La huelga anunciada afectará a dos millones de alumnos. 
 Sindicatos: la Patronal politiza el convenio     
 
 Diario 16.    20/01/1979.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Sindicatos: La Patronal politiza el convenio

Dos millones de alumnos pueden verse afectados por la huelga convocada para los días 8 y ,9 de febrero

por las centrales sindicales, en protesta por la negativa de la patronal a iniciar las negociaciones .del

segundo convenio interprovincial de la enseñanza privada, sector que cuenta con 180.000 trabajadores

entre profesores y personal no docente.

«Somos conscientes de la gravedad social que tiene una huelga en la enseñanza, —explica la comisión

negociadora integrada por CC OO, FETE, CSUT, USO, UCSTE y SU— pero tenemos que aclarar que no

cabe otra medida para obligar a la patronal a negociar y alejar la amenaza de un laudo, consecuencia de la

petición de conflicto colectivo que ha planteado ante el Ministerio de Trabajo.»

El día 21 de noviembre debiera haberse iniciado la negociación, pero tras meses de dilaciones a causa de

disputas sobre el procedimiento, las conversaciones se han roto. «Sólo veinte minutos duraron las

negociaciones», explican las centrales, que se sienten engañadas por la actitud de los empresarios, que

después de haber empeñado «su palabra de honor y su dignidad personal» prometiendo negociar,

estuviesen presentes o no las centrales independientes, abandonaron la reunión.

Encerrona

«No solamente abandonaron la reunión sino que acudieron a ella con el fin claro de que no siguiera

adelante ya que cuarenta minutos después de finalizada presentaron en la Delegación de Trabajo una

petición de conflicto colectivo que ya tenían preparada. Estaba firmada por Felipe Segovia Olmo y Ángel

Martínez Fuertes, a pesar de que éste no acudió a la reunión.»

Tememos que todos estos meses de discusión de cuestiones de procedimiento no han sido sino una

maniobra dilatoria para impedir una negociación a la que la patronal no ha estado dispuesta a acceder en

ningún momento. Debiéramos haber sido más cautos y haber recordado que ya en octubre los empresarios

afirmaron que sin las centrales independientes no negociarían.»

Los motivos aducidos por la patronal para pedir conflicto colectivo y no negociar son: que las

retribuciones superan los topes salariales del último decreto-ley, que el anteproyecto incluye como puntos

a discutir temas que serán tratados por las Cortes y que están ausentes las centrales independientes FSIE y

FESITE.

Argumentos falaces

«Son argumentos falaces —explican las centrales—; el anteproyecto se redactó antes de la promulgación

del decreto-ley y en cuanto a las cuestiones políticas aducidas por los empresarios, como el Estatuto de

Centros, ley de Financiación de la Enseñanza y derechos sindicales, tenemos que hacer algunas

aclaraciones.»

«Cuando pedimos negociar sobre las funciones del Consejo Asesor no estamos pidiendo nada que tenga

que ver con la escuela pública o autogestionaria, como pretende la patronal en su descarado intento de

politizar la negociación. Sólo especificamos la cuantía de representación de un organismo cuya existencia

está prevista en el anterior convenio actualmente en vigor»

En cuanto a la autogestión, los trabajadores sólo reivindicamos una representación del veinticinco por

ciento. Se trata de una representación paritaria empresa, padres, alumnos y profesores.

En cuanto a la ley de Financiación, se trata de algo que ao tiene que ver con una negociación laboral. Por

último, en la espera de que se promulgue una ley de Acción Sindical, todos los sectores de los

trabajadores han conseguido qué las centrales tengan unos mínimos derechos.

En la enseñanza, la aparición de un cartel sindical puede ser motivo real de despido.

Sindicación y despido

Se nos acusa de plantear reivindicaciones ideológicas cuando el anteproyecto presentado —que es sólo

eso, un anteproyecto sobre, el que negociar en un tira y afloja— sólo contiene una frase en la que se

recoge el: artículo de la Constitución que dice «nadie podrá ser obligado a declarar su ideología, religíón

o creencia», con el añadido «como condición: para ser contratado».

Además la patronal ha realizado una campaña de, intoxicación de la opinión ´pública, a la que no han sido

ajenos ciertos medios de comunicación. Siempre que hablaba de las centrales sindicales añadía el

calificativo de «marxistas». Esto es algo .insólito que no les sucede a los sindicatos en ninguno de los

otros sectores de la actividad laboral y que está destinado a desprestigiar a los sindicatos entre los

trabajadores no marxistas.

«Hemos recurrido a la huelga porque es el único procedimiento legal para paralizar la petición de

conflicto colectivo de los, empresarios. Por esta vía llegaríamos a un laudo, que sólo resolvería las

cuestiones económicas, y mal, dejando fuera todas las otras reivindicaciones. Y tendríamos que aceptarlo

hasta el próximo diciembre.»

«La patronal tiene que entender que no estamos dispuesto a que nos tome el pelo y que lucharemos por

una negociación.»

 

< Volver