Última sesión plenaria de la legislatura. 
 Fueron aprobadas las leyes de arrendamientos urbanos (trece votos en contra), reforma tributaria (seis votos en contra) y el estatuto de la publicidad  :   
 Pronunciaron discursos los señores Iturmendi, Navarro Rubio, Bilbao, Sánchez-Cortés y Díaz Ambrona. 
 ABC.    07/06/1964.  Página: 81-82. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

A B C. DOMINGO 7 DE JUNIO DE 1964, EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAO. 81.

^ULTIMA SESIÓN PLENARIA DE LA LEGISLATURA

FUERON APROBADAS LAS LEYES DE ARRENDAMIENTOS URBANOS (TRECE VOTOS EN

CONTRA), REFORMA TRIBUTARIA (SEIS VOTOS EN CONTRA) Y El ESTATUTO DE LA

PUBLICIDAD

Pronunciaron discursos los señores Iturmendi, Navarro Rubio, Bilbao, Sánchez-Cortés y Díaz

Ambrona

LA CÁMARA REFRENDO UN TOTAL DE CUARENTA DICTÁMENES Y TRES DECRETOS-

LEYES

La última sesión plenaria de la actual etapa legislativa de las Cortes comenzó a las once menos cuarto de

la mañana, bajo la presidencia del señor Bilbao Eguía, acompañado del vicepresidente, marqués de la

Valdavia, y secretarios de la Mesa. En el banco del Gobierno tomaron asiento los ministros de Hacienda,

señor Navarro Rubio; Justicia, señor Iturmendi; Ejército, teniente general Menéndez Tolosa; Aire,

teniente general Lacalle; Industria, señor López Bravo; Información y Turismo, señor Fraga Iribarne;

Trabajo, señor Romeo Gorría, y Vivienda, señor Martínez y Sánchez-Arjona.

El secretario, señor Romojaro, dio lectura a las comunicaciones de los procuradores que excusaron su

asistencia a la sesión y a las modificaciones introducidas últimamente en la lista de los mismos. Después,

con el ceremonial de costumbre, presetaron juramento, ante los Evangelios, don Julián Calero Escobar y

don Abilio Balboa.

Inmediatamente se entra en el orden del , día y el presidente anunció que el viernes se había publicado un

trascendental decreto-ley, que no figuraba en el orden del día, y que se refería a las tareas de las Cortes,

por lo cual rogaba que se procediera a su lectura, como así se hizo. Aprobada el acta, se procedió a la

lectura del dictamen sobre reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

DEFENSA DE LA LEY DE ARRENDAMIENTOS URBANOS

En nombre de la Comisión lo defiende el señor Díaz Ambrona, quien señaló las deliberaciones habidas en

la Comisión dé Justicia sobre dicho proyecto. Dice que fueron tan minuciosas como apasionadas,

inspiradas todas en el mayor bien social. Califica el proyecto de reforma parcial, que es la única posible

en los momentos actuales de la realidad española, consecuencia en tal materia de un sistema iniciado el

año 1920, de rigidez de los arrendamientos con prórroga forzosa y congelación de las rentas, que llevan

más de cuarenta años de antigüedad. Y, por otra parte, de la existencia de un déficit aproximado de un

millón de viviendas, más 100.000 anuales que requiere el crecimiento y las migraciones internas, y otras

60.000 por año, exigidas por el ritmo de renovación del patrimonio urbano, todo lo cual impide un

cambio radical y brusco del régimen anterior, obligando a que esta reforma sea parcial, pero con una

nueva orientación inspirada en las directrices políticas del Plan de Desarrollo.

Se inicia, pues, una prudente revisión de las normas que regulan los arrendamientos urbanos para darles

mayor flexibilidad. Trata de evitar los graves inconvenientes del sistema, muy especialmente la actual

discriminación social injusta a favor de los ocupantes. de viviendas con renta antigua, en perjuicio de los

sectores sociales jóvenes, toda vez que la misma gravedad tiene el mal que originaría la falta de

estabilidad del arrendatario urbano antiguo, como el no encontrar viviendas con el alquiler justo a los

sectores sociales jóvenes. Si bien este problema ha sido atenuado en su gravedad por el considerable

esfuerzo de la inversión pública realizada por el Estado, subsiste todavía con gran intensidad.. Sostiene

que la Comisión, por gran mayoría, rechazó las enmiendas presentadas a la totalidad, y resalta la profunda

desarmonía que entre los contratantes se ha producido en los arrendamientos urbanos, rompiendo la

esencia y razón de ser del contrato civil, que implica mutuo acuerdo para lograr un fin en intereses que

son contrapuestos, pero coordinados.

CORREGIR UNA SITUACIÓN ANÓMALA

La realidad actual es el permanente desacuerdo en perjuicio de las dos partes contratantes. Después de

examinar las medidas que contiene el dictamen para evitar esa situación ´real, que no se considera

satisfactoria, clasifica los arrendamientos en tres grupos: régimen singular para fincas urbanas construidas

al amparo de leyes especiales; arrendamientos que se concierten después de la entrada en vigor de la ley,

tanto de viviendas como locales de negocios, y, en tercer lugar, la que comprende los arrendamientos de

viviendas y locales que subsisten por la prórroga forzosa, y respecto a la cual se aborda el problema de

una discreta y progresiva revalorización de las rentas, que se regula para los de Tintas elevadas, que se

denominan arrendamientos suntuarios, locales de negocios y fincas ocupadas por el Estado, Provincia y

Municipio, que no están destinados exclusivamente a viviendas. Para las demás se encomienda al

Gobierno la fijación concreta de las normas de revalorización. sin que en ningún caso pueda exceder esta

de la revalorización de los índices que para aquellos otros contratos establece el dictamen. Arega que los

índices de «valorización han sido fijados con arreglo al de aumento que ha tenido el coste de la vida en

las capitales de provincia desde el 18 de julio de 1936 hasta el momento presente, según los datos del

Instituto Nacional de Estadística, que ha sido del 1.024 por 100, y teniendo en cuenta la fecha de la

celebración del contrato y la de ocupación de la finca, incrementándose dicho índice medio en un 20 por

100 para los locales de negocio y reduciéndolo en un 20 por 100 para los arrendamientos de viviendas,

aplicándose tales índices a la renta inicial del contrato, con los incrementos de renta autorizados por las

disposiciones legales dictadas desde la Ley de Bases de 31 de diciembre de 1946 hasta el decreto de 5 de

septiembre de 1961, lo que da unos índices para viviendas de 4, 3, 2, 1,50 y 1,25, y para locales de

negocio de 3, 2, 1,50, 1,30 y 1,20, según las fechas de celebración de los contratos, y sin aue ello im-

plique que la revalorización sea mayor en viviendas que en locales de negocio, sino todo lo contrario,

porque los incrementos de renta autorizados hasta ahora en viviendas no llegan al 100 por 100. y, en

cambio, en locales de negocio alcanzan al 342 por 100, lo que justifica la diferencia de los índices entre

unos y otros contratos. No tiene total efectividad de modo inmediato, sino que se otorga un fracciona-

miento para abonar las diferencias entre las llamadas rentas legales que se vienen percibiendo y las rentas

revolorizadas, que se pagarán a razón del 10 por 100 en cada semestre, a partir del que comienza en

primero de enero de 1965.

Luego analiza las demás medidas adoptadas en el proyecto para aclarar situaciones confusas y otras de

orden social, y destaca aquélla en la que se autoriza para los casos de muerte del arrendata-rrio del local

de negocios dos subrogaciones que empezarán a contarse a partir de la entrada en vigor de la ley. Termina

manifestando que la reforma inicia un nuevo camino dentro de la política social del Movimiento,

mantiene el principio de prórroga forzosa que tendrá que subsistir para los arrendamientos actuales,

mientras sea real la escasez de viviendas, pero coordina el derecho de la permanencia con otros intereses

sociales y especialmente con una prudente revisión.

Las palabras del señor Díaz Ambrona fueron objeto de muchos aplausos.

PALABRAS DEL SR. BILBAO EN MEMORIA DEL SR. PRIMO DE RIVERA

Terminado el discurso del señor Díaz Ambrona, intervino el presidente de las Cortes, don Esteban Bilbao,

para referirse al fallecimiento de don Miguel Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, duque de Primo de

Rivera y marqués de Estella.

"El duque de Primo de Rivera era todo un hombre—dice el presidente-—; un hombre hecho y derecho:

hecho a toda clase de infortunios, fuerte ante la adversidad, imperturbable ante las persecuciones injustas

y derecho sin vacilaciones en el camino al servicio de un noble ideal, y íiel a la dignidad de su estirpe, que

es decir sangre generosa vertida por España en los patios de una cárcel, como la de su hermano, y vidas

como la de su padre sacrificadas en holocausto a una patria mejor. Era el heredero político de su padre, el

compañero inseparable de su hermano, redivivos en su persona, como un ejemplo para nuestra

generación."

Recordó la escena vivida por él en la estación de Irún a la llegada del tren francés con los restos del

marqués de Estella. Se hallaba con Miguel y José Antonio, y estos contemplaban, a través de te, mirilla

del ataúd, el rostro cadavérico de su padre, "y tengo para mí—agregó— que allí, en la entraña de aquel

profundo dolor, hubo de engendrarse, no como un afán de revancha ni como espíritu de venganza, sí

como un propósito de salvación, la idea de una Falange que había de llamarse luego F.E.T. y de las

J.O.N.S., para constituir la base de una posterior unificación, gracias a la cual el Caudillo pudo asegurar a

España tras las victorias de la guerra los progresos y las bienandanzas de estos venturosos veinticinco

años de paz. Aún le quedaba a Miguel Primo de Rivera otra prueba más dura. Perseguido, encarcelado,

despojado de sus bienes por la República, jamás perdió Miguel su proverbial entereza. Allí fue para José

Antonio el necesario consuelo en aquel amargo trance, compañero de su desgracia y confidente de sus

pensamientos postreros. Amarga debió ser la despedida, pero mucho más amargo y cruel el eco de la

descarga homicida, que si privaba a Miguel de la compañía de su hermano, arrebató a España la vida de

uno de sus hijos más preclaros, protagonista de una juventud entusiasta."

Luego trazó una biografía de Miguel Primo de Rivera, gobernador civil de Madrid, ministro de

Agricultura, alcalde de Jerez, embajador de España en Londres.

Subraya su amor al campo y a la justicia social, y sobre todo su amor a la Patria, demostrado en días

difíciles en Londres, en los que, víctima nuestro régimen de la incomprensión del extranjero, no se oían

otras voces que las airadas de un despecho que por difamar a Franco estaban pretendiendo mancillar el

nombre augusto y la dignidad de la Patria. Supo conquistarse el aprecio de todos, mereciendo a la hora de

su muerte el atento telegrama con que Su Majestad la Reina de Inglaterra compartió nuestro propio pesar,

y al rememorar ahora el acto del traslado de su cadáver hacia el cementerio aprovecho la ausencia del

Salón de Pilar Primo de Rivera para decir que en la cámara mortuoria estaba una figura femenina

desolada, pero resignada, rezando junto al cadáver de su hermano. Pilar no queda sola en su dolor. La

acompañamos todos y la Cámara entera."

Las palabras de D. Esteban Bilbao, que habían sido interrumpidas con aplausos en algunos pasajes,

fueron acogidas con una clamorosa ovación al terminarlas.

 

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