Autor: Tusell, Javier. 
   ¿Qué ha pasado en Francia?     
 
 Ya.    23/02/1978.  Páginas: 2. Párrafos: 9. 

¿QUE HA PASADO EN FRANCIA?

EL resultado de las elecciones francesas, sorprendente e inesperado para muchísimos, habrá de ser

objeto en su día de concienzudos estudian de sociología electoral, pero creo que es llegada, el momento,

desde una óptica española, de hacer algunas reflexiones sobre él. Nada de la que se produzca más allá de

los Pirineos nos es ajeno), especialmente cuando las referencias a la política francesa han sido

frecuentísimas en los medios políticos españoles durante las últimas semanas.

Se ha dicho con insistencia que ha sido la "traición" de los comunistas la causa fundamental de la derrota

de la izquierda, No creo que se pueda hacer este juicio, en mi opinión demasiado simplificador. La

realidad es, por el contrario, que la propia unión de la izquierda contenía los elementos suficientes contó

para producir la autodestrucción de su alternativa gubernamental.

En este sentido que parece verdaderamente reveladora la lectura de un librito de uno de los nuevos

filósofos franceses, Jean Marie Benoist, candidato giscardiano, confia el comunista Georpes Marcháis. Se

titula "Un programme singulier", y se refiere al común de toda la izquierda francesa, que a tantas y tan

ásperas discusiones ha dado lugar en el periodo inmediatamente anterior o las elecciones. Según Benoist,

en Francia, el Partido Comunista, y el Socialista se parecen, en sus intentos de unirse en un programa de

Gobierno, o esos viejos matrimonios con una larga familiaridad en el odio mutuo, que son, sin embargo,

incapaces de separarse por no se sabe qué razones, o a una pareja, de asistentes a una misma ceremonia

religiosa que la siguieran a través de misales diferentes.

Así es, en efecto. Los socialistas, sobre todo los de su ala más extrema, defienden un mito autogentionario

de escasa viabilidad. En cambio, para los comunistas el centralismo democrático y la planificación

constituyen dogmas inmutables que no son susceptibles de alteración. Los socialistas de la Europa

mediterránea dan a veces la sensación de haber olvidado la importancia de las instituciones democráticas

pero vinen y practican una democracía interna. Los comunistas pueden hablar de "democracia avanzada"

que vaya a producir tan sólo "transformaciones profundas", pero la realidad es que hace demasiado poco

tiempo que alababan a las democracias populares y que el clima interno de sus partidos dista mucho de

ser democrático. Para los socialistas, el programa común constituiría un catálogo de medidas de gobierno,

una vea ganadas las elecciones. Los Comunistas siempre lo concibieron como un procedimiento de lucha

capaz de llevarle a la hegemonía sobre toda la ízquierda. Marchais -dice Benoist -ha actuado respecto

del programa común como un novio que se casara con la secreta intención de llegar a la anulación de su

propio matrimonio por la no consumición.

EL resultado de estas formas tan contrapuestas de pensar no ha sido sino lo que en el sentido más

estricto podría

definirse romo "una quimera". "El elixir del programa común, panacea universal de los males de nuestra

sociedad, reposa sobre la alianza de elementos tan incompatibles que el resultado no puede ser sino un

animal fabuloso o monstruoso", dice Benvist. La izquierda ha pretendida hallar su mínimo común

múltiplo, pero en realidad lo que ha logrado ha sido tan sólo el máximo común divisor, polarizando

inútilimente la vida política francesa. De esta manera votar a la izquierda se convirtió a partir de un

determinado momento en una invitación a la aventura.

Y el pueblo francés se ha dado cuenta de ello y de que se jugaba mucha en estos comicios. Un sistema

electoral, en mi opinión desafortunado, ha hecho que durante veinte años las fuerzas dominantes en la

política francesa hayan sido las mínimas. Francia deseaba una renovación de su clase política, reformas

profundas y ser gobernada de otra manera. Pero el cambio que quería era moderado y progresivo, no

sustancial y brusco. La revista norteamericana "Time" recordaba no hace muchos días que el 89 por 100

de los franceses estaban satisfechos de su forma de vida y tan sólo algo más de un 20 por 100 deseaba un

cambio consistente en una transformación al estilo de vida de las socialdemocracias nórdicas,

siendo además prácticamente despreciable el número de quienes se pronunciaban por un régimen

comunista. El Partido Socialista francés ha capitalizado en su favor ese deseo de cambio, pero su propio

electorado, en una proporción de dos tercios, hubiera preferido un Gobierno sin los comunistas, aun en el

caso de una victoria común.

AL otro lado de los Pirineos ha sido el PSOE, por la propia voz de su responsable en política exterior,

quien ha mostrado mayor confianza en la victoria de la izquierda, hasta el extremo de no ver otro

problema tras ella que el de la posible subversión violenta de la derecha. Extremece pensar qué podría ser

de la política internacional española en manos de quien es capaz: de enunciar este tipo de juicios. Pero el

optimista socialista ha alcanzado también a los sectores más valiosos y responsables del partido. Entre

ellos a un diputado que por ello, nos debe un almuerzo al ministro de Educación y al autor de estas líneas.

En vez de previsiones, no sería mala cosa que procuráramos todos sacar de lo sucedido enseñanzas. Hoy,

por lo menos, cuatro que me parecen obvias, y de ellas, tres para la izquierda: la de que en un país

democrático en que hay un partido comunista fuerte la izquierda nunca gobierna; la de que si, los

socialistas cavan su propia fosa con sueños como la autogestión, y, en fin, la de que la unión de quienes, a

pesar del eurocomunismo, son sustancialmente incompatibles no conduce a ningún sitio. Y una enseñanza

más para el centro: la de que para vencer es imprescindible identificarse con los afanes de cambio de la

sociedad.

Creo yo que valdría la pena meditar estos puntos mucho más que dejarse llevar por explicaciones más

simples, como la de la "traición" comunista.

Javier TUSELL

 

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