Gómez Llorente provocó un Pleno movido. 
 Tenso debate sobre la enseñanza de la Regilion en el Congreso     
 
 Diario 16.    16/11/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Tenso debate sobre la enseñanza de la religión en el Congreso

Madrid — El diputado socialista Luis Gómez LLorente provocó un pleno del Congreso movido —con

risas y abucheos— al proponer la suspensión de la obligatoriedad en el Bachillerato de la asignatura de

Religión. La derecha y el centro (CD y UCD) derrotó a la izquierda (PSOE y PCE), manteniéndose, por

tanto, estas enseñanzas tal como se encuentran en la actualidad.

Manuel Fraga, que fue recriminado por el presidente de la Cámara «por salirse del tema», afirmó que el

debate se había convertido en una verdadera «lucha de religión».

Gómez Llorente defendió el carácter voluntario de la asignatura de Etica, que es alternativa para aquellos

alumnos que no deseen estudiar específicamente la de Religión católica.

Misa los domingos

«Resulta pintoresco —precisó el socialista— el argumento esgrimido por el ministro de que si no se

establecía la asignatura de Etica supondría una discriminación para los que quieren la enseñanza de la

religión.

Resulta pintoresco porque de este modo se podría decir que habría que buscar una obligación los

domingos para los que van a misa porque si no los que van a misa se sentirían discriminados.»

En otro momento afirmó que «los colegios confesionalmente católicos no están obligados a impartir las

enseñanzas de Etica». Gómez Llórente citó una carta de un centro confesional de los alrededores de

Madrid en la que antes de formalizar las matrículas se pedía declaración expresa a favor de la enseñanza

de la Religión de los padres.

Según el representante del PSOE la actitud del Gobierno ha sido unilateral porque sólo ha consultado a la

Iglesia Católica y no a las demás confesiones, cuando la Constitución, si bien establece un trato con la

Iglesia Católica, dice que el Gobierno también tendrá en cuenta otras confesiones.

«Los que no desean la enseñanza de la Religión —concluyó— tienen como alternativa la Etica, en la que

se incluye un epígrafe titulado «Cristianismo-sexualidad». Señor ministro, hay que guardar las formas.

Los que estudian Religión tienen que aprobar esta materia si les queda pendiente. Quizá se piensa que

pueden cambiar sus creencias religiosas para pasar curso».

Falta de libertad marxista

Manuel Fraga Iribarne (CD) consumió el turno en contra. En primer lugar dijo tenía entendido que ayer

iba a hablar de este tema el diputado Javier Rupérez, actualmente secuestrado por ETA p-m.

Aprovechó el estrado para precisar que no se puede ceder a las coacciones de los secuestradores. En este

momento fue llamado al orden por el presidente de la Cámara, Landelino Lavilla.

Comentó que la intervención de Gómez Llorente había estado muy baja y no ha entrado en los problemas

fundamentales. Al hacer una referencia a la falta de libertad de los métodos marxistas se escucharon

protestas en los bancos de la izquerda.

El diputado coalicionista manifestó que «la Constitución con la referencia a la Iglesia Católica reconoce

la realidad histórica y sociológica de que la mayoría de los españoles son católicos y por eso se hace esa

mención. No es un trato privilegiado, sino que responde a la realidad de España».

El político derechista se preguntó si es que se podía enseñar Etica sin hacer o no referencia a una cosa que

se llama Cristianismo. «Aquí se trae una vez más la cuestión religiosa —continuó—. Pero no hemos sido

nosotros, que hemos aceptado la libertad religiosa, la separación de la Iglesia y del Estado, sin discutirlo.

Y podríamos haber tomado otra actitud. Hemos dicho que queríamos enterrar viejas querellas, pero son

otros quienes las desentierran y se manifiestan con posiciones sectarias. Los padres españoles siguen

bautizando en su inmensa mayoría a sus hijos y para esa mayoría pedimos respeto.»

Tono ínfimo

Osear Alzaga, del Grupo Centrista, reprochó el tono «ínfimo» de la intervención de Gómez Llórente.

«Sorprendente —dijo— en un parlamentario de su talla» y explicó la posición contraria de UCD a la

propuesta socialista.

Anotó que el sistema actual vigente en nuestro país es similar al establecido en varios países europeos,

entre ellos la República Federal Alemana, en la que los socialdemócratas lo aceptan sin reservas.

«Ya que la asignatura de Etica —prosiguió Alzaga— ha sido calificada de exótica y coactiva, ¿cómo

puede juzgarse con ironías y risas públicas el sistema alemán apoyado por los socialdemócratas? Nosotros

nos apoyamos en modelos acreditados. No hemos experimentado ni con los estudiantes, ni con los

profesores, ni con los padres, como cobayas. Hemos seguido un modelo serio, progresivo, comprobado.»

Respecto a las críticas de «unilateralidad» al consultar solamente a la Iglesia católica, Alzaga precisó que

el Ministerio no había recibido ninguna queja de otras confesiones por sentirse discriminadas.«Me

pregunto por qué Gómez Llórente se convierte en portavoz oficioso de estas confesiones», agregó.

«El Partido Socialdemócrata alemán incluye en su programa que la socialdemocracia europea tiene sus

raíces en la ética cristiana y en el humanismo. Confiamos en que progresivamente eso llegue a nuestro

país», concluyó irónicamente.

El ministro calla

Tras la intervención comunista, el presidente del Congreso preguntó al ministro de Educación si deseaba

intervenir. Otero Novas preguntó a su vez si lo iba a hacer Gómez Llorente, lo que motivó risas y

abucheos entre los socialistas.

El presidente de la Cámara dijo al ministro que Gómez Llorente cerraría el debate, a lo que Otero Novas

contestó que no iba a intervenir porque hasta ese momento no se había dicho nada que mereciera su

intervención. Estas palabras motivaron nuevos abucheos.

 

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