Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 100 españoles para la democracia. 
 Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona     
 
 ABC.    29/10/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 28. 

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA ¿QUIEN ES QUIEN?

Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona

• Nació en Madrid en 1939.

• Profesión: Letrado del Consejo de Estado.

• Reside en Madrid, está casado y tiene cinco hijos.

• Miembro del Secretariado del Partido Popular.

• Autodefinición política: «Demócrata-cristiano de un gran partido moderno de esta ideología que

recogiera todas las posiciones actuales en sus alas o tendencias internas.»

Nunca llegué a saber si el presidente Arias estaba realmente identificado con el «espíritu del 12 de

febrero» tal como lo entendió el país.

DE LAS ASOCIACIONES A LOS PARTIDOS

Nunca entendí la diferencia entre asociación política y partido político. A lo largo de la bizantina

discusión de hace unos años, que trataba de distinguir entre asociaciones y partidos, coincidí por primera

vez, y creo que única, con las posiciones «ultras»: las asociaciones serían partidos o no serían nada. Sólo

que ellos por ser «partidos» las rechazaban y yo, por la misma razón, las quería. En agosto de 1974

entregué en Presidencia del Gobierno, como director técnico del Instituto de estudios Administrativos, un

proyecto de Estatuto que el presidente Arias sus-tancialmente aceptó y Franco rechazó. El Estatuto Arias

que después se aprobó nada tenía que ver con mi proyecto. Por eso dimití.

2 LAS BATALLAS PERDIDAS DEL 12 DE FEBRERO

Nunca llegué a saber si el presidente Arias estaba realmente identificado con el «espíritu del 12 de

febrero» tal como lo entendió el país. Su conducta durante el año 1974 fue de permanentes pasos adelante

y pasos atrás que nos desconcertaban. Creo que si hubiese mantenido la política de apertura y no se

hubiese arrugado ante los «ultras» algunos de los problemas políticos que hoy tenemos pendientes ya

estarían resueltos. El cese de Pío Ca-banillas y la dimisión de Barrera marcaron el final del espíritu del 12

de febrero, cuyo fallecimiento fue certificado con la aprobación del Estatuto Arias de Asociaciones.

3 TACITO

Mi experiencia en Tácito desde 1973 ha sido de lo más positiva. Dorante años entre los «tácitos» se

estableció una compenetración y cordialidad, dentro del pruralismo, difícilmente alcanzable en otros

grupos políticos. Pienso que cuando se estudie el tránsito del franquismo a la democracia los artículos y

actividades de Tácito resultarán un material muy esclarecedor. Sin ir más lejos, hace ahora, un año,

aproximadamente, se publicó el artículo «Los sucesores» que originó el procesa-miento del director de

«Ya» y la declaración ante el Juzgado de Orden Público de quienes ai poco tiempo serían subsecretarios,

ministros o directores generales de la Monarquía. Releyendo hoy el artículo «Los sucesores» se

comprueba que todo lo que allí se decía se ha cumplido.

4 LEY ELECTORAL

Durante los pocos meses que dirigí el Instituto de Estudios Administrativos se preparó en él un

anteproyecto de ley electoral que fue cuidadosamente arrinconado por el Gobierno Arias. En el

anteproyecto, que dirigió Osear Alzaba, colaboró, entre otros. José María Gil Robles y Gil Delgado. Ese

anteproyecto es hoy inservible en más de un aspecto, porque se hizo con el pie forzado de la composición

orgánica de las Cortes. Hoy se precisa una ley electoral bien distinta que incite a la agrupación de fuerzas

políticas y garantice, en realidad, el secreto del voto y la pureza del escrutinio. Creo que el sistema

alemán con el doble voto a candidatos y a partidos y el mínimo del 5 por 100 de sufragios para estar

representado en el Parlamento constituye un buen modelo para la futura ley electoral.

5 LA «ALIANZA POPULAR»

Es una operación política muy clarificadora y coherente: Franco les nombró y ellos se alian. Si dentro de

la llamada Alianza Popular llegase a predominar una tónica de moderación y aceptación del juego

democrático en la línea de lo manifestado por el señor Fra-ga, se habría producido casi un milagro

político. Pero yo dudo que esto ocurra. Me temo mucho que la alianza llamada popular no sea la primera

alianza electoral de la derecha neofranquista, sino la última alianza de ex ministros del Régimen para dar

una batalla no electoral en las instituciones del sistema. Quisiera equivocarme, pero me asalta la duda si

algunos de los «aliados» no tratan de llevar a cabo una operación de torpedear la reforma Suárez en las

Cortes, tergiversando su sentido constituyente y provocando una crisis de Gobierno antes de las

elecciones.

6 EL PARTIDO POPULAR

Pretende integrar el mayor número posible de fuerzas que se encuentran entre la alianza de los

exministros y el marxismo, ambos incluidos. El Partido Popular se está constituyendo mediante la unión

federativa de grupos afines, muchos de ellos de fuertes bases regionales, con ideas de comparecer en las

elecciones si éstas se celebran con garantías de limpieza y libertad. El Partido Popular no excluye a nadie

que se encuentre en esa zona del espectro político, llámense democristianos, liberales o socialdemócratas,

siempre que coincidan en unos puntos mínimos programáticos que ya se han establecido. Desde el punto

de vista exterior, el Partido Popular se alineará en el Partido Popular europeo que aglutina a los diversos

partidos democristianos del Mercado Común.

 

< Volver