Alternativa de la oposición: mayor competencia de los órganos colegiados y participación de la base     
 
 El País.    16/09/1978.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Alternativa de la oposición: mayor competencia de

los órganos colegiados y participación de la base

Para CCOO el órgano máximo y representativo es el Consejo General, en el que estarán representados los

trabajadores del centro, los, alumnos, los padres, las asociaciones ciudadanas y las centrales sindicales.

Sus competencias serán decisorias en la elaboración y aprobación del Reglamento del Centro, en la

elaboración de los planes de estudio y actividades extraescolares, en la aprobación y distribución de los

presupuestos económicos, en la elección de los órganos directivos y en el conocimiento, en última

instancia, de las apelaciones de trabajadores y alumnos. Emanando de este órgano colegiado de máxima

dirección se prevé otro de gestión, también colegiado, cuya función es la ejecución de los acuerdos del

anterior y especialmente representar al centro y ocuparse de la política de personal, incluido vacantes,

ascensos y despidos. Al lado de estos órganos se encuentran las comisiones administrativa, económica y

pedagógica. Por otra parte, en este proyecto, como en los demás, de la oposición, se prevé la presencia

sindical y los comités de empresa, aspectos estos completamente olvidados en el anteproyecto ministerial.

En el proyecto del CSUT se parte de los órganos de decisión de la base, es decir, de las asambleas de cada

uno de sus sectores: claustro de profesores, asambleas de estudiantes, asociaciones de padres, asambleas

de trabajadores no docentes, etcétera. Estos órganos actuarán sin intervención alguna de las autoridades

académicas y elegirán sus representantes en el consejo escolar del centro, que es el órgano supremo del

mismo, y en las comisiones de control de la docencia y pedagógicas. Las atribuciones del consejo serán,

sobre todo. Las de garantizar el desarrollo de esta democracia de la base y sus facultades de elección de

todos los cargos y autoridades académicas, así como la contratación por el consejo de los profesores del

centro.

El SU, por su parte, pretende la existencia de un Consejo de Centro como órgano máximo y con

competencias decisorias sobre el control y distribución del presupuesto, la definición de las directrices

pedagógicas, la fijación de los criterios didácticos, elaboración del reglamento interior. Para la ejecución

de sus acuerdos y la dirección del funcionamiento del centro el Consejo nombraría comisiones

permanentes de presupuestos y financiación, de actividades paraescolares, de relación con el entorno. Al

claustro de profesores, en el que existiría una representación de padres y de alumnos, le correspondería

poner en práctica las directrices pedagógicas elaboradas por el Consejo y coordinar asignaturas y, en

general, la marcha pedagógica y las evaluaciones. En la base de la organización se encontrarían las

asambleas de sectores: padres, profesores, personal no docente y alumnos.

El PSOE propone el Consejo Escolar del Centro como órgano colegiado superior formado por el director,

cinco representantes del personal docente, un representante del personal no docente y seis representantes

de alumnos y padres de alumnos en proporciones diversas según los cursos y niveles de enseñanza. A este

Consejo correspondería la elección del director y del equipo directivo, la elaboración y aprobación del

reglamento de régimen interior, la elaboración de directrices.para programación de actividades

complementarias; el establecimiento de criterios sobre participación del centro en actividades culturales,

deportivas y recreativas, la admisión de alumnos, la aprobación de presupuestos, el dictamen previo a la

contratación de profesores, la vigilancia de la marcha general del centro entre otras menos importantes.

En el claustro de profesores se encontraría la totalidad del personal docente con independencia de su

pertenencia a los cuerpos de funcionarios, sus competencias serían el funcionamiento didáctico, la

programación de actividades educativas y fijación de los horarios, la adopción de libros de texto y la

elección del equipo escolar, así como la elección de sus representantes en el consejo escolar. Se propone

también la existencia de comisiones de curso, de grado y la de convivencia, con participación en cada una

de ellas de representaciones de los docentes y de los padres y, en algunos casos, de los alumnos.

El proyecto del PCE en bastantes aspectos es similar al de CCOO, aunque se hacen mayores precisiones

en ios aspectos organizativos concretos. Excepto en el caso del PSOE, que sólo contempla las

instituciones estatales, en los demás proyectos se tiende a unificar el tipo de organización de los centros

privados subvencionados por el Estado con los centros estatales, haciendo la única distinción en el

reconocimiento de la participación de la titularidad del centro en los órganos colegiados y su derecho de

contratación de profesores.

En resumen, en los aspectos de organización interna del centro y en la atribución de competencias a los

distintos órganos que lo conforman existe una pronunciada diferencia entre las propuestas de la Oposición

y la del Gobierno: en tanto que éste propone una organización claramente jerarquizada, que favorece los

órganos de gobierno unipersonales, nombrados por la Administración, en aquéllas se prima a los órganos

colegiados, en los quería representación electiva de los sectores de base es la dominante.

Dos frentes en la batalla del estatuto

La decisión del Ministerio de elevar el anteproyecto al Gobierno para que éste, a su vez, lo lleve a las

Cortes para su aprobación o modificación, sin que haya admitido la discusión y participación de los

sectores y de los sindicatos en su elaboración, situará el primer campo de batalla en el Parlamento y en

torno al anteproyecto, lo cual va a condicionar las posibilidades de discusión y la imposibilidad de que

entre en discusión cualquier otro proyecto alternativo que, en último término, aunque pudiera presentarse

como enmienda a la totalidad, tendría que pasar por su admisión por la comisión correspondiente para ser

discutido en el pleno. Esto hace suponer que el proyecto podría quizá ser discutido en el pleno.

Sin embargo, existe el campo de batalla de los propios colegios y la lucha preferentemente sindical que

pueda realizarse para intentar conquistar el derecho de presencia sindical en los centros y aún, dentro de

los márgenes que deje el Estatuto, una mayor participación en los órganos rectores de los trabajadores y

de los alumnos.

Existe, no obstante, una última incógnita: la de las autonomías. Es decir, las competencias que ceda el

Estado a los órganos autonómicos en materia de enseñanza, ya que si éstas son muchas y afectan a

aspectos esenciales de la organización, la distinta relación de las fuerzas en .cada autonomía puede llegar

a modificar muy ampliamente las condiciones de la lucha y favorecer una mayor democratización en

algunas de las nacionalidades que la que pueda dominar en otras o en el ámbito general del Estado.

 

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