Opiniones sobre el proyecto de ley     
 
 ABC.    12/12/1979.  Página: 22-23. Páginas: 2. Párrafos: 36. 

OPINIONES SOBRE EL PROYECTO DE LEY

• SAMUEL TOLEDANO (representante de la comunidad judía): «Un proyecto consensua!.»

—Fundamentalmente, es un proyecto bueno. En su elaboración hemos participado todas las confesiones,

y creo que cubre todas necesidades expuestas por los participantes. Además, el proyecto respeta los

principios fundamentales de libertad, tanto en lo que se refiere a derechos individuales como de entidad

religiosa.

—¿Considera que se han debido superar etapas duras hasta llegar al actual proyecto?

—No, no ha habido etapas duras. Los debates se han llevado en común, con el protagonismo de todos los

interesados, y puede decirse que el proyecto es fruto de un consenso. Ahora se abre la posibilidad de

continuar ese consenso en el proyecto de cooperación entre las distintas entidades religiosas y el Estado

para llegar a unos acuerdos como, por ejemplo, los de la Iglesia católica.

—¿Hay algún capítulo en el proyecto que le desagrade o le deje insatisfecho?

—No, ninguno. Estimo que recoge todas nuestras aspiraciones.

—¿Teme que los partidos presenten enmiendas nada beneficiosas a su entendimiento?

—Creo que no van a elevarse enmiendas que afecten a capítulos fundamentales. Puede haber pequeños

retoques que, incluso, mejoren el proyecto, pero no que lo desvirtúen, tal y como es actualmente. En

cuanto al criterio de los partidos, me consta que todos ellos están bastante próximos al proyecto, por lo

que las objeciones que presenten serán de carácter secundario.

• JOSÉ CARDONA (secretario de Defensa Evangélica): «Contribuye a la paz confesional.»

—El proyecto tiene los elementos esenciales de la libertad religiosa y tal vez

sea uno de los que mejor interpreta el principio de libertad de cuantos hay en Europa.

—¿Total satifacción, entonces?

—El proyecto de ley es claramente satisfactorio. Tenga en cuenta que ha sido elaborado con el concurso

de distintas confesiones y ha sabido recoger, al menos en lo que respecta a la Iglesia Evangélica,

sugerencias y aspiraciones. Creo que si las enmiendas parlamentarias no estropean el proyecto, tendremos

una ley más que satisfactoria.

—¿Teme que algunas enmiendas parlamentarias interfieran negativamente en el proyecto?

—Bueno, no es que tema; no conozco todas las enmiendas, pero no creo que se vaya a alterar

sustancialmente el esquema del proyecto. Si éste es el caso, es probable que, de aprobarse alguna que otra

enmienda, el punto de las limitaciones a la actividad de las entidades religiosas (orden público, salud

pública, etc.) quedará aún más perfecto. Otra enmienda que sin duda mejoraría el proyecto es la que

contempla la participación de las distintas entidades religiosas en la Comisión Interministerial de cara al

desarrollo de la ley de Libertad Religiosa. De este modo, no sería una Comisión exclusivamente

gubernamental (católica).

—¿Facilitará el proyecto la «paz confesional»?

—Contribuirá sin duda a un mejor entendimiento entre las distintas confesiones, a una verdadera «paz

confesional». Desde ahora sí puede hablarse de ecumenismo en España, y no como antes.

• ALVARO MACHORDON (secretario general de la Asociación de Musulmanes Españoles):

«Aceptables, sin más.»

—En principio, el proyecto de ley de Libertad Religiosa no es malo. Cierto que no da tantas libertades

como nosotros quisiéramos, pero... bueno, es aceptable.

—¿Es que le disgusta algún capítulo en concreto o su insatisfacción se refiere al conjunto del proyecto?

—No, no me estoy refiriendo al articulado ni a puntos concretos. Creo que una ley de Libertad Religiosa

no debería abundar en tantas consideraciones ni contener tantos artículos; con un enunciado general

bastaría para garantizar la libertad religiosa. Todo lo que sea literatura jurídica matiza y, a la larga, limita

el ejercicio de la libertad religiosa; ésta queda demasiado regulada.

—Pero ustedes participaron en la elaboración del proyecto, ¿no es cierto?

—Sí, hemos participado, y por eso digo que, a pesar de todo, el proyecto es aceptable. Con todo, he de

lamentar que no se haya aprobado aún en las dos Cámaras y que, por consiguiente, aún no tengamos una

ley de Libertad Religiosa. Nosotros teníamos previsto celebrar nuestro Congreso Nacional de aquí a unos

días, pero no ha sido posible por no haberse promulgado aún la ley.

—¿Sospecha que en las Cortes se va a eliminar el alcance del proyecto?

—Sí. Creo que se van a presentar enmiendas nada positivas para el proyecto, que lo van a recortar aún

más en sus enunciados de libertad religiosa y que, de hecho, limite el campo de actuación de las entidades

religiosas.

—¿Prevé que este proyecto mejorará las relaciones entre cristianos y musulmanes?

—Nosotros siempre deseamos estrechar más las relaciones con los cristianos, porque son muchos los

puntos de aproximación que tenemos en común. Es posible que el proyecto, una vez aprobado como ley,

facilite nuestras relaciones. Puede ser muy positivo.

• MARIANO PERRON (representante católico en la elaboración del proyecto y delegado madrileño de

Ecumenismo): «Podía haber sido más avanzado.»

—El proyecto actual no es tan avanzado como pudo haber sido. De hecho, el primer anteproyecto

elaborado por el Ministerio de Justicia era mucho más abierto, iba más allá... Pero sugerencias, presiones,

matizaciones, etc., posteriores han recortado los primeros alcances del anteproyecto.

—Habla de presiones, sugerencias...

—Sí, los sectores más conservadores de la Iglesia han presionado al Ministerio de Justicia para que

ciertos puntos y articulos quedaran más matizados, más concretizados en su aplicación.

—¿Cómo cuáles?

—Como en el artículo seis, en el que se ha asegurado expresamente la inclusión de cláusulas para

salvaguardar la identidad e intereses de las entidades religiosas. O como en el artículo referente al

establecimiento de acuerdos entre las distintas confesiones y el Estado...

—¿Quiere decir esto que las negociaciones entre las distintas entidades religiosas han sido difíciles?

—No, los trabajos han sido bastante cordiales, lo que no excluye que cada cual haya defendida su postura

y su particular modo de ver las cosas.

—¿Considera que con este proyecto se ha dado un paso importante de cara a la libertad religiosa?

—Sí, sin duda se trata de un paso bastante importante, un avance que sitúa en nivel de igualdad a todas

las confesiones. Ya no se trata de una ley de tolerancia, como hasta hoy, sino de una ley de libertad.

 

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