Gil-Robles y Ruiz-Giménez, en Viena. 
 No hay que poner en duda la sinceridad de los propósitos del gobierno     
 
 Pueblo.    12/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Gil-Robles y Ruiz-Giménez, en Viena

"NO HAY QUE PONER EN DUDA LA SINCERIDAD DE LOS PROPOSITOS DEL GOBIERNO"

Según Gil-Robles, "no legalizar el comunismo es darle una prima de clandestinidad"

VÍENA. (Efé.)-Invita-dos por él Partido Dermo-cristiano Populista de Austria, el Equipo Cristiano

Demócrata del Estado Español se presentó ante los periodistas, en una conferencia de Prensa, que tuvo

lugar a me-. diodía de ayer en el centenario Club Concordia de Escritores y Periodistas.

Presidió el coloquio el doctor Franz Harasek, diputado y jefe de la Sección de Relaciones Exteriores de la

minoría parlamentaria democristiana, y asistieron Gil-Robles, Ruiz-Giménez, Ajuria-guerra, Cañellas y

Monrabal, como exponente de los grupos que integran el Equipo.

DUROS ATAQUES A LA ALIANZA POPULAR

Respondiendo a preguntas de los periodistas, el señor Gil-Robles se refirió al nuevo grupo Alianza

Popular, del que dijo que había cambiado de nombre dos o tres veces en una semana, añadiendo que "con

todos los respetos debidos a las personas, celebramos que se clarifiquen las posiciones, porque lo integran

algunas personalidades que defienden una posición aparentemente democratizadora, pero son, en el

fondo, partidarios de un continuismo dictatorial", añadiendo que muchas de esas personas han sido

personalidades de dicho régimen.

Sobre el programa de reforma constitucional del Gobierno, manifestó que no tenía por qué poner en duda

la sinceridad de los propósitos del Gobierno, aunque expresó su opinión de que la posición del Gobierno

es difícil, pues "ha acometido la reforma dentro de una contradicción".

A una pregunta en la que se aludía a que el señor Ruiz-Giménez es también un exministro, el señor Gil-

Robles manifestó que el cambio de ideología de una persona, cuando obedece a una convicción honrada,

no es condenable, sino altamente defendible.

El señor Ruiz-Giménez, replicando a la alusión, dijo: "Desde hace veinte años, vengo manteniendo una

actitud democrática, y creo que debe ser el pueblo español, con sus votos, el llamado a calificar, mi

conducta."

Sobre el tema de la legalización del Partido Comunista, el señor Gil-Robles, tras aludir a su historia

política, se manifestó , partidario del reconocimiento de dicho partido "para no dar a este grupo —

afirmó— lo que yo he llamado una prima a la clandestinidad".

Finalmente, Gil-Robles y Ruiz-Giménez dijeron que no se oponían al proceso electoral democratizador,

porque el proceso contribuirá a la apertura del período constituyente, pero subrayaron cuáles son las

condiciones indispensables para dicha apertura: Igualdad de oportunidades a todas las tendencias o

ideologías para que puedan llegar a comunicarse libremente con la opinión pública: que el Gobierno sea

absolutamente neutral en la contienda electoral, y el reconocimiento de los derechos de reunión

asociación de propaganda y libre utilización de los locales públicos de la radio y la televisión.

 

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