Autor: Medina, José Luis. 
   El señor Gil-Robles pide las mismas facilidades para todas las ideologías  :   
 Mítin de la Democracia Cristiana en Cádiz. 
 Ya.    09/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El señor Gil-Robles pide las mismas facilidades para todas las ideologías

Mitin de la Democracia Cristiana en Cádiz

CÁDIZ, 8. (Por teléfono, de nuestro corresponsal, José Luis Medina.)

En El Gran Teatro Falla de esta capital, totalmente repleto de público, ha tenido lugar el pasado domingo

un mitin de la democracia cristiana, en el que ha tomado parte don José María Gil-Robles, líder de la

misma y presidente de la Federación Popular Democrática.

En el escenario se había colocado una gran pancarta con esta frase: "En paz y libertad. Por Andalucía y la

democracia cristiana." La parte delantera de la mesa de1 escenario estaba cubierta con la bandera de

Andalucía.

Abrió el acto, que es el primero que organiza en Andalucía la Democracia Cristiana, el señor Pérez Díaz-

Aresi, militante del Partido Popular Democrático andaluz, diciendo que no quería hacer una política de

laboratorio ni de pasillos, sino de contados con el pueblo. Le siguió en el uso de la palabra el secretario

general del Partido en Andalucía, don Ángel Fernández de Córdoba, quien definió a Cádiz como

avanzadilla de la democracia y como principio de la historia del parlamentarismo español.

La expectación subió de tono cuando empezó a hacer uso de la palabra el señor Gil-Robles. "Vengo a

hablaros—dijo—en nombre no de un pasado, sino para poder establecer un orden de superación del

pasado para encarar el porvenir." Tras hacer un análisis del actual período constituyente dijo que la

opinión pública no había tenido la ocasión de ejercitarse en los últimos cuarenta años. Han faltado,

continuó, los primeros sondeos para que esa fuerza corriente que se encontraba oculta surgiera a la

superficie.

REFORMA Y RUPTURA

El señor Gil-Robles lanzó la pregunta de si estamos ante una ruptura o ante una reforma y dijo que había

que dejarse de cuestiones semánticas. Añadió que una ruptura no necesitaba ser violenta para hacer un

corte con el pasado. Si fuera violenta, manifestó, yo abandonaría mi postura.

Habló acto seguido del maremagnun de siglas que aparecen y desaparecen de un día para otro, así como

de la proliferación de partidos políticos, que está desacreditando a la democracia española. Por todo ello

manifestó su deseo de que llegue a haber unión en los que sienten una ideología común y definida. Hizo

el señor Gil-Robles la comparación del Estado con un carro de dos ruedas. Gobierno y oposición. Si

alguna de ellas falla, el carro se viene abajo.

Entre las peticiones que hizo al Gobierno están: que dé a todas las ideologías las mismas facilidades. Que

renuncie a crearse un partido propio y que sea el arbitro de la situación. Ante el peligro de

enfrentamientos entre hermanos pidió el señor Gil-Robles brazos abiertos y colaboración. Sus últimas

palabras fueron éstas: "Hay que clarificar las rutas del pueblo español. Estamos deseosos de que vengan

las nuevas generaciones a ocupar el vacío de los que como yo estamos en los últimos días de nuestras

vidas."

A continuación se inició un debate con la participación del público. En él se plantearon temas tales como

socialización de la enseñanza, peticiones de testimonio democrático, sindicalismo y libre asociación,

regionalismo y capitalismo.

 

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