Autor: Iglesias, María Antonia. 
 En el Manifiesto de Miraflores. 
 Duras condiciones de Izquierda Democrática a la Platajunta     
 
 Informaciones.    18/10/1976.  Página: 1,2. Páginas: 2. Párrafos: 29. 

EN EL «MANIFIESTO DE MIRAFLORES»

Duras condiciones de Izquierda Democrática a la "Platajunta"

• ESTABLECE COMO REQUISITO LA ACEPTACIÓN DEL PROCESO ELECTORAL LIBRE

• SU COMISIÓN EJECUTIVA GESTIONARA EL «PACTO CONSTITUCIONAL» Y ALIANZAS

ELECTORALES PARA NEGOCIAR CON EL GOBIERNO

MADRID. 18 (INFORMACIONES, por María Antonia Iglesias).—Los acuerdos adoptados por el

Consejo Político de Izquierda Democrática en su reunión celebrada durante el pasado fin de semana

adquieren una significación especial en el contexto de la situación política y en particular por lo que se

refiere a la dinámica de las relaciones entre la oposición democrática y el Gobierno. Dos decisiones

fundamentales, la no ratificación del Documento de Valencia, que fue objeto de estudio el pasado viernes

por la comisión ejecutiva de Coordinación Democrática, y la clara opción de I. D. de lanzar el llamado

«pacto constitucional» con todas las fuerzas políticas democráticas, argumentas la idea del reto planteado

por el partido que preside don Joaquín Ruiz-Giménez.

Con respecto al primer punto, Izquierda Democrática se coloca en una actitud radicalmente crítica en

cuanto a las últimas actuaciones y declaraciones de Coordinación Democrática (el Documento de

Valencia ha sido rechazado por I. D. en puntos tan esenciales como la declaración preliminar respecto al

proyecto de reforma política, reivindicaciones nacionalistas, proceso constituyente y política de

movilización de masas) y establece unas muy severas condiciones en cuanto a su adscripción a la

«Platajunta».

En efecto, la decisión de I. D. de no solidarizarse con la actuación de C. D. «mientras no se cumplimente,

por su parte, una serie de actitudes políticas» y en especial «el reconocimiento expreso del proceso

electoral libre como momento clave de la ruptura democrática», proporciona las claves de la política de I.

D. de cara al inmediato futuro. De un lado, I. D. cuestiona radicalmente el concepto de ruptura acuñado

por Coordinación Democrática, orientando su objetivo al comienzo de unas elecciones realizadas con las

necesarias garantías democráticas.

Esta actitud de Izquierda Democrática supone su directo protagonismo en el proyecto de relanzamiento

de las relaciones oposición-Gobierno y la adscripción indudable a la política de pactos electorales no

necesariamente acordados en el seno de Coordinación Democrática tal y como este organismo está

configurado actualmente.

Asi, en círculos de opinión cercanos a I.D. se confirma que el partido de don Joaquín Ruiz-Giménez se

muestra claramente propicio a que la «coalición de personalidades políticas y grupos de la opo-

sición (de la que informabamos el pasado sábado) se consiga con la máxima celeridad posible. En este

contexto se consideran suficientemente explícitos los párrafos del «Manifiesto de Miraflores», que se

refieren al «mandato a la Comisión Ejecutiva para que realice todas las gestiones conducentes a elaborar

«un pacto constitucional» con las fuerzas políticas democráticas, la «formación de eventuales alianzas

electorales» y la creación de un comité electoral que «lleve a cabo una negociación con el Gobierno, a fin

de establecer las condiciones del proceso electoral». En relación con estas específicas cuestiones, los

mencionados círculos coinciden en señalar que la conversación mantenida el pasado viernes entre don

Joaquín Ruiz-Giménez y el ministro de la Presidencia don Alfonso Osorio, tendría un mero significado

informativo y en la que el ministro ha reiterado al presidente de I.D. la firme decisión del Gobierno de

llevar adelante el proyecto de reforma política y el pro ceso electoral en los plazos señalados.

Por otra parte, cabe señalar que la crítica situación de I. D. en el seno de Coordinación Democrática se

solventará quizá definitiva mente esta tarde cuando se hagan públicas las definitivas posturas de los

respectivos partidos frente al Documento de Valencia; la incipiente reconversion de Coordinación

Democrática hacia planteamientos pragmáticos puede facilitar la superación de las dificultades apuntadas.

Por otra parte, y por lo que respecta a la relación de I. D. con otros partidos demócrata-cristianos, se sabe

que la tesis de la fusión con el partido de Gil-Robles representó un tercio de la totalidad de los reunidos.

Asimismo, sólo se acepta la posibilidad de admisión dentro del Equipo Demócrata Cristiano del Estado

Español a aquellos partidos que se tipifiquen específicamente con democristianos. Por el momento, sólo

se aceptaría la integración del Partido Popular Demócrata Cristiano del señor Alvarez Miranda, y se

cuestionaría, eventualmente, las características que conformen al nuevo Partido Popular, que por el

momento no tiene carácter confesional.

«MANIFIESTO DE MIRAFLORES»

La declaración de I. D., tras su reunión del fin de semana —el «Manifiesto de Miraflores»— , tiene dos

partes, una política y otra económica.

He aquí el texto de la declaración :

"En materia política, el Consejo adoptó, entre otros, los siguientes acuerdos:

1.º Intensificar las gestiones cerca de los otros partidos demócrata-cristianos de la oposición democrática

para llegar a construir en el más breve plazo de tiempo posible una organización de carácter federativo,

que asuma las conclusiones aprobadas por el Equipo D. C. y las orientaciones del Manifiesto Mundial de

la D. C. y respete la identidad sustancial de los partidos federados.

2.º Proponer la creación, con la máxima urgencia, de un comité electoral unitario de los partidos D.C. de

la oposición democrática que organice y dirija la campaña electoral, y que, en contacto con los otros

partidos democráticos lleve a cabo una negociación con el Gobierno, a fin de establecer las condiciones

del proceso electoral, abierto a todos los sectores políticos de los diferentes pueblos y regiones del Estado

español, sin exclusión alguna y con las necesarias garantías de objetividad e imparcialidad.

3.° Con respecto a Coordinación Democrática, el Consejo Político acordó "por coherencia con las

actitudes precedentemente adoptadas y hechas públicas por I. D. como partido y en el seno del Equipo D.

C., no poder ratificar ni el preámbu1o del llamado "Documento de Valencia" en la redacción acordada por

Coordinación Democrática ni aquellos extremos de su parte programática en cuanto contradicen aquellas

actitudes y declaraciones, aunque sí acepta el resto del contenido del documento".

Tras un debate sobre la línea de actuación de Coordinación en los últimos tiempos, acordó que los

órganos de I.D. se "esfuercen en conseguir una rectificación sustancial de la línea estratégica de C.D.

adoptada en los últimos tiempos, no solidarizándose con la actuación de dicho organismo", mientras no se

cumplimenten por el mismo una serie de actitudes políticas, entre las que es de destacar "el

reconocimiento expreso del proceso electoral libre como momento clave de la ruptura democrática", y "la

aceptación de un principio de "tregua" con renuncia a las movilizaciones callejeras por motivos políticos

durante el proceso de negociaciones Gobierno-oposición".

4.° Autorizar a la Comisión ejecutiva para que prosiga sus conversaciones con los distintos grupos

políticos cara a la formación de eventuales alianzas electorales.

5.° Con respecto al problema de la legalización del partido de acuerdo con la ley de Asociaciones

Po1íticas, se acordó facultar a la Comisión ejecutiva para decidir sobre ello, de acuerdo con los siguientes

criterios: a) que, en ningún caso, se produzca antes de la elaboración de la ley electoral, y b) que se realice

sólo en el caso de que se satisfagan las condiciones por el Equipo D. C. para acudir al proceso electoral.

6.° Dar un mandato a la Comisión ejecutiva para que se realice todas las gestiones conducentes a elaborar

un "pacto constitucional" con todas las fuerzas políticas que respetan las reglas del juego democrático y el

pluralismo político.

SITUACIÓN ECONÓMICA

Sobre la situación económica, el Consejo examinó un amplio informe en el que se evidencia la gravedad

del actual panorama económico, caracterizado por "la combinación de una inflación sostenida con

persistentes índices del aumento del coste de la vida, una creciente paralización de la actividad productiva

con ausencia casi total de inversiones, cifras de paro laboral rápidamente crecientes y un desequilibrio

cada vez más acentuado de los intercambios exteriores que se manifiesta por una balanza comercial en

creciente déficit, un endeudamiento exterior alarmante y unas fuertes presiones sobre nuestro signo

monetario, sometido además al grave deterioro dimanante de una importante evasión de capitales".

La alarmante situación es consecuencia de la ausencia durante los últimos años de una política económica

realista, capaz de hacer frente al reto de la crisis energética. El aislamiento a que nuestro país ha estado

sometido por el régimen político imperante ha contribuido también a este resultado, mientras que otros

países han atenuado los efectos de la crisis gracias a sus esfuerzos concertados y a una política previsora y

realista de sus gobernantes.

Las medidas recientemente adoptadas por el actual Gobierno, con el propósito de hacer frente a tan graves

problemas, además de tardías son claramente insuficientes y en gran parte incoherentes, contradictorias y

antisociales. Si bien el Gobierno ha reconocido que la incertidumbre política debe ser eliminada si se

quiere que cualesquiera medidas económicas surtan efecto, también es verdad que él mismo no ha

contribuido a disipar esa incertidumbre, al someter su reforma política al lento e incierto camino de su

aprobación por las instituciones del finado régimen, exponiéndolas a su posible fracaso.

Ante esta lamentable situación I. D. considera que el restablecimiento de la confianza no puede ser

demorado ni un solo día más, y por ello estima que es necesario proceder a un verdadero programa

económico de emergencia, concertado con las distintas fuerzas del país, y que comprenda, entre otros, los

siguientes aspectos:

l.º Lucha prioritaria contra la inflación (trasparencia en la formación de precios y márgenes comerciales;

control riguroso del crédito, evitando su desvío hacía actividades improductivas y especulativas; precios

de garantía para los productos agrarios; lucha contra las prácticas restrictivas de la competencia, etc.).

2.° Lucha contra las consecuencias desfavorables de la inflación (libertad de contratación colectiva;

escala, móvil de salarios, remuneraciones y pensiones; libertad sindical y derecho regulado de huelga...).

3.° Corrección de los efectos indeseables de la lucha contra la inflación, tales como un seguro de

desempleo adecuado, expansión del sector público en los ámbitos capaces de absorber mano de obra y

medidas de reconversión en previsión del paro tecnológico.

4.º Una reforma inmediata y en profundidad del sistema fiscal, con una mayor progresividad del impuesto

sobre la renta, la creación del impuesto sobre el patrimonio, la revisión técnica de la percepción de los

demás impuestos, atribuyéndoles mayor sentido social, la tipificación del delito fiscal y la publicidad sin

restricciones de las bases declaradas, entre otras medidas.

5.° Una urgente política de suelo, con la creación de amplios patrimonios municipales de suelo

urbanizable para reprimir la especulación y fomentar la construcción; el control democrático de los planes

urbanísticos; fomento de la vivienda de alquiler, etc.

6.º La racionalización, economía y control democrático de una Seguridad Social para todos los residentes

en el territorio español.

7.º Una reforma presupuestaria y de la Administración central, con la supresión, entre otros aspectos, de

Ministerios que no tienen sentido en un régimen democrático.

Finalmente, el Consejo adoptó acuerdos en materia de organización y financiación del partido,

procediendo a establecer las bases para una estructuración regional del mismo mediante la creación de

unos Consejos regionales, que serán los órganos de dirección del partido en el ámbito regional

respectivo.— Miraflores de la Sierra, 17 de octubre de 1976.»

18 de octubre de 1376

INFORMACIONES

 

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