Autor: Saiz, José Ramón. 
 Cumbre del Equipo Español de la Democracia Cristiana. 
 Abandona la idea de un Gobierno de Concentración Nacional     
 
 Pueblo.    28/09/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

"CUMBRE" DEL EQUIPO ESPAÑOL DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA

ABANDONA LA IDEA DE UN GOBIERNO DE CONCENTRACION NACIONAL

Reclaman que se negocien con la oposición las normas electorales Posible: Coordinación Democrática

podría romperse en corto plazo

MADRID. (PUEBLO, por José Ramón SAIZ).—La neutralidad de los poderes públicos en el periodo

electoral, la igualdad de los partidos y candidatos cara a las elecciones generales y unas circunscripciones

electorales de dimensiones reales que eviten manipulaciones, son las condiciones fijadas por el equipo

demócrata-cristiano español para participar en las elecciones generales del próximo año. En cuanto al

momento político actual, el comunicado de los grupos demócrata-cristianos señala que la elección de

una asamblea constituyente por sufragio universal, directo y secreto y la convocatoria de elecciones

generales para la designación de un Parlamento con potestad constituyente, son dos exigencias, junto a la

afirmación del principio de la soberanía popular, que rompen con una línea doctrinal sustentada durante

los últimos cuarenta años. En el comunicado del «equipo» se observa una importante novedad: el

abandono de la idea de un Gobierno de concentración nacional.

Estas conclusiones, entre otras de igual importancia, fueron aprobadas el pasado domingo en San

Sebastián, en el transcurso de las III Jornadas del equipo español de la Democracia Cristiana, en las que

estuvieron representados 1os grupos Federación Popular Democrática (Gil-Robles), Izquierda De-

mocrática (Ruiz-Gimé.nez). Unión Democrática de Cataluña (Cañellas), Unión Democrática del País

Valenciano y Partido Nacionalista, Vasco.

DEMOCRACIA SIN DISCRIMINACIONES

En la reunión de San Sebastián, el equipo demócrata-cristiano español insiste en el reconocimiento

inmediato, sin discriminaciones ideológicas, de aquellos derechos humanos y libertades de la persona aún

negados en el día de hoy, así como derogar el decreto-ley sobre el terrorismo, suprimir el T, O. P. y

demás tribunales y leyes represivas y completar la amnistía concedida, insistiendo, por último, en la

supresión del aparato político administrativo para impedir su empleo como medio de presión sin perjuicio

de que pasen a la dependencia de la administración competente las actividades no específicamente

políticas. El equipo español de la D. C. recuerda en su comunicado que uno de los objetivos fundamen-

tales ha sido siempre conseguir unas elecciones libres, procedimiento democrático de manifestación de la

voluntad popular, que no puede ser sustituido por ningún otro, para llegar a una auténtica democracia.

En este sentido, el equipo español de la D. C. «estima necesario, a través de unas garantías mínimas,

convertir las elecciones anunciadas en un paso decisivo para conseguir la democrácia real».

NEGOCIAR LAS NORMAS ELECTORALES

Las principales impresiones de esta «cumbre» del ala liberal de la Democracia Cristiana sostienen que en

general, los grupos asistentes han reconocido el importante paso hacia la democracia que ha impulsado el

Gobierno de Suárez. A este respecto,la impresión más unánime recogida en círculos bien informados de

la Democracia Cristiana parece consistir en que todo dependerá de las normas electorales para que el

equipo español de la D. C. acepte al proyecto reformista. A éste respecto, los grupos liberales de la

Democracia Cristiana parten de la libertad de actuación de todos los partidos y agrupaciones electorales

sin privilegios ni exclusiones y con igualdad de oportunidades.

En la importante cuestión electoral, el equipo español cree necesaria la negociación del Gobierno con las

fuerzas de la oposición democrática sobre las leyes electorales.

La declaración del equipo español de la D.C. recoge, en su última parte, la necesidad de adopción de las

urgentes medidas que la grave situación social y económica viene exigiendo, siendo indispensable la

lucha contra el paro, mantener el poder adquisitivo de los salarios, controlar el incremento de los precios,

estimular las inversiones en los sectores de-primidos y corregir el deterioro de la balanza de pagos e

implantar una severa austeridad era la administración de los caudales públicos.

Según una información de «Hoja del Lunes» dé Barcelona, el equipo español de la D. C. podría solicitar,

en breve, su legalización. En efecto, la citada información señala que «algunos par-tidos son favorables a

entrar inmediatamente en la legalidad que marca el Gobierno para, desde dentro, modificar aquellos

aspectos con los que no están de acuerdo, y así conducir al país a una democracia de corte occidental.

En este sentido, Coordinación Democrática podría romperse a más o menos corto plazo. Fuentes

relacionadas con los medios de oposición han informado que algunos partidos se hallan a la espera de lo

que harán los demás para pasar por "ventanilla".

Al parecer, sin embargo, los democristianos piensan presentar un ultimátum a Coordinación Democrática

sobre la legalización de los partidos. Según estas mismas fuentes, si no existe una respuesta satisfactoria,

el "equipo demócrata -cristiano del Estado español" pediría la legalización en firme. Sus dirigentes creen

que hoy existe el peligro de que, ante unas eventuales elecciones, la actual postura de Coordinación no

sólo resulte perjudicial para la oposición, sino que la hipoteque por muchos años.

No obstante, fuentes competentes han señalado a PUEBLO que el equipo nada tiene decidido sobre su

legalización y que en todo caso sólo se llevaría a efecto en el caso de que el Gobierno negocie con la

oposición unas normas electorales válidas.

 

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