¿Autogestión o gestión participativa en las escuelas?. 
 Objetivo general: educar íntegra y armónicamente a la persona     
 
 Ya.    30/03/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

OBJETIVO GENERAL: Educar íntegra y armónicamente a la persona

Optimistas y pesimistas • Lo que implica participar en la gestión • Se puede participar a varios y

diferentes niveles

Pretendemos, apoyándonos en la ley de Educación, dar unas sugerencias sobre la posible y necesaria

colaboración que debe existir en cualquier centro educativo, colaboración .que debe ser patrimonio, ante

todo, de las partes interesadas .en la educación, a saber: la entidad o institución creadora del centró, la

dirección y administración del centro, el profesorado y personal administrativo, los padres de familia, los

alumnos. Se trata de intentar perfeccionar un sistema educativo y administrativo más abierto, favorecer el

trabajo en equipo, estimular la iniciativa y creatividad en las personas implicadas en el quehacer

educativo de la escuela.

No estamos de acuerdo con los que piensan que la participación o la autogestión «hoy» es el milagro que

puede curar todos los males, y tampoco con los que la consideran como una pérdida de tiempo «más».

Nuestro trabajó, por amplio que fuere, no podría aportar soluciones válidas a todos los niveles educativos

ni a cualquier punto de nuestra geografía escolar; pero sugeriremos nuevas" estructuras, partiendo de la

filosofía de la educación española de hoy, y es indispensable definirlas si queremos trabajar en equipo e

identidad de criterio.

De esta filosofía han da salir bien definidos los objetivos de la educación, determinados por el contexto

más universal de los valores: actuales de nuestra sociedad. Empresa nada fácil, hoy que se pone en tela

de juicio todo,

Muchos de los males de que adolece la escuela provienen de la misma sociedad

Sin mucha imaginación, vemos que los males de que adolece la escuela provienen de la misma sociedad

en la que está enclavada.

Reformar la escuela, en muchos casos, equivaldría a transformar la sociedad misma.

DISTINTAS FORMAS DE "GESTIÓN" EN LOS CENTROS EDUCATIVOS

CUADRO DESCRIPTIVO

DIFERENTES NIVELES DE PARTICIPACIÓN

1. INFORMACIÓN -La dirección toma decisiones y da a los administrados una ocasión de reaccionar.

2. CONSULTA. -El director presenta su proyecto y pide a cada uno de los grupos administrados su

opinión; que puede tener o no tener en cuenta en la decisión final.

3. ELABORACIÓN EN COMÚN. -El responsable presenta, un problema y busca una solución con los

subordinados interesados.

4. CODECISION - GESTIÓN PARTICIPATIVA - COGESTION. -Reunidos superiores e inferiores,

estudian una solución y toman colegial y corporativamente una decisión.

5. DELEGACIÓN. -La dirección define los límites de su actuación, y los subditos, de acuerdo con ella,

toman sus decisiones.

6. AUTOGESTIÓN. -Los subditos, dentro de unos limites, son libres de tomar y aplicar sus decisiones.

No podrá efectuarse un cambio notable en nuestras instituciones si cada una de las partes implicadas en la

educación no dan un nuevo sentido a la vida social en la que se hallan comprometidas. La gestión en la

escuela va a encontrarse, ya para empezar, entre grupos de personas que están lejos de pensar igual sobre

los «valores» que deba transmitir ésta y de los objetivos inmediatos que deba perseguir. Esto mismo

ocurrirá cuando se intente sentar las bases filosóficas y sociológicas d« la escuela de hoy: que se defina el

ideario de la escuela.

Además, la distorsión, los conflictos que existen en la sociedad entre el presente y el pasado, las

transformaciones políticas que estamos viviendo, los cambios ideológicos (incluso en materia de

religión), la problemática de la moral..., influyen hoy inevitablemente, en el clima escolar.

Los esfuerzos que hacen hoy las diversas entidades y grupos para estructurarse, para hallar su identidad

propia y la de la escuela frente a tantos fenómenos que en muchos casos se contradicen, no pueden menos

de calificarse de muy positivos.

Otros son los argumentos de los pesimistas

Para valorar más esta acción positiva, bueno será traer aquí algunos de los argumentos que los pesimistas

o interesados en no dar con la justa participación gestora traen a la mesa de toda discusión:

¿De qué sirve invitar a las personas a participar para frustrar una vez más a las personas ya más que

insatisfechas?

¿Qué sentido puede darse a las «reticencias» de muchos directores dcolegio?. Ciertamente que no se

oponen a la participación,.. La reclaman para ellos.

¿Cómo interpretar la inseguridad y la ambigüedad que provoca hoy día el ejercicio de la autoridad?

¿Es importante el cambiar, evaluar mejor, pero no a cualquier precio, sobre todo al precio de una

abdicación, de una desvalorización práctica, de uno u otro sector implicado en la educación? ¿Cuál será la

mejora y en qué habrá de diferenciarse el mañana si, en lugar de exigir a los educadores que se limitan a

su misión específica, se ignoran las verdaderas necesidades de los estudiantes... y si, por razones

económicas, se hace saltar a los «administradores», aunque en el fondo se encierren otros motivos

también de orden «ideológico»?

Los estudiantes, que representan la razón primera de la escuela, ¿serán realmente motivados por la gestión

participatíva, cuando a la vista está la pasividad con que reciben los diversos proyectos que la escuela les

ofrece?

¿Y qué decir de la ausencia casi total de la gran mayoría de los padres del medio escolar de sus hijos, de

su falta de organización a nivel local, provincial y nacional y de la poquísima información que tienen de

la escuela?

Qué entendemos por participar en la gestión.

Participar en la gestión implica la existencia de un campo decisional educativo y administrativo en el que

concurren las necesidades, los intereses y las competencias de las partes invitadas á participar, y la

posibilidad real de ejercer una influencia y una parte de poder real en el proceso de decisión, ligado al de

gestión.

Según esta noción, la participación, puede exigir a diferentes niveles y sobre objetivos diferentes, que

podrán estar bien definidos a partir de la competencia y de la implantación relativa de las diversas partes

interesadas frente a la decisión a tomar o a la gestión a realizar.

El esquema recogido en el cuadro adjunto nos muestra gráficamente la noción de participación.

Hagamos antes dos advertencias que creemos no están fuera de lugar: la primera, dirigida a los

subordinados, y la segunda, más bien a los responsables.

En el contexto socio-político actual de la cultura occidental, los subordinados, intentan definir la

«participación» como una tentativa de liberarse, Si no de la represión, al menos de la opresión, de la

eliminación de su personalidad por la autoridad, y así poder expresar mejor su autenticidad.

Por otra parte, los superiores tienen con frecuencia perspectivas diferentes, que condicionan notablemente

su noción de participación. Esta deberá entenderse como un medio para obtener la cooperación del

personal. Una técnica destinada a mejorar y a atenuar las resistencias de los subordinados a la política y a

las decisiones de los responsables, con el fin de que se pierdan las menos energías posibles en la

realización de un proyecto y de alcanzar la mayor eficacia en el desempeño de su cargo.

Julián ARRIBAS ALEGRE

(Doctor en Pedagogía)

 

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