Autor: Álvaro, Francisco. 
   Ruiz-Giménez habla en Valladolid     
 
   09/05/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Ruiz-Giménez habla en Valladolid

Valladolid 8. (De nuestro corresponsal.) En la Sala Borja, dentro del ciclo de conferencías

«Reconciliación y praxis cristíana», fia pronunciado dos muy interesantes el profesor y ex ministro Aon

Joaquín Ruis-Giménez.

«Reconciliación y justicia social» y «¿Reconciliación entre la Iglesia y el Estado?» eran los enunciados

que el señor Ruiz-Giménez calificó de meditaciones. Al desarrollar la. primera se apoya en textos bíblicos

y citas de los Papas referidas a la reconciliación de los hombres con los hombres y alude a las

conferencias de los obispos de Cataluña y Andalucía y a las manifestaciones de los prelados del País

Vasco, analizando a continuación I a s causas de los comportamientos humanos y exponiendo las dos

corrientes de ese enfrenfamiento; la de la agresividad y la del hombree como ser social.

Al examinar la situación real de nuestro país cree el señor Ruiz-Giménez en la necesidad de caminos

estructurales a través de libertades concretas. Todos los cristianos —dice— debemos luchar por la

libertad y los derechos fundamentales. El gran desafío de nuestro tiempo es hacer compatibles las

libertades y la igualdad; sólo asi puede haber una auténtica reconciliación. ¿Cómo conseguirlo? La

respuesta, o juicio del presidente de Pax Romana, puede ser de dos formas: por una evolución consciente

o por la revolución. «Yo jamás preconizaré una violencia cruenta, pero no se trata de lo que nosotros

pensemos, sino de que se pongan en marcha, las transformaciones citadas, pues la violencia es la gran

tentación.»

En la segunda «meditación», tras una brillante exposición histórico social sobre la reconciliación de las

Iglesias y los Estados, el señor Ruiz-Giménez llegó a las siguientes conclusiones: Primera, derogación del

Concordato por entender que es necesaria una, reforma de las actiiales leyes, Segunda, renuncia de la

Iglesia a todos los privilegios, incluido la subvención del Estado Tercera, posibilitar a la iglesia y al

Estado el llegar a acuerdos parciales.

Por último se entabló un interesante coloquio, en el señor el señor Ruiz-Giménez contestó puntualmente a

cuantos le interrogaron.—Francisco ALVARO.

 

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