Autor: Valverde, Alberto. 
 Interpretación de la crisis desde Washington. 
 Amplia operación desde arriba para crear un partido demócrata-cristiano fuerte  :   
 La embajada norteamericana en Madrid no sería ajena al empeño. 
 Informaciones.    23/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

INTERPRETACIÓN DE LA CRISIS DESDE WASHINGTON

AMPLIA OPERACIÓN DESDE ARRIBA

PARA CREAR UN PARTIDO DEMOCRATA-CRISTIANO FUERTE LA EMBAJADA

NORTEAMERICANA EN MADRID NO SERIA AJENA AL EMPEÑO

Por Alberto VALVERDE

NUEVA YORK, 23.

APARTE de ser un intento de orientar la reforma desde otros planteamientos, la reciente crisis de

Gobierno marca el comienso de una operación política de gran alcance para reunir a la democracia

cristiana española en un gran partido de tendencia moderada que en las próximas elecciones se lleve entre

el 35 y el 40 por 100 de los votos, según interpretaciones de fuentes norteamericanas.

Esta operación, fraguada en la sombra por el ministro de la Presidencia, don Alfonso Osorio, algunos

sectores del Ejercito y hasta de la Embajada norteamericana en Madrid, busca también convencer,

mediante negociaciones, a la oposición democrática de la necesidad de reformar y desmantelar la

dictadura desde la legalidad constitucional presente, ante el riesgo de un brusco alto dado por los

elementos más intransigentes del estamento militar.

Miguel Acoca, corresponsal en Madrid del diario «Washington Post», sugiere en su crónica de ayer esta

interpretación del cese inesperado de don Carlos Arias y de la subsiguiente formación de ua Gobierno

dominado prácticamente por los sectores jovenes y más progresistas del ala conservadora de la

Democracia Cristiana española. tía información del diario norteamericano se basa, al parecer, en fuentes

de la actual Vicepresidencia política del Gobierno (señor Osorio) y de la misma Embajada

norteamericana en Madrid. Parece ser también la primera reacción de medios oficiales de Washington a la

última crisis de Gobierno.

Según esta versión, los miembros moderados del Gabinete español, pertenecientes a la corriente política

democratacristiana, per siguen reunir desde e1 Poder a los diferentes sectores de este pensamiento político

de cara a una coalición electoral en las elecciones legislativas anunciadas para antes del 30 de junio de

1977. Pese a que él objetivo «no será fácil» de alcanzar, todos los grupos democratacristianos, incluidos

los que se encuentran dentro de Coordinación Democrática, han hecho ver que no se oponen a la idea, y

han comenzado sus discusiones basándose más en sus semejanzas que en sus diferencias.

Dentro de este contexto, el decreto de amnistía propuesto al Rey por el Gobierno ha sido la primera

condición impuesta por la izquierda de la Democracia Cristiana.

El PARTIDO COMUNISTA

Pero si bien la amnistía ha reconciliado muchas diferencias dentro de esta «familia», al tema de la

legalización del partido Comunista continúa siendo la piedra de toque de éste complicado mecanismo. Él

grupo encabezado por el señor Osorio, con la aprobación tácita de los moderados del Gabinete, argumenta

que el problema comunista sigue siendo «tabú» para !a derecha intransigente del franquismo, Que

indudablemente interrumpiría el proceso reformista si los comunistas saliesen a la luz legal, en opinión de

la corriente política moderada. Los de izquierda, sin embargo, insisten en que la legalización del P.C.E. es

mía condición previa.

Fuera de este juego interno, el Rey y la Embajada norteamericana en Madrid siguen el proceso político de

la Democracia Cristiana con cuidadosa atención. El embajador norteamericano Wells Stabler —dice

Acoca— es un experto en temas de esta corriente política desde que estuvo en Italia en un puesto

diplomático anterior. Ha estudiado a la Democracia Cristiana española desde que llegó a Madrid, y es, al

parecer, de la opinión que este grupo podría convertirse en el gran partido de derechas que, a la larga,

sería la barrera ideal contra el extremismo de la derecha y contra el Partido Comunista.

En lo que respecta al señor Osorio, su interpretación del panorama político español se orienta hacia la

negociación de la reforma constitucional con la oposición democrática. Sus primeros pasos en el Poder se

han encaminado hacia la discusión del próximo referéndum con socialistas, liberales y socialdemócratas,

cuyos planteamientos de consulta aún permanecen poco precisos.

Este sector —continúa Acoca— contempla la presente situación política española de una forma que

contrasta a la de don Manuel Fraga. «Fraga —dice el "Washington Post"— quería imponer la reforma

desde arriba. Osorio, el aparente hombre fuerte del Gabinete Suárez, está buscando un acuerdo con los

partidos políticos que se han legalizado recientemente antes de llevar el tema al pueblo. Si este intento

naufraga ante las Cortes, habrá que verlo.»

LA IGLESIA

Mientras tanto, esta posibilidad de un fracaso está alarmando a los dirigentes de la Iglesia católica, que

desean ante todo una separación entre los asuntos eclesiásticos y el Estado. Muchos obispos temen que si

el Gobierno, dominado por personas a las que se identifica con el aparato eclesiai, fracasa, la Iglesia será

responsabilizada. Asimismo estos obispos son partidarios de que los derechos políticos se extiendan a

todos, incluidos los comunistas.

 

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