Autor: Apostua, Luis. 
   La gran respuesta     
 
 Ya.    06/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Jornada española

LA GRAN RESPUESTA

CUARENTA y ocho horas después del mensaje del presidente Suárez vemos claramente que ya estamos

en un tiempo lógico, por eso se han acabado las "adhesiones inquebrantables". Así, los ecos y

comentarlos de ese discurso de compromiso electoral tienen todos los colores del arco iris político a causa

de que el señor Suárez, como candidato y cabeza de una coalición electoral presumiblemente vencedora,

es enjuiciado a la vez como presidente de un Gobierno y como candidato.

Hay una derecha claramente hostil al señor Suárez, sobre el cual vierte la calumniosa especie de que es el

Kerensky español de turno. En otros sectores claramente democráticos, como los que se aglutinan en

torno a don Joaquín Ruiz-Giménez, no se aplaude la medida, aunque hay un punto de partida de respeto

por la misma.

No obstante; el interés se centra en la respuesta de Alianza Popular a causa de que este grupo y la Unión

del Centro Democrático son electoralmente "colindantes"; es decir, hay votos indecisos que igual pueden

caer de uno u otro lado. Eso nos lleva a enjuiciar más detenidamente su reacción.

El principal portavoz, don Manuel Fraga, ha vapuleado a su rival electoral con tres argumentos

principales. Uno, como tal jefe del actual Gobierno, le acusa de la parálisis administrativa, del caos

económico y de la indefinición jurídica en que nos movemos. Dos, como candidato, le reprocha

partidismo y abuso de su posición de "premier" para obtener ventajas de comunicación. El tercero es un

reproche personal en el que le censura algo así como no ser "agradecido" al anterior Régimen. Termina

retándole a un debate televisado y en directo.

Ignoramos cuál será la respuesta del candidato Suárez; pero es fácil prever alguna, sobre todo teniendo en

cuenta que el uso "vehemente" y temperamental del poder, cuando lo ha tenido, es una de las

características de don Manuel Fraga. En este aspecto, por favor, no tiremos del cajón de los recuerdos. En

cuanto a la acusación de fondo, las urnas darán la verdadera respuesta.

* *

LLAMÓ mucho la atención la larga explicación del presidente Suárez sobre los motivos del Gobierno

para la legalización del Partido Comunista de España. La causa de esa atención revela que ésta ha sido la

gran tempestad de su mandato y la que más cerca.ha estado de contarle caro. No hay más que recordar los

sombríos, lunes y martes de Pascua, con la reunión y .sucesivos comunicados del Consejo Superior del

Ejército. Tengo la impresión personal de que hubo momentos muy peligrosos para la estabilidad del

propio presidente Suárez.

Ahora bien, si nos fijamos en el efecto causado por la larga explicación, hay que advertir que ha

suavizado muchísimo la tensión; en una palabra, la ha desdramatizado y la ha convertido en una decisión

política coherente con el conjunto de la reforma política. A partir de ese momento, la gente empieza a

pensar que el presidente actuó acertadamente. Hay una prueba bastante visible. El diario "ABC", furioso

acometedor contra el presidente, ha suavizado razonablemente su postura editorial, aunque sus

colaboradores personales puedan aún mantener encendida esa antorcha. Dicho editorial llega a sugerir

que si la explicación se hubiese dado antes, no habría habido tal tempestad. Éso, pienso, es muy distinto a

negarle el pan y la sal por la decisión de fondo. O sea, que también esta jugada le salió bien al señor

Suárez. Napoleón exigía de sus generales que tuviesen suerte.

Luis APOSTUA

 

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