran oportunidad histórica. El mundo tiene que

salir-de la inoertidumbre en que se encuentra, hay qu« aprovechar el impulso motor que provocan por

reacción las amargas experiencias anteriores; hay que ser conscientes de que las teorías ´económicas y

financieras del siglo pasado presentían claros signos de relativismo´y regresión, qué no se salvan, ^que no

se solucionan, con Hieras´fórmulas de emergencia. Con la, mirada corta pegada´al pequeño horizonte de >

los :seií cleros sólo se logra hoy perderse en elí recoveco de los intereses parciales,, en la~s metas sin

gloria, en los callejones sin salida, pero con vuelta atrás en él ineficaz ¡ retorno sobre los xmlsmds>.

pasos, qué crea la desesperación y la fatiga • en el cuerpo social.

Estamos ea presencia de un momento auténticamente´ creador. ´ Los momentos1 creadores, Como os

decía en primer discurso ante estas Cortes, son momentos in-tegradores.

Nuestro Movimiento Nacional ha .venido a´esto, a,ser creador. Estos momentos Creadores, precisamente

por ser los decisivos, no pueden producirse sin despertar una cierta inquietud; pero no podemos, por ello,-

Itórmanecer inactivos. El inmovilismo que parece -propugnan ?.}gunos,.no conduce más que al suicidio

colectivo ..o. sil dominio de las fuerzas enemigas. Hay que colocar a la sociedad en trance de marcha, hay

que poner en vilo el alma. d« los que se dejan´ganar por el´ conformismo, hay que. luchar" contra

toda,clase de .egoísmos, que son, en definitiva, los que embotan la inteligencia y detienen la Voluntad de

acción; hajf que enfrentar a la sociedad con los imperativos de la justicia social,, hay que demostrar —

´Como os decía en. otro discurso—la fuer-. ea de las creencias que profesamos, y Ser lo que creemos,

porque, en´, definitiva, el. mundo sólo se salvará cuando se dé cuenta de que la crisis que padece es la del

espíritu,; causa de ese gran disolvente de obligaciones y responsabilidades´ qué es el materialismo.

Y nada más, señores, al presentaros «s´tá ley, creo h´atoer dado cuníplida satisfacción _al pensamiento.,de

nuestros .precursores, a la doctrina de la Iglesia y a los dictados del Caudillo."

Al terminar sil discurso, que duró exactamente cincuenta minutos,: el ministro de Hacienda fue

largamente aplaudido. Puesto a,.;yotáción el dictamen, queda aprobado por "unanimidad.

La propiedad en las zonas regables

Si presidente Ae. Jas Cortes a´punció que se iba a leer el Proyecto de ley de la Comisión ´de Agricultura

por él qué se modifican varios artículos dé la ley de. 21 >§e abril de 1949 sobré Colonización y

Distribución ¡de la propiedad´ en las zonas regables´. ".

Sobre este proyecto defendió un voto particular el marqués de la Encomienda.

HABLA EL SEÑOR LAMO DE ESPINOSA

•Seguidamente se levantó´a-; contestarleel hombre de la Comisión, el Sr. Lamo Sé. Espinosa, que,

.además,´ defiende los denla; Proyectos de ley referentes a."La Ley.complementaria de Concentración

Parcelaria",, Explotaciones familiares" y "Fincas mejorables".´

ÍJice que las raaones aducidas, en la oposición/a los. proyectos de ley han1 sido orientadas´ en los

sentidos: el principio se libre iniciativa .privada y .la preponderancia de ´íijs factores económicos con-,

licionáfido lá-solución del problema agrario a obtener una . mayor productividad. La -agricultura ha ,;de

servir primordial-mente para la elevación del nivel de vida del .país, y la´, política agraria a los aspectos

económicos y sociales no cómo contrapuestos, sino formando ua todo armónico, medio de evitar la

colisión entre la. iniciativa particular: y la del- Estado. La acción ´estatal se halla, en, la ´ordenación y

.promoción: la privada, en la ejecución. A la1 vista Tde la realidad-—-añade—, y en,consonancia con, la

doctrina católica, la acción del,Estado es obligada en cuanto al plan de acción, dentro del cual-debe actuar

la iniciativa bajo el principio de igualdad de oportunidades. La creación dé explotaciones familiares1. está

justificada por razones de carácter económico, pues a medida que crece el nivel de´ vida se incrementa la

demanda de ártíc´ulos. alimenticios. Estos proyectos—continúa diciendo el Sr.! Lamo de Espinosa—

tienen :como finalidar modificar;la estructura de nuestras explotaciones agrarias teíidién-do a la

constitución de empresas familiares. Esta -doble\ finalidad es la deterr miñante de todo el conjunto de

normas que contiene. Él proyecto dé Concentración Parcelaria tiende a dar más agilidad al proceso de la

concentración y establece innovaciones en la inscripción registral de las fincas. La ley de Explotációnes

Familiares servirá para evitar la parcelación de fincas por debajo del límite suficiente para asegurar la

ocupación permanente de dos unidades de trabajo y la obtención de una renta que baste para mantener a

una familia. labradora. En cuanto, al de ´Zonas Regables, -tiene por Objeto simplificar la acción de lá

Administración y ampliar las posibilidades de obtener.tierras en exceso para poder asentar nuevos

colonos.

Terminó diciendo que los cuatro pror yeetos son una. confirmación de ios principios en que se ha venido

asentando nuestra´política agraria, dándola una auténtica continuidad. ´

Al terminar, ,el Sr. Lamo de Espinosa fue muy aplaudido.

Seguidamente, el´ presidente, D. Esteban Bilbao, levanto la sesión—eran las dos .de la tarde—para

reanudarla a las cinco . y media.

 

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