Las jornadas     
 
 Informaciones.    24/10/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LAS JORNADAS

El problema fundamental y primero con que tropezaron las jornadas fue la falta de concreción o

delimitación del tema en si. Qué duda cabe que la libertad de enseñanza no es lo mismo para Angeles

Gasset, directora del Colegio Estudio — «necesitamos libertad para elegir al profesorado, y la ley sólo

nos concide un mes para probarlo»— que para Carmen Alvear, secretaria de la Confederación Católica de

Padres de Familia y acérrima defensora de un ideario en el centro, o para el profesor Pinillos, partidario

de ofrecer un repertorio de teorías, problemas y métodos alternativos junto a los síntomas de valores e

ideologías subyacentes a cada posición».

Presentado asi, las ponencias se convirtieron en muchos casos en magnificos y largos discursos o

monólogos sobre el sexo de los ángeles más que una opción ideológoca concreta digerible para el hombre

de a pie. De ahí la validez de la respuesta de Pinillos al alcalde frustrado José Luis Alvarez, en lo

concerniente al posible negocio de una escuela de padres Porque, efectivamente, en algo estaban de

acuerdo, en que la enseñanza es un negocio, ya sea en su más estrícto y mercantil sentido de la palabra o

bien sea desde el punto de vista ideológico.

Las diferentes posiciones ideológicas de los participantes se unieron así en la defensa de una economía

libre de mercado en su más decimonónico sentido de la palabra aplicado a1 tema de 1a enseñanza, y

de alli surgieron tesis desde lo más erudito hasta lo más científico, avalando la liberalización del

sector privado, pero eso si, con la ayuda del Estado. Aunque la forma, de canalizar esa ayuda no fuera

unánimemente compartida.

Así, para el profesor y eminente hacendista esta ayuda debe venir a través de una desgravación del

impuesto de la renta, «en tanto la gratuidad de la enseñanza no sea real o no abarque todos los niveles que

demanda la sociedad moderna, y en tanto las opciones por uno u otro modelo educativo no sean

«meramente iguales para todos —aunque mas adelante precisaba que tal precepto legal necesitaría una

reglamentación estricta para evitar que la medida en favor de la enseñanza de todos los empañoles no

sirva, como en otras medidas ha servido, para que la distribución del impuesto opere, de facito, en favor

de quienes son titulares de los más altos niveles de renta personal, resultando inaplicable para los demás».

Tal tesis no fue compartida, por ejemplo, por el —de alguna manera— representante del partido del

Gobierno en las jornadas, Manuel Díaz, Pinés, que comenzó autodefiniéndose como parlamentario de

U.C.D. «defensor de la libertad de enseñanza» (lo que lleva a pensar que pudiera, para el señor Díaz

Pinés, haber compañeros de su grupo parlamentario que no lo fueran). El parlamentario se manifestó

partidario del llamado cheque o bono escolar y anuncio el apoyo parlamentario de su grupo a la medida a

través del proyecto de ley de Financiación de la Enseñanza.

No compartía tal entusiasmo por los planteamientos de este proyecto de ley la doctora y ex senadora real

Gloria Vegué, quien en una interesante exposición, lo criticó duramente, considerándolo desenfocado.

«Resulta sorprendente —dijo— que el Estado se comprometa a asegurar la financiación de los centros

privados, consignando en el presupuesto del Estado la cantidad total que les corresponde por las

denominadas ayudas a la gratuidad, y, sin embargo, no se aluda en ninguna parte al compromiso de

asegurar la financiación que supone, por ejemplo, la escolarización total del alumnado y la mejora de la

calidad de la enseñanza en los propios centros oficiales, sin la cual el proceso educativo queda

desvirtuado.»

Quizá un tanto molesto, el diputado Díaz Pinés aludió en el coloquio a la identificación del funcionario

docente con los proyectos de socialismo, olvidando que la doctora Vegué había sido muy clara en sus

planteamientos al propugnar «un más amplio juego de libertad educativa en los primeros niveles, libertad

que no tendría el mismo sentido en una formación profesional superior, donde juega sólo en la posibilidad

de elegir entre determinados enfoques científicos».

 

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