España. La Ley orgánica de la Justicia. 
 "Sólo si el poder legislativo fiscaliza hay autonomía judicial" (Ruiz-Giménez)  :   
 Oposición unánime al Tribunal central previsto en el anteproyecto. 
 Madrid.     Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LA LEY ORGÁNICA DE LA JUSTICIA

«Sólo si el Poder legislativo fiscaliza hay autonomía judicial»

(Ruiz-Giménez)

Oposición unánime al Tribunal Central previsto en el anteproyecto

"Só1o si el Poder legislativo entra en juego como fiscalizador del Poder ejecutivo puede conseguirse la

autonomía judicial que todos deseamos", dijo el ex ministro y jurista don Joaquín Ruiz-Giménez durante

su intervención en el coloquio organízado por la Asociación Círculo de Estudios Jurídicos para deliberar

sobre el anteproyecto de Ley Orgánica de la Justicia, del que informó ayer MADRID y que tuvo una

segunda sesión en una de las salas del Eurobuilding.

En primer lugar, don Manuel Escobedo, ex decano del Colegio de Abogados de Madrid, señaló que la

Administración no puede conocer las necesidades y exigencias, variables en cada momento y situación,

de cada Audiencia Territorial y que los jueces de las mismas son los más capacitados para hacer la

distribución de funcionarios judiciales. Subrayó la necesidad de descentralizar la Justicia española.

Independencia del juez

A continuación, don Manuel Villar Arregui se manifestó partidario de la independencia del Juez y de la

independencia de la Magistratura, porque con ello se sostiene la libertad que debe presidir la aplicación de

la justicia. Señaló que, a su juicio, en independencia entre el Legislael anteproyecto no sé postula la tivo y

el Ejecutivo. Subrayó que "todo lo atinente a la organización jurisdiccional debe corresponder a la

Magistratura", a la que hay que dotar dé un poder de autonomía.

Seguidamente intervino el catedrático don Jaime Guasp, quien se pronunció a favor de la figura del

justicia mayor, que podría ser una persona o un Cuerpo o un Consejo dependiente del Jefe del Estado.

En fin, manifestó que el nombramiento de funcionarios judiciales debe hacerse por ley cuya aplicación no

corresponda al Gobierno ni a la Magistratura, sino a un Organismo "adhoc",

Después correspondió el turno al juez municipal don Pedro Aragoneses, quien pidió que se delimitasen

los problemas y que uno es el de la administración de justicia y otro el del gobierno de la justicia.

Intervino de nuevo Villar Arregui para puntualizar que, por un lado, está el gobierno de las personas, que

debe corresponder al Consejo judicial, y por otro, la administración de las cosas, que pertenece al

ministerio de Justicia.

El decano de la Universidad de Navarra, don Jorge Carreras, se mostró partidario de la intervención del

ministerio de Justicia, del Tribunal Supremo, por razones de eficacia; de posibilidades de realización.

Pero rechazó la burocratización de la presidencia del citado Tribunal.

Dos posturas

A continuación, el profesor Ruiz-Giménez resumió en dos posturas las diversas manifestaciones hechas

en el coloquio hasta entonces y desde ayer: la que preconiza que debe ser el Poder ejecutivo, a través del

ministerio de Justicia, quien, con las debidas limitaciones, ha de decicir en asustos de justicia, y la que se

muestra partidaria del autogobierno. Manifestó que, como todo en esta vida, ambas posiciones tienen

ventajas e inconvenientes, pero qué él eligiría la del autogobierno, con ciertas limitaciones.

Finalmente se entró en el tema de la delimitación de" la jurisdicción común en sus diversos órdenes,

acusándose un acuerdo general en cuanto a la especialización de funciones, puntualizando Villar Arregui

que se necesita un orden judicial mercantil. Fue apoyado, por el profesor Guasp, quien subrayó que debe

haber un juez único, en Primera Instancia; una Audiencia en apelación y un Tribunal Supremo que case o

revise; La jurisdicción ha de tener unidad dé origen y especializaciqnes por permanencia en la función.

En cuanto al tenia del Tribunal Central que se contempla en el anteproyecto de Ley Orgánica de la

Justicia, se registró una posición negativa de los juristas que participaron en el coloquio.

(Resumen de Cifra.)

 

< Volver